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viernes, 29 de septiembre de 2017

SOBRINO DE BENNY HINN CUENTA LA VERDAD

SOBRINO DE BENNY HINN
Costi Hinn es sobrino del famoso “apóstol” Benny Hinn.
Hace casi 15 años, en una costa afuera de Atenas, Grecia, me sentía completamente confiado en mi relación con el Señor y mi trayectoria ministerial. Viajaba por el mundo en un jet privado de Gulfstream haciendo el ministerio del “evangelio” y disfrutando de cada lujo que el dinero podía comprar. Después de un vuelo cómodo y mi comida favorita (lasaña) hecha por nuestro chef personal, nos preparamos para un viaje ministerial descansando en el Grand Resort: Lagonissi. Con mi propia villa con vista al mar, con piscina privada y más de 2.000 pies cuadrados de espacio habitable, me encaramé en las rocas sobre el borde del agua y me regocijé en la vida que estaba viviendo. Después de todo, yo estaba sirviendo a Jesucristo y viviendo la vida abundante que él prometió.
Poco sabía yo que esta costa era parte del mar Egeo, las mismas aguas que el apóstol Pablo navegó mientras difundió el evangelio de Jesucristo. Había un solo problema: no estábamos predicando el mismo evangelio que Pablo.

Estilo de vida lujoso

Crecer en el imperio de la familia Hinn era como pertenecer a algún híbrido de la familia real y la mafia. Nuestro estilo de vida era lujoso, nuestra lealtad se imponía, y nuestra versión del evangelio era un gran negocio. Aunque Jesucristo era todavía parte de nuestro evangelio, era más un genio mágico que el Rey de Reyes. Frotándolo de la manera correcta —dando dinero y teniendo suficiente fe— desbloquearía su herencia espiritual. El objetivo de Dios no era su gloria sino nuestra ganancia. Su gracia no fue para liberarnos del pecado sino para hacernos ricos. La vida abundante que ofrecía no era eterna, era ahora. Vivíamos el evangelio de la prosperidad.
Mi padre pastoreó una pequeña iglesia en Vancouver, Columbia Británica. Durante mi adolescencia, viajaba casi dos veces al mes con mi tío, Benny Hinn. La teología de la prosperidad pagó increíblemente bien. Vivíamos en una mansión de 10.000 pies cuadrados custodiada por una puerta privada, conducíamos dos vehículos Mercedes Benz, pasábamos las vacaciones en destinos exóticos y comprabamos en las tiendas más caras. Además de eso, compramos una casa con vista al mar de $ 2 millones en Dana Point, California, donde otro Benz se unió a la flota. Fuimos abundantemente bendecidos.
A lo largo de esos años nos enfrentamos a innumerables críticas tanto dentro como fuera de la iglesia. Dateline NBC, The Fifth Estate (un programa canadiense de noticias) y otros programas realizaron trabajos de investigación. Conocidos líderes del ministerio usaron la radio para advertir a la gente acerca de nuestras enseñanzas y los pastores locales dijeron a sus congregaciones que se mantuvieran alejados de los púlpitos ocupados por un “Hinn”. En ese momento, yo creía que estábamos siendo perseguidos como Jesús y Pablo. nuestros críticos estaban celosos de nuestras bendiciones.
Dentro de la familia, no toleramos la crítica. Un día le pregunté a mi padre si podíamos ir a sanar a mi amiga de la escuela que había perdido su cabello debido al cáncer. Él respondió que debíamos orar por ella en casa en lugar de ir a sanarla. Pensé para mí mismo: ¿No deberíamos estar haciendo lo que hicieron los apóstoles si tenemos el mismo don? En ese momento, no cuestioné nuestra capacidad de sanar, pero se empezaron a despertar las dudas sobre nuestros motivos. Sólo sanábamos a la gente en las cruzadas, donde la música creaba cierta atmósfera, el dinero cambiaba de manos, y la gente se acercaba a nosotros con la cantidad “correcta” de fe.
Surgirían otras dudas. ¿Qué sucede con los intentos fallidos de curación? Aprendí que era culpa de la persona enferma por dudar de Dios. ¿Por qué hablamos en lenguas sin interpretación? “No apagues el Espíritu”, me dijeron. “Él puede hacer lo que quiera.” ¿Por qué muchas de nuestras profecías contradicen la Biblia? “No pongas a Dios en una caja”. A pesar de las preguntas, confié en mi familia porque estábamos teniendo tanto éxito. Decenas de miles de personas nos siguieron, millones de estudiantes llenaban los estadios para escuchar a mi tío. Curamos a los enfermos, realizamos milagros, nos codeamos con celebridades y nos hicimos muy ricos. ¡Dios debe estar de nuestro lado!
Antes de ir a la universidad, tomé un año de descanso y me uní al ministerio de Benny como un catcher (alguien que atrapa a la gente que está “muerta en el espíritu”) y asistente personal. Este era un rito de paso en mi familia, ya que casi todos los sobrinos trabajaban para él en algún momento. Era una muestra de lealtad y gratitud. Ese año fue un torbellino de lujo: estadías en suites reales de $ 25,000 por noche en Dubai, balnearios en Grecia, tours de los Alpes suizos, villas en el lago de Como en Italia, tomando el sol en la costa dorada de Australia, compras en Harrods en Londres, y numerosos viajes a Israel, Hawai, y a muchos otros lugares. El sueldo era muy bueno, volamos en nuestro Gulfstream privado, y conseguí comprar trajes hechos a mi medida. ¡Todo lo que tenía que hacer era cachar a la gente y aparentar ser espiritual!

Un versículo que cambió el resto de mi vida

Después de graduarme de la universidad y regresar a casa, conocí a mi esposa, Christyne. No tenía ni idea de que Dios la usaría para lograr mi salvación. De hecho, mi familia y yo estábamos nerviosos porque ella no hablaba en lenguas. Nos propusimos arreglar ese problema haciéndola asistir a una de las cruzadas de Benny, pero no sucedió nada. Luego, asistió a un servicio en la iglesia de mi casa en Vancouver, pero tampoco funcionó. Finalmente, ella recibió un poco de entrenamiento en una conferencia de la juventud, pero ella no podría manejar más que algunas sílabas murmuradas. Realmente pensé que nunca podría casarme con ella a menos que algo cambiara.
Más tarde, ella un día me señaló un versículo que nunca había visto: 1 Corintios 12:30 (“¿Tienen todos los dones de la sanidad? ¿Todos hablan en lenguas? ¿Todos interpretan?”). Me sacudió hasta lo más profundo de mi corazón. Estaba tan claro como el día —no todo el mundo tiene que hablar en lenguas. Pronto comenzó el efecto dominó. Otras creencias que había sostenido por años no pasaron la prueba bíblica. Dejé de creer que el propósito de Dios era hacerme feliz, sano y rico. En cambio, vi que él quería que viviera para él, independientemente de lo que yo pudiera obtener de él.
Mientras luchaba por entrar en el ministerio, recibí un llamado de un pastor-amigo que estaba plantando una iglesia en California, ofreciéndome una posición de pastor de jóvenes a tiempo parcial. Parecía un lugar perfecto para aprender y crecer, así que Christyne y yo empacamos y dimos un paso de fe como recién casados.
Poco después de unirme al personal, Dios puso la grieta final en mi sistema de creencias falsas, y la verdad surgió como una ola de gracia. Una de mis primeras tareas de predicación fue Juan 5:1-17, la curación en Betesda. Mientras estudiaba para el sermón, mi pastor amigo me dio un comentario bíblico confiable. El Espíritu Santo se hizo cargo del resto. ¡El pasaje mostró que Jesús sanó a un solo hombre de una multitud, el hombre no sabía quién era Jesús, y el hombre fue sanado al instante!
Esto dejó en harapos tres creencias que yo antes atesoraba. ¿Es siempre la voluntad de Dios curar? No, Jesús sólo sanó a un hombre de una multitud. ¿Dios solo cura a las personas si tienen suficiente fe? No, este hombre lisiado ni siquiera sabía quién era Jesús (y mucho menos podía tener fe en él). ¿La curación requiere un sanador ungido, música especial y una colección de ofrendas? No, Jesús sanó instantáneamente con un mero mandato. Lloré amargamente por mi participación en la codiciosa manipulación del ministerio y mi vida de falsas enseñanzas y creencias, y le di gracias a Dios por su misericordia y gracia a través de Jesucristo. Mis ojos estaban completamente abiertos.
Estoy agradecido de que mi esposa estuvo dispuesta a cuestionar mi insistencia de que ella hablara en lenguas y de que mi pastor me amó lo suficiente para hacer su labor discipular y ayudarme a salir de la confusión del evangelio de la prosperidad. He visto cómo Dios usa el evangelismo y el discipulado para transformar a las almas perdidas en santos que han sido encontrados por Dios. La mayor capacidad de un cristiano es su disponibilidad. Cuando el pueblo de Dios está dispuesto a dar un paso de fe y decir la verdad en amor, las vidas son transformadas y Dios es glorificado. Usted nunca sabe a quién Dios va a salvar a través de la fidelidad suya.
Costi Hinn es pastor ejecutivo en la Iglesia Bíblica de la Misión en el Condado de Orange, California.
Fuente: https://evangelioreal.com

jueves, 18 de mayo de 2017

Prosperidad verdadera.

¿Riqueza espiritual o material?


¿Cuántos en este auditorio desean ser prósperos?

Realmente todo hombre desea ser prospero, porque la prosperidad significa tener éxito en todo los ámbitos de la vida. ¿Quien no quiere tener buena salud?, ¿Quién no quiere que le vaya bien en la vida?, ¿Quien no quisiera tener prosperidad económica?…y es que el deseo de ser prósperos es un deseo muy noble en la vida de las personas. Pero… que hay acerca del concepto de  prosperidad cuando es predicada en los púlpitos de las iglesias. Hoy en día es muy común escuchar enseñanzas acerca de la doctrina de la prosperidad. ¿Será que el hijo de Dios tiene que ser prospero en todo? Y aquel creyente que no experimenta la prosperidad en su vida es porque no está de acuerdo al propósito de Dios?

AMONESTACIÓN CONTRA LOS PASTORES Y PREDICADORES.

La enseñanza de la prosperidad ha sido distorsionada, se la ha enseñado de una manera incorrecta, y lógicamente si un maestro enseña algo incorrecto, el alumno lo tomará como verdadero. Es lo que ha pasado en las iglesias, los ministros han distorsionado la enseñanza de la prosperidad y desde luego las ovejas tienen un concepto equivoco del tema.

Hoy en día existen ovejas flacas porque no reciben alimento, el pastor se ha despreocupado de orar y de preparar mensajes que confronten al hombre con el pecado. Los pastores se han convertido en payasos de púlpitos que en vez de predicar dan charlas motivacionales, donde la iglesia en vez de salir confrontada por la palabra, sale creyendo que esta es un club social. Los pastores tienen más miedo de perder sus ingresos mensuales que predicar la verdad y caen en lo mismo que los fariseos que buscaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Y Dios amonesta a este tipo de pastores
•NVI Ez 34:2  “Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: ¡Ay de ustedes, *pastores de Israel, que tan sólo se cuidan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben cuidar al rebaño?

•NVI Ez 34:3  Ustedes se beben la leche, se visten con la lana, y matan las ovejas más gordas, pero no cuidan del rebaño.
Para aquel pastor que predica el evangelio le es justo vivir también de él. Pero una cosa es vivir de la provisión de Dios que viene como respuesta a la fidelidad en el ministerio y otra muy diferente es ser VIVIDOR, y usar a Dios para sacar dinero.

¿COMO FUNCIONA ESTA FALSA ENSEÑANZA DE LA PROSPERIDAD?

Amada iglesia de Dios, es lamentable, pero muy cierto lo que ocurre. Se está vendiendo a un Cristo y se está prostituyendo la palabra de Dios, es decir ofrecemos a un Cristo y una palabra a cambio de algo.

•NVI 2P 2:1 En el pueblo judío hubo falsos profetas, y también entre ustedes habrá falsos maestros que encubiertamente introducirán herejías destructivas, al extremo de negar al mismo Señor que los rescató. Esto les traerá una pronta destrucción.

•NVI 2P 2:2 Muchos los seguirán en sus prácticas vergonzosas, y por causa de ellos se difamará el camino de la verdad.

•NVI 2P 2:3 Llevados por la avaricia, estos maestros los explotarán a ustedes con PALABRAS ENGAÑOSAS. Desde hace mucho tiempo su condenación está preparada y su destrucción los acecha.

Ejemplo de palabras engañosas

Muchos hacen referencia a hombres de la biblia que gozaron riquezas como por ejemplo Abraham. La biblia dice en Gn 13:2 “Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro”. Ahora bien…lo que se enseña, es que la voluntad de Dios es que seas bendecido en todo como Abraham y que tengas dinero. “¡Abraham era riquísimo y eso es lo que Dios quiere para ti, Pero recuerda que si quieres ser rico como Abram tienes que hacer como él, Abraham dio todo lo que tenía. Despójate de tu casa, carro, tierras; Danos todo y Dios te va a dar al ciento por uno. Corre y dalo ya!”.

Estos son falsos maestros que introducen herejías destructivas a la iglesia de Cristo, hombres que no necesitan tener un arma para robar y dejar en la calle a muchos que prestaron oído a sus palabrerías. Y es por este motivo que muchos no quieren saber nada del evangelio, porque lo han pervertido. Pero hay de aquellos, como dice las escrituras “DESDE HACE MUCHO TIEMPO SU CONDENACIÓN ESTA PREPARADA”

«¿Alcanzar riquezas dándole plata a Dios?»

Esto no solo pasa dentro de las sectas como PARE DE SUFRIR, sino que lamentablemente está ocurriendo dentro de las iglesias cristianas evangélicas, Donde hombres y mujeres están siendo asaltados por supuestos ministros de la palabra. Estamos volviendo a los tiempos cuando la iglesia católica se prostituía vendiendo las indulgencias, que consistía en el perdón de los pecados y la salvación de las almas tanto de vivos como de muertos a cambio de dinero.

No somos perdonados a cambio de dinero, somos perdonados por el sacrificio perfecto que hizo Jesucristo en la cruz; no somos sanos a cambio de dinero, somos sanos por las llagas sanadoras de Jesucristo. Hoy en día se le enseña a los hombres a pactar con Dios. ¿Quieres que tu hijo salga de las drogas? Pacta con Dios (Danos tu dinero); ¿quieres que tu esposo vuelva a la casa? Pacta con Dios (Danos tu dinero) ¿Quieres un trabajo? Pacta con Dios (Danos tu dinero) ¿Quieres ser sano? Pacta con Dios (Danos tu dinero).¿QUIERES SER PROSPERO? Pacta con Dios. Dios no necesita ningún incentivo monetario para hacer sanidad, ni cualquier otro milagro.

A Jesucristo no le pagaron ni un centavo por resucitar aquel joven en la ciudad de Nahim, ni por resucitar a Lázaro, mucho menos cuando con voz de mando le dijo a la hija de Jairo Talita Cumi que traducido es: “Niña a ti te digo, levántate”.
No podemos creer que el hombre esté en la condición de ponerse a pactar con su Señor y su creador, y mucho menos de pedirle algo a cambio de darle una retribución. Que equivocados que están los hombres hoy en día. Es Dios quien pacta con el hombre, y es aquello que podemos ver a través de la historia y de las escrituras. Fue Dios quien pacto con: Adán, Noé, Abraham, Moisés, David, y fue Dios quien estableció el nuevo pacto que fue el cumplimiento de las profecías mesiánicas.

DIOS QUIERE QUE SEAMOS PRÓSPEROS

¡Claro que sí! Pero ser prósperos no es tener una cuenta bancaria abultada, sino que nuestro nombre esté inscrito en el libro de la vida, de allí que el Señor Jesús dijo: <> ¡Pensemos en esto!. Cuantos hombres han alcanzado la prosperidad económica, pero se sienten los más miserables del mundo. Y es que ciertamente el dinero es necesario, y no lo podemos negar, pero también debemos entender que el dinero  puede comprar una casa pero no un hogar; puede comprar una gran cama, pero nunca el sueño. Solo aquel que confía en Jehová aunque no tenga ni un solo centavo en el banco, y aunque esté atravesando por momentos difíciles puede decir: “En paz me acostaré y así mismo dormiré porque solo tu oh Jehová me haces vivir confiado”. Amén.

¿Quién NOS DIJO QUE EL VERDADERO HIJO DE DIOS ES INMUNE?

Es lo que se enseña. Que el hijo de Dios no puede enfermarse, que el hijo de Dios no puede ser pobre, que el diablo maligno no le puede tocar; que no puede atravesar dificultades de ninguna índole porque sino está en pecado y fuera del plan de Dios.

POBREZA.- Se enseña que el hijo de Dios no puede ser pobre porque Dios es el dueño del oro y la plata. ¡Claro que Si! Dios es el dueño del oro y de la plata. Pero no podemos condicionar la prosperidad a las riquezas. Porque si así lo haríamos entonces les hago una pregunta: ¿Jesús era prospero? Si condiciona la prosperidad a la bendición económica, la respuesta seria: “NO”, porque Jesús no tenía una casa propia, no tenía un auto, no tenía una cuenta bancaria, ni siquiera tenía donde recostar su cabeza. Pero no ha existido en el mundo un hombre más exitoso y más próspero que Jesucristo (Yo soy el que estuve muerto y ahora vivo, y tengo las llaves de la muerte y del infierno). Y recordemos que fue el mismo Señor Jesús quien dijo que siempre habrá pobres entre nosotros.

ENFERMEDAD.-  Se enseña que el hijo de Dios no puede estar enfermo. Tras tal enseñanza Que es lo que piensa un hombre o una mujer que se esfuerza por agradar a Dios y que es un verdadero creyente cuando el doctor le dice que tiene cáncer. Lo primero que puede pensar es que esta en pecado y por eso Dios le envía un castigo como este, Porque es lo que se ha enseñado-.

Pero si buscamos evidencias en las escrituras el mismo apóstol Pablo dijo acerca de su enfermedad: “Tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mi. Y me ha dicho: Bástate en mi gracia” -2 Cor 12:8-9 Si nos basamos en la falsa doctrina de la prosperidad  y de que el hijo de Dios es inmune a la enfermedad, entonces que diremos ¿Qué el apóstol Pablo estaba en pecado? Claro que no. Dios no lo sanó no porque le faltaba fe, sino porque a veces el aguijón de Satanás es necesario en la vida del creyente.

DIOS NUNCA NOS HA DICHO QUE LAS COSAS SERÁN FÁCILES EN ESTE MUNDO

Las falsas doctrinas acerca de la prosperidad nos dicen que el hijo de Dios nunca tendrá aflicciones, ni necesidad, ni enfermedad, ni atravesara momentos difíciles. Pero las escrituras me declaran totalmente lo contrario. Ellas me dicen que en el mundo vamos a tener aflicciones, pero que confiemos porque Dios ha vencido al mundo; me dicen que muchas son las aflicciones del justo, pero que de todas estas Jehová nos librará; me dice que:

Hab 3:17 Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales;
Hab 3:18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.

¿Cuántos en este auditorio desean ser prósperos? Si tu respuesta es: “YO” entonces te invito a que empieces a caminar con aquel que no sabe que es el fracaso, con aquel que es el rey de reyes y Señor de Señores. ¿De qué te sirve hombre ganar el mundo entero si pierdes tu alma? Mt 6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; Mt 6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.

Hombre y mujer que estas aquí, pon tu mirada en el cielo, que esa es tu verdadera meta, y cuando estés allá podrás decir: “HE SIDO PROSPERADO, HE SIDO BENDECIDO EN CRISTO JESÚS”. Es en el cielo el único lugar donde no vamos a padecer muerte, ni llanto ni dolor ni pobreza alguna Amén.

Fuente: https://ministeriosreydegloria.wordpress.com

sábado, 6 de mayo de 2017

el falso evangelio de la prosperidad

¿Qué es la doctrina de la prosperidad?


La teología de la prosperidad también conocida como teología del pacto o teología de la siembra y en América Latina el llamado movimiento Palabra de fe, o también conocido como movimiento de Fe o súper fe, enseña que todos los cristianos deben ser ricos. Que aquellos que no son adinerados no lo son porque no tienen fe, desconocen la voluntad de Dios y por su falta de confianza en él no siembran las semillas de fe (dinero) en los bolsillos de estos predicadores, “apóstoles” y “profetas” que generalmente se hacen llamar apóstoles para darse aires de autoridad. Según ellos la pobreza es símbolo de maldición. Esta teología se fundamenta en textos bíblicos sacados de contexto o ignorando otros en particular que mencionaré más adelante sin sacarlo de contexto. Aunque no hay nada malo ni pecaminoso con ser rico el problema radica en distorsionar el evangelio poniendo las riquezas materiales como el fundamento sin tomar en cuenta la soberanía de Dios. Según esta creencia un cristiano puede escribir su propio plan si tiene fe.

Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios. Proverbios 30:8-9

¿Quiénes son los que traen esta teología?

Principalmente son evangelistas de la televisión que inicialmente eran de Estados Unidos y ahora se ha expandido a los países latinos. Casi todos tienen grandes títulos como apóstol, doctor, pastor, etc. y les gusta gloriarse de su riqueza por que son su evidencia de que son hombres y mujeres de fe y ser millonario lo prueba. No olviden que el dinero que tienen viene de las semillas de fe que le exigen al creyente ingenuo como evidencia de su fe y como señal de pacto para que Dios te prospere. Si no siembras la semilla en su ministerio (que le paga un gran sueldo a su líder) Dios no te bendecirá.

Piensen a qué se párese esto. ¿Se acuerdan de Martín Lutero y la reforma protestante? En el tiempo de Martín Lutero la iglesia católica vendía indulgencias (perdón de pecado) a cambio de dinero. Sabemos que ya Cristo pagó la salvación de todos dando su vida por todo ser humano, es de gratis y de allí surgió la reforma protestante. Con la teología evangélica de la prosperidad ya no hay que esperar a ir al cielo para recibir la recompensa porque ahora podemos comprar la bendición de la prosperidad dándole dinero a un particular. Y no es que dejemos de dar ofrenda y diezmo, estos son mandamientos bíblicos que debemos seguir para apoyar la obra de Dios. Solo no des como si estuvieras invirtiendo en fondos mutuos, da por agradecimiento a Dios. Muchas veces criticamos lo que hizo la iglesia en ese tiempo pero la verdad es que estamos en la misma condición ya que esto se ha infiltrado en la mayoría de las iglesias protestantes.

En Apocalipsis 3:16-19 se nos habla de la iglesia en este estado. Los dones y riquezas de Dios no se compran, Dios los da a quien el escoge para ello con un propósito en particular. Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. Hechos 8:20 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. Isaías 53:1

Los pasos para que Dios te prospere según esta teología:

Visualiza lo que quieres, Formarlo en la mente, Reclámalo y confiésalo

Estos 3 pasos se practican en los rituales de la nueva era (The secret). Conocemos las promesas del Señor y él prometió que: …todo lo que pidiereis en oración, creyendo lo recibiréis Mateo 21:22. Y también nos encontramos con muchas otras promesas. Pero, esto no incluye deseos codiciosos (Santiago 4:3). Aquellos que están bajo esta teología, van por las calles poniendo sus manos sobre los automóviles que quieren tener y se paran frente a lujosas casas y las reclaman para ellos pisoteándolas como señal de dominio. Pues, se supone que las riquezas de los pecadores sean traspasadas a ellos. La triste realidad es que los que terminan prosperados con este mensaje son solo los que lo predican. Estos son los que le dan mala fama a los santos ministros de Dios pagando justos por pecadores.

¿Que dice la Biblia sobre eso? (Lo que estos predicadores no mencionan)

Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 1 Timoteo 6:9-11 Escuchamos la promesa de Mateo 21:12 una muy mal usada entre los creyentes pero no debemos olvidar que para que se cumplan estas promesas bíblicas deben cumplirse las condiciones que la misma Biblia dice:

Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. Santiago 4:3

No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas Como alas de águila, y volarán al cielo. Proverbios 23:4 y 5 Luego cuando el creyente sigue esta teología con toda la fe y diligencia del mundo, declarando, confesando, pisando el lugar, actuando, sembrado la semilla monetaria, dándole al rico en lugar de al pobre y reclamando en el nombre de Jesús choca con la realidad cuando ve que esto fracasa y muchas veces el impacto es tan grande que la persona piensa que Dios a fallado lanzando a este creyente al mundo ya que toda su fe se le ha caído al suelo. Este es el resultado de una teología incorrecta que no refleja la verdad un evangelio bíblico bien estudiado y aplicado. Si te ha pasado algo similar no dejes al Señor. El nunca falla y su palabra es la verdad. El problema es que has sido engañado por estos lobos rapaces vestidos de oveja que se alimentan del rebaño. Aprende a cuestionarlos por la palabra y huye de ellos, cámbiate a una iglesia donde el evangelio no este contaminado.

Es curioso que los pasos de esta teología sean tan parecidos a la ley de la atracción

Teología de la prosperidad: Visualiza lo que quieres, Formarlo en la mente, Reclámalo y confiésalo.

Ley de atracción (Nueva Era):Identifica tu deseo, Elevar tu frecuencia vibracional significa cambiar de enfoque. Cambiar de enfocarte en lo negativo, a enfocarte en lo positivo. Elimina tu resistencia – Eliminar tu resistencia significa liberarte de toda duda (fe).La ley de atracción (The Secret) es una herejía de la espiritualidad de la nueva era predicada por metafísicos, ocultistas y espiritualistas paganos. En esta creencia se predica que todos somos dioses y podemos crear nuestra propia realidad con estos pasos y tener cualquier cosa con la afirmación positiva. Parece que la herejía se ha colado en muchas congregaciones evangélicas.

Nos dice el Reverendo Kenneth Copeland uno de los defensores principales de la teología de la prosperidad:“Tú puedes tener lo que afirmas! En efecto, lo que estás afirmando es lo que estás recibiendo ahora mismo. Si tú vives en pobreza, en miseria y en necesidad, cambia lo que estás afirmando. Ello cambiará lo que tienes ahora… tienes que disciplinar tu vocabulario. Tienes que disciplinar todo lo que haces, todo lo que dices, y todo lo que piensas tiene que concordar con lo que Dios hace, lo que dice y lo que piensa. Dios estará obligado a suplir tus necesidades porque así lo promete en su Palabra … si te mantienes firme en esto, tus necesidades van a ser satisfechas”(Copeland 1974, 98,101). Estos predicadores reducen a nuestro Dios a un mero genio de la lámpara mágica porque podemos obligarlo a concedernos lo que queramos. Para ellos ya Dios no es soberano porque afirman que la autoridad ha sido dada a la iglesia. Estos predicadores afirman que Jesús, sus apóstoles y siervos de Dios eran ricos.

Está escrito: Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Hechos 3:6 Los apóstoles no andaban llenos de dinero sino de la presencia de Dios. Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. Mateo 8 Jesús vivió una vida humilde, nunca fue rico porque el dio el ejemplo que debemos seguir: El saber en fe que Dios suplirá todo en el momento justo en que hace falta. Y el pollino que monto Jesús no era equivalente a un cadilac del año como he oído decir, ni siquiera era de el por que se lo habían prestado por un día.

No veo a esos predicadores enseñando esa teología  en países como Haití y el continente africano donde miles mueren en la pobreza a ver si funciona allá también porque si es bíblico a ellos les debe servir también y ser prosperados. ¿Y porque dicen que para que Dios te bendiga debes darle dinero al predicador mas adinerado que veas en lugar de dar al pobre o a tu vecino en necesidad como dice la Biblia? Dios sabe que tienes necesidad de lo material y te dice que si lo buscas a El primeramente recibirás todo  lo que necesitas lo cual no es lo mismo que lo que se te antoja. Esa es la verdadera promesa de Dios.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  Mateo 6:33

Fuente: http://www.evangelistico.org

viernes, 17 de febrero de 2017

¿Se puede cobrar por predicar la Palabra de Dios?

"Todo lo que viene de arriba es bendición, hermano.” 



Esta frase es muy común entre los que nos hacemos llamar “cristianos evangélicos”.
Cayó una avioneta de los narcos en la costa atlántica de Nicaragua. Una avioneta procedente de Colombia, cargada de cocaína. Cocaína con rumbo al norte. Cocaína que sería consumida por los drogadictos en las calles de alguna ciudad norteamericana. Cocaína por la cual algunos tal vez hasta habían matado y robado. Pero cayó en manos de “cristianos evangélicos” que viven cerca de la costa atlántica de Nicaragua…
¿Y qué pasó con esa cocaína ya en manos de personas que bien podrían levantarse en el culto el domingo por la mañana y dar un testimonio impresionante? Es asombroso saber que ahora en la costa atlántica hay bellos edificios “dedicados a Dios”. Construidos con el dinero procedente de la venta de la droga.

Es asombroso también saber que hay lugares donde la droga viene por los sacos llenos a la casa del pastor cuando se sabe que la policía viene a revisar cierto poblado. Pues, ¿quién pensaría que la droga estuviera en la casa del pastor? Pero, ¿realmente será de extrañarse que sucedan cosas así en las comunidades “cristianas” en la costa atlántica de Nicaragua? Tengamos muy presente que en otras partes del mundo los “cristianos”:
• Roban al cobrar altos intereses.
• Se hacen ricos a costa del duro trabajo de los pobres.
• Mienten para hacer negocios lucrativos.
• Afirman que las riquezas son bendición de Dios.

“Todo lo que viene de arriba es bendición, hermano”, dicen. No. Realmente no es de extrañarse que existan “cristianos” que venden la droga que cayó del cielo en su comunidad.

Pongámonos de acuerdo en un punto muy esencial: La raíz de todos estos “males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” 1 Timoteo 6.10. La Biblia está en los cierto cuando afirma que “los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición” 

¿Ama usted al dinero? ¿Caería usted en la trampa del diablo, la cual tiene el dinero como carnada? O, ¿tal vez usted ya cayó en la trampa?

Lastimosamente, el empuje más grande en muchísimas iglesias evangélicas en la actualidad es una sola cosa: el dinero. Por ejemplo, gran parte de las campañas evangelísticas se llevan a cabo, no porque el evangelista verdaderamente ama las almas perdidas, sino porque busca sus ofrendas. Incluso su afán por defender la teología propia de su denominación, así atrayendo a otros y protegiendo a sus fieles, es por lo mismo. “La teología de la prosperidad”, como la conocemos hoy en día, no es nada nuevo. Este error ha estado con nosotros desde el tiempo de Constantino.

Él creía que ya que los cristianos son hijos del Rey, entonces ellos deberían tener templos mucho más bonitos que los templos de los paganos. Pues los paganos adoran a dioses muertos, mientras que los cristianos adoran al Creador del cielo y la tierra. Constantino también se asombró que los pastores eran muy pobres, pues daban gratuitamente de su tiempo para la obra, además de trabajar. Y desde ese entonces hay ministros de la palabra a quienes les dan un sueldo por sus labores en la iglesia.

Esta teología de la prosperidad se ha difundido como nunca antes desde la década de los setenta, bajo la dirección de líderes dinámicos como Oral Roberts, Kenneth Hagin, Kenneth y Gloria Copeland, Benny Hinn, Dr. Paul Yonggi Cho, y otros.
Como punto de partida, los seguidores de esta doctrina usan textos del Antiguo Testamento que prometen la prosperidad material a los que siguen a Dios (Malaquías 3.8–12; Deuteronomio 11.13–15; 28.1–14, entre otros). Afirman que ya que somos hijos del Rey, debemos tener de todo, pues Dios no quiere, según dicen ellos, ver a ninguno de sus hijos en la pobreza. Apoyan esta afirmación citando versículos como Deuteronomio 28.12–13:

“Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo”. Y, según dicen los partidarios de esta creencia, ¿cómo puede uno llegar a tener todas estas bendiciones económicas? Por medio de ofrendar, ¡por supuesto! Lógico, de lo mejor que uno tiene... Y no te preocupes por la pérdida porque al que tiene fe, se le recompensará todo lo ofrendado, con creces abundantes. Carro… casa grande… una moto… computadora. Al que tiene fe, ¡se le concederá todo esto y mucho más!
“¿De veras?”, pregunto. Bueno, por lo menos al que tiene este tipo de fe, ¡al pastor de él se le concederá todo esto y mucho más!

Es increíble que tantas personas se dejan engañar por estas promesas de pastores amigos del dinero. Pero es porque las personas en sus iglesias también son igualmente amigos del dinero. Dan con el motivo de recibir. Esta avaricia de tener más de lo que uno tiene apela mucho a la naturaleza pecaminosa. ¿Quién no quisiera tener de todo y pasarse la vida al suave? ¿Quién no quisiera poder ofrendar un poquito y recibir bastante? Pero eso no es lo que nos enseña el Nuevo Testamento. Más bien dice: “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma” 2 Tesalonicenses 3.10.

Ya no vivimos bajo el Antiguo Testamento. Ahora Dios nos manda arrepentirnos de todo lo que huele a amor al dinero. Lo cierto es que el Nuevo Testamento, en lugar de promover riqueza personal, dice: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6.19–21).
“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13.5).
“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (1 Timoteo 6.6–8).
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6.33).
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él” (1 Juan 2.15).
“¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios” (Lucas 18.24–25).
“Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios” (Lucas 6.20).

Estos versículos no nos dejan con ninguna duda de lo que enseña el Nuevo Testamento con respecto al amor del dinero. Y el ejemplo de Jesús y otros en el Nuevo Testamento coincide perfectamente. Veamos:

JESÚS

Murió dejando solamente la ropa que llevaba. No tenía ni donde “recostar su cabeza” Mateo 8.20. Fue enterrado en un sepulcro ajeno. De él se dijo: “Por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico” 2 Corintios 8.9. Su enseñanza fue: “Más bienaventurado es dar que recibir” Hechos 20.35. Mi pregunta entonces: ¿Por qué los seguidores de él deberían hacerse ricos, ofrendando para obligarle a Dios que les dé más?

PABLO

Fue evangelista internacional. A veces había hermanos que le mandaban donativos para que pudiera seguir con la obra Filipenses 4.10–19. No obstante, él pudo decir:
“Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis” 2 Tesalonicenses 3.7–9. “Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir” Hechos 20.33–35

Mi pregunta entonces: ¿Por qué este famoso evangelista internacional nunca tuvo grandes riquezas? Si hubiera seguido al dios que siguen muchos “evangelistas” hoy, él hubiera andado en su propio barco, los mejores caballos… En lugar de eso, sufrió hambre y sed, frío y desnudez 2 Corintios 11.26–27.

EL MENDIGO

Vivió en la pobreza más miserable. Sufría de enfermedades crónicas. Sin lugar a duda, fue hijo de Dios porque cuando murió, fue llevado directamente “al seno de Abraham” véase Lucas 16.19–31. Mi pregunta entonces: ¿Por qué este hijo fiel del Rey vivió en tanta miseria estando aquí en la tierra?

LA VIUDA

Ella ofrendó todo lo que tenía Marcos 12.41–44. Todo lo que tenía sumaba sólo dos moneditas de muy poco valor. Jesús hizo elogios de ella por su buena disposición de dar, pero la Biblia en ninguna parte nos dice que él la bendijera posteriormente con riquezas materiales. Mi pregunta entonces: Si la viuda era hija del Rey, ¿por qué vivía en tan profunda pobreza? ¿Por qué Jesús no la bendijo con bendiciones materiales en abundancia?

LOS POBRES SEGÚN EL MUNDO

“Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?” Santiago 2.5. Los pobres según este mundo son elegidos por Dios, pero siguen siendo pobres. Mi pregunta entonces: Si Dios los eligió como sus hijos, ¿por qué no les dio riquezas también?

El Nuevo Testamento dice que Dios suplirá lo que necesitamos. Pero habla de lo básico: sustento y abrigo. El ser humano, en cambio, quiere más, y más, y más, y más… Y algunos amadores de dinero incluso están dispuestos a dejar que el evangelista igualmente amador de dinero los ordeñe. Creen que al dejarse explotar de esta forma, Dios les dará las cosas materiales que tanto codician para gastarlos en sus propios deleites y lujos. Hay un pasaje en el Nuevo Testamento que sí habla de que Dios nos bendice materialmente. Veámoslo: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre. Y Dios, que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad” 2 Corintios 9.8–11. Ya que los corintos habían dado en abundancia, Pablo les dijo que Dios era poderoso para darles más para que ellos también pudieran dar más. ¡Pero nunca para amontonarlo o para gastarlo en sus propios deleites y lujos!

El amor al dinero ahoga la palabra de Dios y la hace infructuosa. Jesús lo afirma: “El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Mateo 13.22).

¿Dejará usted que la palabra de Dios sea ahogada en su vida por el engaño de las riquezas que se predica tanto hoy? ¿Dejará que el diablo lo mantenga en su trampa con la carnada de las riquezas ofrecidas por él? ¿O amará usted a Jesús, Rey de reyes y Señor de señores, el que no tenía ni donde recostar su cabeza y tuvo que quitar prestado un burro para entrar en Jerusalén?

Sigamos a ese Jesús. No caigamos en la trampa del diablo y sus compinches.

Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores 1 Timoteo 6.3–10. —Timoteo D. Miller

Fuente: www.elcristianismoprimitivo.com

domingo, 5 de junio de 2016

¿Se puede pactar con Dios?

Hoy se enseña a sacrificar dinero a Dios


Hoy se incentiva a las personas a “pactar” o “sacrificar”con el propósito de obtener algún favor de Dios y les aseguran a los oyentes que si pactan, si”sacrifican” serán sanados, los problemas matrimoniales acabarán y vendrá prosperidad de todo tipo.

¿Cómo pueden usar tantos pasajes de la Biblia y usarlos para su conveniencia?, esto es precisamente lo que muchos falsos maestros hacen con las Escrituras.

¿Dónde nace esta idea de “pactar”con Dios?, Nace a partir de una distorsión total acerca del concepto bíblico de un pacto. Estoy plenamente convencido que estos falsos ministros no tienen la menor idea de la solemnidad y trascendencia que implica un pacto de Dios. En las Escrituras podemos aprender mucho sobre el tema de los pactos, como veremos a continuación: En primer lugar, debemos tener en cuenta que solo Dios puede hacer un pacto con el hombre, donde él compromete su Palabra y su fidelidad para cumplir su parte del pacto. (Génesis 17:2), nótese que Dios toma la iniciativa cuando establece su pacto. Esto es muy claro en las Escrituras.

Las Escrituras demuestran que el hombre siempre ha fallado en cumplir su parte del pacto, (1Reyes 19:10), en el pasado Israel comprometió su palabra afirmando que cumpliría su parte del pacto con Dios, (Josué 24:20-24), sin embargo incurrieron en apostasía muchas veces. (Jueces 2:11). No existe en las Escrituras que alguien quiera pactar con Dios y que Dios acepte que el hombre pacte con él, porque eso sería tentar o probar a Dios. La Biblia enseña que está prohibido tentar a Dios, (Mateo 4:7). Dios ha demostrado en la historia de su revelación su gran fidelidad, por tanto no necesita ser probado. 

Algunos pretenden usar el pasaje de Génesis 28:20-22 para sostener su falsa doctrina pero debemos considerar:

1. Que no se trata de un pacto sino de un voto.
2. Dios tenía un propósito con Jacob y lo guardaría para llevar a cabo su programa redentor.
3. El hacer voto era muy común en el antiguo oriente, en occidente puede entenderse como una promesa que el hombre hace para recibir los favores de Dios.
4. Tampoco encontramos en las Escrituras que el pacto con Dios implique una cantidad de dinero, esto tiene un solo nombre y se llama ESTAFA.
5. En el Nuevo Pacto, no tenemos necesidad de hacer transacciones monetarias con Dios, por cuanto la base de este pacto es la sangre preciosa de nuestro Señor Jesucristo y no el dinero.
6. La idea de querer siempre estar prosperado, bendecido y nunca padecer necesidades, dificultades y enfermedades es tan falsa como los mismos pactos financieros, Cristo enseñó el precio de ser discípulo y cargar nuestra cruz todos los días. (Mateo 16:24, 25).
7. La iglesia primitiva jamás predicó esta enseñanza, los apóstoles nunca instaron a los creyentes a pactar con Dios a cambio de beneficios y favores, los grandes apóstoles pasaron momentos de dificultad y nunca pactaron con Dios. (Filipenses 4.10-12).
8. Si los pactos financieros son verdaderos, usted ya no necesita orar a Dios, por cuanto el dinero será suficiente para obtener respuesta a su necesidad. Esto es una vil mentira. (Filipenses 4:6)
9. Por el hecho de que usted haya “pactado” muchas veces con Dios y haya recibido una respuesta, no significa que esa doctrina sea aceptada por Dios, recuerde que Dios es soberano y el puede bendecir a quien él quiere, sin hacer pactos con nadie. DEL SEÑOR ES LA TIERRA Y SU PLENITUD…Pero lo que debemos de hacer como creyentes, no es mirar las experiencias, sino mirar la Palabra de Dios. Si por experiencias se hicieran válidas todas las reclamaciones, entonces tendríamos que aceptar como verdaderas todas las religiones del mundo, pues en todas ellas se hacen milagros y prodigios y se tienen muchas experiencias como prueba y testimonio. No es lo que a mi o a usted le parece sino lo que Dios dice en su palabra, no es si funciona o no, porque hay cosas que funcionan pero que no son de Dios. Nunca debemos aceptar algo porque nos funcione sino porque la biblia nos enseña; porque también los trabajos de Macumba funcionan, las oraciones a una imagen de yeso también, pero no por eso significa que debemos practicarlas 

10. Los que promueven esta doctrina se están llenando los bolsillos con su dinero en el nombre de Dios. Recuerde que el dinero nunca podrá convencer a Dios, los pactos financieros son una argucia para obtener dinero a costa de la fe de los demás.

AL “SACRIFICAR” DINERO SE COMETEN POR LO MENOS 3 HEREJIAS:

1-) Se está negando el ultimo y perfecto Sacrificio hecho por el Hijo de Dios, porque al tener que hacer”su sacrificio”esta diciendo que usted debe completar algo que el no pudo conquistar en la cruz para dárselo por gracia a sus hijos ( Rom_8:32) El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

2-) Todo lo que un cristiano recibe, no es por méritos,sino por su misericordia, pero usted al ”sacrificar” está diciendo que tiene méritos de recibir algo, por causa del”sacrificio” que usted hizo,e incluso se le enseña a usted a “reclamar” y a ”exigirle” a Dios por causa del dinero que usted colocó en un sobre.

3-) Usted está practicando algo que Jesús ni la iglesia primitiva enseñaron, los apóstoles nunca instaron a los creyentes a sacrificar dinero a Dios a cambio de beneficios y favores. JESUS NO PRESENTO A UN DIOS QUE VENDE SUS BENDICIONES A SUS HIJOS (Dios no es un traga-monedas que funciona con dinero)
En el Nuevo Pacto,a través de SU SACRIFICIO, tenemos acceso al Padre para PEDIR, no tenemos necesidad de hacer transacciones monetarias con Dios, por cuanto la base de este pacto es la sangre preciosa de nuestro Señor Jesucristo y no el dinero

Fuente: http://gabrielguzmantag.blogspot.cl/