Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

lunes, 13 de mayo de 2013

Mujer valiosa sirve a Dios en Aeropuertos ¡Lindo ejemplo!


Mujer cristiana de 79 años evangeliza en los aeropuertos

Mujer virtuosa ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Prov 31:10


BRASIL.- Una mujer lleva mucho tiempo predicando el mensaje del Evangelio en el Aeropuerto de Santa María en Aracaju (SE), La misionera Isaura Lima Lopes, 79 años comparte el mensaje de Cristo a todo aquel que pasa por donde ella se encuentra.

Isaura  es jubilada que "vive" en los aeropuertos durante 20 años, dice que la decisión de salir de su casa en Brasilia para viajar llevando el mensaje de Dios fue una inspiración divina, según informa Gospel Prime.

"Recibí el llamado de Dios", dijo en una entrevista realizada por el equipo de G1. Su trabajo en los aeropuertos es hablar de Dios a la gente. "Estoy hablando con el Señor que generalmente me da más inspiración por la noche. Las personas que pasan se interesan en hablar conmigo y también piden que ore por ellos. Espero ayudar a muchas almas a salvarse y acercarlos a Cristo ", dice.

A pesar de su edad y de los pocos recursos financieros, la anciana dice que al salir de Aracaju, planea ir al aeropuerto de Salvador (BA). Otros destinos a los que hará en los próximos meses son: Campinas (SP) y Porto Alegre (RS).

Para poder sobrevivir como una misionera de aeropuertos, Isaura tiene reservado parte del dinero que cobra como pensionista. Con un salario mínimo que recibe paga la renta un apartamento, agua y luz y tres préstamos para pagar los billetes de avión.

"Podría vivir muy bien mi casa con el dinero que cobro, pero prefiero predicar en los aeropuertos, a pesar que todo aquí es muy caro recibo la ayuda del personal de seguridad del aeropuerto dice ella.

 AcontecerCristiano.

sábado, 11 de mayo de 2013

Orando sin cesar venceremos


COMO CONSEGUIR VICTORIAS EN LA ORACIÓN


La batalla de la oración no consiste en rogar a Dios que lo ayude a hacer su voluntad, o en tratar de convencerlo de la magnitud de una necesidad determinada, sino en unirse a Cristo para expulsar y derrotar a Satanás, liberando así a los cautivos de éste. Luchar en la intercesión es avanzar contra las fortalezas del diablo y desalojar y expulsar de ellas a sus fuerzas demoníacas. Satanás es un impostor que no tiene ningún derecho a dominar y esclavizar la vida de aquellos por quienes Cristo murió, ni a atormentar u oprimir a la gente, embaucándola y asustándola para que se someta a él. El diablo ha sido vencido por completo en el Calvario. Comparados con las huestes de Dios, sus malos espíritus son menos en número y enormemente inferiores en poder. Luchar en oración consiste en imponer la victoria de Cristo contra las tretas engañosas de Satanás y de sus asistentes espirituales derrotados.


1. Lance la ofensiva en oración. Dios llamó a Moisés para sacar a Israel de Egipto, no para defender allí a su pueblo; para atacar y derrotar a las naciones enemigas, no para proteger a los israelitas de ellas. A Josué lo mandó a invadir y conquistar Canaán, no a negociar una distensión. Y el Espíritu Santo fue dado en Pentecostés, no para mantener bendecida y cómoda a la iglesia, sino para hacerla invencible. Según Pablo, nuestras armas para la lucha espiritual no son instrumentos defensivos, sino de ataque: "... las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos [de Satanás] y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo" (2 Corintios 10:4,5). Cuando Satanás levanta de repente una montaña de resistencia contra nosotros, no somos llamados a construir un desvío, sino a desafiarlo y a lanzar al mar su montaña (Mateo 17:20). La idea no es que "aguantemos, hasta que Jesús venga a rescatarnos, sino que lancemos un asalto contra las puertas del Hades" (16:18).

Pida a Dios un espíritu militante; solicite de El que le muestre las necesidades específicas por las cuales debe orar; ruéguele por ojos espirituales para ver la ceguera, la esclavitud y la perdición de los inconversos. Pida al Señor que le haga sentir su amor anhelante hacia el pecador; su odio por el pecado que destruye a los hombres; y su pasión por la iglesia, el reino y la cosecha que aguarda.

Solicite de Dios un nuevo gozo y una nueva expectación en la plegaria; una santa osadía para hacer que Cristo triunfe y Satanás sea derrotado. Pida al Señor que le dé una fe mayor, y que pueda ver así su promesa cumplida y al diablo avergonzado. Ruéguele que encienda en su alma un fuego santo mediante el poder del Espíritu; que transforme su oración, de algo débil, en poder que prevalece y en una insistencia apremiante para que la voluntad divina se haga así en la tierra como en el cielo.

Insista en ello con fervor en cuanto a situaciones específicas que Dios ponga en su corazón. Pídale que revista su oración de la autoridad del Calvario, del poder de Pentecostés, y de la omnipotencia de su nombre.
Ha llegado el momento de que el poder milagroso de Dios se revele, sus propósitos se cumplan y sus enemigos sean totalmente derrotados. Es hora de que usted triunfe con Cristo de rodillas. La victoria fue conseguida y asegurada en el Calvario, y Satanás y cada uno de los demonios del Hades saben que la suya es una batalla perdida. En nombre de Cristo: ¡Desenmascare a esos farsantes!

2. Haga todo en el poder del Espíritu. El Espíritu Santo ha venido para representar a Cristo y hacer entrega de la victoria que El ganó en el Calvario. Su papel consiste en derrotar por completo a Satanás delante de usted. [Resista al diablo! Y él huirá de usted, porque el poderoso Espíritu Santo respaldará su fe y la autoridad que Cristo le ha dado (Santiago 4:7): "Vendrá el enemigo como un río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él" (Isaías 59:19b).

Si el Espíritu Santo lo está llenando y guiando en la oración, y usted está invadiendo el territorio enemigo para liberar a los cautivos de Satanás, el Espíritu se encuentra a su lado a fin de revestir sus palabras de la autoridad de Cristo. En la batalla de la intercesión no luchamos solos: el Espíritu Santo está sobre nosotros y ora por medio de nosotros. "Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu" (Efesios 6:18).

3. Resista, ate y eche fuera a Satanás con una fe santa. Permítame darle una palabra de precaución: No se concentre demasiado en el diablo. No deje que su enemigo le absorba, ni esté todo el tiempo hablando de él. Cuando sea necesario resístalo y dele orden de marcharse; pero concentre su mirada en Jesús, quien está sentado en el trono celestial. Recuerde que, por medio de la oración, usted está apresurando el día en que todas las cosas serán puestas bajo los pies de Cristo.

Resista todo signo de actuación satánica y cada ataque que el diablo lance contra un hijo de Dios. Reprenda a Satanás en el nombre de Jesús; dígale que se aparte de usted y de Cristo. Invoque al mismo Señor para que ello increpe (Zacarías 3:1, 2). Jesús vino para destruir la obra del diablo (1 Juan 3:8); por tanto, con la omnipotente fuerza de Dios, ate el tenebroso poder de Satanás en el nombre de Cristo. Y lo que usted ata en la tierra es ratificado, impuesto y atado por el cielo mismo (Mateo 16:19). No se preocupe por la forma en que esto se llevará a cabo: lo único que Jesús ha de hacer es dar la orden. Usted simplemente crea que sucederá y ate al hombre fuerte del Hades (Lucas 11:21). Dios tiene multitudes de poderosos ángeles listos para ayudar a que la palabra de fe que usted ha pronunciado sea obedecida.

Hay situaciones que Satanás controla actualmente y que no cambiarán hasta que usted se lance a la ofensiva y lo eche fuera de ellas. Ciertas personas están esclavizadas por el diablo y no son capaces de liberarse a sí mismas; éstas seguirán en dicha situación a menos que usted u otros hijos de Dios hagan retroceder a las tinieblas, aten a esos poderes demoníacos, y obliguen a Satanás a soltar a sus cautivos. 

No tiemble delante del diablo, desafíe su autoridad. No se acobarde si ruge como un león; tome la autoridad del nombre de Jesús y ese león viejo se retirará, huirá arrastrándose como la serpiente antigua que es (Apocalipsis 12:9).

4. Sature su alma de la Palabra de Dios. Ya que usted no sabe nunca cuándo puede alertarlo el Espíritu Santo para una misión especial de oración o de batalla intercesora, es importante que mantenga en todo momento su fuerza espiritual alimentándose de la Palabra de Dios. Nadie puede estar espiritualmente preparado leyendo sólo unos pocos versículos de la Escritura cada día (incluso un capítulo diario supone una dieta espiritual bastante inadecuada). Nada puede sustituir la Palabra de Dios, ni hay libro devocional capaz de reemplazar la lectura de Biblia.

Antes de comenzar cualquier período extenso de oración o batalla intercesora, nútrase abundantemente de la Escritura: "La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Romanos 10:17). Satúrese de esa Palabra. 

Durante su lucha en oración, cite o lea las promesas de Dios; de ser posible, utilice una o dos promesas especiales que pueda reclamar para obtener la victoria. Si Dios lo guía a ello, lea esas promesas en voz alta para que el diablo las escuche; y recuerde: el nombre más poderoso de la Biblia es "Jesús". Una y otra vez, Satanás y sus demonios, o los enemigos motivados por dichos demonios, han sido completamente derrotados mediante la utilización del nombre de Jesús; en millones de ocasiones, se han echado fuera demonios con la autoridad de ese nombre. 

No conozco una exhortación mejor para la lucha en la oración que Efesios 6:17: "Y tomad ... la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios." El Espíritu Santo respaldará y revestirá de poder el uso que usted haga de la Palabra de Dios en oración.  Como ya mencioné anteriormente, quizá usted se sienta guiado incluso a apretar la Biblia contra su corazón, a tomarla en su mano o a poner el dedo en una promesa que está reclamando. Esto no es sino un modo de simbolizar lo que usted está llevando a cabo en la esfera espiritual para derrotar a Satanás mediante la Palabra. Al igual que Jesús se hizo un látigo y echó a los mercaderes del templo, tome usted la Palabra y expulse a cada demonio que esta obstruyendo la voluntad divina y llevando a cabo una acción de retaguardia contra el pueblo de Dios.

5. Eche fuera al diablo con alabanza. De igual manera que en las guerras humanas los soldados emplean cualquier arma que puede ayudarlos a conseguir la victoria, en la lucha espiritual, el Espíritu Santo quizá lo guíe a cambiar su enfoque de la oración de vez en cuando; puede que proporcionándole una fe tal que su boca se llene de alabanza a Dios. Satanás se siente frustrado por la alabanza, ya que teme al nombre de Jesús: ¡Gloria al Señor!

"Regocíjense los santos por su gloria, y canten aun sobre sus camas. Exalten a Dios con sus gargantas, y espadas de dos filos en sus manos ... para aprisionar a sus reyes con grillos, y a sus nobles con cadenas de hierro; para ejecutar en ellos el juicio decretado; gloria será esto para todos sus santos Aleluya" (Salmo 149:5, 6, 8, 9).

Con la Palabra de Dios -la espada de doble filo que tiene en su mano, (Hebreos 4:12)- y con la alabanza del Señor en sus labios, todos los demonios del infierno huirán delante de usted. Así como Dios preparó emboscadas (probablemente por medio de ángeles) cuando los israelitas lo alabaron, al hacerlo usted tal vez El embosque a Satanás.

6. Consiga las oraciones de otros. Existen situaciones espirituales de tanta dificultad que requieren las oraciones de muchos guerreros intercesores de Dios. Esta es la razón por la cual , el Señor dio una promesa especial a aquellos que se ponen de acuerdo para orar (Mateo 18:19). En la oración unida hay un poder adicional.

Pentecostés llegó después de diez días de oración en común por parte de ciento veinte creyentes, y en un día se salvaron tres mil personas (Hechos 1:14). Y fue tras la oración unida de centenares de discípulos que el lugar donde estaban orando tembló, y Dios les concedió gracia, poder y cosecha abundantes (Hechos 4:23-33; 5:12-16). Asimismo, mientras la iglesia de Jerusalén oraba fervientemente, un ángel liberó a Pedro de la cárcel, y por esa misma causa "la palabra del Señor crecía y se multiplicaba" (Hechos 12:24).

Cuanto mayor sea la resistencia espiritual, tanto más difícil le resultará a usted mover las montañas que tiene delante. Si Satanás se halla fuertemente atrincherado, mayor necesidad habrá de conseguir el apoyo de guerreros intercesores para desalojarlo; ello puede requerir una multiplicación de los períodos de oración o un alargamiento de éstos superior al que usted había previsto; pero, tan cierto como que Dios está en el cielo, a su debido tiempo usted segará si no se rinde (Gálatas 6:9).

7. Siga orando hasta derrotar a Satanás. ¿Por cuánto tiempo debería prolongar la lucha en oración? Hasta que tenga lugar la victoria; si fue Dios quien le dio la carga de intercesión inicial, la batalla no es suya, sino del Señor. Si la lucha continúa durante un período de días o meses, usted no siempre tendrá la misma carga de oración, ni dedicará el mismo tiempo a ella; pero puede mantener su compromiso de orar y seguir firme en las promesas de Dios alabándolo por la respuesta que viene.

Mantenga a Satanás bajo la presión de su intercesión. Ocupe su puesto de autoridad con Cristo y afírmese en el poder del nombre de Jesús. Cuando el Espíritu Santo lo guíe y lo capacite para ello, continúe repitiendo los períodos prolongados de oración.

Esa fue la decisión de Isaías: "Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha" Isaías 62:1. ¿Cuál fue el mandamiento de Cristo que hizo que los discípulos permanecieran orando en el Aposento Alto? "... quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto Lucas 24:49, . ¿Cuánto tiempo debe seguir orando? ¡Hasta que!

Cuando Dios le da un encargo de oración, considérelo como su responsabilidad sagrada hasta que (1) reciba la respuesta, (2) la situación o la persona sea quitada de en medio, o (3) el Señor levante esa preocupación de orar de su corazón. Si usted sabe que está orando en la voluntad de Dios, puede tener la certeza de que Jesús también lo hace. No rompa su compañerismo con El hasta que la necesidad haya pasado.

¿Durante cuánto tiempo debería usted pedir? Hasta que reciba la respuesta. ¿Y buscar? Hasta que encuentre. ¿Y seguir llamando a la puerta? Hasta que le abran. Permítame repetirlo: Tan cierto como que Dios está en su trono, a su debido tiempo usted segará si no se rinde (Gálatas 6:9). El cielo y la tierra quizá pasen, pero su Palabra jamás pasará o dejará de cumplirse.

Fuente: intercesoresenaccion.

domingo, 5 de mayo de 2013

Revelación de la apostasía de la iglesia


"Mira lo que viene"  hna. Minerva Feliciano  EE.UU

La madrugada del 5 de diciembre del 2010, tuve un sueño, que va a impactar tu vida. Un sueño el cual se convierte en una revelación divina. Así como Dios ha venido revelando a varias personas.

En este sueño, me veo en una actividad de la congregación a la cual pertenezco. En el sueño yo era la presidenta de damas de la iglesia, el pastor se me acerca y me entrega unas hojas de papel del menú de la comida, para repartir a los hermanos. El lugar donde nos encontrábamos era como un almacén, el cual tenía muchos locales para actividades. 

Comencé a repartir las hojas del menú a los hermanos, y en los otros locales que eran abiertos pensando que eran invitados, ya que pertenecían al mismo concilio. Y así seguí repartiéndolos, para que escogieran lo que querían comer. Hasta que miré hacia atrás y me di cuenta que ya estaba muy lejos de mi grupo, y no alcanzaba a verlos. En ese momento escuché la voz de Dios, que me dijo: “Hija mía, te voy a mostrar locales, y grupos; donde se reúnen a supuestamente rendirme culto”. 

Altares contaminados


Comienzo a mirar y veo el primer grupo. Veo que danzan con banderines y panderos, descalzos en forma de danza hebrea, pero, las muchachas estaban en minifaldas y cuando danzaban se les veía todo. 
Los varones, con pantalones licras muy pegados danzando con las chicas, yo veía que aquel piso se abría y salía fuego y humo. Yo podía ver los demonios que danzaban entre medio de ellos, y ese pueblo se deleitaba mirándolos. 

Gritaban, pitaban, aplaudían en un supuesto júbilo de alabanza. Dios me habló y me dijo: “mi sierva, mucha de esta gente un día me sirvieron en Espíritu y en verdad, pero hoy han apostatado de la fe, porque se descuidaron en el ayuno y la oración”. El Señor me decía: “camina, ve al otro local” (porque ya ahí los locales eran cerrados, como pequeños cuartos).
Fui y comencé a ver muchos payasos y payasas, y Él me dijo: “Mi sierva, mira, mira”; porque yo lloraba, y no quería mirar, pero volví mi rostro y vi como los demonios poseían a la gente y entraba en ellos un espíritu de risa. 
Me dijo el Señor: “Ve al otro local y ve” y cuando fui vi un grupo de pantomima, de varones y mujeres, y me dijo el Señor: “Mira las abominaciones que ellos hacen; adorando a los demonios y a espíritus inmundos, y lo hacen en mi Nombre, pero no tendré al impío por inocente”. 

Podía ver a los demonios alrededor de ellos burlándose, y la gente como hipnotizada, mirando y deleitándose con esto. En 2da. de Timoteo 4:3-4 dice: “Porque vendrán tiempos cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonaran maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán la verdad del oído y se volverán a las fábulas” (falsas enseñanzas). Son doctrinas de demonios. 
Este grupo de pantomima, vestían de negro, sus caras estaban pintadas de blanco y rojo, Los demonios se reían y se mofaban, solo yo los podía ver, y la gente estaba en una supuesta unción y presencia de Dios, pero era la presencia de los mismos demonios que los instaba a cantar, y ellos se divertían mirando cómo le rendían culto al diablo, ¡que el Señor lo reprenda!. 

Después de eso seguí caminando hacia la derecha. Caminé mucho. Parecía que no iba a llegar a ningún lado. De momento al final de la salida veo una fiesta, pero no tenía ninguna relación con lo que había visto primero. Veo una mesa larga sin fin, con un mantel blanco y arreglos florales a lo largo de la mesa, veo platos cubiertos y copas. Se me acerca una señora, y le pregunto ¿qué es esto? y me dice: “es una boda, y yo soy la encargada”.

Miré y vi muchos jóvenes, todos eran jóvenes, varones y mujeres. Ellos vestían de etiqueta y ellas vestían unos vestidos muy hermosos, con colores claros, como si fueran damas y caballeros de honor. Sus rostros resplandecían, ¡se veían tan gozosos!, me había contagiado de ese gozo, me sentía tan feliz. 

Ellos sentados a la mesa, eran los invitados. Entendí que eran las Bodas del Cordero. 

En Apocalipsis 19:7-9 Dice: gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. Y el ángel me dijo: Escribe; Bienaventurados los que son llamados a las bodas del Cordero. Y me dijo: estas son palabras verdaderas de Dios. 

En ese momento Dios me habla y me dice: “debes seguir para que veas lo que te voy a seguir mostrando”. 

Yo retrocedí y seguí caminando. Caminé hasta darme cuenta que había caminado mucho. Me vuelvo para mirar hacia atrás, ya no veo el edificio. Volví mi rostro hacia el frente y veo a lo lejos árboles secos, todo estaba seco. La tierra árida y rojiza. Miro a los lados, pero lo que había eran abismos a ambos lados. 
Sigo caminando hacia los árboles, pero ya no estaban. Me perdí en ese desierto por un solo camino muy estrecho. Caminé y caminé, comencé a correr desesperadamente. Me dolían los pies, y me di cuenta que estaba descalza, pero seguí corriendo hasta no poder más, y me desmayo.

Ahora entro a otra dimensión de una revelación divina; cuando vuelvo en sí, por el ruido de un helicóptero que venía acercándose hacia mí, lo primero que hice fue mirar hacia el abismo del lado derecho, miro hacia abajo y veo mi cuerpo en mi cama. Entendí que entré a una revelación, donde Dios me quería mostrar lo que ha de venir.

El helicóptero baja hacia mí, se bajan dos hombres, los vi comunes y corrientes, pero tenían una sonrisa muy especial, hermosa y dulce. Ellos me dijeron: “somos el piloto y el co-piloto, te vinimos a buscar para llevarte al hospital, allí curaremos tus pies”, porque los tenía cortados y lastimados, de tanto que caminé, y estaba descalza y con una bata de hospital). Me seguían hablando, uno a la vez, y me decían: “curaremos tus pies, secaremos tus lágrimas (porque yo lloraba) y se te acabaré todo dolor y sufrimiento”. Y me lo decían con su hermosa sonrisa. 

Sacaron una camilla de hospital, y me acomodaron, me amarraron y me metieron por debajo de las ruedas del helicóptero. Cuando comenzó a subir, yo podía mirar hacia abajo por la posición que acomodaron. El piloto miraba hacia donde yo estaba, y me decía que no me asustara, que iba a estar bien. Seguíamos subiendo muy alto, y el piloto extendía su cabeza hacia mí, y me dice: “Es menester que veas lo que te voy a mostrar, pero es para que lo cuentes y digas que vengo pronto por mi iglesia”. 

Subimos bien alto, de momento comienzo a ver una ciudad y muchos edificios, pero era como si estuviera viendo una foto en blanco y negro. De momento comenzaron a caer unas bolas de hielo, como del tamaño de una bola de baloncesto, ¡pero eran tantas! y caían sobre las ciudades que yo veía. Yo lloraba mucho; el piloto me repetía: “Es menester que veas estas cosas y le digas a la gente y a los pueblos, que voy pronto por mi iglesia. Que estén preparados; porque vengo como ladrón en la noche como dice mi palabra. La tienen, pero muchos no la escudriñan, viendo las señales y se hacen de la vista larga y me tienen por tardanza, como si no fuera con ellos, y por eso se lo estoy revelando a muchos, para que escapen de la ira que ha de venir sobre el mundo entero”.

Pero yo lloraba y lloraba mucho, y me decía “no llores”; pero yo no podía parar de llorar. Y seguía mirando como aquellas bolas de hielo, destruían aquellas ciudades, los edificios destruidos y seguían cayendo y destruyendo, y eran muchos en extremo. Y me dijo el piloto: “Lo que vas a ver ahora es más fuerte, pero es necesario que lo veas”. 
Ya no se veía en blanco y negro, habíamos pasado a otras ciudades. De momento comienzan a caer bolas tan grandes como las de hielo, pero ahora eran de fuego. Eran muchas, pero no chocaban contra el helicóptero. Las veía caer sobre la tierra. Veía la gente blasfemando y maldiciendo a Dios por estas cosas. Se veían los edificios y las casas destruidas y consumidas por el fuego. Y yo lloraba desesperadamente. El piloto bajaba su cabeza para mirarme y me repetía lo mismo, que no callara, que iban a haber muchos que se iban a burlar, y no iban a creer, pero habían otros que iban a buscarle y a servirle y escapar de la ira de Dios sobre la tierra.

Yo seguía viendo estas bolas de fuego, pero de momento, el helicóptero baja como a una altura de 20 pies, y miro hacia el lado izquierdo, y veo niños y jóvenes de diferentes edades. 

Era como un salón, y veo que están dibujando y coloreando, y yo miraba a los de un año, los de dos, los de tres, cuatro, cinco, seis y los de siete años, pero cuando miro los de ocho años en adelante, están dibujando un número 8, y de ahí hacían dibujos satánicos, sensuales y sacaban del número 8 mujeres desnudas, ya no dibujaban en papeles; ellos se hacían tatuajes en sus cuerpos con estos dibujos. Y dibujos satánicos.  (Todavía no entiendo, pero Dios sabe porqué)

Después el helicóptero se movió hacia la derecha y me dice “mira”; cuando miré, veo como si fuera una visión. Veo una iglesita pequeña de madera rústica, con unos bancos y un púlpito, de madera rústica, el piso también era de madera como hecho a mano. Seguí mirando y vi unas doncellas, todas eran iguales, vestidas con faldas anchas y largas, también tenían sus cabellos largos, y todas tenían lámparas encendidas, se veían con lámparas antiguas. Cantaban una alabanza que exaltaba el nombre de Jesucristo. ¡Que hermosa alabanza! ¡todas a una misma voz! Entendí que esas eran las vírgenes prudentes que habla Mateo 25; la iglesia que está esperando a Cristo. 
Una iglesia sencilla, sin muchos títulos, pero fiel y humilde de corazón, la iglesia fiel que clama, intercede delante de Dios, que ora, ayuna y vela. Obediente a su palabra. Que aunque tiene pocas fuerzas, ha guardado la palabra de Dios y no ha negado su nombre (Apocalipsis 3:8). Me habló el piloto y me dijo: “Así es que quiero mi iglesia, unida en Espíritu y en verdad, agradándome. Advierte a mi pueblo”. 

Bestias del mar

De momento como si saliera de esa visión, como de un éxtasis. 
Subimos tan alto, volví a ver las bolas de fuego que seguían cayendo, y la gente maldiciendo y blasfemando el nombre de Dios, diciendo malas palabras y culpando a Dios de lo que estaba pasando. El piloto me decía, “no mires atrás, sigue mirando  lo que se aproxima”. 
De momento miro el mar y veo bestias en el mar, con caras de humanos, el pelo largo, tenían pezuñas, unos tenían cola de pez, otros como serpientes con caras de humanos. Sus rostros eran horribles, tenían los ojos pintados, como se los pintan los roqueros. Querían derribar el helicóptero, levantaban sus manos con ira pero no podían alcanzarnos. 

Las bolas de fuego seguían cayendo en tierra y mar. Cuando caían en el mar, las bestias gritaban y maldecían. Y yo no paraba de llorar, y lloraba mucho; quería salir de esa horrible pesadilla, pero el piloto me seguía repitiendo lo mismo: “es necesario y menester que lo veas, y lo cuentes, lo crean o no“. 
Cuando las bolas de fuego caían al mar, el mar se esparcía y la gente corría, querían escapar, pero se ahogaban, otros se quemaban, gritaban desesperados. ¡Era desesperante!. Yo seguía llorando sin consuelo, pero ellos habían tenido la oportunidad de escapar de estos juicios pero lo menospreciaron, ya era muy tarde, sus maldades los habían alcanzado.
El helicóptero se alejaba ya, yo veía las bolas de fuego cayendo y todo ese desastre; desde muy lejos. El piloto me dijo: “No mires lo que se quedó atrás”. 

Puerto Rico

Ya estamos saliendo del mar, y comienzo a ver una ciudad completamente destruida; era Puerto Rico. Llore más que las otras veces. ¡Ver la isla del encanto, hecha un espanto! ¡Todo destruido, escombros por donde quiera que miraba! todo destrozado, pero la palabra de Dios dice: que las islas desaparecerán. 

Seguimos alejándonos, pero yo no podía dejar de mirar, ¡no lo podía creer! El piloto me dice: “No mires más hacia allá, no llores, ya estamos llegando al hospital, allí serás feliz, y no llorarás más porque allí todo es felicidad. Te he mostrado todo esto, para que lo digas, lo tienes que decir, te crean o no”. 

De momento entramos como por una calle estrecha, rodeada de árboles que hacían como un túnel, y por ahí se metió el helicóptero, y después que salió del túnel de esa callecita; me dijo: “mira”, y miré hacia el frente del helicóptero, y vi el hospital en las alturas. Un hospital tan grande, que parecía una ciudad, y decía: “HOSPITAL”. 
Desperté: ¡lloraba mucho! ¡no podía hablar, temblaba, me sentía débil, sin fuerzas, quebrantada! Mi esposo me preguntaba y me decía: “¿Minerva que te pasa, que soñaste?” pero yo no le podía contestar, no podía hablar, no tenía fuerzas. Poco a poco me fui deslizando de la cama, me tire al piso, lloraba y lloraba! ¡quebrantada delante de Dios!.
¡Le pedía misericordia! ¡le pedía perdón! seguía llorando desconsoladamente, postrada en el piso. Y ya cuando me pude calmar un poco, le conté a mi esposo, entre llanto y lágrimas, la experiencia que tuve. Él me dijo que estaba bien dormida, pero lloraba y lloraba y me estremecía, y el muy preocupado, le pedía a Dios por mí. Ya era domingo en la mañana, y yo tenía una parte especial en la iglesia, pero no tenía fuerzas para ir. Mi esposo me dice: si Dios te dijo que lo contaras, tienes que ir y decirlo hoy. Me revestí de fuerzas, le pedí a Dios que me ayudara; porque era demasiado fuerte mi quebrantamiento. 

Como pude me prepare, fuimos a la iglesia, los hermanos me notaron rara, sabían que algo pasaba. Cuando me toca el especial, comencé a decir la revelación que Dios me acababa de dar. 

He ido a varias iglesias; me crean o no, seguiré diciendo lo que Dios me mostró, si tú no lo conoces y no le has dado tu corazón a Cristo, este es el momento de salvación para ti. Si lo conociste, pero te alejaste de él, vuelve a él. 
¡Cristo viene pronto! ¡Escapa por tu vida! ¡El quiere salvar tu alma! ¡Mañana puede ser demasiado tarde! 

Fuente: Ruge el león de la tribu de judá

sábado, 4 de mayo de 2013

Del Quirófano al infierno y luego al Cielo.


Testimonio impactante  hna Carmen L. Beja. Venezuela

La Biblia dice en: Daniel 4:2 “Conviene que yo declare las señales y milagros que Dios el Altísimo ha hecho conmigo”.



Si hoy estoy ante ustedes testificando es porque el mismo Señor, me instó a hacerlo; ya que después de haber vivido esa experiencia sobrenatural, me quedé callada, no testifiqué lo que Él me había permitido ver y vivir. Y una noche tuve un sueño, que casi me muero del susto que el Señor me dio:

Él me dijo con voz muy fuerte. Yo noté enseguida que Él estaba molesto conmigo, por el tono de voz; yo había oído en otras oportunidades su voz y era diferente; estaba molesto conmigo. Me dijo “Eres mezquina y egoísta. Mis hermanos al oír yo su voz, un gran temor me invadió y no dije nada; pero yo temblaba. Y me volvió a repetir; eres mezquina y egoísta, y con voz entre cortada me atreví a preguntarle: Por qué Señor? Y me regañó, me dijo y aún me preguntas por qué?, yo quería que la tierra me tragase, quien puede estar delante de Él en pie, yo no soportaba su presencia era muy fuerte, ni la cara podía levantar. Me dijo por tercera vez eres mezquina y egoísta. Te he mostrado tantas cosas; te llevé al infierno y al cielo, te mostré la gran tribulación, el rapto de la iglesia, y tienes todo eso callado, lo has tenido en poco, muchos quisieran haber experimentado y visto todo lo que yo te he mostrado. Millones se van a diario al infierno y tú estás callada. Con tu testimonio muchos pudieran arrepentirse y salvarse. Te permití ir al infierno y luego al Cielo para que vayas y cuentes a mi pueblo y a todo el que te oiga, que todo esto es real, que existe y tú te lo tienes callado, eres mezquina y egoísta, me repitió.
Yo me desperté con taquicardia y temblando, estaba muy asustada. Me tiré al piso, llorando y pidiéndole perdón al Señor, que por favor me diera otra oportunidad.

Por eso estoy aquí compartiéndoles a todos ustedes esta experiencia sobrenatural, que el Señor me permitió vivir.

Yo tuve un problema de salud, un sangramiento anormal hasta convertirse en una hemorragia, fui al hospital de Carúpano, yo vivía en ese momento allá  y trabajaba en ese hospital; Yo soy enfermera. El médico decide que tiene que operarme urgente porque no sabían el origen del sangramiento; al yo oír quirófano, se apoderó de mi un temor tremendo, no sé era como que presentía lo que estaba por acontecerme. Les decía no vayan a dejarme morir, yo tengo un hijo y al entrar al quirófano, yo empecé a llorar y les decía a los médicos, anestesiólogos y enfermeras que no me dejaran morir; no sé qué tiempo pasó que ya me habían dormido y empezó mi experiencia con la muerte.
Caí en paro, me contó luego mi familia que le dijeron que yo estaba muy mal que no había muchas posibilidades que yo viviese y en ese momento yo estaba sin signos vitales, estaba en paro cardio-respiratorio, me había muerto, mi alma salió de mi cuerpo y se colocó en el techo, encima de mi cuerpo inerte y sin vida y de todo el personal que estaba en quirófano yo podía mirar como los médicos luchaban por resucitarme con masajes cardíacos. Luego mi alma salió del quirófano y caminé por el pasillo como 2 metros y caí en un vacío, era semejante a un túnel, pero era hacía abajo, era angosto y mientras yo iba descendiendo por el túnel pegaba de las paredes del mismo, era oscuro, terriblemente oscuro, luego caí en un vacío más grande pero más oscuro, eran tinieblas terribles muy densa la oscuridad, habían allí unas figuras con vida, eran semejante a animales; hoy entiendo son demonios, habían de diferentes tamaños y aspectos, eran muy feos, y apenas yo caí en ese sitio de oscuridad abismante, esos demonios me empezaron a torturar, usaban como unos garfios para torturarme, cuando yo llegué a ese sitio fue terrible para mí, quería salir de allí, no había tranquilidad, no dejaban de atormentarme, esos bichos no me dejaban en paz. 

Yo estaba aterrada por todo eso, y saben que me acordé en ese momento? Que por donde yo vivía a un lado había un sitio abierto donde unos hermanos que hacían campañas evangelistas que yo oía, pero a veces me fastidiaban y decía esos evangélicos si son fastidiosos. Pero estando en ese lugar terrible me acordé y dije: esto es el infierno. Lo que predicaban los evangélicos es verdad, existe; y yo estaba desesperada en ese lugar de tormento y dije yo quiero salir de aquí y ahora como hago? Y recordé algo, y dije en voz alta, ellos predicaban que hay un infierno y lo hay, pero también predicaban que hay un Dios y un Cielo y debe ser verdad! Y dije: Dios si es verdad que existes por favor sácame de aquí, yo no quiero estar aquí.

Y que bueno es Dios apenas yo pronuncié esas palabras apareció en esas tinieblas inmensas, un pequeño botón de luz como de 1 cm de tamaño, a lo lejos y yo pensé: si logro llegar a esa luz, yo salgo de aquí, pero los demonios no me dejaban acercar a  esa luz, ellos se interponían y me atormentaban, no dejaban en ningún momento de torturarme, pero yo me di cuenta de que ellos no pisaban el suelo, y pensé: si yo me acuesto en el suelo no me alcanzaran, y entonces me tiré en el suelo y empecé a arrastrarme como los militares, y aun así desde arriba ellos con sus garfios intentaban interrumpirme el paso. Yo luchaba fuertemente con ellos para llegar hasta la luz que había aparecido a lo lejos. A medida que yo lograba avanzar a pesar de la oposición que los demonios me hacían, esa luz iba creciendo, que tiempo pasó? No lo sé, pero a mí me pareció una eternidad, ya que me costaba avanzar por la oposición que los demonios me hacían.

Cuando vi que la luz creció del tamaño de una pelota de football, dije por allí me debe caber la cabeza y me levanté del suelo casi de un salto, con un impulso fuerte, por la resistencia que ellos me hacían, me paré y empujé mi cabeza por ese orificio y salí a otro lugar; al llegar a ese sitio, Guao! Gloria a Dios que sorpresa tan linda. Yo exclamé con una expresión de sorpresa, Alegría ¡Llegué al Cielo!; también es real, no hay palabras humanas la cual pueda describir tanta paz, tanta tranquilidad, que sensación de gozo de alegría, tantas emociones lindas encontradas, yo no quería salir de ese lugar tan inmensamente lindo, tanta quietud, enseguida me rodearon unos niños pequeños como de 4 a 5 años, eran unos angelitos, yo los vi, tenían alas ellos me sonreían, eran preciosos, muy lindos querían entretenerme. El Señor los puso para que no me dejaran salir de ese círculo en el cual me habían rodeado. El Señor sabía que yo quería ir más allá, quería explorar tanta belleza que había en ese lugar, yo daba vueltas  en círculo y miraba a lo lejos todo era hermoso allí, no hay palabras para describir tanta belleza en el cielo.

Yo no quería volver a la tierra, al quirófano donde estaba mi cuerpo, yo quería quedarme allá. Al rato sentí que alguien se me acercó, no podía verlo pero sentía su presencia, colocó su mano en mi cabeza, esa mano era grande y a su vez era tan suave como algodón y me habló, fue la primera vez que oí esa voz, cuando Él me habló fue tremendo, todo se estremeció, su voz era como trueno, pero a la vez dulce, es muy especial, retumbaba pero dulce, era como melodía a mis oídos. Me dijo: Vuelve, aún no es tu tiempo y casi tiene que hacerme fuerza para que yo volviera al quirófano, no quería regresar, y menos cuando escuché su voz, esa voz me enamoró, yo quería quedarme en el cielo, pero no podía quedarme, saben por qué? Yo no había reconocido al Señor Jesús como mi Salvador.

La Biblia dice: “Jesús es el Camino, la verdad y la vida, y nadie va al Padre, sino por mí”( Juan 14:6).

Tuve que venirme, empecé a descender a la tierra por un túnel de luz, y llegué al pasillo del hospital, en el lugar donde me fui hacia abajo, al infierno. Caminé a las puertas del quirófano, entré, vi a los médicos luchando por resucitarme, vi mi cuerpo en la camilla, sin signos vitales, muerto. Entonces mi espíritu-alma, se posó arriba en el techo del quirófano de nuevo y sobre lo que estaba en ese lugar, luego bajé porque el Señor me dijo, metete en tu cuerpo, y no puedo explicar cómo sucedió ese fenómeno, solo puedo decirles que fue algo sobrenatural. Volví a mi cuerpo, me metí por la cabeza. Quizás algún día ese misterio lo podamos entender, cuando estemos con Papá por la eternidad.

El Señor en su inmensa Misericordia también me mostró la Gran Tribulación y del arrebatamiento o lo que se conoce como el rapto de la Iglesia, Él no viene a buscar la estructura física de una congregación, lo que solemos decir las cuatro paredes; no. Él viene es por los que creyeron en su mensaje, su Santa y Bendita palabra; Las Sagradas Escrituras; El Evangelio de Salvación que aún es predicado por hombres, mujeres y ancianos, los cuales son su instrumento escogido para anunciar su palabra.
El Señor me permitió ver algunas cosas que van a suceder después que Él se lleve a su pueblo escogido, esos que creyeron el mensaje de la Salvación.

Yo estaba sentada compartiendo con mi hermana mayor, y Él me habló, yo no le miraba pero le oía, yo sabía que era Él. Porque me dijo así: ¡Ven y Ve! Lo que te voy a mostrar. Yo no conocía nada de la Biblia porque nunca la había leído, no era cristiana, pero Él en su infinita Misericordia se me reveló, porque como dice la Biblia: “Él no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan a un arrepentimiento” (2da Pedro 3:9). “Él no quiere la muerte del que muere” (Ezequiel 18:32). Pero Él no nos forza; Él es un caballero y nos dio libre albedrío. Nosotros podemos escoger.

Él me dijo Ven y Ve y me llevó a un sitio, hoy entiendo fue en el espíritu, porque yo miraba desde arriba a la tierra y mis ojos miraron una multitud de personas, que no lograba contarlas porque eran muchas, imagínense la avenida más grande de Caracas, a todo lo largo y ancho, mucha gente caminaba y era como que salían de una orilla de playa porque veía arena. Y en medio de esa multitud una imagen muy grande, esa imagen se semejaba a un buda y era como de bronce y la gente iba como en una procesión, o sea adoraban esa imagen y yo le dije: vean la Misericordia de Dios que siendo yo pecadora, Él hablaba conmigo, no lo veía pero andaba a mi lado, porque me hablaba; yo le pregunté: Señor qué es esto?. Él me respondió: esta es la Gran Tribulación, no sabía lo que Él me decía, no había oído hablar de eso, yo era inconversa; y Él con mucha paz y paciencia, me explicó desde el principio, desde que envió a su único hijo a morir en la cruz del Calvario en una cruel muerte por usted, por mí, y que después de su ascenso el Señor Jesús dejó a sus discípulos encargados con la Gran Misión. Mateo 28:18-20 “Id y Predicad”.

Y muchos no creyeron el mensaje de Salvación, y por eso se quedaron, y yo le dije: Señor tantos se quedaron? , El me respondió con voz muy triste y pausada, recuerdo que Él me dijo: tantos.

Luego me llevó a otro lugar y me volvió a decir: Ven y Ve. Desde arriba miré a unas personas que estaban amarrados por las manos con cadenas, hombres y mujeres y daban vuelta alrededor de un tronco de madera alto, y estaban unos encapuchados con  látigos en sus manos y le daban latigazos a los que estaban amarrados y le volví a preguntar: Señor quienes son esos que están torturando?, Él me respondió: estos son cristianos que se quedaron, y aunque yo no entendía todo aquello me sorprendí, y le dije: cómo es eso Señor que se quedaron?, Él me respondió de nuevo: se quedaron porque no eran cristianos fieles y auténticos, vivían el evangelio de acuerdo a sus propias conveniencias, liviano, un evangelio,  sin compromiso, a su manera, de doble ánimo aparentan ante la gente cara de piedad. Y recuerdo que le dije: Ay! Señor y ahora que va a pasar con ellos. Y me dijo: ellos tienen una segunda oportunidad, y le pregunté: Cual Señor? Y me dijo: a ellos le van a torturar en gran manera y les van a obligar a maldecir mi nombre, y les van a colocar un sello; si ellos soportan y no maldicen mi nombre y no se dejan sellar, aunque maten su cuerpo, su alma no morirá, su alma será salva. Pero Él dijo con tristeza, pero muchos no van a soportar, muchos me van a negar y maldecir y se dejarán sellar, no podrán resistir tanta tortura.

Luego me sacó de allí y me llevó a otro lugar, y volvió a decirme: Ven y Ve. Era una habitación parecida donde se hacen los juicios en los tribunales de la tierra, habían como especies de bancos alrededor de ese recinto, pegado a las paredes y en esos yo vi hombres muy bien vestidos, hasta con palto y corbata, y mujeres también muy bien vestidas, pero pocas, eran más hombres que mujeres.
Y volví a preguntar: Señor quienes son estos y me respondió para asombro mío: estos son pastores que se quedaron. Que tremenda fue esa respuesta, fue tanta mi sorpresa y asombro, que le dije de nuevo: Señor como va a ser eso posible, si estos son pastores los cuales usted encargó y comisionó para que llevaran el Mensaje de Salvación, se hallan quedado. Yo no entiendo. Y me dijo: ya no con voz de tristeza, sino con un tono fuerte casi aireado, dijo: se quedaron:

Porque no predicaban la palabra, como estaba escrita, sino que la acomodaban a su conveniencia e interpretaban según como ellos deseaban, adulteraron las escrituras.
Porque no exhortaban el pecado, ellos miraban como pecaba la iglesia y no corregían,  por causa de ellos se quedaron muchos, porque no corregían el pecado.
Porque comercializaban con mi palabra, predicaban por dinero, pervirtieron el significado del Mensaje de Salvación.
Y para estos  no hubo oportunidad porque la Biblia dice: al que más se le da, más se le exige.

Me mostró también como iba a suceder el arrebatamiento de la Iglesia. Es como dicen las Sagradas Escrituras en un abrir y cerrar de ojos.

.Había un grupo de hermanos reunidos, es como si fuera una vigilia y yo también estaba, y de pronto empecé a oír un ruido semejante a un silbido, pero no un silbido completo, era como ruido de viento suave, y con el sonido se iban desapareciendo personas y yo iba quedando sola y entró un temor en mí, miraba para los lados y no los veía, miré para arriba hacia el cielo y dije: yo también quiero subir, no conocía a Jesús y oí una voz que me dijo: sin el Espíritu Santo nadie puede subir y en medio de mi ignorancia le dije: mándamelo pues. Que tremendo, me permitió subir, pero solo llegué al primer cielo, era solo nubes, allí vi una enorme puerta de madera, una madera tan linda y con unos tallados perfectos y hermosos, la puerta tenía forma de arco, yo me acerqué y cuando ya iba llegando me cerraron la puerta y me arrodillé a llorar, porque no me permitieron entrar. Saben por qué? porque yo no había confesado al Señor Jesús como mi Salvador, por eso no pude entrar.
 .
La Biblia dice: que si confesaras con tu boca y creyeres en tu corazón, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.

Hoy estoy ante ustedes testificando que Dios me levantó de entre los muertos, soy un milagro vivo, y puedo decirlo con base, el infierno es real, que si existe, a mí nadie me lo contó, yo no lo vi en película, ni por T.V, no lo leí en un libro, el infierno es real, yo estuve allí, en ese lugar tan terrible donde no hay un momento de tranquilidad, ni paz, y por pura misericordia, El Señor me saco de ese espantoso lugar de tormento.

Pero hay algo mucho más importante, también el cielo es real, existe, yo estuve allí, nadie me lo contó y que lindo es, cuanta paz hay allá. Anhelen estar allí, escapen por sus vidas, amigo que me oyes, el infierno es un lugar de tormento eterno, allá los demonios no se cansan de torturar a uno, yo lo vi.
Ruego al Altísimo que este testimonio sea de bendición a cada vida que lo oiga o lea.

Fuente: El Regresa

miércoles, 1 de mayo de 2013

El cristiano no necesita la droga

El daño irreparable de las drogas
Hoy en día, el abuso de drogas y narcóticos es un cáncer que está devastando nuestra nación.  Las drogas están virtualmente ligadas a la maldad y actividad criminal dentro de nuestra sociedad.

Aunque es evidente que el uso y abuso de drogas es indebido para los seguidores de Cristo, aún existen cristianos que quieren justificar su continuo uso de drogas. 
Recordemos que la Biblia dice que cuando nacemos de nuevo y somos una “nueva criatura en Cristo”, las cosas viejas han pasado y he aquí que Dios hace todas las cosas nuevas.  (2 Corintios 5:17). Es muy importante que los cristianos comprometidos con el Señor Jesús, y que aún estén esclavizados por el uso continuo de drogas y narcóticos que esclavizan la mente, sepan que existen siete razones para no seguir haciéndolo.

1.- LAS DROGAS TIENEN UNA CONEXIÓN CON BRUJERÍA Y HECHICERÍA

Apocalipsis 21:8: “ Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”La palabra Hechicería viene del griego Pharmakia, significa “hechicero”, uno que usa drogas, pociones, encantamientos, y embrujos.

La palabra inglesa para drogas, Pharmacy, viene de la misma raíz. Drogas y pociones han sido tradicionalmente usadas en brujería y rituales satánicos para inducir profundos estados de subconsiencia que permiten a las personas tener comunicación e interacción con demonios.  Reconociendo la relación satánica que tienen las drogas, podemos entender porque las personas que abusan de las drogas, terminan en estados de depravación y condenación por el pecado. En ningún lugar de la Biblia las drogas se han necesitado para acercar a las personas a Dios. Mas bien, siempre han sido usadas para relacionar a las personas atraiéndolas a los poderes del mal por influencias demoníacas.

2.- LAS DROGAS TIENEN UNA AFILIACIÓN OBVIA CON LOS DESEOS DE SATÁN.

En las noticias diarias, se reportan pleitos, asesinatos y muertes, robos y destrucción, todos ligados al mundo de las drogas.  De acuerdo con la Biblia, estas parecen ser las características que describen a Satanás. (Juan 10:10).  Satanás es la inspiración del mal que esta detrás del mundo destructivo de las drogas. Tiene sus propias armas ahí, ya que cuando las personas están bajo la influencia de drogas, salen a relucir los deseos torcidos de su corazón.   Entendiendo la relación satánica con las drogas, los Cristianos quizá encuentren fácil entender porqué las drogas no se combinan con un estilo de vida Cristiana. (1 Cor 10:21)

3.- EL USO DE DROGAS, CAUSA QUE OTROS CAIGAN.

De acuerdo con la Biblia, los creyentes son responsables de evitar nada que pudiera hacer caer a su hermano, o influir para que este rompa su relación personal con Dios. (Rom. 14:21) En el nombre de Jesús y por nuestra propia protección contra las tentaciones, la Biblia nos dice que refrenemos de cualquier cosa que “parezca” pecado. “Abstente de toda forma de maldad” (1 Tes. 5:22).  Aquellos que son maduros en el Señor, tienen que mostrar su estilo de vida como un ejemplo para otros a seguir, negando todos los deseos egoístas y las preferencias personales en orden de ministrar a aquellos que son menos maduros. (Rom 15:1-3).

4.- LOS CRISTIANOS NO SON MAS ELLOS MISMOS.

La Biblia dice que pertenecemos al Señor y que estamos para glorificarle a El con nuestro cuerpo y con nuestra forma de vida. 1 Corintios 6:20 1 Corintios 10:31.

5.- NO A LOS ESTIMULANTES QUE CIEGAN NUESTRA MENTE.

La Biblia alerta a los creyentes a no intoxicarse con alcohol, y por implicación otros estimulantes como las drogas que distorsionan nuestros pensamientos y la habilidad de controlar nuestros impulsos. En vez de eso, la Biblia nos exhorta a que estemos bajo la influencia del poder de Dios, esto es, que seamos llenados con Su espíritu quien nos dará Su poder, Su paz, y Su fuerza. (Efesios 5:17:18)

6.- HEMOS SIDO ALERTADOS A NO DESTRUIR EL TEMPLO DE DIOS.

1 Cor 3:16-17 “No saben que ustedes son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios mora en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a el. Porque el templo de Dios es sagrado, lo cual sois vosotros, santo es”. Una vez mas se nos recuerda que los cristianos somos posesión de Dios, y por lo tanto, somos donde el Espíritu Santo de Dios mora, por lo tanto, tenemos que considerar nuestros cuerpos como algo sagrado. – no algo que pueda ser ensuciado, o abusado-. La palabra destruir significa contaminar, deshacer o corromper.

7.-LAS ADICCIONES NO SON AGRADABLES A DIOS.

Una adicción es algo de lo que no podemos liberarnos por nosotros mismos. Es algo que sobrepasa nuestra libertad de escoger, y puede ser física o psicológica. Como cristianos, se nos ha dado el poder sobre nuestros hábitos o adicciones, no a ellas sobre nosotros. 1 Cor 6:12 “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas me convienen; todas las cosas me son lícitas más yo no me dejaré dominar de ninguna.”

Jesús Puede hacerte Libre!!

Si eres adicto a alguna droga, pídele a Jesús que te dé el poder para salir libre de eso. El lo hará.  No busques justificar tu adicción, más bien busca tu completa y total libertad. (Juan 1:12) “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen, en su nombre les dio potestad para ser hechos hijos de Dios”.  Busca a los pastores o líderes de tu iglesia y pídeles que oren por ti, te unjan con aceite consagrado y Dios promete que las oraciones de ellos por fe te ayudaran a ti. (Santiago 5:15). Agarra Coraje. Dios nunca condenará a una persona que lo busca a El, más si esta persona está tratando de crecer y acercarse y agradarle a El. Refúgiate en tu Dios, mantente cerca de El, y El te sacará con poder de esa vieja vida de pecado y condenación por las drogas. Recuerda que JESÚS VINO A DARÁ LIBERTAD A LOS CAUTIVOS.

Fuente: /reflexiones-biblicas.20m.com

miércoles, 24 de abril de 2013

¿Acepto o Rechazo a Dios?


¿Qué pasa si no acepto ni rechazo a Dios?

¿Qué pasa si no acepto a Dios, pero tampoco lo rechazo? ¿Y si no digo que no hay Dios, pero tampoco confirmo su existencia?



Quizás todo dependa de lo que realmente, desde el fondo de tu corazón, creas que es verdad. En otras palabras, podrías estar delante de Dios y decirle "¡pero yo nunca supe que tu existías! Y Él quizás respondería, "sí lo sabías. Me aseguré de que lo supieras. En el fondo de tu corazón, tu sabías que yo existía. Lo sé porque yo puse allí esa información. Pero tu nunca quisiste conocerme realmente, por lo que rechazaste admitir que yo existía. Tu ignoraste la información que te di, pero está ahí."

Una cosa cierta es que somos responsables de lo que sabemos. La pregunta importante es, ¿Qué sabemos realmente? ¿Cuanta información a puesto Dios en nuestros corazones? cualquiera que sea, somos llamados a responder. Y es posible que sepamos cosas que nos negamos a admitir. La Biblia dice que el corazón del hombre es sobretodo engañoso, es decir no nos podemos fiar de él (Jeremías 17.9)

Tu pregunta parece ser, ¿Qué pasa si me quedo en la puerta pero nunca tomo la decisión de cruzarla? Esto estaría bien, si tu realmente no tienes la información necesaria para cruzarla. Pero la Biblia dice que la existencia de Dios es evidente por la complejidad de el mundo que nos rodea y que por lo tanto somos responsables del conocimiento de Su existencia. "Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. Por lo tanto, no tienen excusa," (Romanos 1.20)

¿Y si esto va más allá? mucha gente ha dicho que han tenido la sensación, por años, que Dios les estaba llamando, como si quisiera hablar con ellos. Si esto es verdad para alguien (y Dios lo sabría), al no responder a esa llamada sería lo mismo que rechazarle a Él. Si Él te pide que le conozcas, pero tu dices que no, no hay termino medio.

También está la persona de Jesús. Este hombre dijo ser Dios, hizo milagros que respaldaban lo que decía, murió por nuestros pecados, resucitó de la muerte y dejo para nosotros el testimonio de su vida para que la podamos leer. Esta misma persona dijo: "el que no está conmigo, está contra mí" (Lucas 11.23) Con Jesús, no te puedes quedar en la puerta, o entras o sales. Él no nos da otra opción.

Otra cosa a considerar: La verdadera razón de esta vida podría ser la de tomar una decisión a favor o en contra de Dios. Si este es el caso, entonces quizás es imposible para nosotros no tomar una decisión. En otras palabras, si no le decimos sí a Dios, le hemos dicho entonces que no.

Fuente: cadaestudiante.com

lunes, 22 de abril de 2013

La gravedad del pecado


DIOS PERDONA LOS PECADOS PERO NO LAS CONSECUENCIAS



Todos sabemos que Dios siempre está dispuesto a perdonar hasta los pecados más grandes que se puedan cometer. En Isaías 1:16-18 leemos: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. Así que Dios promete “blanquear” nuestros más negros pecados si buscamos el juicio, y nos ponemos a cuenta con Él. ¡Gracias a Dios por este beneficio extraordinario que se nos concede! Pero, ¿podremos evitar las consecuencias por nuestros pecados? ¡Este es otro cantar!

Pero hay consecuencias que pagar por nuestros pecados

En una oportunidad escuché el caso de un señor que le fue infiel a su esposa mientras estaba de viaje en un país vecino. Fruto de esta aventura adúltera, este señor engendró a una niña que fue criada por su madre hasta que se convirtió en una señorita buenamoza y muy culta a la cual llamaremos Paula. Un día, el hijo legítimo de este señor, a quien llamaremos Jorge Jr., decidió viajar para trabajar justamente a ese país en dónde su padre tuvo su aventura 24 años antes.

En su nuevo trabajo, Jorge Jr tuvo el infortunio de conocer y de enamorarse de  Paula, quien resultó ser una de las tantas empleadas y que era su medio hermana. Por supuesto que ambos jóvenes desconocían este hecho completamente. Con el correr del tiempo el hijo le escribe a su padre para contarle de su amorío, y pasados dos años le anuncia su próximo matrimonio con Paula, por lo cual el padre le otorga su bendición sin titubear. A los pocos meses de contraer matrimonio, Paula queda embarazada de José y llenos de ilusión ambos esperan el día del parto. Cuando llegó el día del alumbramiento, Paula da a luz un hijo sin miembros superiores, lo cual, como es de suponerse, generó un profundo dolor, desesperación y un conflicto tremendo entre los padres, no sabiendo qué pudo haber ocasionado semejante malformación. Cuando el padre de Jorge se enteró de la noticia, tomó un avión y viajó a ver a su hijo y nieto, y se espantó al ver que la madre de Paula era la misma mujer con quien él tuvo su aventura hace 24 años atrás. No pudiendo soportar la carga de su conciencia, el padre fue a su hotel y se pegó un tiro en la sien. Poco tiempo después Jorge Jr se enteró que su esposa Paula era su mismísima medio hermana por parte de su padre. Toda esta desgracia se produjo por un pecado escondido y no confesado de un hombre que no supo decir no a la tentación satánica.

Y también tenemos infinidad de testimonios de mujeres que han abortado y se han hecho después cristianas devotas, pero que nunca se han perdonado ellas mismas el haber matado a su hijo no nato. Ellas siguen cargando con el peso de su culpa que las atormenta día y noche, a pesar de que admiten sentir que Dios ya las ha perdonado completamente.

Otro caso que conocí fue de un ejecutivo de un banco que le fue infiel a su esposa, y cuya esposa “perdonó” después de mucho batallar con la pena y la decepción. Si bien el matrimonio está en proceso de restauración, ella aún alberga dudas de su esposo, y constantemente controlaba sus horas de llegada a casa, su dinero, sus llamadas por teléfono, su correo y cosas por el estilo. El tiene que soportar estoicamente la conducta de su mujer, y a veces escucharle decir: “seguro llegas tarde porque te está buscando esa mujer”. Bueno, ese es el precio de su pecado…¡la falta de confianza que suscitó en su esposa!…¡es el fruto de su pecado que lo acompañará por mucho tiempo!

También conocí a un compañero de trabajo que fue despedido de una empresa industrial por robo, empleando el llamado “carrusel”. Años después, este señor se convirtió en cristiano y en un predicador eficaz. Sin embargo, tuvo la mala suerte de no ser aceptado en otra empresa pujante porque el Gerente de ventas de esa nueva empresa que recibió su Currículo Vitae fue el mismo jefe que lo había despedido algunos años atrás. ¿Se imaginan? Aquí vemos que las consecuencias de su pecado lo acompañan a este hermano, y que de hecho ya lo ha perjudicado económicamente por su mala reputación pasada.

HERMANOS MÍOS, PIENSEN CON CUIDADO ANTES DE HACER ALGO DE LO QUE MAÑANA PODRÍAN LAMENTARSE PROFUNDAMENTE. NO DEJEN QUE “DON SATUCO, EL PILLO” LOS PILLE CON LOS PANTALONES ABAJO, METAFÓRICAMENTE HABLANDO.

Fuente: apologista.wordpress.com

lunes, 15 de abril de 2013

Me estoy hundiendo y no se que hacer

El Cristiano y La Depresión

"¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío". Salmos 42:5


¿Quién no quisiera ser feliz?, pero la verdad es que la vida tiene muchos altos y bajos. Por una parte podemos experimentar de las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros. Por otra parte también están las trampas que el enemigo nos pone para no alcanzar la felicidad.  Una de esas trampas se llama DEPRESIÓN.

Pero la realidad es que la depresión no respeta genero, nacionalidad, ni creencia, siempre y cuando una persona permita que sentimientos de depresión se aniden en su vida, esta cobrara vida en ella y posiblemente la llevara al fracaso en todo sentido, incluyendo el espiritual. Es necesario que como hijos de Dios estemos al tanto de este obstáculo que se nos puede presentar en cualquier momento, ya sea que nos llegue a nosotros o alguna persona que conozcamos, para que de esta forma podamos ayudarle y hacerle entender que tenemos un Dios que es especialista en vencer la depresión en nosotros los humanos.

 ¿A QUE SE LE LLAMA DEPRESIÓN?

Para entender este tema es necesario que también tengamos claro lo que significa la palabra “Depresión”, es por eso que a continuación te cito algunos significados de esta palabra: Es una tendencia excesiva a encontrarse en un estado de ánimo bajo.
Sentimientos de impotencia, desesperanza, ineficiencia y tristeza. Es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente.

ALGUNAS CAUSAS DE LA DEPRESIÓN.

Fracaso en los estudios.  Una ruptura sentimental.. Conflictos con los padres.  Crisis financiera. Situaciones de país. Enfermedades repentinas. Pérdida de trabajo. Muerte de un ser querido. Un embarazo no deseado. Soledad. etc.

¿QUE REACCIONES PRESENTA LA DEPRESIÓN?

Quizá alguien a tenido algunas de las siguientes reacciones y no se ha dado cuenta que a caído en depresión y que poco a poco esta lo llevara a la derrota en todo ámbito. Es necesario saber que reacciones se pueden tener para saber si se esta en depresión o no. A continuación te citare algunas de los síntomas de estar en depresión:

Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en forma persistente: Una persona con depresión presentara una tristeza o vacío persistente, es decir que nada lo hará reír y se sentirá como que si le faltara algo. Disminución de energía, fatiga, agotamiento: en pocas palabras habrá un cansancio en su vida provocado por el mismo estrés de la depresión. Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo: también la culpa de su situación caerá en el o ella, según “sus propias conclusiones”, además del sentirse inútil y desamparado, definitivamente va camino a la derrota.

Pérdida de interés en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban: si antes le gustaba practicar algún deporte, salir con sus amigos, etc, ahora ya no le interesa, no querrá ni salir de su casa y ahora todo le parecerá aburrido. Sentimientos de desesperanza y pesimismo; sin duda una persona que ha caído en la depresión es una persona extremadamente pesimista, no ve nada bueno por venir y todo “según el o ella” estará mal para su persona. Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones: el mismo sentimiento de depresión no le permite concentrarse ni mucho menos ser sabio a la hora de tomar decisiones.

Otros síntomas serian:

Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso. Sensación de estar en un "hoyo" o un "callejón sin salida".
Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio: En esta parte si me quiero detener un momento y es por el motivo de que el 70% de las personas que se suicidan han pasado por periodos de depresión antes de cometer esa enorme equivocación como lo es quitarse la vida. Definitivamente el diablo como calumniador mete en la mente de las personas que su vida no merece existir y que el único camino para solucionar sus problemas o la depresión es el suicidio, MENTIRA numero uno de Satanás, puesto que el suicidio nunca será una respuesta a tus problemas, al contrario es un problema añadido para tu familia y para las personas que te aman.

¿Crees que el suicidio es la solución a la depresión? Personalmente y respetando a familiares de personas que se ha suicidado creo que el suicidio es una acción con falta de valor de parte de la persona que la comete, puesto que aquel que comete dicho acto no tuvo el valor de luchar por salir adelante, además de que no depositó su problema en las manos de Dios. Hay que darse cuenta que tenemos un Jehová Shaddai y que esta dispuesto a ayudarnos y sacarnos adelante, si tu nunca permites que Dios actué en tu vida, difícilmente saldrás adelante en tu depresión, ¿Por qué huir de los problemas, cuando Dios te ha dado el suficiente valor para afrontarlos?, ¿No te das cuenta que vales la sangre de Cristo y que tu no puedes quitarte la vida solo porque te plazca?, Entonces quiere decir que: ¿La sangre de Cristo no vale nada para ti?.

Una persona con pensamientos de suicidio es una persona que aun no se ha encontrado con mi Dios, porque mi Dios es Poderoso para sacarme de los problemas mas graves, además que mi Dios es quien me da fortaleza cada día para luchar en medio de cualquier enemigo, llámese este desanimo, problemas o depresión.
En momento de depresión la mejor decisión o mejor dicho la decisión mas valiente que puedes tomar es entregarle tu corazón a Dios y permitir que El sea quien actué a partir de ese momento en tu vida, entrégale todas tus cargas al Señor y el te sacara adelante, no por nada dice su palabra en San Mateo 11: 28 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”, si realmente tienes valor como para quitarte la vida, ¿Por qué no mejor tienes el valor para entregarle tu corazón a Dios?, te aseguro que cuando te encuentre con El, tu vida JAMÁS volverá a ser la misma

Puedes ponerte en el tratamiento que quieras, puedes tomar el medicamento que quiera, pero esas soluciones se compararan a la única y eficaz solución, esa solución que no tiene precio en oro ni plata, pues esta solución es el Dueño de todo eso, la única y eficaz solución a la depresión se llama: JESÚS.

No hay ninguna otra forma de poder salir de la depresión que permitiendo a Jesús que entre a tu corazón. A lo mejor y una persona que ya entrego su vida a Jesús este en depresión y diga: “yo, ya entregue mi vida a Dios y aun no logro salir de la depresión”. En ese caso en necesario que evalúes tu relación con Dios y te hagas un auto análisis de cómo estas viviendo la vida Cristiana, porque una cosa es decir “soy cristiano”, pero otra cosa es realmente vivir como cristiano y tener una constante comunión con Dios.

Para poder vencer la depresión es necesario:

Ir a la casa de JEHOVÁ en pocas palabras Congregarnos. ( Salmos 84: 1-7) Mantener un hábito de Oración. (Salmos 69:13) Echar sobre Dios mí depresión. ( Salmos 55: 22) Practicar la ALABANZA. ( Salmos 69: 30-35) Servir a Dios. “Cuando vivimos una vida activa en Dios esto nos ayuda a avanzar". Ejemplo: Elías ante su depresión. Descansó, se alimentó y prosiguió Esta cien por ciento comprobado que la depresión se puede vencer, depende de la disposición que tengas en tu vida que Dios actué en ella. Recuerda que Dios siempre esta dispuesto a ayudarte cuando tu se lo permites.
Hoy Dios quiere quitar toda depresión de su vida. Quiere cambiar su corazón abatido por un corazón alegre.
¿Cómo te encuentras hoy? ¿Estas deprimido(a)? Ven a Jesús y quebranta en mil pedazos la depresión.

Fuente: Enrique Monterroza