Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.
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miércoles, 31 de agosto de 2022

Porqué se suicidan los cristianos?

¿Habla la Biblia de personas que desearon morir?

Sí. La Biblia habla de algunas personas que dijeron que querían morir. Dios no se enojó con ellos, sino que les ofreció ayuda. Él puede hacer lo mismo por usted.

Elías

¿Quién fue Elías? Aunque fue un profeta valiente, a veces se sintió deprimido. Santiago 5:17 dice que Elías era un “hombre de sentimientos semejantes a los nuestros”.¿Por qué deseó morir? En cierto momento, Elías se sintió solo, tuvo miedo y pensó que no valía para nada. Así que suplicó: “Oh Jehová, quítame el alma” (1 Reyes 19:4).

¿Qué lo ayudó? Elías abrió su corazón y le expresó sus sentimientos a Dios. ¿Cómo lo animó Jehová? Le mostró que se preocupaba por él y le permitió ver pruebas de su poder. También le aseguró que era una persona muy valiosa y le dio un ayudante capaz que iba a cuidar de él. Lea 1 Reyes 19:2-18.

Job

¿Quién fue Job? Fue un hombre rico con una familia grande y también fue un siervo fiel del Dios verdadero. ¿Por qué deseó morir? De la noche a la mañana, la vida de Job se convirtió en una pesadilla. Perdió todos sus bienes, todos sus hijos murieron trágicamente y tuvo una enfermedad muy dolorosa. Para colmo, lo acusaron falsamente y con crueldad de ser el responsable de lo que le estaba pasando. Job estaba tan harto de su vida que llegó a decir: “No quisiera vivir” (Job 7:16).

¿Qué lo ayudó? Job le oró a Jehová y también habló con otras personas (Job 10:1-3). Recibió ánimo de un amigo comprensivo, Elihú, quien lo ayudó a ver sus problemas desde una perspectiva diferente. Pero lo más importante fue que Job aceptó la guía y la ayuda de Dios. Lea sobre Job: Job 1:1-3, 13-​22; 2:7; 3:1-13; 36:1-7; 38:1-3; 42:1, 2, 10-13.

Moisés

¿Quién fue Moisés? Fue un líder del antiguo pueblo de Israel y un profeta fiel. ¿Por qué deseó morir? Moisés tenía una tremenda carga de trabajo, lo criticaban constantemente y llegó a sentirse agotado. Por eso le imploró a Dios: “Por favor, mátame” (Números 11:11, 15). ¿Qué lo ayudó? Moisés le contó a Dios cómo se sentía. Dios lo ayudó a aligerar sus responsabilidades para que no se sintiera tan estresado. Lea sobre Moisés: Números 11:4-6, 10-17.

¿Qué versículos de la Biblia pueden ayudarlo a combatir los pensamientos suicidas? y que muestran que Dios se preocupa por usted:

“Jehová está cerca de los que están quebrantados de corazón; y salva a los que están aplastados en espíritu” (Salmo 34:18). “Cuando mis pensamientos inquietantes llegaron a ser muchos dentro de mí, tus propias consolaciones empezaron a acariciar mi alma” (Salmo 94:19)

Versículos que muestran que Dios entiende su dolor:

“Has visto mi aflicción; has sabido acerca de las angustias de mi alma” (Salmo 31:7). “Durante el tiempo de toda la angustia de ellos le fue angustioso a él. [...] En su amor y en su compasión él [...] procedió a alzarlos” (Isaías 63:9).

Versículos que muestran que Dios quiere que se acerque a él y que le cuente cómo se siente:

“No se inquieten por cosa alguna, sino que en todo, por oración [...], dense a conocer sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus corazones y sus facultades mentales” (Filipenses 4:6, 7). “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes” (Santiago 4:8).

Versículos que muestran que Dios puede darle fuerzas:

“Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que me imparte poder” (Filipenses 4:13).

“No tengas miedo, porque estoy contigo. No mires por todos lados, porque soy tu Dios. Yo ciertamente te fortificaré. Yo cierta y verdaderamente te ayudaré” (Isaías 41:10)

¿Qué podemos hacer si un amigo nos dice que ya no quiere vivir?

Tome en serio los comentarios que haga su amigo sobre suicidarse. Anime a su amigo a hablar, trate de que diga todo lo que siente (Proverbios 20:5). Cuando las personas hablan de sus pensamientos suicidas, es menos probable que se quiten la vida.

Escuche con empatía. Sea “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19). Tome en cuenta que la angustia y la depresión pueden hacer que una persona hable sin pensar (Job 6:2, 3). De modo que, si un amigo dice algo precipitado o poco amable, no reaccione mal ni se ofenda.

Consuele con sus palabras. La Biblia nos anima a consolar a los que están deprimidos (1 Tesalonicenses 5:14). No le reste importancia a los sentimientos de su amigo. Respete lo que siente y por qué lo siente. Dígale que él es muy importante para usted.

Hágale entender a su amigo que necesita ayuda. Proverbios 13:10 dice que la sabiduría está con los que piden consejo. Si su amigo tuviera una enfermedad física grave, usted lo animaría a ir al médico. Los pensamientos suicidas pueden ser síntoma de una enfermedad mental o emocional. Así que insístale en que busque ayuda profesional. Incluso ofrézcase a acompañarlo.

Muestre que lo quiere. La Biblia dice: “Un compañero verdadero ama en todo tiempo, y es un hermano nacido para cuando hay angustia” (Proverbios 17:17). Usted no puede borrar ni los problemas ni los pensamientos suicidas de su amigo. Pero, si le confirma que cuenta con su apoyo y cariño, puede ayudarlo a seguir adelante y a ver que las cosas pueden mejorar.

¿Y si ya he intentado suicidarme?

Es comprensible que tal vez tenga sentimientos de culpa o vergüenza. Quizás piense que nadie comprende por qué quiso quitarse la vida ni la angustia emocional que sufre en este momento.

La Biblia dice que nadie puede comprender totalmente los sentimientos de otra persona. De hecho, dice que cada corazón conoce su propia amargura (Proverbios 14:10; 1 Reyes 8:38). Aunque nuestros familiares y amigos pueden consolarnos hasta cierto grado, su ayuda es limitada. Pero, de una cosa puede estar seguro, usted no está solo. Dios conoce nuestro corazón (2 Crónicas 6:30). Jehová conoce las razones que lo llevaron a pensar que el suicidio era la única salida. También entiende sus sentimientos, que, como se dijo, pueden ser de culpa o vergüenza (Salmo 139:1).

Es cierto que para Dios la vida es muy valiosa, pero está dispuesto a perdonar a quienes han llegado a pensar en quitarse la vida (Salmo 86:5). Sabe que muchas personas que intentan suicidarse en realidad no quieren acabar con su vida, sino acabar con su dolor. Jehová puede ayudarnos incluso si nuestro corazón nos condena, porque él “es mayor que nuestro corazón y conoce todas las cosas” (1 Juan 3:19, 20). Sí, Jehová quiere ser para usted “el Padre de tiernas misericordias y el Dios de todo consuelo” (2 Corintios 1:3).

Si el impulso de quitarse la vida es intenso y ningún familiar o amigo puede ayudarlo en ese momento, llame a una línea telefónica para la prevención del suicidio o a un teléfono para emergencias.

Fuente: https://www.jw.org/es

domingo, 13 de septiembre de 2020

Testimonio sobre el suicidio Vilma de Souza

A propósito del dia mundial de prevención al suicidio quiero compartir una experiencia con ustedes.

Por muchas veces oímos con tristeza y decepciones relatos sobre cristianos o pastores que llegaron al extremo del suicidio...

¿Quien de nosotros durante la trayectoria de vida, aún siendo cristianos nunca pensó en suicidarse??

Llegó el día que yo había llegado a mi límite de presión emocional, problemas de todos tipos: familiares y económicos ; con el agravio de las calúnias y rechazo de los supuestos" hermanos"... religiosos que siempre tienen una palabra de derrota diciendo cosas que suenan más como un tiro de misericordia que con estímulos...

Además de esa horrible presión, se acercaba un compromiso para predicar en una conferencia de mujeres.

En el trayecto hacia la iglesia vino un fuerte pensamiento:

-DE QUE TE SIRVIÓ CAMBIAR DE RELIGIÓN SI AHORA VIVES PEOR QUE ANTES? Satanás enviando una saeta envenenada letal contra Dios a mí corazón, y seguía clavando sus garras destruidoras terminando con la idea:

-PORQUE NO TE MATAS Y ASI TERMINAS CON TUS PROBLEMAS Y SUFRIMIENTOS?

Pare en la cima de un puente sollozando en llantos, pensando en saltar a la línea férrea debajo del tren, mientras el maligno seguía con sus saetas;

-MIRA... ALLA VIENE EL TREN, LO QUE NO HICISTE EL DÍA DE TU CONVERSIÓN AL EVANGELIO HAZLO AHORA...

Pensé erróneamente... ES VERDAD... todos los sufrimientos se terminarian con la muerte!

Aún siendo MISIONERA PREDICADORA de la palabra de Dios, NADIE está libre de ser tentado y probado.

El tren se acercaba, yo lista para tirarme del puente para "descansar del sufrimiento" cuándo de repente oí una persona detrás mío decir - ¡PAZ SEA CONTIGO!

Me enfurecí pensando que aquel no era el momento para aparecer hermanos cristianos cerca mío...

Respondí entre molesta y cansada: BENDICIONES!

y paso el tren... Me voltee a mirar al hermano "incoveniente" que había frustrado mi plan suicida y vi que era un joven alto muy agradable que mirándome con firmeza repitió: ¡PAZ SEA CONTIGO, MI GRACIA TE BASTA!!

Explote en llantos; llore mucho por aquellas palabras de profundo amor y cuando miré nuevamente hacia atrás para agradecer al joven que apareció en el último momento, para mí sorpresa no había nadie más que yo allí....

Entonces entendí que el saludo y palabras de amor de aquel joven, son las palabras que él BENDITO LIBERTADOR me inspiro a compartir con mis amados que se encajan en esta terrible realidad del destruidor

"PAZ SEA CONTIGO"

MIRE HACIA EL CALVÁRIO DONDE EL HIJO UNIGENITO DEL DIOS ALTÍSIMO DERRAMÓ SANGRE INOCENTE HASTA LA ÚLTIMA GOTA POR AMOR A PERSONAS QUE VIVEN DIARIAMENTE ATORMENTADAS POR PENSAMIENTOS DE MUERTE"!

Mi fuerte oración y clamor es en favor de su vida preciosa y comprada por un valor altísimo

JESUCRISTO ES MISERICORDIOSO Y PODEROSO PARA LIBERARNOS DE CUALQUIER YUGO DEL MAL!

JESÚS ES EL CAMINO LA VERDAD Y LA VIDA

Fuente: https://www.facebook.com/vilma.laudelino.de.souza

jueves, 11 de abril de 2013

¿Puedo suicidarme e ir al cielo?


La Biblia y el Suicidio
 ¿Está bien suicidarse y aún irse al cielo? 



Hoy escuchamos respuestas vagas como estas: “Bueno a mí me parece que... tal vez lo que quiere decir es...” o “Bueno... eso depende de cómo se interpreta... Es algo que cada quien debe decidir, siempre que uno sea sincero”. Este tipo de argumentos y tanta incertidumbre sólo crea mayor confusión y conduce a muchos cristianos a una vida peligrosamente comprometida con el ocultismo, sopretexto de “experiencias espirituales avanzadas”. Hoy, como el los días de la Reforma de Lutero, debemos volver nuevamente a la Biblia, leyéndola guiados por el Espíritu Santo, creyendo en sus enseñanzas y viviendo como cristianos. Le invito a que examine conmigo este intrincado tema del suicidio. Es probable que tal vez no le agrade el desarrollo de este tópico desde un ángulo puramente bíblico, pero quiero que sepa que Dios me llamó al ministerio de su Palabra, no de la mía, ni la de ningún maestro por famoso que sea este.

¿Qué es el suicidio?
No es necesario investigar mucho, pues todos sabemos que suicidio es ocasionarse uno mismo la muerte. Sea esto en forma lenta y progresiva, como por ejemplo mediante alguna droga, el alcoholismo, privarse de la comida, o bien, darse un tiro en la sien, tirarse de un décimo piso, ahorcarse, tomar veneno, etc. No importa la razón, el suicidio es siempre suicido. “Acabar con la vida” – dicen algunos, pero nada más lejos de la realidad. El suicidio no acaba con la vida, solamente le pone fin a las oportunidades que la vida nos ofrece mientras estamos en nuestro cuerpo. La persona que se suicida va a la eternidad completamente consciente de sí misma, de los demás y de lo que ha hecho con su vida.

Es completamente increíble saber hoy, que muchos “consejeros” cristianos hablan del suicidio como algo que... “acelera nuestra partida a la presencia del Señor”. Mucho me gustaría que me mostraran algún texto bíblico que diga que el suicidio es un camino aceptable (aunque no sea el mejor) delante de Dios, para que el salvo acelere su partida a la presencia del Señor. Por la Biblia conocemos la vida de gigantes espirituales como Juan el Bautista; la de profetas del Antiguo Testamento, tal como Jeremías, que sufrió tanto, lo mismo que muchos otros; también sabemos de Pablo quien estuvo prisionero por años sabiendo que le esperaba la muerte en cualquier momento, sin embargo a ninguno de ellos se les ocurrió jamás el suicidio.

El suicidio es pretender uno mismo hacer el papel de Dios y decidir cuándo debe terminar nuestra carrera terrenal. En el fondo de este problema se puede percibir la idea de que, al menos en ciertas circunstancias, uno puede hacer el papel de Dios y que esto, está perfectamente bien. Una pregunta muy frecuente es: “¿Puede un cristiano llegar a suicidarse?”. Y la respuesta de muchos hoy es: “Por supuesto que sí, y lo único que le sucede es que llega antes que los demás a la presencia de su Salvador”.
Al estudiar el suicidio más detenidamente, debemos analizar unos cuantos elementos y no llegar a conclusiones precipitadas que sólo abrirían una brecha muy peligrosa, pero sobre todo antibíblica. El hecho de que haya líderes de renombre que enseñen estas cosas, no implica necesariamente que sean aceptables.

Los suicidios en la Biblia

1. EL REY SAÚL – Usted se sorprenderá cuando lea la Biblia y descubra a los personajes que se quietaron la vida. ¡No hay uno solo, entre los hombres de Dios, que lo haya hecho! Esta es razón más que suficiente para que mantengamos alejado de la mente el sólo pensamiento de semejante intento.

El rey Saúl se había alejado de Dios, hasta el punto que fue a consultar a una adivina en Endor. Al ser rechazado por Dios buscó refugio en Satanás a través de una hechicera, costumbre pagana estrictamente prohibida para aquellos que conocen al Señor. Al pelear contra los filisteos, Dios no acudió a auxiliar a este rey apóstata y él no tuvo otra alternativa que el suicidio. La Biblia dice: “Y arreció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspázame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones” (1 S. 31:3-6).

Note que tanto Saúl como su escudero, ambos suicidas, tuvieron temor. El miedo es uno de los aliados del suicida en potencia. Si hay algo que los no salvos tienen en común, es el temor. Esto se debe a que no viven en comunión con Dios. Saben que están lejos de él, y llega un punto en que el Señor los abandona a su suerte aunque clamen su nombre, porque han colmado la copa de su ira. Así que tanto Saúl como su escudero tuvieron mucho miedo, vivían atemorizados. La Biblia repite una y otra vez que Dios se alejó de Saúl porque Saúl se alejó de él. Saúl tuvo la mejor oportunidad de ser un rey modelo para Israel, pero vivió como el peor de los paranoicos, siempre sintiéndose perseguido, violento, envidioso, profano y hechicero. Estando en esa condición era justo que Dios lo abandonara. Su reinado dejó lugar a David, un brillante hombre de Dios. El temor de Saúl lo llevó al suicidio, y el temor es el aliado de hombres y mujeres que viven en enemistad con Dios. Ningún cristiano podrá jamás llegar a tal grado que se quite la vida y alegue que con ello acelera su encuentro con Jesús.

La Biblia dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Jn. 4:18). El que no teme a Dios tendrá que temer a los hombres, a sus enemigos, a la muerte y aun a la misma vida. Miserable de aquel o aquella que no teme a Dios para confiar en él en el momento difícil , en el instante de peligro o al acercarse la muerte. ¿Cómo es posible que un cristiano recurra a la violencia del suicidio, el arma de Lucifer, quitándose la vida? Pero Saúl y su escudero no fueron los únicos suicidas en la Biblia, sino que tenemos más.

2. AHITOFEL – Este hombre llamado Ahitofel, cuyo nombre significa “Hermano de la Locura”, fue un traidor. Este extraño personaje era amigo íntimo de David y seguramente su mejor consejero, solamente Dios conocía su falso corazón. Es obvio que David lo consideraba un gran consejero, basta leer lo que dice la Escritura: “Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si consultase la palabra de Dios. Así era todo consejo de Ahitofel, tanto con David como con Absalón” (2 S. 16:23). Pero, ¿realmente era tan malo este “Hermano de la Locura” llamado Ahitofel? No sé si recuerda que uno de los episodios más horribles en la sublevación en contra de David fue la actitud del orgulloso Absalón cuando violó públicamente, a la vista de todo el pueblo, a las concubinas de su padre. ¿Y quién cree que le dio este brillante consejo? “Entonces dijo Absalón a Ahitofel: Dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. Y Ahitofel dijo Absalón: Llégate a las concubinas de tu padre, que él te dejó para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible a tu padre, y así se fortalecerán las manos de todos los que están contigo. Entonces pusieron para Absalón una tienda sobre el terrado, y se llegó Absalón a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel” (2 S. 16:20-22).
Lo que hizo Ahitofel fue de tan mal gusto, tan bajo, tan inmoral, tan asqueroso, tan pecaminoso, que es difícil pensar cómo un consejero como Ahitofel, cuyos consejos eran tan respetados por David pudo haberlo dado. Dios desde luego intervino y frustró los sabios consejos de este perverso, quien a no dudar se cobijaba o amparaba bajo la sombra de las bendiciones de David, a quien el Señor protegía. Obviamente a su lado, Ahitofel también recibía protección divina. Pero es evidente que Ahitofel despreciaba esas bendiciones, las tomaba como algo que merecía. Su vida, era una vida falsa. Su lealtad, su piedad, fe, devoción y conducta intachable, todo era una pantalla. Detrás de esa pantalla se escondía el verdadero Ahitofel, quien se dejó ver apenas tuvo la oportunidad.

Lo que Ahitofel no había calculado era que sus consejos serían frustrados, porque vino otro hombre de nombre Husai, a quien Absalón también le preguntó porque quería estar seguro de que el consejo de Ahitofel era correcto. “Entonces Husai dijo a Absalón: El consejo que ha dado esta vez Ahitofel no es bueno. Y añadió Husai: Tú sabes que tu padre y los suyos son hombre valientes, y que están con amargura de ánimo, como la osa en el campo cuando le han quietado sus cachorros. Además, tu padre es hombre de guerra, y no pasará la noche con el pueblo(...) Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para que Jehová hiciese venir mal sobre Absalón(...) Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, enalbardó su asno, y se levantó y se fue a su casa a su ciudad; y después de poner su casa en orden, se ahorcó, y así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre” (2 S. 17:7,8,14,23).

El cuadro muestra al desnudo la calidad de hombre que era Ahitofel, y ciertamente es fácil comprender su fin. Pretender que este hombre, por haber sido tan buen consejero de David, se fue al cielo al suicidarse, es antibíblico y completamente fuera de la realidad. Pero, ¿por qué se suicidó Ahitofel? Porque no se aceptó su consejo, porque descubrió lo que se le venía encima, por su hipocresía y traición, porque siempre fue un falso, porque su conciencia comenzó ha hacer su trabajo en él y descubrió el daño que le había hecho a uno de los más grandes hombres de Dios – a David, y tal vez porque ya no tenía otra alternativa, ni siquiera le habría ayudado el arrepentimiento aunque lo hubiera procurado.

La Biblia nos dice que el hombre puede llegar a esta situación si desprecia tan abiertamente y por tanto tiempo el amor de Dios. Ahitofel era, lo que diríamos hoy, un falso cristiano, un falso intérprete de las Escrituras, un siervo disfrazado del Señor. Otro caso paralelo lo tenemos en Esaú de quien dice la Biblia: “No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque lo procuró con lágrimas” (He. 12:16,17).

Nadie puede afirmar hoy, que Ahitofel se fue al cielo porque era un gran consejero de David y sus consejos eran vistos casi como si se tratara de una directa revelación divina. Cuando alguien vive un cristianismo falso, oculta sus verdaderas convicciones y pretende ser hijo de Dios y hasta es predicador y maestro, cuando alguien vive en inmoralidad, estafa a sus clientes y dice ser cristiano, está asociado con algún tipo de brujería o tal vez con una organización de tipo ocultista, aunque ese individuo en la superficie parezca muy bueno, llegará el momento en que se tornará tan desesperado, tan intranquilo, tan abandonado, frustrado y confundido, que optará por el suicidio, ¡aunque sea miembro de la mejor iglesia cristiana!

Hoy en día los “consejeros” y a veces los “psicólogos” son tan autoritarios como lo fuera el perverso Ahitofel, y no me extrañaría que estos expertos en comportamiento humano, aconsejen aun a los cristianos a suicidarse, para “acortar el camino a la presencia de Jesús”. Es muy fácil comprobar que los candidatos para el suicidio no son candidatos para el cielo. No tenemos un solo caso de un auténtico hijo de Dios que la Biblia nos diga que se fue al cielo suicidándose. El suicidio es el camino al infierno, podemos estar completamente seguros. Harían bien nuestros consejeros en presentarle a Cristo como Salvador a todos aquellos que dicen tener obsesiones suicidas. Decirle a un suicida potencial que con ello acelerará su encuentro con Jesús, es lo mismo que decirle que en el infierno hay rincones para encontrarse con Jesús.

3. ZIMRI – El tercer suicida que menciona la Biblia es Zimri, y el diccionario bíblico, dice de este personaje: “Quinto rey de Israel, cerca del año 876 AC... Zimri asesinó a su señor durante una borrachera en casa de Arsá, su mayordomo, en Tirsa; exterminó toda la casa de basa y se apoderó del trono, pero no pudo sostenerse, pues, después de siete días de reinado, fue reemplazado por Omri; entonces Zimri, encerrándose en el palacio real, le prendió fuego estando él mismo dentro, y así murió”. Y dice la Biblia: “Mas viendo Zimri tomada la ciudad, se metió en el palacio de la casa real, y prendió fuego a la casa consigo; y así murió” (1 R. 16:18).
Pero, ¿por qué se suicidó Zimri? El versículo siguiente nos lo aclara: “Por los pecados que había cometido, haciendo lo malo ante los ojos de Jehová, y andando en los caminos de Jeroboam, y en su pecado que cometió, haciendo pecar a Israel” (1 R. 16:19).

Los pecados que usted y yo hemos cometido tienen solución, pero si rechazamos esa única solución que Dios nos ofrece, Satanás muy pronto ofrecerá la suya – el suicidio. Dios promete personarnos y restaurarnos, pero Satanás trata de convencer a sus víctimas que para ellos es mucho mejor la muerte que la vida. Por más que busque en la Biblia a un suicida aliado de los hijos de Dios, no lo hallará. Todos cuantos se suicidaron entre lo personajes bíblicos, conocieron a Dios, tuvieron la oportunidad de servirle, arrepentirse y corregirse, pero no lo hicieron. Por el contrario, algunos fueron criminales y mataron gente a sangre fría. Hay una gran diferencia entre un pecador que tiene la oportunidad de reconciliarse con Dios, y un pecador que cierra todas las puertas. La única que le queda ampliamente abierta es la “garganta del diablo” que se llama suicidio.

Satanás convence a su víctima de que dejará de sufrir, o tal vez valiéndose de algún consejero, le persuade de que irá al cielo, le da valor suficiente para suicidarse, porque los valientes de Satanás a menudo remachan su valor con el suicidio.

El suicidio es la manifestación más elocuente de la cobardía. Y la Biblia habla así de los cobardes: “pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Ap. 21:8). Esta lista infernal está encabezada por los “cobardes”.

4. JUDAS ISCARIOTE – Vamos a citar dos pasajes bíblicos que detallan el final de este individuo que también acabó su carrera suicidándose: “Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de planta a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó? (Mt. 27:3-5). “Éste, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron” (Hch. 1:18).
Judas conocía muy bien al Señor, tuvo todas las oportunidades para ser salvo, pero de manera deliberada optó por la traición sin creer nunca que su carrera terminaría en el suicidio y el infierno. Es necesario que recordemos también que Judas asistió a la mejor escuela teológica del mundo. Jamás ha habido un grupo de estudiantes tan afortunados como ese puñado de 12 hombres que estudiaron a los pies del Señor Jesucristo. Judas se suicidó cuando recapacitó y se dio cuenta de lo que le había hecho al Señor. Creo que si Judas viviera hoy, mas de un psicólogo y consejero en alguna de nuestras iglesias le animaría a que olvidara el pasado, a que saliera de esa depresión, a que evitara esa recurrencia cíclica.

El cristiano y su cuerpo
"Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él" I Cor 3: 17
Antes de optar por el suicidio, cada hombre y cada mujer deberían detenerse por un momento y reconocer que el cuerpo que tiene no es de su propiedad, sino que es sólo la habitación, el lugar en que viven. El cristiano debe recordar siempre que su cuerpo es morada del Espíritu Santo. Jesús habló de esto cuando dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Jn. 14:15-17). Jesús le dijo esto a los suyos, mucho antes que el cuerpo del redimido se convirtiera en morada del Espíritu Santo. Todo cristiano debe reconocer la presencia tan sublime del Espíritu Santo en su cuerpo.

Pero, ¿será posible que el Espíritu Santo que habita en el cuerpo del cristiano no pueda evitar que éste lo destruya por medio del suicidio? A este respecto dice la Biblia: “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Jn. 4:4). Ese “mayor... que está en vosotros”, que habita en nuestro cuerpo, es simplemente el Espíritu Santo y él jamás permitirá que un redimido termine su carrera suicidándose. El Espíritu Santo consuela, fortalece, ilumina, acompaña, protege y nos ayuda en los momentos de desesperación o carga. Creo que el pasaje más severo contra el suicidio, es este de 1 Corintios 6:19,20: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.

Este pasaje destaca dos cosas: (1) Que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo; (2) Que no nos pertenece porque fue comprado con el alto precio de la sangre de Cristo. En el Nuevo Testamento no se habla de ningún templo que la iglesia de entonces hubiera construido, excepto del templo en el cuerpo del cristiano. No era tan importante que la iglesia contara con un templo, pero era extremadamente importante que el Espíritu Santo tuviera su templo en el cuerpo del cristiano. Si alguien se atreviera a quemar, a destruir o hacer lo que fuera para acabar con un templo, lo llamaríamos sacrílego, porque diríamos que ha tocado la propiedad de Dios. Sin embargo, el verdadero templo del Señor, su verdadera propiedad, es nuestro cuerpo. De ahí que quien se suicida es peor que un sacrílego, porque destruye la habitación potencial del Espíritu Santo. Digo “potencial” porque estoy convencido que el hombre o la mujer regenerados nunca llegan a ese extremo, simplemente porque el Espíritu Santo que habita en ellos no se lo permite.

Pero si el asunto del suicidio es tan serio, ¿qué debemos hacer entonces cuando se tiene esta inclinación? Es posible que Satanás tiente al hombre o a la mujer salvos para que acaban con su vida, él siempre tienta a todos valiéndose de todos los medios. Es completamente cierto también que Dios jamás permitirá que una persona redimida se suicide. Quien está deprimido, acongojado, preocupado o frustrado, aun siendo cristiano, debe conocer los recursos que Dios tiene para tales casos. La oración es uno de ellos, es necesario platicar con el Señor. La lectura de la Biblia, especialmente los Salmos, proporcionan gran ayuda. Asimismo ayuda, el conversar con alguna persona amiga de reconocido testimonio cristiano, sensible al dolor ajeno y dispuesta a socorrer.

Si usted no es cristiano, su recurso es arrepentirse de sus pecados y depositar su fe en Cristo Jesús. Mientras siga visitando a las hechiceras o concurra a los círculos satanistas, sólo está acercándose cada vez más al extremo de la soga que le llevará a la horca. Una cosa que debe recordar, es que todo el mundo sufre de dolor, frustraciones o temor ocasional. De modo que usted no es el único cristiano que lo padece. Así ha sido siempre, por eso dice la Biblia: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfecciones, fortalezca y establezca” (1 P. 5:6-10).

Note bien que Pedro nos dice que debemos humillarnos delante de Dios. No tenemos que elevar nuestra autoestima, sino humillarnos voluntariamente. Debemos tener presente que Dios tiene cuidado de nosotros y que el diablo anda como león hambriento buscando a los cristianos débiles para destruirlos. También nos dice que en lugar de buscar consejeros, magos, adivinos o a profesionales encargados de nuestra condición emocional, le resistamos firmes en la fe, porque nadie jamás nos ayudará tanto en esta lucha, como la fe depositada en nuestro Salvador. Nos dice que debemos recordar siempre que nuestros hermanos también sufren padecimientos en todo el mundo. Tal vez usted piense que es un mal cristiano y por eso sufre, pero otros cristiano en el mundo también pasan por experiencias muy parecidas a la suya. El apóstol también nos dice que sólo debemos acudir al “Dios de toda gracia”, porque él tiene la virtud de perfeccionarnos, afirmarnos, establecernos y fortalecernos.

Podemos muy bien decir con el Salmista: “Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre. No serán avergonzados en el mal tiempo, y en los días de hambre serán saciados(...) Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano” (Sal. 37:18,19,23,24).

El cristiano camina seguro tomado de la mano de Dios, no tomado de una pistola, de un veneno, una soga o arrojándose desde un décimo piso. “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza” (Sal. 46:1-3).

Fuente: nosotros.cl

lunes, 15 de octubre de 2012

Joven se suicidó por mostrar cierta desnudez en el facebook


Conmoción causó en Canadá el suicidio de Amanda Todd, 


Joven de 15 años que sufría de bulliyng por parte de un hombre. Amanda además había subido un video hace un mes, donde dejaba en claro sus intensiones de suicidio producto de tres años de acoso de este hombre del ciberespacio.
Todo comenzó cuando la joven canadiense se puso en contacto con un hombre mayor, quien le pidió que posará desnuda frente a la webcam a lo que ella accedió. Un año después la acción se habría repetido, pero Todd se negó a hacerlo, lo que provocó el malestar el hombre quien subió las fotos de la joven desnuda a distintas redes sociales, provocando la depresión de la joven que decidió entregarse a las drogas y el alcohol.
 Ante esta situación, la madre de Todd declaró al diario canadiense The Vancouver Sun: "he perdido a mi hija, pero sé que ella quiso contar su historia para salvar a mil más". Además dijo que su hija era una persona muy amable y que siempre buscaba ayudar a los demás: "Uno de los objetivos de Amanda era conseguir su mensaje hacia afuera allí y lo han utilizado como una herramienta de aprendizaje para los demás".
 La madre también pide que los padres de adolescentes pongan mucho cuidado en las conductas atípicas de sus hijos y en el manejo que tengan en las redes sociales: "Quiero contar mi historia para ayudar a los padres, para que puedan estar al tanto, para que puedan enseñar a sus hijos lo que está bien y mal y cómo estar seguro en internet.
 Las causas de su muerte todavía se están verificando, pero corre con mucha ventaja la idea el suicidio.

ESTE ES EL VIDEO QUE SUBIÓ AMANDA HACE UN MES



martes, 12 de junio de 2012

¿El cristiano podría suicidarse?


Suicidio: Una Entrada rápida al Infierno

  Mientras de regreso en casa ... Me mataré e iré al cielo ahora mismo.

 

El suicidio se define comúnmente el quitarse uno mismo la vida. Cada año decenas de miles de personas sólo en los Estados Unidos cometen este acto, de acuerdo a una estadística nacional de suicidios del año 1993:
 Los hombres blancos corren el mayor riesgo de suicidio. De hecho, ellos representan casi el 75 por ciento de los 32.000 suicidios anuales en los Estados Unidos.
 Una fuente diferente dio unas cifras un poco menor para 1993, pero también mencionaron un constante incremento en suicidios, a excepción de 1992:

1970 = 23,480 (Hombres, 16,629; Mujeres, 6,851)
1980 = 26,869 (Hombres, 20,505; Mujeres, 6,364)
1985 = 29,453 (Hombres, 23,145; Mujeres, 6,308)
1990 = 30,906 (Hombres, 24,724; Mujeres, 6,182)
1992 = 30,484 (Hombres, 24,457; Mujeres, 6,027)
1993 = 31,102 (Hombres, 25,007; Mujeres, 6,095)

Estas estadísticas muestran que las mujeres son mucho menos propensas a cometer suicidio que los hombres, por alguna razón desconocida.
Uno debe preguntarse cómo alguien podría considerar el matarse a sí mismo. Tal vez una razón es que éstas personas piensan que escaparán de su dolor y no estarán más conscientes de nada, como si nunca hubiesen nacido. Incluso se han hecho pactos de muerte los cuales han resultado en varias personas matándose unos a otros con éxito.  ¡Ellos no se daban cuenta de lo que estaban haciendo y de a dónde irían a parar por la eternidad! De otro modo, ellos NO habrían pasado por eso.
Otros que son religiosos podrían pensar que ellos escaparían de la agonía de sus complicados problemas al matarse a si mismos y entrando al cielo. En su pensamiento, si tal persona creyó una vez y estaba confiando en Jesús pero había estado sufriendo de una clase de dolor intenso, está en una condición completamente sin esperanza acerca de esa situación y no ve más ningún propósito del todo en su vida, ¿No sería acaso atractivo el deseo de escapar eso y de ir a un cielo paradisíaco a través del suicidio?

Si Un Cristiano Comete Suicidio, ¿Va Al Cielo?

 Eso es otra manera de preguntarse si una persona quien una vez fue salvo (un Cristiano) muere como un asesino premeditado no arrepentido, ¿Va al cielo?
Recuerde esto, como el aborto, el suicidio es sólo otro nombre para el asesinato. Sin embargo, para ser más preciso, el suicidio es auto-asesinato premeditado. Pero aún más allá que esto, ¡es la clase de asesinato de la cual uno no puede arrepentirse! A diferencia del Rey David quien hizo que otra persona fuese asesinada pero posteriormente fue perdonado, las victimas del suicidio no pueden arrepentirse y encontrar perdón

 La Fuente Confiable De La Verdad

La única fuente confiable para encontrar los hechos acerca de la vida después de la muerte es la Biblia. La Palabra de Dios para la humanidad. No seas engañado por un falso maestro, todos los asesinos no perdonados, sin excepción, no tiene vida eterna y terminarán en Lago de Fuego: 
Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.  (1 Juan 3:15 LBLA)
 Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.   (Apocalípsis 21:8 LBLA)
¡No se hace alguna excepción a lo anterior en ninguna parte de la Biblia para una persona que una vez fue un Cristiano, entonces comete suicidio por motivo de una mala combinación, es decir, circunstancias dolorosas, sin esperanza, y una creencia en una seguridad eterna (la creencia que nunca puedes ir al infierno una vez que te has convertido en Cristiano)!

 Enfermedad Mental

 Muchos han tratado de justificar el pecado del suicidio (auto-asesinato premeditado) con la siguiente base lógica: “Si uno está mentalmente enfermo, no es responsable por sus actos.” ¡Justificar cualquier forma de suicidio de esta manera, incluyendo el auto-asesinato, no es Escritural. No hay absolutamente ningún soporte Bíblico para tal declaración! Además, la enfermedad mental no es la raíz del pecado, el corazón del hombre lo es. Jesús nos dice de dónde procede el asesinato:
Y decía: Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo e insensatez. Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre.
(Marcos 7:20-23 LBLA)
¡Por favor note que el asesinato (sin importar la forma) proviene del corazón y no es una enfermedad mental, de acuerdo al Señor!
¡Tales personas que ceden a esta tentación no estarán entrando al cielo, debido a que han cometido asesinato y no pudieron arrepentirse de ello!
Es de importancia vital que el suicidio, y otras tentaciones satánicas parecidas, sean fuertemente resistidas. En otras palabras, no entretengas ni por un momento pensamientos sobre el suicidio. Cualquiera que cede a tentación satánica del suicidio sólo estarán intensificando su propio dolor y miseria en la eternidad, ¡sin escapar del el! Las personas actualmente en el infierno debido al suicidio harían cualquier cosa para tener la oportunidad que tu tienes de revertir sus acciones pero no pueden. Es demasiado tarde por siempre para ellos.
Esperanza y paz duradera sólo puede ser encontrado en el Señor Jesús. Si una vez fuiste salvo, pero has abandonado hasta el punto donde estás considerando acerca del suicidio, por favor arrepiéntete y lea estas precauciones para tu alma y póngalas en práctica.

fuente: alcance evangelistico.org