Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

miércoles, 9 de enero de 2013

Testimonio sobre la oración, de Juan de los Ríos.


La oración tambien es un trabajo del cristiano.



"se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes". Daniel 6:10 

La etapa más difícil de mi vida como cristiano comenzó cuando decidí tomar la oración en serio, cuando tomé la decisión de creer lo que la Palabra de Dios dice acerca de la oración. 

Para ese momento, mi vida cristiana se había transformado en un desierto espiritual: Leía la Palabra de Dios de vez en cuando; iba a la iglesia todos los domingos, y oraba cuando tenía ganas. Curiosamente casi nunca tenía ganas de orar. Mi vida carecía de experiencia con Dios. Tenía conocimiento acerca de Dios, pero no tenía una relación viva con Dios. La Palabra de Dios era algo inalcanzable para mí; no dejaba de impresionarme muchísimo con sus relatos sorprendentes; me causaba admiración y sorpresa; se había transformado en una especie de fata morgana, en una especie de película de ciencia ficción. Me preguntaba si un cristiano de nuestros tiempos podía vivir y experimentar lo que la Biblia enseñaba. Tenía 23 años de edad, pero en Cristo ya no era ningún niño; pues ya hacían 9 años que conocía a Jesucristo.

En medio de mi pobreza espiritual, emergía de mis adentros un deseo fuerte de vivir la Palabra de Dios, de conocer si la Palabra de Dios realmente era una palabra viva. 

Un día me dije en medio de mi miseria espiritual: Ser cristiano no tiene sentido para mí. No solamente me lo dije, sino que fui al Santo de Israel y también se lo comuniqué. Vine ante él y me arrodillé con mucha reverencia. Le dije con mucha sinceridad: "No quiero ser más cristiano. Ser cristiano no tiene sentido para mí. Si ser cristiano es vivir en esta miseria espiritual; entonces no quiero ser más tu hijo". La reacción de Dios no se hizo esperar. Inmediatamente después de haber hablado con Dios sobre mi miseria espiritual, sabía lo que tenía que hacer para que su Palabra dejara de ser algo inalcanzable para mí: Tenía que cambiar mi visión acerca de la oración. Tenía que comenzar a orar. Tenía que arrancar la oración de las garras de mis ganas y mis desganas, para entregarla en las manos de la disciplina, en las manos de la obediencia. Tenía que comenzar a orar con disciplina. 

No tenía bien claro qué era orar con disciplina, pero sabía que este era el camino para enriquecer mi vida espiritual. Después que hablé con mi Creador acerca de mi miseria espiritual, tenía una seguridad en mí como nunca antes la había tenido, de que la oración disciplinada era mi camino para enriquecer mi relación con Dios, para salir de mi pobreza espiritual. 

Sin mucha preparación, comencé a orar cinco minutos todos los días. Nunca jamás me había propuesto semejante meta. Pocas semanas después de mi decisión, no lograba salir de la sorpresa que me causaba lo difícil que era mantener mi disciplina en la oración. 

Tomé la decisión de no permitir más que mis ganas o desganas fueran determinantes en mi relación con Dios. La oración disciplinada se me hacía muy difícil, porque estaba acostumbrado a orar de acuerdo a lo que dictaran mis ganas. Si mis ganas decían sí a la oración; entonces oraba. Si decían no; entonces no oraba. Decidí que, en vez de mis ganas, fuera mi voluntad de obedecer a la Palabra de Dios, lo determinante en mi relación con el Santo de Israel. Así fue como aprendí a orar con ganas o sin ganas. Coloqué mi voluntad de obedecer a Dios por encima de mis estados de ánimos. Tener o no tener ganas, ya no era importante para mí. Buscaba a Dios en oración, independientemente de mi estado de ánimo. La obediencia a la Palabra de Dios se había convertido en lo más importante para mí. 

Ese paso importante en la vida de un creyente, lo entendí pocas semanas después de que comencé a orar disciplinadamente. 

Controlaba el tiempo que le dedicaba a la oración; también vigilaba si estaba cumpliendo con la meta que me había propuesto: orar cinco minutos todos los días; independientemente de si tuviera ganas o no. Las primeras cuatro semanas me costó muchísimo no abandonar mi meta. Después de tres meses de ejercicio espiritual, ya lo lograba con toda facilidad. Noté que mi ser se acostumbró a orar cinco minutos todos los días, y todo ocurrió más rápido de lo que había pensado. 

Después de tres meses de ejercicio espiritual, ya no necesitaba controlar mi tiempo. Todo ocurría con mucha facilidad; lo que me causaba una gran felicidad, pues nunca lo había hecho, nunca había vivido esa experiencia. 

Cada vez que despertaba, antes de ir a la universidad, oraba cinco minutos. Independientemente de mi estado de ánimo. Oraba porque quería obedecer a la Palabra de Dios. Me causó mucha alegría haber pasado por aquella experiencia. 

La consecuencia de mi pequeñita experiencia no se hizo esperar: Después que noté que había alcanzado mi meta, y que podía orar cinco minutos diariamente sin ningún tipo de dificultades, sentí la necesidad de orar diez minutos diarios. 

Así que comencé con mi nuevo ejercicio espiritual, con mi nueva meta: Orar diez minutos todos los días. Noté el mismo efecto y las mismas dificultades que cuando comencé a orar cinco minutos diarios. Simplemente me costaba mucho esfuerzo alcanzar la meta. Soporté esas dificultades dos meses; simplemente me dejé crucificar por ellas durante esos dos meses. No permití que ellas me apartaran de mi nueva meta. Después de dos meses de ejercicio espiritual, desaparecieron las dificultades y el esfuerzo que me costaba orar diez minutos diariamente. Después de cinco meses, podía orar diez minutos diarios sin ningún tipo de problemas. Para ese momento ya había comprendido la dinámica de la obediencia a la Palabra de Dios: La obediencia a la Palabra de Dios hay que ejercitarla para que ella pueda integrarse a la vida del cristiano. 

Después que me acostumbré a orar diez minutos diarios, sentí la necesidad de orar veinte minutos diarios. Me di cuenta que era el Espíritu de Dios quien me estaba guiando; así que decidí dejarme llevar por lo que el Espíritu de Dios estaba produciendo en mí. Esta vez, para alcanzar mi meta de veinte minutos diarios, oraba diez minutos en la mañana y diez minutos en la noche, antes de acostarme. Al comienzo de una nueva meta, controlaba con mucho cuidado el tiempo que le dedicaba a la oración. Después de algún tiempo notaba que la nueva meta se integraba a mi vida, a mi estilo de vida con facilidad. Entonces venía a la oración independientemente de mi estado de ánimo. Después de un año oraba treinta minutos todos los días: diez minutos en la mañana, diez minutos en el mediodía y diez minutos en la noche, antes de acostarme. Vigilaba constantemente no abandonar la costumbre nueva que había adquirido: orar treinta minutos todos los días. 

En mi tiempo de oración, alababa a Dios, el Santo de Israel; intercedía por mi iglesia local, intercedía por los que estaban enfermos, leía la Palabra: sobre todo los Salmos, y hablaba con Dios acerca de la biografía de mi vida. Paralelamente, en mi tiempo libre, leía mucha literatura acerca de los temas que me ocupaban en la oración. 

Notaba que después de acostumbrarme a una nueva meta, siempre aparecía la necesidad de aumentar el tiempo que le dedicaba a la oración. Era la señal que me indicaba que tenía que continuar. Era la señal de partida hacia la próxima meta. El deseo de dedicarle más tiempo a la oración venía de mi corazón. Simplemente llegaba el momento cuando yo sabía que tenía que seguir adelante, alcanzar la próxima meta. Después de tres años, oraba tres horas diarias: una hora en la mañana, una hora en la tarde y una hora antes de acostarme. 

Después que me acostumbré a orar tres horas diarias, mi vida ya no era la misma. Fueron tres años de transformación; durante esos tres años desapareció toda clase de aburrimiento de mi vida. Mi relación personal con Dios, al fin, era viva. La Palabra de Dios se había transformado para mí en una poderosa y hermosa realidad, en otra realidad que no conocía. Era una realidad fantástica, llena de creatividad y de poder. No notaba más la diferencia entre lo que leía en la Palabra y lo que vivía. La pobreza espiritual en la que estaba sumergido era sólo un recuerdo. 

Desde mi pobreza espiritual hasta alcanzar la meta de orar tres horas todos los días, transcurrieron tres años de dolor, de sufrimiento, de transformación, de cambios profundos en mi conducta, de aprendizaje; de abandonar lo viejo, de aceptar lo nuevo. Nunca había derramado tantas lágrimas delante de Dios; nunca me había gozado tanto delante de Dios; nunca había vivido la Palabra de Dios de una forma tan intensiva: los cielos estaban abiertos para mí. Alcanzar la meta de orar tres horas diarias, fue la aventura más grande que jamás se me hubiera ocurrido. 

Fuente: Escuela de oración  

sábado, 5 de enero de 2013

Gran meta en este año: Buscar al Señor y ser llenos de él


COMO SER LLENOS DE LA PRESENCIA DE DIOS  Por Alberto Valdivia Cier

Texto: Salmo 27:4-6


"Solo una cosa he pedido al Señor, solo una cosa deseo: estar en el templo del Señor todos los días de mi vida, para adorarlo en su templo y contemplar su hermosura. Cuando lleguen los días malos, el Señor me dará abrigo en su templo; bajo su sombra me protegerá.
¡Me pondrá a salvo sobre una roca! Entonces podré levantar la cabeza por encima de mis enemigos; entonces podré ofrecer sacrificios en el templo, y gritar de alegría, y cantar himnos al Señor".

La Biblia enseña con mucha claridad que Dios está en todas partes, que él se encuentra en el último rincón del mundo así como en la parte más íntima de nuestro ser. Sin embargo eso no quiere decir que todos los seres humanos sienten, experimentan o perciben a Dios en sus vidas, la mayoría de ellos viven como si Dios no existiera, pues no son capaces de experimentarlo. Pero en el momento en que la persona se encuentra con Dios entonces Dios se hace real y experimental en su vida, a eso la Biblia llama PRESENCIA DE DIOS. En otras palabras, presencia de Dios es la manifestación de Dios hacia los hombres que le buscan de verdad.
Esa manifestación o presencia de Dios no es una experiencia visible o audible de Dios, más bien es una seguridad o certeza de que Él está a nuestro lado amándonos y cuidándonos.
¿Por qué es importante su presencia?, porque su presencia nos trae la paz y la felicidad para nuestras almas (Ex 33:14) y sin su presencia no podemos hacer nada (Ex 33:15)
Veamos que debemos de hacer para poder experimentar su santa presencia:

1. HAY QUE DESEAR LA PRESENCIA DE DIOS

"Solo una cosa he pedido al Señor, solo una cosa deseo: estar en el templo del Señor
todos los días de mi vida" (Sal 27:4a)

Lo primero que hay que tener es un deseo sincero y profundo de experimentar de su presencia. Hay muchos que asisten a la iglesia, o hacen oraciones sin tener un anhelo sincero por Dios. Algunos buscan a Dios no porque lo desean a él sino porque desean las cosas de Él.
Antes que le pidamos otra cosa comencemos pidiéndole que se manifieste en nuestra vida, como David lo hacía aquí cuando decía Una cosa he demandado (he pedido) al Señor. Experimentar su presencia debe de ser el principal pedido que le hagamos a Dios, el deseo que debe invadir nuestro corazón.
Buscar la presencia de Dios debe de convertirse también en la meta de nuestra vida, (David se propuso buscarla). Nos planteamos metas financieras, familiares, personales pero muy pocas veces nos planteamos metas espirituales. Esta debe de ser la principal meta de tu vida.
Por último debemos anhelar su presencia Todos lo días de la vida. Es un asunto de continuidad y perseverancia, no debe ser algo que deseemos un día, sino todos los días.
Si nos planteamos como meta buscar su presencia todos los días de nuestra vida y le pedimos a Dios que nos dé su presencia, estaremos sinceramente anhelando su presencia y por lo tanto estaremos cerca de experimentarla

2. HAY QUE CENTRAR NUESTRA ATENCIÓN EN DIOS

"para adorarlo en su templo y contemplar su hermosura" (Sal 27:4b)

Luego de desear su presencia debemos también centrar nuestra atención en Dios mismo. Si es su presencia la que anhelamos entonces debemos de poner toda nuestra atención en su ser. Hay quienes dicen que buscan a Dios pero en realidad lo que están buscando es un favor de Dios.
Contemplar significa “fijar la mirada en algo”, es olvidarte de los demás y de ti mismo y concentrarte en Dios en una actitud de quietud y calma (Sal 141:8). Pablo admiró a Dios camino a Damasco, Pedro admiro a Jesús el día de la pesca milagrosa, Esteban admiró a Dios mientras era apedreado, Juan admiró a Jesús cuando se le presento para revelarle el Apocalipsis, Tomas admiro a Jesús cuando toco sus llagas, etc.
Hay que centrarnos en la persona y carácter de Dios, en una actitud de admiración y adoración. Olvidémonos por unos momentos de nuestra necesidad y en nosotros mismos, y centrémonos en la belleza de nuestro Dios.
Dios es totalmente admirable; Él es santo, puro, perfecto, sublime, poderoso, grandioso, infinito, inmenso, inmensurable, eterno, inmutable, justo, soberano, misericordioso, clemente, compasivo, amoroso, perdonador, consolador, paciente, fiel, etc. Hay tanto porque admirarlo y adorarlo ¿Por qué no lo hacemos?
Inquirir en su templo. Una forma preciosa de admirar y contemplar a Dios es por medio de su Palabra, ella nos revela el carácter de nuestro Señor. Por eso debemos de inquirir, examinar su santa Palabra pues ella también es un medio para llevarnos a su santa presencia. La iglesia ayuda a los buscadores de Dios a entender mejor la escritura.

3. HAY QUE ESPERAR LA BENDICIÓN DE DIOS

“Cuando lleguen los días malos, el Señor me dará abrigo en su templo;bajo su sombra me protegerá. ¡Me pondrá a salvo sobre una roca!. Entonces podré levantar la cabeza
por encima de mis enemigos" (Sal 27:5,6a)

Si buscamos a Dios en primer lugar tengan por seguro que luego Él nos dará lo demás (Mt 6:33). Al estar en su presencia recibimos bendición de Dios, pues de su presencia emana bondad, amor, paz, gozo, poder, fortaleza, etc. lo cual llega directamente a nuestras vidas
Debemos de esperar grandes cosas de Dios. Debemos mantenernos en expectativa de lo que Él hará por nosotros. David menciona algunas de las cosas que Él nos puede dar.
Lo primero que Dios nos puede dar al tener un encuentro con Él, es la ayuda en los momentos de dificultad. Nos puede dar consuelo, protección y fortaleza espiritual.
Nos puede hacer conocer más de su persona, de lo íntimo de su ser, de tal manera que podamos salir más llenos de Él.
Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos. Nos puede levantar espiritualmente, dándonos fuerza, victoria, libertad espiritual y autoridad sobre nuestros enemigos. El pecado es nuestro enemigo, el diablo también, Dios nos puede dar victoria sobre ellos

4. HAY QUE ENTREGAR NUESTRAS VIDAS A DIOS

“entonces podré ofrecer sacrificios en el templo, y gritar de alegría, y cantar himnos al Señor" (Sal 27:6b)

Todo lo que hemos visto hasta ahora tiene que ver con las actitudes que debemos de tener para poder experimentar la presencia de Dios en nuestra vida, pero hasta ahora no hemos visto el acto concreto que nos lleva a la misma presencia de Dios.
David aquí termina diciendo que él sacrificaría y alabaría a Dios. Sacrificar simboliza la entregar de una vida. Es nuestra vida la que debemos de rendir a los pies del Señor. Debemos de rendirnos a Dios con gozo y alabanza pues Él es nuestro dueño y Señor. Debemos de morir a nuestro yo para que Él viva en nosotros como Pablo lo decía en Gal 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, más Cristo vive en mí”

Amigo, usted debe de entregarse a Jesús hoy mismo, reconociendo que usted es pecador y reconociendo que Jesús es el salvador de su vida, entonces todo ese anhelo y expectativa que usted tiene por la presencia de Dios se volverá una experiencia en su vida, y disfrutará de la paz y el amor de Dios en su corazón.
Hermano, usted debe rendir más de su vida a Jesús para que pueda experimentar más de santa presencia. No se conforme con lo que tiene de Dios, él desea estar más cerca de usted.

Fuente:  Jesusascendido.                                                                

viernes, 4 de enero de 2013

Mujeres que amaron a Dios mas que a sus vidas

Mujer valiente dio su vida por Jesús

Anna Uyt Den Briel  fue bautizada junto con su esposo, Arent  Jans, a la edad de 24 años. A causa de la persecución en los Países Bajos, ellos huyeron a Inglaterra en 1536. Allí Arent Jans su esposo murió.

Con su niño de catorce meses, Isaías, Anna Uyt Den Briel regresó a los Países Bajos en 1538. Un  día, Anna y una compañera suya, Christina, estaban para embarcarse en una lancha que iba a Delft.. Estaban cantando. Por esto los católicos las reconocieron, las arrestaron, y las echaron en la cárcel de Rotterdam. Un mes después, Anna recibió la sentencia de muerte. Christina iba a morir con ella.

Rumbo a su muerte,  Anna dijo al gentío allí congregado:

Aquí tengo un niño de quince meses. ¿Quién lo quiere? Voy a dar todo mi dinero al que le da un hogar.

Un panadero con seis hijos tomó al niño entonces, junto con el bolsillo de dinero. En el bolsillo halló una carta que Anna había escrito aquella mañana. La carta amonestaba al niño a huir del mundo y seguir a Cristo. He aquí una porción de la misma: Hijo mío, oye los consejos de tu madre, abre tus oídos a las palabras de mi boca (Proverbios 1.8). Mira, yo voy este día por el camino de los apóstoles y mártires. Voy a tomar de la copa de que ellos han tomado (Mateo 20.23). Voy por el camino en que Jesucristo anduvo. Voy a tomar de su copa y voy a ser bautizada con el bautismo con que él fue bautizado....

Mira, pues, hijo mío, tú también tienes que entrar a la vida eterna por este camino. Tienes que entrar también por la puerta estrecha. Tienes que recibir el castigo y las instrucciones del Señor. Inclínate bajo su yugo, y llévalo con alegría desde tu juven­tud, porque el Señor no acepta a los que no castiga (Hebreos 12.6).
Mira, pues, hijo mío; el camino del Señor no tiene desviaciones. El que lo deja, sea por un lado o el otro, heredará la muerte. Este camino es el camino hallado por pocos, y caminado por aun menos. De veras hay muchos que saben que éste es el camino a la vida. Pero el camino es demasiado duro....

Por esto, hijo mío, no te fijes en la gran multitud de pecadores. No andes en sus caminos. Sepárate de la senda de ellos, porque van al infierno como ovejas a la matanza.... Donde oyes de un rebaño pequeño pobre, sencillo, y rechazado por el mundo— únete con ellos. Porque donde está la cruz, allí está Cristo. Que no te apartes de aquel lugar. Huye del mundo. Únete con Dios. Teme a él solamente. Guarda sus mandamientos. Escribe sus palabras en tu corazón y serás un árbol bonito, una planta bendita, creciendo en Sion (Salmo 92.13).

Por esto, mi hijo, lucha por lo bueno.... Que Dios te deje crecer en su temor, y que te llene el entendimiento con su Espíritu (2 Pedro 3.18). Santifícate para el Señor. Santifica tu conducta entera en el temor de Dios (Levítico 20.7). Lo que haces, hazlo para la gloria del Señor.... Ama a tus prójimos. Da con corazón abierto pan a los hambrientos. Viste a los desnudos. Y no procures tener dos de cualquier artículo necesario. Siempre hay los que necesitan de tu abundancia (Mateo 26.11).

Oh hijo, ¡que tu vida sea conformada al evangelio! (Filipenses 1.27). ¡Que el Dios de paz santifique tu alma y tu cuerpo para su honra! Amén (1 Tesalonicenses 5.23).
Oh Padre santo, santifica al hijito de tu sierva. Guárdalo de la maldad por causa de tu nombre, ¡Oh Señor!

Pocas horas después de haber escrito esto, Anna fue ahogada por las autoridades católicas en el Río Maas.  el 24 de enero de 1539. Tenía 28 años.

Fuente: el cristianismo primitivo

jueves, 3 de enero de 2013

La Palabra de Dios es lo mas importante.


Cristianos hacen planes para leer toda la Biblia en el nuevo año
En EE.UU muchos cristianos están adoptando planes para leer toda la Biblia en el nuevo año. 


Un estudio realizado por el ‘Center for Bible Engagement’ (Centro para la Identificación con la Biblia), un brazo de ‘Back to the Bible’ (Volver a la Biblia), el cual encontró que los cristianos simplemente no leen lo suficiente las Sagradas Escrituras.

El estudio reveló que sólo un tercio de los estadounidenses leen la Biblia cada semana, y aún menos, el 13,9 por ciento, lo hacen casi todos los días de la semana. Según el ‘CIA World Factbook’, el 76,8 por ciento de la población de EEUU es cristiana.

“La única cosa que hemos encontrado a través de todos nuestros estudios es que ni grupos pequeños o la asistencia a una iglesia, ayuda a la persona a crecer espiritualmente tanto como ayuda la Biblia”, dijo el Dr. Arnie Cole, Gerente General de ‘Back to the Bible’ y Director de Investigación y Desarrollo para el ‘Center of Bible Engagement’.

‘Back to the Bible’ ofrece varios planes de lectura de la Biblia; la lectura de los acontecimientos de la Biblia en orden cronológico del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento, al mismo tiempo.

Cole dijo que no es tan importante el plan de lectura o la traducción de la Biblia que la gente elija, como la frecuencia con la que planean leer la Biblia cada semana.

"Interactuar con la Biblia es recibir lo que la Biblia tiene que decir, reflexionar sobre ello y aplicarlo a tu vida diaria”, explicó Cole. “Hace tu vida espiritual completamente diferente porque tienes una relación con Jesucristo”. 
Fuente:.AcontecerCristiano.Net

miércoles, 2 de enero de 2013

Este año puede ser el año de tu victoria.


Para todos los cristianos que luchan con un pecado que los asedia


¿Se despierta todos los días en angustia por una lujuria o hábito que le asedia? ¿Vive en tormento, pensando, “Esta cosa horrible todavía está viva en mí?”

Dios sabe todo sobre el pecado que permanece en tu corazón. Y él sabe cómo lo odias y cómo has llorado por él. Ahora él quiere que oigas esta palabra: “¡No temas! Yo soy tu escudo, tu protector, tu defensa, tu espada de santidad contra todos los enemigos. Conozco el camino de salida de la tentación. ¡Y te enseñaré a batallar!”
David sabía esto. Por eso podía decir, “No temeré ningún mal...” (Salmo 23:4). Comprendía que Satanás obtendría la victoria si tan sólo pudiera convencer al rey que tuviera miedo.
Amado, ésa es simplemente la forma en que trabaja el enemigo contra ti. Él quiere que tengas miedo de tus pecados – temor de que nunca serás liberado, de que nunca serás libre. Pero Dios dice a todos los santos afligidos y heridos: “¡No temas! Veo y conozco todos tus sufrimientos. ¡Y no permitiré que Satanás te destruya!”
Puedes preguntar, “Pero ¿qué voy a hacer? ¿Cómo puedo tener la paz del Señor y descansar en todo esto?”

La respuesta se encuentra en la palabra de Dios a Moisés e Israel. Con un mar ante ellos, un enemigo detrás de ellos y ningún lugar donde voltearse, Dios les ordenó: “...No temáis, estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros...Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos” 

¿Qué significa esta última frase - “estaréis tranquilos?” Significa no más preocupación, no más intentos de deducir – en cambio confiar en Dios que haga el camino para ti. Es allí cuando él te da su palabra de dirección, como la dio a Israel: “... marchen” (versículo 15).
Josué también enfrentó enemigos imposibles. Él y su ejército tuvieron que marchar toda la noche a Gabaón dónde enfrentaron una masiva máquina militar de cinco reyes confederados. Cuando Josué miró hacia el campo de batalla, vio el valle lleno de carros poderosos y soldados bien entrenados. Pero todo lo que él tenía era una banda cansada de tropas inexpertas.

En ese momento, una nube de desesperación debe haberse acumulado sobre Josué. Probablemente pensó, “Señor, nosotros apenas llegamos aquí - y ahora tenemos que pelear contra este enemigo fuerte. Por favor, dime - ¿qué vamos a hacer?”
La Escritura dice: “Y Jehová dijo a Josué, No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti” (Josué 10:8).
Dios pronunció la victoria aun antes que Josué entrara en la batalla. Él dijo, “¡La victoria ya esta ganada! Ninguno de estos soldados enemigos quedará de pie después de la batalla. ¡Ahora, ve y pelea, sabiendo que te he prometido la victoria!”
¡Ése es el mensaje de la cruz! La victoria ya está ganada para nosotros.
No importa qué crisis enfrentamos, qué dificultades poderosas se ponen delante de nosotros, nuestra victoria ha sido asegurada: “En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:37).

¿Significa esto que no vamos a hacer nada - que estamos supuestos a estar de pie y esperar que Dios envíe un ángel a acabar con todos nuestros enemigos? ¡No - nunca! Aunque Dios ha proclamado nuestra victoria, él no hará nuestra parte por nosotros.
Todavía tenemos que levantar una espada para enfrentar al enemigo. La diferencia es que, vamos a hacerlo creyendo que Dios ha prometido darnos poder: “Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 15:57).
El Espíritu Santo responde a nuestra fe. Cuando clamamos a él, él nos cubre con poder sobrenatural para mortificar las obras de la carne. Nuestra parte es la fe - y entonces caminar en la creencia de que el Espíritu de Dios resistirá el poder del mal que viene contra nosotros.

Fuente: tomado de facebook Alberto Gervassoni

martes, 1 de enero de 2013

GRACIAS AL SEÑOR POR ESTE NUEVO AÑO

BIENVENIDO EL AÑO 2013

Y MUCHAS GRACIAS A NUESTROS HERMANOS Y AMIGOS QUE NOS VISITARON ESTE AÑO 2012.
A todos les deseamos que Dios les bendiga en gran manera y les llene de paz y felicidad y de su santa presencia junto a su familia en este nuevo año.

Alabad a Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadle, 
porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia,
y la fidelidad de Jehová es para siempre. ALELUYA AMEN.

Administración.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Apostasía en Israel: profetas hechos por hombres


En Israel se convierten en "profeta" por 53 dólares
  

Un grupo de israelíes de diversas edades entrena para convertirse en "profeta", por sólo 200 shekels (unos 53 dólares) y en apenas 40 clases breves, la Escuela de Profetas Caín y Abel en Israel afirma que puede certificar a cualquiera.
La institución, que comenzó a impartir lecciones este mes, se ganó más de un crítico. Muchos consideran que se trata de una escuela blasfema o de un fraude.
En un nivel religioso, la tradición judía reconoce unas cuantas decenas de profetas de la era bíblica, desde figuras monumentales, como Moisés, Elías, Jeremías, Ezequiel o Amós, hasta adivinos o seres atormentados como Miqueas el Morashita y Habacuc.

La tradición indica que nadie puede ser profeta desde que los romanos destruyeron el Segundo Templo de Jerusalén en el año 70 de la era cristiana, y que el período de las profecías sólo puede revivir con la llegada del Mesías y con la construcción de un nuevo Templo.
Como señala una frase del Talmud, los únicos profetas son ahora los tontos.
Pero desde un nivel filosófico, ¿es posible aprender inspiración divina en la escuela?
«No hay forma de enseñar a alguien a ser profeta», sentenció Rajel Elior, profesora de Pensamiento Judaico en la Universidad Hebrea de Jerusalén.

«Es como abrir una escuela para que crear gente como Einstein o Mozart», comparó.

Nada de ello disuadió al fundador y al único maestro de la Escuela de Profetas, Shmuel Hapartzy, seguidor de Jabad-Lubavitch, el movimiento judío ultrortodoxo fundado en Brooklyn por el Rabino Menajem Mendel Schneerson que se ganó críticas en parte porque sus miembros lo coronaron a su fallecimiento como Mesías. El movimiento en Israel se distanció de dicha escuela.
Cualquiera que analice el programa de estudios y pretenda encontrar lecciones para dividir las aguas del Mar Rojo o predecir el futuro quedará decepcionado. Sin embargo, Hapartzy prometió a sus alumnos enseñarles el arte de traspasar la palabra de Dios, igual que en los tiempos bíblicos.

Hapartzy no puede garantizar que su curso proporcionará a sus estudiantes un contacto directo con Dios. Pero sí afirma que aporta las herramientas esenciales para sacar al profeta que cualqueira lleva dentro. «Yo mismo tampoco soy profeta; pero lo quiero ser», dijo.

«En el pasado, sí había profetas, pero incluso ahora, en nuestro tiempo, la divinidad se revela a todos. Sólo necesitamos abrir los ojos a esto», dijo Hapartzy en su curso introductorio, realizado en un centro religioso en el sur de Tel Aviv. Y los graduados obtienen su diploma de profeta. 

Fuente:.AcontecerCristiano.Net

sábado, 29 de diciembre de 2012

El año nuevo y sus festejos


¿Por qué se celebra el año nuevo con tanta algarabía?

La alegría que hoy provoca el esperar el año nuevo con ruidos de cornetas, pitos, sirenas, fuegos artificiales, etc., no es otra cosa que la manera ahora más sofisticada de la costumbre que tenían los pueblos paganos de esperar su año nuevo. Ellos prendían fogatas y hacían grandes ruidos porque creían que de ese modo podían espantar los malos espíritus y dar lugar para que los buenos espíritus volvieran a la tierra y trabajaran en forma mágica en sus vidas. 


El dios Janus.
Nosotros le debemos a Roma Pagana la costumbre de observar el nuevo año el primer día del mes primero del año. Durante el primer siglo AC el emperador Romano Julio César, confeccionó un nuevo calendario, conocido como el calendario Juliano. Este calendario designaba a Enero como la fecha para empezar el año. 
El nombre para el primer mes del año, también vino de Julio Cesar. El le dio al primer mes del nombre de Janus, en honor al dios Janus,  considerado por los romanos el “dios de las puertas y los portales”, de allí viene el nombre January.
Los romanos creían que Janus era el dios que cuidaba las puertas del cielo y de la tierra, por eso lo pintaban sosteniendo en su mano derecha una gran llave con la que puede cerrar la puerta del viejo año y abrir las puertas del nuevo. También a Janus se lo pintaba sosteniendo un cetro en su mano izquierda, como un símbolo de su poder. 
Al dios Janus se lo pintaba con dos caras. Debido a que los portales se abren hacia adentro y hacia afuera, Janus miraba con una cara atrás hacia el año viejo y con la otra hacia el año nuevo. 

Para el primero de Enero los romanos celebraban a Janus con una gran festival. Frente a las grandes puertas del templo edificado a su nombre, los romanos se divertían, se alegraban y hacían grandes procesiones en su honor. Regalos especiales eran traídos al emperador en esa fecha, con los deseos de buen augurio. También se intercambiaban regalos entre los amigos. 
De los tiempo de Roma pagana nos llega a nosotros la costumbre de dar regalos y desear buena suerte para el año nuevo.

¿De donde viene el símbolo del Bebé de Año nuevo?

Este símbolo fue usado hace miles de años y probablemente se remonta a las tribus del sureste de Europa que adoraban al “dios del vino” llamado Dionisio por los griegos y más tarde llamado Baco por los Romanos. 
La Historia nos dice que los atenienses , representaban a Dionisio como un bebé durante los ritos que hacían para empezar el año nuevo, que en ese entonces lo celebraban para el tiempo de la primavera, entre marzo y abril. Ellos ponían a un bebé en un canasto y lo llevaban a un sitio de honor, precedido por un gran ceremonial. Para los atenienses, Dionisio simbolizaba el renacimiento de la vida en la primavera. 

¿Fue el año nuevo celebrado siempre como un festival por los antiguas cristianos?

Los verdaderos cristianos guiados por el Calendario de Dios, tenían su calendario dividido en año civil y año religioso. Siguiendo los consejos de Dios recibían el año nuevo civil con un espíritu de recogimiento y humildad hacia Dios, con  sus semejantes y arrepentimiento por las faltas cometidas durante el año. Esta preparación empezaba en la fiesta de las Trompetas y culminaba con un ayuno obligatorio en el día más sagrado del año, el día de la Expiación. Pero poco a poco con el correr del tiempo y a medida que los fieles seguidores de Jesús iban muriendo las verdades puras del Evangelio también iban desapareciendo e iban dando lugar a la tradición y al paganismo. En el siglo IV después de Cristo, con la aparente conversión de Constantino al cristianismo, la iglesia de Cristo, que una vez fuera pura en sus enseñanzas y en celebrar solo las fiestas que Dios había ordenado, se le fue contaminando con las fiestas paganas que se introducían al culto verdadero de Dios. Es muy triste saber que hoy los seguidores de Jesús desconocen por completo las Fiestas Sagradas de Dios, las cuales tiene el plan de la salvación y participan celebrando las fiestas paganas, que están tapadas con un supuesto manto de santidad.
Fuente: Laicos.org

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Impresionante como los musulmanes se convierten a Jesús

Ex-musulmanes convertidos al cristianismo llegan por miles a las iglesias evangélicas alemanas.


Gran parte de Alemania está considerada como con un alto índice de ateos o agnósticos. Diversos estudios indican que sólo el 13% de los habitantes de la región que otrora fue un país comunista cree de alguna forma en Dios.

Aún así la asistencia a las iglesias está creciendo en el país, en parte gracias a antiguos musulmanes que provienen de Irán. Un ejemplo es la iglesia House of God's Help en Berlín, en la que la presencia de iraníes convertidos al cristianismo ha duplicado la asistencia en el templo. 
Esto ha llegado como una inesperada lluvia de verano, afirma Rosemarie Götz, diaconisa de esta iglesia . "De repente empezó a llegar gente nueva cada semana y pedían ser bautizados".
"Al principio sólo eran cinco o seis iraníes. Eran fáciles de ver y conocer, luego con el paso del tiempo fueron trayendo a sus amigos y vecinos", cada vez más.
No se sabe con exactitud cuántos inmigrantes de Irán y otros países musulmanes se han convertido Jesús y se han unido a las iglesias protestantes alemanas, pero lo cierto es que esto es un fenómeno que se produce en todo el país, y se dice que los bautismos se cuentan por miles. 
Götz ha señalado que los exmusulmanes conversos se han sorprendido al darse cuenta que muchos alemanes no muestran interés real por el cristianismo, o que son sólo cristianos nominales.

 CONVERTIDOS EN IRÁN 

También llegan muchas personas que eran musulmanas pero que ya abrazaron la fe en Jesús en Irán, antes de llegar a Alemania . "Me reuní en Teherán varias veces con amigos en una iglesia cristiana clandestina en un piso, y allí se nos habló de Jesús", declaró a CBN un creyente llamado Michael que asiste a House of God's Help. Hacíamos estudios de la Biblia, pero a veces sin una verdadera Biblia. Y hace cinco años me bauticé en una bañera".
Todos los musulmanes que se convirtieron en Irán declararon a CBN que tuvieron que huir ya que se arriesgaban a ser encarcelados o a perder la vida. "Una vez iba a una reunión de la 'iglesia en casas' y vi a la policía fuera del hogar en que nos reuníamos, así que decidí no entrar", señaló uno creyente, "Poco más tarde llegué a mi casa y mi madre me dijo: 'La policía vino a buscarte'. Sabía que no podía volver a casa y me ayudaron a huir del país".
Los que se convirtieron al cristianismo en Irán saben más sobre el cristianismo de lo que cabría esperar", dijo Götz. "De alguna manera ellos son más maduros como creyentes que muchos de nosotros, porque ya han sido perseguidos por Cristo".

PROSELITISMO MUSULMÁN EN ALEMANIA 

Curiosamente de forma paralela Alemania ha experimentado un crecimiento del islam en el país germánico este año. Los musulmanes han realizado una campaña nacional para regalar el Corán en un país que en gran parte le ha dado la espalda al cristianismo bíblico. 
Pero los inmigrantes iraníes o persas, que ya han experimentado la opresión del Islam en su tierra natal, tienen auténtica hambre y apertura a la libertad y la alegría que les ofrece el cristianismo.
 
Fuentes: Entrecristianoscom, CBN NewsEditado por: Protestante Digital 2012 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Valiente profesora amaba a Dios y a su prójimo


Profesora evangélica dio su vida para salvar a 17 niños en masacre de Newtown

"NADIE TIENE MAYOR AMOR QUE ESTE, QUE UNO PONGA SU VIDA POR SUS AMIGOS"  Jn 15:13


Victoria Soto era una maestra cristiana de origen puertorriqueño en el colegio Sandy Hook en Connecticut (Estados Unidos) que logró salvar la vida de 17 niños el día de la masacre perpetrada por Adam Lanza, que dejó como trágico saldo la muerte de 27 personas, entre ellos 20 pequeños.

Soto, de 27 años, reaccionó rápidamente cuando escuchó los disparos en el aula vecina que Lanza había efectuado. Le dijo a los 17 niños que los ruidos eran parte de un juego y que para ganar debían esconderse en los armarios del salón de clase y permanecer en silencio. Los pequeños la obedecieron.

Según diversos medios locales, cuando Lanza ingresó al aula, Victoria le dijo que los niños estaban en clase de gimnasia pero la explicación no convenció al homicida. Él abrió fuego contra uno de los armarios y ella se colocó entre las balas y los niños para protegerlos lo que le costó la vida.

"Abraza a tus seres queridos y diles cuántos los amas porque nunca sabes cuando los volverás a ver otra vez. Hazlo en honor a Vicki", escribió en su cuenta de twitter Carlee Soto, un día después de la masacre.

Un primo de Victoria, Jim Wiltsie, dijo que Victoria "perdió la vida haciendo lo que amaba. Ella amaba a esos niños y su meta en la vida era ser una maestra para moldear la mente de los jóvenes".

Victoria, graduada en la Eastern Connecticut State University, estaba estudiando para obtener una maestría en educación especial en la Southern Connecticut State University. Soto trabajó durante 5 años en el colegio Sandy Hook

"Tienen una maestra que estaba más preocupada por sus alumnos que por ella. Eso habla de su carácter, su compromiso y su dedicación", señaló el alcalde John Harkins de Stratford, según informa Associated Press, durante un memorial celebrado el sábado al que asistieron unas 300 personas.

Victoria Soto vivía con sus padres y sus hermanas y asistía a la Lordship Community Church en Stratford. Uno de sus amigas, Andrea Crowell, dijo a AP que la maestra "puso primero a sus niños. Ella siempre hablaba de eso. Ella quiso hacer lo mejor por ellos, enseñarles algo nuevo cada día". 

Fuente: AcontecerCristiano.Net