Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

lunes, 9 de marzo de 2026

Ladrones en la iglesia

La historia de Ananías y Safira se encuentra en Hechos de los Apóstoles capítulo 5, y deja una enseñanza muy profunda sobre la sinceridad delante de Dios.

En los primeros días de la iglesia, muchos creyentes vendían sus propiedades y llevaban el dinero a los apóstoles para ayudar a los necesitados. Un ejemplo de esto fue Bernabé, quien vendió un terreno y entregó todo el dinero. Ananías y Safira también vendieron una propiedad, pero decidieron quedarse con parte del dinero mientras decían que estaban entregando todo.

Cuando Ananías llevó la ofrenda, el apóstol Pedro le dijo algo muy fuerte: que no había mentido a los hombres, sino a Dios. En ese momento cayó muerto. Más tarde llegó Safira, repitió la misma mentira y también murió.

Dios mira la integridad del corazón

Lo importante de esta historia es que el problema no fue quedarse con parte del dinero. Ellos tenían el derecho de hacerlo. El problema fue pretender ser algo que no eran. Querían parecer generosos y espirituales delante de los demás, pero en realidad estaban actuando con engaño.

Esto nos enseña algo muy importante: Dios no solo mira lo que hacemos, también mira la intención con la que lo hacemos.

1. La apariencia espiritual no sustituye la sinceridad. No basta con parecer piadoso delante de la gente.

2. Dios conoce lo que hay en lo secreto. Nada puede esconderse de su mirada.

3. La iglesia debe caminar en integridad. La historia ocurrió al inicio de la iglesia porque Dios estaba estableciendo un fundamento de santidad y verdad

Muchas personas buscan reconocimiento espiritual, pero Dios no busca actuaciones.

Dios busca corazones sinceros. Porque delante de Dios no importa cuánto das, cuánto sirves o cuánto aparentas…lo que realmente importa es la verdad que hay en tu corazón. 

Cómo está tu relación y comunión con Dios?

 


viernes, 6 de marzo de 2026

CRISTO ES LA UNICA ESPERANZA PARA ESTE MUNDO

"Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos" y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al cordero".   Apocalipsis 7:9

viernes, 27 de febrero de 2026

viernes, 23 de enero de 2026

Que es la homosexualidad?


No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, no heredarán el reino de Dios?  I Corintios 6:9