Deuteronomio 13:1-3"Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigio, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos... no darás oído a las palabras de tal profeta... porque Jehová vuestro Dios os está probando..."
Este pasaje es impactante porque Dios advierte que un falso profeta puede anunciar una señal que sí llegue a cumplirse. El verdadero problema no es si acertó, sino a quién está llevando al pueblo.
La verdad se mide por la fidelidad a Dios, no por los milagros.
Hoy muchas personas siguen a predicadores porque "todo lo que dicen se cumple". Pero Dios dice: "Mira su doctrina, no solo sus señales."
Un verdadero profeta nunca contradice la Palabra de Dios ni desvía la adoración hacia un hombre, una experiencia o una falsa enseñanza.
Jesús también lo advirtió En Mateo 24:24 Jesús dijo:
"Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos."
Jesús no dijo que harían trucos baratos. Dijo que harían grandes señales. El peligro está en que las personas juzgan por lo espectacular y no por la verdad.
Los milagros no siempre son prueba de aprobación divina
En Mateo 7:22-23 Jesús declaró:
"Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre... y en tu nombre hicimos muchos milagros?... Y entonces les declararé: Nunca os conocí."
Observa que estas personas profetizaron, hicieron milagros y expulsaron demonios. Sin embargo, Jesús no los reconoció como suyos.
Esto demuestra que el poder visible no reemplaza una vida de obediencia a Dios.
¿Cómo reconocer entonces a un verdadero profeta?
La Biblia presenta varios criterios:
Habla conforme a la Palabra de Dios. (Isaías 8:20)
Exalta a Cristo y glorifica a Dios, no a sí mismo.
Llama al arrepentimiento y a la santidad.
Su vida refleja el fruto del Espíritu.
No busca ganancias deshonestas ni manipula al pueblo.
Sus profecías son verdaderas y nunca contradicen la Escritura. (Deuteronomio 18:21-22)
No todo el que acierta viene de Dios.
Satanás también puede usar señales para engañar. Por eso Dios nunca nos mandó seguir únicamente los milagros; nos mandó probar los espíritus (1 Juan 4:1) y permanecer firmes en Su Palabra.
La pregunta correcta no es:"¿Se cumplió la profecía?"
La pregunta bíblica es:"¿Está llevando a las personas a obedecer a Dios y a permanecer fieles a la verdad revelada en las Escrituras?"
Porque un falso profeta puede anunciar algo que se cumpla, pero nunca podrá cambiar el hecho de que Dios juzga tanto el mensaje como el mensajero por su fidelidad a Su verdad.
Fuente: Aristy 2.0

