"Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá."Marcos 11:24
Pocas palabras de Jesús han inspirado tanta esperanza como este versículo. Sin embargo, también es uno de los textos que más necesita ser entendido en su contexto.
Antes de pronunciar estas palabras, Jesús había hablado sobre la fe y había usado la imagen de una montaña que puede ser removida. Su enseñanza no era una invitación a confiar en el poder de nuestras propias palabras, sino a depositar una confianza absoluta en el poder de Dios.
Marcos 11:24 no enseña que el creyente puede obligar a Dios a cumplir cualquier deseo personal. Más bien, nos llama a acercarnos al Padre con una fe sincera, convencidos de que Él escucha a sus hijos y obra con sabiduría perfecta.
Creer no significa manipular a Dios.
Creer significa descansar en su carácter.
Es confiar cuando la respuesta es inmediata y también cuando llega después de mucho tiempo.
Es seguir orando cuando las lágrimas no cesan.
Es permanecer firme cuando todavía no vemos el milagro.
La Biblia está llena de hombres y mujeres que oraron con fe. Algunos vieron respuestas extraordinarias en poco tiempo, mientras que otros caminaron durante años esperando el cumplimiento de las promesas de Dios.
La verdadera fe no depende de las circunstancias. Su fundamento es la fidelidad del Señor.
Cuando Jesús dice: "Creed que lo recibiréis", nos está invitando a orar con la certeza de que nuestra vida está en las manos de un Padre que nunca se equivoca, que nunca llega tarde y que siempre hace lo que es bueno conforme a su perfecta voluntad.
No dejes que la duda robe tu confianza en Dios.
Presenta tus peticiones con humildad, con perseverancia y con un corazón dispuesto a aceptar la voluntad del Señor.
Hay oraciones que Dios responde diciendo "sí".
Hay otras que responde "espera".
Y algunas las responde "no", porque en su amor conoce lo que nosotros todavía no podemos comprender.
Pero en todos los casos, Dios permanece fiel.
La fe no consiste en conseguir que Dios haga mi voluntad. La fe consiste en confiar plenamente, aun cuando sea Dios quien decida cómo y cuándo responder.
Sigue orando. Sigue creyendo.
Y recuerda que el Dios que escucha tu clamor también conoce el mejor camino para tu vida.
Fuente: Aristy 2.0
.jpg)