Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Buda y todos los budistas en el infierno

Testimonio de un monje budista quien retornó a la vida convirtiéndose en un hombre nuevo.


Yo nací en 1958 en el pueblo de Bogale, en área del Delta Irrawaddy al Sur de Myanmar (antiguamente Birmania). Mis padres, quienes fueron devotos budistas como muchas personas de Myanmar, me llamaron Thitpin (que quiere decir "árbol" en español). Nuestras vidas eran muy sencillas donde crecí. A la edad de 13 años dejé la escuela y comencé a trabajar en un bote de pesca. Pescábamos peces y algunas veces también camarones de numerosos ríos y riachuelos en el área de Irrawaddy. 
A la edad de 16 años me convertí en lider de un bote. Viví en "Alto Isla de Mainmahlagyon", justo al norte de Bogale, donde nací. Este lugar está sobre las 100 millas al sudeste de Yangon [Rangoon] nuestra ciudad capital de la nación.

Un día, cuando tenía 17 años de edad, atrapamos una gran cantidad de pescados en nuestras redes. Debido a la gran cantidad, un gran cocodrilo nos siguió y nos atacó. Nosotros estábamos aterrorizados de modo que frenéticamente remamos nuestros botes hacia la ribera tan rápido como pudimos. El cocodrilo nos siguió y golpeó con su cola nuestro bote. Aunque ninguno murió en el incidente, el ataque afectó grandemente en mi vida. A la edad de 18 años fui enviado a un monasterio budista, lo que era  considerando como un gran honor para mis padres, al tener a un hijo sirviendo este camino. Nosotros hemos observado esta costumbre por muchos cientos de años.

Un Ferviente Discípulo de Buda


Cuando tenía la edad de 19 años (1977) me convertí en un monje regular. El monje mayor de mi monasterio me dio un nombre budista, en el cual es costumbre en nuestro país. Yo era llamado U Nata Pannita Ashinthuriya. Cuando nos convertimos en monjes ya no usamos nuestros nombres de nacimiento. 
El nombre del monasterio donde viví se llamaba Mandalay Kyaikasan Kyaing. El nombre del monje mayor era U Zadila Kyar Ni Kan Sayadaw [conocido como U Zadila]. Este era el más famoso monje budista en todo Myanmar en ese tiempo. Todos sabían quién él era, y fue grandemente honrado por el pueblo y respetado como un gran maestro. Y digo que "fue", porque en 1983 murió en un accidente fatal de carro. Su muerte conmocionó a todos. En aquel tiempo hacían ya seis años que yo era monje.

Traté duramente de ser el mejor monje y seguir todos los preceptos del budismo. Así fue que me mudé a un cementerio, donde viví meditando continuamente. Algunos monjes quienes realmente quieren saber las verdades de Buda, hacen cosas como las que yo hice. Algunos se internan profundamente en los bosques donde llevan una vida de negación y pobreza. 
Busqué privar mi egoísmo, mis pensamientos y deseos para escapar de la debilidad y sufrimiento y liberarme del ciclo de este mundo. En el cementerio no tuve temor de los fantasmas. Trataba de conseguir tal paz interna y de autorrealización que incluso, si un mosquito se posaba en mi brazo, yo lo dejaba que me picara en lugar de espantarlo. Por años me esforcé de ser el mejor monje como podía y no dañar a ningún ser viviente. Estudié las enseñanzas de santos budistas, precisamente como mis antepasados lo hicieron. 

Mi vida de monje llegó a su fin cuando caí muy pero muy enfermo. Estaba en Mandalay en ese tiempo y tuve que ser llevado al hospital para tratamientos. Los doctores hicieron algunas pruebas en mí y me dijeron que tenía fiebre amarilla y malaria, ¡ambas al mismo tiempo!. Después aproximadamente un mes en el hospital empeoró mi estado. Los doctores me dijeron que no había ninguna esperanza de recuperación y me dieron de baja para hacer los preparativos del funeral. 

La visión que cambió mi vida para siempre

Después que fui dado de baja del hospital, regresé al monasterio donde otros monjes me cuidaron. La debilidad crecía y crecía y estuve decaído hasta estar totalmente inconsciente. Supe más tarde que literalmente estuve muerto por tres días. Mi cuerpo decayó y apestaba a muerto y mi corazón dejó de latir. Prepararon mi cuerpo para la cremación y conforme a los ritos tradicionales de purificación budista.
Aunque mi cuerpo se apagaba lentamente, recuerdo que mi mente y espíritu estaban completamente en alerta. De repente, me encontraba  en una verdadera y  poderosa tormenta. Un tremendo viento aplastó todo el suelo, hasta que no se encontraba ningún árbol o ninguna cosa erguida, sólo una llanura plana. Comencé a caminar muy rápido por algún tiempo. No había ninguna persona por ninguna parte, estaba completamente solo. 

Después de algunas horas llegué a un río y lo crucé. Al otro lado del río ví un terrible, pero terrible lago de fuego. Nosotros no tenemos ningún conocimiento de un lugar como ese en el budismo. 
En primer lugar estaba muy confundido y no sabía que estaba en el infierno, hasta que ví a Yama, el rey del infierno [Yama es el nombre atribuido al Rey del Infierno en numerosas culturas en toda Asia]. 



Su rostro se asemeja a la cara de un león, su cuerpo se parece a un león pero sus piernas eran como un naga [serpiente espiritual]. También tiene un número de cuernos sobre su cabeza. Su rostro era muy terrible y yo estaba aterrorizado; temblando le pregunté su nombre, él contestó:  "Yo soy el rey del infierno, el Destructor". El terrible, ¡terrible Lago de Fuego! El rey del infierno me dijo que mirara dentro del lago de fuego. Miré y ví una colorida toga de color azafrán que los monjes budistas usan en Myanmar. Miré de cerca y ví la cabeza afeitada de un hombre. Cuando lo miré a la cara ¡ví que este era U Zadila Kyar Ni Kan Sayadaw! [el monje que murió en un accidente automovilístico en 1983]. 
Le pregunté al rey del infierno porqué mi antiguo líder estaba confinado a este lago de tormento. Dije: "¿Por qué esté en este lago de fuego? ¡El era un buen maestro!, él incluso grabó cintas de enseñanzas llamadas: ´¿Eres tú un Hombre o un Perro?´, con esto ayudó a miles de personas a entender que sus valores como humanos son mayores que los del animal. 

El rey del infierno contestó, "Sí, él fue un buen maestro pero él no creyó en Jesucristo. Esta es la razón por la que está en el infierno" (Juan 14:6) Me dijo que mirara a otra persona que estaba en el fuego. Y ví a un hombre con una larga cabellera envuelta al lado de la mano izquierda de su cabeza. El también estaba usando una toga. Le pregunté al rey del infierno: "¿Quien es este hombre?", él respondió: "Este es aquel que tú adoras: Gautama [Buda]". ¡¡Yo estaba muy perturbado a ver a Gautama en el infierno!!. 



Yo protesté: "Gautama tuvo buen estirpe y un buen carácter moral, ¿por qué esta él sufriendo en este lago de fuego?" El rey del infierno respondió: "No importa cuan bueno fue él. El está en este lugar debido a que él no creyó en el Eterno Dios".
Luego ví a otro hombre que parecía usar un uniforme de soldado.  El tenía una gran herida sobre su pecho. 
Pregunté, "¿quién es este hombre?", el rey del infierno dijo: "Este es Aung San, el líder revolucionario de Myanmar". Me dijo, "Aung San esta aquí porque él persiguió y mató a cristianos, pero la principal razón es porque él no creyó en Jesucristo". En Myanmar el pueblo tiene un dicho común, "Los Soldados nunca mueren, ellos perduran". Me fue contado que la legión del infierno tiene un dicho "Los Soldados nunca mueren, pero ellos van al infierno para siempre". Miré y ví a otro hombre en el lago de fuego. 

El era un hombre bien alto y estaba vestido de defensa militar.


El estaba sosteniendo una espada y un escudo. Este hombre tuvo una herida en la frente. Este hombre era la persona más alta que jamás haya visto. El era seis veces el largo entre el codo de un hombre hasta la punta de sus dedos cuando se alarga su brazo rectamente, más el palmo de los dedos de un hombre cuando extiende su mano. El rey del infierno dijo, "El nombre de este hombre es Goliat. El está en el infierno debido a que blasfemó contra el Dios Eterno y a su siervo David". Yo estaba confundido porque no sabía quien era Goliat ni tampoco quien era David. El rey del infierno dijo, "Goliat está registrado en la Biblia cristiana. Tú no sabes de él ahora, pero cuando te conviertas al cristianismo sabrás quien es él". 
La verdad del relato de David y Goliat está registrada en el Santo Libro de los Cristianos, la Santa Biblia en 1 Samuel 17 

También ví a un ser cuyo su oficio es avivar las llamas del lago de fuego, de mantenerlo caliente. Este ser me preguntó: "¿Estas yendo al lago de fuego también?" Yo contesté, "¡No! ¡Yo estoy sólo aquí para observar!. 
La apariencia de esta criatura que avivaba el fuego era muy aterradora. El tenía  diez cuernos sobre su cabeza y una lanza en sus manos que tenía siete afiladas cuchillas. Apocalipsis 12: 3 La criatura me dijo, "Sí,... tú viniste aquí sólo para observar, ya que no encuentro tu nombre aquí". El dijo: "Tú debes ahora regresar por el camino que viniste". El me apuntó hacia una llanura desolada donde caminé a lo largo por primera vez antes que viniera al lago de fuego.

El Valle de la Decisión

Caminé mucho tiempo hasta el punto de sangrar. Tenía calor y un gran dolor. Finalmente después de caminar alrededor de tres horas llegué a un camino ancho. Yo caminé a lo largo de este camino por algún tiempo hasta que llegué a una bifurcación (encrucijada). 
El camino de la izquierda era ancho. Un camino angosto salía a la mano derecha. Había un letrero en las bifurcaciones diciendo que "el camino de la izquierda era para aquellos que no creían en el Señor Jesucristo". El camino angosto de la derecha era para los creyentes en Jesucristo Mateo 25: 31-46. 

Yo estaba interesado por ver en dónde conducía el camino más ancho de modo que comencé a bajar. 

Habían dos hombres caminando al frente, alrededor de 300 yardas delante de mí. Traté de alcanzarlos para así caminar con ellos pero no importaba cuan duro trataba no los podía alcanzar, así que me dí una vuelta y regresé a al camino de bifurcación. 
Continué mirando a estos dos hombres mientras se alejaban de mí caminando. Cuando ellos llegaron al final del camino de repente los oía en lamentos, en gran dolor. ¡Estos dos hombres gritaron en gran dolor! ¡Yo también grité cuando miré lo que les sucedió! Me di cuenta que el camino ancho finalizaba en un gran peligro para aquellos que lo viajaban. Mateo 7: 13-14

Mirando el  Cielo

Empecé a bajar andando por el camino de los creyentes. Después de viajar alrededor de una hora la superficie del camino se volvió de oro puro. Era tan puro que cuando miraba abajo veía mi propio rostro reflejado perfectamente (Apoc 21:21). 
Luego miré a un hombre parado en frente de mí. El llevaba vestiduras blancas (Apoc 3:5, 3:18, 4:4, 7:9, 7:14, 19:8, 19:14). También escuché hermosas canciones. ¡OH, eran tan hermosas y puras! Eran mucho mejor y mas significativas que la adoración que tenemos en las iglesias aquí en la tierra. 

El hombre con vestiduras blancas me pidió que caminara con él. Le pregunté, "¿Cuál es tu nombre?" Pero él no respondió. Después que le pregunté su nombre por sexta vez el hombre respondió: "yo soy aquel que tengo las llaves del Cielo. El Cielo es muy pero muy hermoso lugar. Tú no puedes ir ahí ahora pero si tu sigues a Jesucristo podrás, una vez que tu vida haya terminada en la tierra". El nombre del hombre es Pedro (Mateo 16:18-19) . Luego Pedro me pidió que me siente y me mostró un lugar en el Norte. Pedro dijo, "Mira al norte y ve a Dios crear al hombre". Yo miré al Eterno Dios desde una distancia. Dios habló al ángel. "Permitamos hacer al hombre"; el ángel suplicó a Dios y dijo, "¡Por favor no hagas al hombre. El hará equivocaciones y te afligirá!". [En birmano literalmente quiere decir: El hará que te desprestigies]. 

Pero aún así, Dios creó al hombre. Dios sopló sobre el hombre y el hombre vino a la vida. EL le dio un nombre "Adán" (Génesis 1:26-27, 2:7, 5:1-2). 
Los budistas no creen en la Creación del mundo ni del hombre, de modo que ésta experiencia tuvo un impactante significado en un monje budista.

Enviado de regreso con un Nuevo Nombre

Luego Pedro dijo, "Ahora levántate y regresa de donde viniste. Habla a la gente que adora al Buda y adoran ídolos. Cuéntales que ellos deberán ir al infierno si no cambian. Aquellos que construyen templos e ídolos también tendrán que ir al infierno. También aquellos que dan ofrendas a los monjes para ganar méritos, ellos mismos van al infierno. Todos aquellos que oran a los monjes (santos) y los llaman ´Pra´ [Título respetuoso para un monje] irán al infierno. Aquellos que corean y ´ dan vida´ a los ídolos irán al infierno. Todos aquellos que no creen en Jesucristo irán al infierno" (Apoc 20:14-15, 21:8   Juan 14:6).

Pedro me dijo que regresara a la tierra y testificara las cosas que había visto. El también dijo: "Tú debes hablar en tu nuevo nombre. Desde ahora tu serás llamado Athet Pyan Shinthaw Paulu" [Pablo quien vino de regreso a la Vida]. 
"¡Yo no quiero regresar. Quiero ir al Cielo!", dije, entonces los Ángeles abrieron un libro. Primero ellos buscaron mi nombre de infancia (Thitpin) en el libro, pero no lo encontraron. Luego ellos buscaron el nombre que me había sido dado cuando entré a la hermandad budista "U Nata Pannita Ashinthuriya", pero tampoco fue encontrado escrito en el libro. Luego Pedro dijo: "Tu nombre no está escrito aquí, tú debes retornar, aceptar  y testificar a Jesucristo al pueblo budista".

Caminé de regreso a lo largo del camino de oro. De nuevo escuché hermosos cantos, como nunca he oído en la tierra. Pedro caminó conmigo hasta la hora que retorné a la tierra. El me mostró una escalera que llegaba desde al cielo hacia las nubes (desde afuera de la tierra). La escalera no llegaba a la tierra pero se detenía en medio del aire. En la escalera habían muchos ángeles, algunos subiendo al Cielo y otros bajando. Ellos estaban muy ocupados. Pregunté a Pedro, "¿Quienes son ellos?", Pedro respondió: "Ellos son mensajeros de Dios. Ellos están reportando al Cielo los nombres de aquellos que creen en Jesucristo y los nombres de quienes no creen." Luego Pedro me dijo que era la hora de regresar.

El regreso

La siguiente cosa que estaba consciente fue el sonido del llanto. Escuché a mi propia madre gritando: "¿Mi hijo, porqué nos dejaste ahora?". Yo también escuché a muchas otras personas en llanto. Me di cuenta que estaba tendido en una caja. Comencé a moverme. Mi madre y mi padre empezaron a gritar: "¡El esta vivo!"; otras personas que estaban bien alejadas no creían a mis padres; luego coloqué mis manos a los lados de la caja y me senté. Mucha gente quedó horrorizada. Ellos gritaron "¡Es un fantasma!" y corrieron tan rápido como  podían.
Aquellos que permanecieron estaban sin palabras y temblando. Noté que estaba sentado sobre un líquido oloroso y de fluidos del cuerpo, suficientemente para llenar un promedio de tres tazas y media. Este era un líquido que salió de mi estómago y mis interiores mientras mi cuerpo estaba tendido en el ataúd. Esto es la razón que la gente supo que yo verdaderamente había estado muerto. 

Dentro del ataúd había una clase de sábana de plástico fijado a la madera. Esta sábana era colocada ahí para retener los líquidos del cadáver debido a que muchos cuerpos de los muertos liberan mucho fluido como el mío. Aprendí más tarde que estaba a unos momentos de ser cremado en las llamas. 
Es costumbre que los muertes en  Myanmar sean colocados en un ataúd,  que la tapa sea  luego clavada para sellarla y todo el ataúd sea finalmente quemado. 
Cuando vine de regreso a la vida, a mi madre y a mi padre se les había permitido mirar mi cuerpo por última vez. ¡Minutos más tarde que la tapa del ataúd hubiera sido clavada y pude haber sido cremado!

Inmediatamente empecé a explicar las cosas que había visto y escuchado. La gente estaba asombrada. ¡Les dije sobre los hombres que ví en el lago de fuego y que sólo los cristianos saben la verdad, que nuestros ancestros y nosotros habíamos sido engañados por cientos de años! Les dije que todo lo que creemos es una mentira. La gente estaba asombrada porque sabían que clase de monje he sido y cuan ferviente he sido para las enseñanzas del Buda.
En Myanmar cuando una persona muere su nombre y edad son escritas a un lado del ataúd. Cuando un monje muere, el nombre del monje, edad y el número de años que ha servido como monje es escrito sobre un lado del ataúd. ¡Yo ya he sido registrado como muerto, pero como ven, ahora estoy vivo!

Fuente: rugeelleondelatribudejuda.com

viernes, 22 de noviembre de 2013

Como deben vestirse los cristianos

¿Es lícito vestirse como el mundo?


La forma de vestir dice mucho de la mente y el corazón de una persona, esto hasta se ha utilizado como parte del perfil psicológico en las personas por los psicoanalistas, de la misma forma en la vida cristina la manera de vestir también describe la mente y el corazón con respecto a las cosas de este mundo y a las cosas del Espíritu. Algunas personas dicen que el vestir con lujos y con ropa a la moda describe de forma positiva su riqueza espiritual, pero en realidad es todo lo contrario el vestir con lujos y a la moda describe su pobreza espiritual, una mente espiritual no pone interés en el aspecto físico sino en su relación con Dios y que su  manera de vestir demuestre amor y respeto a Dios y a los hombres como semejantes.

La muestra de respeto más grande encontrada en la Biblia con respecto al vestuario es la de el Apóstol Pedro: Juan 21:4 Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No. El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: !!Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. Pedro se había quitado la ropa con el propósito de que si caía al agua no mojaría su ropa, pero para nuestra sorpresa Pedro se vistió la ropa para meterse al agua porque se presentaría ante Jesús, eso describe una muy grande acción de respeto y amor a Dios, nosotros como cristianos debemos fomentar en las demás personas el respeto a Dios mediante nuestra acción de respeto a Él.


En el Nuevo Testamento hay varios textos que enseñan acerca de cómo deben vestir los cristianos, estos son algunos 1Tim 2:9 Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. 1Pedro 3:3 Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos.

Decoro comportamiento respetuoso que merece una persona o una situación. Respeto a la moral,especialmente en el aspecto sexual. decencia. Dignidad en el comportamiento y el aspecto. Pudor sentimiento que impide mostrar el propio cuerpo o tratar sobre temas relacionados con el sexo. Sentimiento de la persona que teme perder su dignidad, me miraba sin el menor pudor. Modestia,  cualidad del carácter de una persona que le hace restar importancia a sus propias virtudes y logros y reconocer sus defectos y errores, la modestia es una gran virtud. Es increíble como en nuestro tiempo todo eso se ha perdido, hoy llegamos al extremo de cuestionar la Palabra de Dios; la iglesia es ahora la que guía al pastor y no el pastor a la íglesia, la mayoría de pastores que dependen de la iglesia para vivir se hallan entre la espada y la pared por causa de esta clase de gente que quiere vivir y vestir sin respeto a Dios ni a sus semejantes, la mayoría de pastores temen el ser abandonados, las razones son diversas y van desde el sustento diario hasta ¿el qué dirán? y temen el ser motivo de burla de otros ministerios.

En mi ciudad existe un establecimiento educativo de nivel básico que lleva por nombre: Julio Cesar Méndez Monte Negro, en el existen dos jornadas educativas una por la mañana y otra por la tarde, yo estudie en la jornada de la mañana y tuve amigos que estudiaron en la jornada de la tarde, en la jornada de la mañana habían reglas bien definidas con respecto al vestuario de los alumnos hombres y mujeres, pero en la tarde no, de manera que los jóvenes hombres y mujeres vestían como ellos querían aunque tenían uniformes, las mujeres usaban faldas bien cortas y pantalones bien ajustados los hombres también usaban pantalones bien ajustados lo cual dio como resultado varios embarazos en ese establecimiento, durante algunos años fue así hasta que cambiaron al director de esa jornada y lo sustituyeron por una mujer, la cual estudio la situación de ese fenómeno y llego a la determinación de que la forma en que vestían esos jóvenes era la causa, ella prohibió los pantalones, playeras y camisas ajustadas en los hombres y las faldas cortas los pantalones ajustados también el maquillaje las blusas escotadas y ajustadas en las mujeres, lo cual fue la solución exacta a ese mal. No cabe la menor duda que el vestuario puede influenciar la conducta del ser humano, la mayoría de vestuarios de este mundo expresan rebelión contra Dios.


Conozco a una joven de nombre Gabriela ella es de religión católica, y en eso del catolicismo se le concedió la oportunidad de viajar a ciudad del Vaticano en Roma Italia, ella cuenta que no le permitieron ingresar a la basílica de San Pedro porque ella estaba vestida con pantalones. le dijeron que la única forma de ingresar era que vistiera vestido o falda larga y como quería ingresar tuvo que vestir una falda, es increíble que las otras religiones como el catolicismo tengan esa clase de respeto por las cosas que ellos consideran sagradas, no obstante la iglesia cristiana no cuenta con ese respeto. Hemos olvidado estos textos bíblicos: 1Tim 2:9 Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. 1Pedro 3:3 Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos,sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos.
Hace algunos meses me sorprendió ver por la calle a algunas mujeres que visten pantalones tan ajustados que muestran su parte intima pero eso no es lo sorprendente, lo sorprendente es que son miembros de algunas iglesias que prefiero reservarme el nombre.¿Dígame usted si es lícito que una mujer que se dice cristiana le su parte intimmuestre en la cala de esta forma?

¿Dígame usted si es lícito que una mujer que se dice cristiana muestre en la calle su parte intima de esta forma?
Esto no es una broma, espero que usted halla notado que el pantalón de cintura baja es uno de los problemas, además es increíble que mujeres que son predicadoras y cantantes cristianas pongan el ejemplo para usar pantalón ellas también marcan su cuerpo y su parte intima.  La mayoría de mujeres que utilizan un pantalón para vestir tienen el propósito de mostrar sus cualidades físicas, en este caso cadera, nalgas y su parte noble, a otras no les basta el pantalón sino que también usan blusas escotadas y ajustadas para marcar sus senos ó pechos además de eso también el maquillaje lo utilizan para resaltar sus rasgos femeninos, aunque debemos comprender que esto no es nuevo porque las prostitutas ó rameras han utilizado de hace siglos esta clase de recursos para atraer a los hombres, de manera que las personas que visten de esa forma tienen sin lugar a dudas las mismas intenciones.

Yo como cristiano me he dedicado a estudiar la mente y las debilidades del ser humano, el propósito es ir un paso adelante del enemigo y darles a los cristianos la forma de poder enfrentar toda clase de tentaciones y desavenencias que pudieran surgir a lo largo del caminar cristiano; ¿pero qué sucede cuando nosotros por nuestra ignorancia o rebeldía servimos de tropiezo a los demás?, recordemos que está escrito: Mat 18:6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. De manera que los cristianos no podemos servir de tropiezo a las personas que son cristianos ó que están a un paso de creer en Jesús.

Dígame usted ¿dónde está el decoro, pudor y modestia en las imágenes que vimos con anterioridad? Esas personas que visten de esa forma invitan al pecado recordemos que también está escrito para los hombres: Mat 5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Estas personas no tienes amor de Dios en sus corazones pues ellas mismas le sirven al Diablo poniendo tropiezo a los hijos de Dios en las congregaciones cristianas, estas personas que son tropiezo a otras la biblia las describe como gente que ha seguido los pasos de Balaam que enseño a Balac a poner tropiezo a los Israelitas: Apocalipsis 2:14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.

Muchos son los ministros cristianos que torpemente han tratado de excusar a las personas que visten de esa forma y esto es lo que ellos dicen: (El Espíritu santo es el que las va a cambiar no yo); pero quiero que sepa que esto dice Jesús: Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Pues bien el Espíritu Santo no puede traer a la memoria de alguien algo que esa persona no ha escuchado jamás, y solo dos formas hay de que esa persona se entere del consejo divino, una es que esa persona lea su biblia exactamente es ese texto de 1Tim 2:9 y la otra es que su pastor enseñe en la iglesia ese texto; con todo esto recodemos que el pastor es el elegido por no decir el que tiene la obligación de hacerlo.

Además los adornos de oro y perlas fueron prohibidos por los apóstoles porque las mujeres de ese tiempo y porque no decirlo también en nuestro tiempo lo utilizan para resaltar su nivel social de manera que esa actitud es detestable ante los ojos de Dios porque una mujer de Dios no pone su interés en ninguna de estas cosas, también debo aclarar que las personas que no tienen la posibilidad de tener esa clase de adornos se sienten humillados al perseverar en iglesias que si los utilizan de manera que eso es poner tropiezo a los hermanos cristianos , otra de las cosas que sucede es que las personas que no usaban adornos de oro empiezan a tratar de obtenerlos y de esa forma llegan a materializarse y pierden la visión de las cosas del Señor.
¿estas mujeres en realidad tienen una visión del Espíritu? Son conocedoras de la palabra de Dios pero no visten como Dios manda, sin lugar a dudas ellas buscan la forma de escudar su rebeldía y de esa forma enseñan al pueblo de Dios a ser desobedientes a Dios como ellas lo son. 

También debemos deducir que parte de culpa es de nosotros los hombres porque que se supone que somos nosotros la autoridad establecida de parte de Dios y somos nosotros los que debemos poner las reglas en nuestros hogares de cómo deben vestir nuestras esposas e hijos, de lo cual también se nos pedirá cuenta así como Dios le pidió cuenta a el sacerdote Eli (1 Samuel 2:12 al 36) porque también está establecido lo siguiente: Gen 3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Esta expresión significa que es el varón el que toma las decisiones con respecto a los deseos de su mujer.

El varón también debe vestir con decoro, pudor y modestia así como la mujer solo que con ropa de varón como debe ser, porque es sorprendente que hasta el hombre también sea seducido por el mal para vestir marcando su cuerpo, mire las siguientes imágenes. En realidad los hombres que usan prendas de vestir ajustadas tienen una muy marcada apariencia afeminada.

Entendamos que esto va desde un extremo a otro puesto que algunos hombres como también las hay mujeres ni siquiera tienen el cuidado de usar ropa interior para que sus genitales no se revelen mire esta imagen.  Para continuar hablando de todo esto pasaríamos todo el día porque tendríamos que hablar hasta de los shorts ó pantalones cortos, trajes de baño hasta las camisetas, etc. Lo que tenemos que tener muy en cuenta es que sea hombre ó mujer sí somos tropiezo para alguien Dios nos pedirá cuentas de nuestras acciones; para cerrar les dejo este pasaje bíblico que en particular a mi me ha favorecido considerablemente, que Dios les bendiga siempre y nos de fuerza para recibir su palabra y ponerla por obra.
Ro 12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

Fuente: elpoderdelamor

lunes, 18 de noviembre de 2013

Jesús el mejor amigo del hombre

Sus cualidades sorprendentes

"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros y vimos su gloria como el unico Hijo del Padre, lleno de gracia y de verdad" Juan 1:14

Al hablar de Jesús, uno no sabe cómo empezar. Es inabarcable. No entra de lleno en nuestros esquemas mentales. Se sale. Dices algo de Él, pero siempre quisieras decir más. En este artículo limito a exponer o, más bien, a indicar actitudes de Jesús que me llaman la atención.

Señorío: Quizá es una de sus cualidades que más me impresionan. En su vida e, incluso en su pasión, se le ve como el Señor, como el protagonista. Siempre. Es impresionante. En el prendimiento, cuando Judas le traiciona. "Les preguntó de nuevo: « ¿A quién buscáis? » Le contestaron: « A Jesús el Nazareno ». Respondió Jesús: « Ya os he dicho que yo soy; así que si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos. »" Jn. 18, 7- 8. ¿Cómo es posible que los dejasen marchar? Ante quien le abofetea en presencia de Anás. "Jesús le respondió: « Si he hablado mal, declara lo que está mal; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas? »" Jn. 18, 23. Y ante Pilato, ante Herodes, ante el pueblo que pide su condena, ante quienes le insultan cuando ya está clavado en la cruz responde con el señorío del silencio. Es el Señor.

Sin doblez: Decía y hacía. En otras palabras, hacía lo que decía. Por eso cautivaba a la gente. Como decían, habla con autoridad. Era íntegro, con una vida transparente: A ver quién es capaz de decir, como Él a sus enemigos: ¿Quién de vosotros me argüirá de pecado? Su actitud de integridad, y de llamar a las cosas por su nombre es compatible con la simpatía en la acogida que dispensaba a quienes se acercaban a Él.
Habla sin ambigüedades. Dice las cosas claras, sobre todo a quienes mal interpretaban conscientemente el mensaje del Padre: « ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad" Mt. 23, 27-28. Y, en esa línea, se puede leer todo el capítulo 23 de San Mateo.

Da la cara. No tiene miedo. Es consciente de que el Padre está con Él. Ya llegará el momento de entregarse para dar su vida por la salvación de todos. Una vida limpia como la suya no tiene precio. No está en venta.

Fuerte: En la incomprensión y en la soledad, y a la vez, Sencillo en su vida, en sus palabras y en su acogida a quienes se acercaban a Él. Podemos pensar que toda su vida fue una cruz.

Sensible ante los problemas del hombre: llora mirando a Jerusalén, llora ante la muerte de Lázaro, se compadece de los enfermos, de la viuda que está enterrando a su hijo, de la gente que le sigue y multiplica los panes y los peces.

Misericordia: Es su autorretrato: Son preciosas las tres parábolas de la misericordia que nos pone San Lucas en su capítulo 15: las de la oveja perdida, la del dracma extraviado y, sobre todo, la del hijo pródigo. En el fondo de todas; la alegría de Dios al encontrarnos. 

Aguante: Con una paciencia enorme aguantando las torpezas e ignorancias de los Apóstoles, la presión de la gente cuando estaban junto a Él. Sólo recordemos aquella escena de la hemorroísa que toca la orla de su manto y "Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y dijo: « ¿Quién me ha tocado los vestidos? »Sus discípulos le contestaron: « Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: "¿Quién me ha tocado?" »" Mc. 5, 30-31. Aguanta la presencia continua de los fariseos, buscando siempre motivos para condenarlo; aguanta la presencia de Judas, siempre junto a él; y señalamos la capacidad de aguante que tuvo durante su pasión.

Sereno: Nunca pierde los nervios. Decía y actuaba siempre con seguridad. Al leer el Evangelio y verle a la hora de tomar una decisión o una respuesta ante algún problema, lo vemos con una gran seguridad, sin dudar ni consultar con nadie, ni dejarse aconsejar por nadie. Vemos que es el Señor.

Defiende a sus apóstoles: Sale siempre en su defensa cuando ve que les acosan o no saben qué responder o qué hacer. Recordemos la escena de cuando los apóstoles arrancaban unas espigas, las frotaban y se comían los granos en sábado. Jesús los defiende, diciendo entre otras cosas que es Señor del sábado; y no se le ocurre otra cosa que pasar de allí e irse “a la sinagoga de ellos" Mt. 12, 9. Los defiende también al prenderle en el huerto. Valiente que era, y Señor.

Acoge y defiende a los pecadores: Preciosas las escenas de su encuentro con la mujer pecadora y con la mujer adúltera.

Exigente: porque se ha dado totalmente. Y nos pide que nos demos totalmente a Él. Nada de medias tintas en nuestro seguimiento y amistad. Fijémonos en lo que dice: "El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará" Mt. 10, 37-39.

Fuente: religión en libertad

miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿Como era el trato del Señor Jesús?

Cristo ¿era duro o comprensivo?


Más que duro o comprensivo, podríamos decir que era coherente. Coherente en cuanto a la doctrina que enseñaba y coherente en cuanto al amor que ponía en el trato con quienes se acercaban a Él.

Lo que sí debemos dejar bien sentado es que no engañaba a nadie en cuanto a las exigencias del evangelio que proclamaba ni en cuanto al esfuerzo que había que hacer para seguirle. A sus seguidores no les va con promesas de bienestar o con ventajas de cualquier signo. Les plantea con toda claridad las exigencias de la vida nueva que propone, totalmente entregada a su servicio y que llega a la renuncia a todo lo demás, incluso hasta la renuncia a la propia vida.

Se exigía a sí mismo la máxima fidelidad y obediencia al Padre. Pero, con respecto a los demás, comprendía, animaba, perdonaba. No cambiaba las exigencias de la nueva ley del amor, ley que llevaba a la práctica hasta las últimas consecuencias. Tampoco disimulaba. Era incómodo para unos y atrayente para otros. Más que duro, tremendamente fiel al Padre. Duro con los de| mala voluntad, con los fariseos, con los que ni entraban ni dejaban entrar, con los que impedían que Dios fuera escuchado, con los que tergiversaban la palabra de Dios.

Es aquello de la puerta angosta y del camino estrecho, de que quien no sea capaz de renunciar a su padre y a su madre y a sus bienes e, incluso, a su vida por Él, no es digno de Él. Habla de perder y de reencontrar la vida, de una vida nueva, de que perseguirán a sus discípulos como lo han perseguido a Él. En fin, no se andaba por las ramas ni iba con rodeos.

Sencillamente se nos presenta como modelo y nos invita a seguirle. En la última cena hará simbólicamente como un resumen de lo que debe ser la vida de quien quiera seguirle; después de lavar los pies a sus apóstoles, les dirá que hagan lo que Él acaba de hacer, es decir, que se laven los pies unos a otros; en otras palabras, que se sirvan unos a otros. Y les dirá que en eso conocerán que son discípulos suyos: en que se aman unos a otros como Él les ha amado, dando la vida unos por otros. 

Sin embargo, y a pesar de estas exigencias, cuando se trata de perdonar y de acoger, nadie lo hace con tanto cariño y comprensión como Él. La adúltera, la pecadora, la samaritana, el mismo Judas, el buen ladrón, encuentran en Él una mano tendida. Comprensivo, pero sin justificar posturas incorrectas. A la mujer adúltera y a la pecadora que le unge los pies, no les dice que lo que hicieron no tiene importancia. A una le dice: «ve y no peques más»; y a la otra: «se le ha perdonado mucho». A Judas: «amigo, ¿con un beso me entregas?». A la samaritana: «siete maridos has tenido y el que tienes no es tu marido».

En otras palabras, nunca da por bueno lo que es incorrecto. Invita a seguir hacia metas elevadas. Incluso cuando le preguntan sobre lo lícito, no se queda en la mera licitud, sino que amplía el campo de actuación. No vale encerrarse en las propias posturas ni en una actitud de cumplimiento. Siempre hay una invitación a ir más allá, a adentrarse por el camino de la entrega incondicional en el servicio a Dios y a los hombres. Que todos tengan clara la meta. Y la meta es siempre la misma, sin acomodaciones a situaciones concretas de bienestar o de autosatisfacción.

Con este mismo Cristo nos encontramos cada día. Que es comprensivo contigo, conmigo y con cualquiera, es claro. Pero se trata de una comprensión con respecto a aquel que es consciente de su pecado y se acerca confiadamente a Él sin aires de autosuficiencia y dispuesto a reemprender la amistad. Pero ver en Cristo a ese amigo inocentón con cuya amistad se puede jugar, de eso, nada.

Él ha dado su vida para salvar a todos los hombres y está pendiente de la realización de esa su obra. Y para ello, cuenta contigo como amigo, aparte de ofrecerte la salvación. Piensa si eres capaz de renunciar a cualquier cosa para seguirle, tanto en el caso de que no le estés siguiendo como en el de que le estés siguiendo un poco a medias. Piénsalo en serio. Vale la pena.

Fuente: religión en libertad

martes, 12 de noviembre de 2013

La culpa del aborto tambien mata

“Fue horrible, horrible”


Yeni es asistente médico y recepcionista en la Clínica para la Mujer de Hoy, una clínica de abortos de Chula Vista, California. El periódico La Cruz de California la entrevistó y el artículo fue publicado enero del 2005. A continuación reproducimos parte de dicha entrevista.

"La primera vez que asistí al doctor casi me desmayo. No veía ni oía. Estaba muy impresionada por la sangre y los gritos de la muchacha. Me sacaron de ahí y le dije a Sonia (otra empleada de la clínica), que no podía, pero me aconsejaron que tratara uno más. En el segundo aborto me di cuenta que podía sobrellevarlo. Pasaron las semanas y a pesar de lo feo del trabajo estaba aprendiendo muchas cosas de medicina. Hice mi plan de aguantar en la clínica hasta tener algo de experiencia para solicitar trabajo en alguna otra parte. Después vinieron unos abortos de bebés de 5 o 6 meses y se me hacía casi imposible continuar. A los tres meses renuncié. Pero la presión de las cuentas por pagar, las deudas y mi situación de madre soltera me obligaron a volver a trabajar en la clínica. Hasta la fecha me he salido y he vuelto tres veces. Yo misma no puedo creer que esté aquí por dinero, es lo más absurdo. Gano 8.50 dólares la hora aquí. Pero por querer hacer una carrera de asistente médico pensé que era lo mejor que podía hacer y desgraciadamente me quedé".

Ahora Yeni nos explica en que consiste su trabajo:

"El doctor se sienta frente a la paciente. La paciente está acostada, consciente. Como si fuera hacer un parto. Yo le paso al doctor la anestesia local y le voy pasando los instrumentos. Estoy viendo todo. Nuestro doctor es bastante mayor de edad (84 años) y usa una técnica antigua. (El 29 de septiembre del 2004 la agencia que supervisa a los médicos en California le retiró la licencia a este médico, el Dr. Phillip Rand.) Primero pone el espejo. Después mide la profundidad del útero. Enseguida abre el cuello de la matriz con un dilatador para que sea más fácil. Entonces introduce una varillita con un anillo en la punta con el que raspa. El anillo no está filoso pero a muchas mujeres les duele el raspado y lloran o gritan. Cuando el bebé es menor de tres meses se desbarata completamente. Cuando el doctor siente que ya lo desprendió completamente introduce algo igual a un popote. La boquilla exterior del popote se conecta a una aspiradora. Entonces aspira todo lo que desbarató. Todo lo que aspiró entra a un frasco. Se ve sangre, pedacitos, tejido, como carnita desbaratada. Todo sale despedazado. Este es el procedimiento para 8 semanas o menos.”

"Cuando ya tienen como doce semanas, entonces el doctor los saca con unas tenazas. Los saca a pedazos. Revisa cada parte que saca y la va poniendo en una charola que está debajo. Cuando termina el procedimiento yo tengo que colar todo. Los colamos para separar las partes y la sangre. Ponemos todas las partes en un frasco que va al laboratorio. Es impresionante lo bien definidos que están, no puedes creer lo que estás viendo. Ahí ves manitas perfectas más chiquitas que las de una muñeca Barbie. Puedes ver los intestinos, las costillitas, las caritas, la cabecita aplastada. Entre las partes se puede distinguir si era niño o niña. Me da mucha tristeza ver los frascos. Cuesta mucho trabajo ver todo esto. Ver todo lo que se cae al piso, o por ejemplo quitar un piecito de los instrumentos".

Y agregó: "Una muchacha que trabajaba aquí me platicó que un día llegó a su casa con una manita pegada en el uniforme, cerca de su hombro. Ella por supuesto no se había dado cuenta hasta que su esposo se lo dijo".

Prosiguió Yeni desahogando lo que sucede en el interior de la clínica: "Cuando la paciente tiene más de 3 meses de embarazo tenemos que prepararla para que vuelva al siguiente día ya dilatada. Las terminaciones grandes son muy impresionantes. Yo he visto tres fetos que han salido completos. En una ocasión se vio la manita salir del útero. La manita se movía. Pero el más impresionante fue el bebitoque salió respirando. Esa vez hasta el doctor se puso mal".

Y explicó: "La muchacha vivía en Tijuana. Le pusieron las laminarias (dilatadores) por dos días. El bebé tenía cinco meses y medio. Ella no tenía carro y se vino caminando a la clínica. Entonces como que hizo mucho trabajo de parto. Cuando el doctor empezó a trabajarla el bebé salió casi sin ayuda. El niño salió respirando y ahí se murió. Como al minuto cambió de color, se puso morado. Las asistentes se sintieron muy mal. No quisieron ponerlo en el recipiente. El doctor tuvo que hacerlo. Todos tuvieron una impresión muy fuerte. Más tardevi al doctor en su oficina. Tenía la mirada como perdida, fija en la pared. Después habló por teléfono con alguien contando lo que acababa de pasar".

Yeni hace una pausa. Quiere seguir hablando pero se le hace un nudo en la garganta. La entrevista se ha tornado más amarga, triste. Es una confesión.

"Desde hace unos días ha venido un doctor substituto. Él es más joven y tiene otra técnica diferente. No hace el raspado del útero, sólo usa la aspiradora. El domingo pasado ya no aguantaba por que hicimos terminaciones grandes, como de cuatro meses. Usó una técnica que nunca había visto. Dividió la pantalla del ultrasonido en dos y usó el aparato durante todo el procedimiento.”

"Comúnmente lo que ves en el ultrasonido es que el niño se chupa el dedo o juega. Pero en esta ocasión, cuando el doctor empezaba a hacer las aspiraciones veías que el niño se estaba moviendo, como que le estaba doliendo por que lo estaban jalando o le estaban arrancando algo. Fue horrible, horrible.”

"Yo siento el procedimiento como si me lo estuvieran haciendo a mí. Quiero que termine rápido. No lo quiero ver y lo tengo que ver. Es como una penitencia por el aborto que yo misma tuve. Con cada paciente vuelvo a revivir lo mismo y siento lo mismo. Perece que me lo están volviendo a hacer a mí. Como para que no se me olvide. Que nunca se me olvide lo que pasó y me duele.”

Explicó: "En la mayoría de los casos que atendemos no hay ninguna causa grave. Antes les preguntaba cual era su situación pero ya no les pregunto por que son las mismas respuestas tontas. Siento coraje de que vengan a abortar tan quitadas de la pena. Haciendo bromas. Riéndose. Una que estaba en la recepción me dijo haciéndose la chistosa: Pues dame una patada para que se me salga."

"Cuando yo lo hice iba totalmente como en shock. No me justifico. Pero aquí he visto que casi todas llegan como si vinieran a hacerse un facial. Son muy egoístas. Una señora como de 38 años llegó y me dijo: O es bebito, o es quince años de mi hija. Mi hija no tiene la culpa de que yo haya salido embarazada.”

“Hemos tenido señoras que vienen como pacientes y después traen a la hija. Tenemos pacientes que a los tres meses ahí vienen otra vez. Hay una paciente que lleva como 8 abortos. Hasta el doctor le dijo que el décimo se lo le iba a hacer gratis. Otra llegó por que se iba a casar y quería tener el aborto antes de la luna de miel.”

"Si el doctor les dice que vienen gemelos, o que ya está muy grande, que lo vean en el ultrasonido. Tampoco les importa. No puedo dejar de sentir coraje contra la paciente, contra el doctor y contra mí misma. Es inútil estar aquí. No estamos haciendo nada bueno. Estoy muy enojada conmigo misma. Me siento muy desgastada. Siento que no soy la misma persona".

"Al tercer día del estreno, fuimos a ver la película de La Pasión de Cristo de Mel Gibson. Créeme que fue algo muy fuerte. Cuando veía como golpeaban a Jesús y los instrumentos que usaban, los comparaba con los instrumentos que usa el doctor. Todo lo que hacemos en la clínica lo vi en la película... tanta sangre derramada. No podía parar de llorar en el cine. También se ve en la película el diablo como un enanito, como un feto. Yo me quería morir. Al siguiente día le dije a Sonia que teníamos que salirnos de trabajar de la clínica. Ella también vio la película y nos acordamos que en la cinta dijeron que el que a hierro mata, a hierro muere. Nos dio mucho miedo por que hacía sólo unos meses que nuestra gerente de la clínica había sido asesinada por su esposo. Sentimos que algo así nos iba a pasar por lo que estamos haciendo."

Y continuó: "Antes de mi aborto y de trabajar aquí, yo no le tenía miedo a la muerte. Si pensaba en el día en que Dios vendrá por mí pues... aun sabiendo que tenía pecados como todos, no tenía temor. Ahora vivo con ese temor. Siento que no me quiero morir por que no sé con qué cara voy a ver a Dios si me toca verlo.”

Nota: Yeni y Sonia dejaron su trabajo en la clínica una semana después de esta entrevista del 27 de septiembre de 2004. Quien fue la supervisora de ellas está considerando renunciar también. Se lo ha dicho por teléfono a la coordinadora de uno de los dos grupos de oración que se reúnen afuera de la clínica. Ellos siguen pidiendo a Dios por ellas y por el cierre definitivo de la clínica. Puede leer este artículo en, http://www.lacruzdecal.com/ed/articles/2005/0501mv.htm .

Fuente: vidahumana.org

miércoles, 6 de noviembre de 2013

ABORTO cruel atentado contra la vida

Historia de médico abortista convertido en Brasil


En un testimonio a la emisora radial Rainha da Paz, un médico brasileño que efectuó durante años el aborto relató su dolorosa e intensa experiencia de conversión, iniciada luego de la muerte de su hija.

El hijo hombre de una familia humilde del interior de Minas, y que "con sacrificio y unión" fue el único que tuvo la oportunidad de estudiar,  "mis hermanas no terminaron la enseñanza secundaria".

"Mi madre era una simple costurera que trabajaba hasta las madrugadas para ayudar a mi padre. Mi padre era un guardia nocturno. Por eso se pueden imaginar el sacrificio que hicieron para tener un hijo médico. Luego escogí la ginecología y la obstetricia".

"Entre las mayores dificultades enfrentadas como médico recién formado, choqué con la realidad de lo que es mi profesión. En un largo tiempo los médicos se vuelven ricos, y yo quería más, quería enriquecerme y tener más dinero. Fue así como violé el juramento que hice cuando me formaba para dar la vida, para salvar la vida. Ayudé a muchos niños a venir al mundo, pero también a muchos de ellos no les permití nacer y me enriquecí escondido tras la máscara de la vitalidad".

"Puse un consultorio que en poco tiempo se convirtió en el más visitado de la región. Y saben ¿qué es lo que hacía?: abortos. Y como todos los que cometen el crimen, me decía a mi mismo que todas las mujeres tienen el derecho de escoger y que era mejor que sean ayudadas por un médico para no correr los riesgos de ir a una clínica clandestina donde los índices de muertes son alarmantes".

"Y fue así, en un ciego e inhumano oficio de medicina, que construí una familia con muchos bienes, muy rica y que nada le faltaba. Mis padres murieron con la ilusión de que su hijo era un doctor bien logrado, exitoso. Crié a mis hijas con el dinero manchado con la sangre de inocentes y fui el más despreciable de los humanos. Mis manos, que debieron ser bendecidas para la vida, trabajaron para la muerte".

"sólo paré cuando Dios en su sabiduría infinita, rasgó mi conciencia e hizo sangrar a mi corazón con la misma sangre de todos los inocentes que no dejé nacer. Mi hija menor, Leticia, dejó de respirar por una infección generalizada luego de haberse sometido a un aborto. Ella, de 23 años de edad, salió embarazada y buscó el mismo camino de tantas otras que me fueron a buscar: el camino del aborto. Y sólo supe de esto cuando ya nada se podía hacer".

"Al lado del lecho de muerte de mi hija, vi las lágrimas de todos esos angelitos que yo maté. Mientras ella esperaba la muerte, yo agonizaba junto a ella. Fueron seis días de sufrimiento para que en el séptimo día ella partiese hacia el encuentro con su hijo, al cual un médico asesino le impidió nacer".

"Cansado por las noches que pasé al lado de mi hija, yo soñé que andaba por un lugar absolutamente oscuro y muy húmedo, en el que quería respirar pero no podía, yo quería salir desesperadamente pero fui envuelto por un lugar en donde el estruendo me dejaba atónito. Eran los llantos dolidos de los niños que en mi pensamiento, como si un rayo me cortase por la mitad, veía en mi entendimiento: los llantos eran de dolor, eran los lamentos de los angelitos que yo no dejé nacer. Era la triste consecuencia de mis actos sin pensar, esos llantos que gritaban ¡asesino!, ¡asesino!".

"Asustado para salir de aquel lugar, pasé mi mano por mi rostro para secar mi sudor y mis manos se mancharon de sangre! Aterrorizado grité con toda la fuerza que me quedaba un pedido de perdón: ¡Dios me perdone! Sólo así logré respirar nuevamente y me acordé de que era tiempo de acoger y valorar el último respiro de mi hija, que murió por las consecuencias de la infección que le produzco el aborto. Yo sé eso a través de mi sueño".

"Dios me hizo entender que a partir del momento de la fecundación del óvulo existe vida, por lo que entendí que soy un asesino. No sé si algún día Dios me va a perdonar, pero para restar mi culpa y mi dolor, vendí mi consultorio y todos los bienes que conseguí con la práctica del aborto y con ese dinero, construí una casa de amparo para madres solteras y me dedico hoy a atender y practicar ¡una medicina de verdad!".

"Hoy soy médico de los pobres, de los desamparados y desvalidos, y los niños que vienen al mundo a través de mis manos son hijos que adopto pues sé que tengo una sola misión: traer la vida al mundo y dar condiciones para que los niños tengan un lugar feliz donde el padre es Jesús. Recen por mí, recen para que Dios tenga piedad de mí y me perdone, porque tengo la seguridad de que participaré del juicio final", concluyó.

Fuente: .aciprensa.com

lunes, 4 de noviembre de 2013

Testimonio de Bart De Wolf

Cuan grandes cosas el Señor Jesús ha hecho conmigo.

Un día Jesús llegó a la región de los gadarenos y echó fuera una legión de demonios de un hombre. Cuando Jesús se iba el hombre quiso seguirle, pero Jesús no se lo permitió y le dijo “Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti”. Y el hombre se fue, y comenzó a contar cuán grandes cosas Jesús había hecho con él; y todos se maravillaban. Mr 5:1-20

El viernes 23 de octubre de 1998 estaba en un hotel de San Salvador. Mi cuerpo dio vueltas en el suelo y gritos salieron de mí boca: un espíritu inmundo salió de mí. Ahora ¿no tengo que contar todo como aquel hombre gadareno hizo?
Nací el 5 de octubre de 1966 en Etterbeek  Bélgica. Fui bautizado diez días después según la costumbre en la iglesia Católica. Aconsejado por el médico mis padres se mudaron conmigo de Schaarbeek a Mechelen.
Tenía unos seis años cuando jugando recibí arena arcillosa en los ojos. El siguiente día veía todo doble. Mas tarde fui operado de un ojo. Pero seguía viendo doble. Empecé a usar lentes. A partir de mis doce años usaba lentes con prisma. Años después fui descartado para el servicio militar obligatorio por causa del defecto en mis ojos.

Fui a la escuela primaria en Mechelen de 1972 a 1978. Sin mucho esfuerzo siempre era de los primeros o el primero de mi grado. Estudié Latín Matemática en el Colegio San Rombout en Mechelen. Tres años más tarde era uno de los últimos de mi grado. Cuando tuve que dejar firmar mi primera mala nota por mi padre casi me quité la vida. Era muy introvertido. Muchas veces estaba de pie solo en el patio de recreo, hablando solo. Compañeros del grado me introdujeron a música como ELO, Deep Purple, Pink Floyd, etc. Con el grado fuimos a Londres y Paris.

Hice la primera comunión y la confirmación. En las clases de religión en la escuela primaria y secundaria aprendimos acerca del Dios de Israel y de Jesucristo. A menudo pensaba en esto y me hacía preguntas: si era cierto que Dios existía, que habría creado la tierra, que Jesucristo habría caminado sobre la faz de la tierra haciendo milagros tantos años antes, que habría muerto en la cruz y luego resucitado, etc. Pero no llegué a creer en aquella época.

En  1984 inicié el estudio de Informática en la Universidad Libre de Bruselas.  Dejé de pensar en Dios y Jesús al rato. En los primeros años universitarios al acercarse los exámenes tenía un gran temor de que no aprobara. Incluso tenía pensado suicidarme si no pasara. Un amigo de casa un día nos prestó el libro “Tus zonas erróneas” de Wayne Dyer. Después de haberlo leído tomé la decisión de que jamás me suicidaría. 

Después de licenciarme empecé a trabajar inmediatamente. Tuve una relación con una muchacha, pero todo ´terminó. Me quedé a vivir solo en el apartamento en Schaarbeek. En la noche después del trabajo iba a un café o restaurante o al cine. En el fin de semana a veces iba a discotecas. A veces sin rumbo daba vueltas con el carro por horas para luego regresar a casa agotado. Casi cada noche tomaba a solas. También tomaba pastillas de codeína. A menudo tomaba un gran vaso de licor junto con pastillas. Era adicto al sexo y a la pornografía. Iba a las prostitutas, a salones de masaje, a clubes eróticos, a cines pornográficos y a tiendas de artículos pornográficos. A solas en casa hacía toda clase de perversidades.

Me fascinaba todo lo esotérico. Compraba libros acerca de eso. Siempre leía mi horóscopo. También el horóscopo chino me atraía mucho. A pesar de mi libertinaje no era feliz. Un día a solas en el apartamento dije en voz alta a nadie: “Ya no quiero toda esa basura en mi vida. Quiero ser feliz. Ahora me voy a casar.” Era a finales de 1995. Poco tiempo después me encontré en una clase de Yoga con una mujer procedente de El Salvador. Empezamos una relación. En marzo de 1996 me dejé poner un tatuaje de un dibujo erótico en el omoplato derecho. Cuando al principio de 1996 mi amiga salvadoreña resultó encinta decidimos casarnos y mudarnos a su país. 

Al principio de 1997 un conocido me invitó a un desayuno para hombres de negocios. No quería decirme de que se trataba realmente. Pero con los problemas de dinero que tenía la frase hombres de negocio sonaba bien interesante. Al fin mi curiosidad venció mi temor y fui. Resultó ser un evento de la Fraternidad Internacional de Hombres de Negocio del Evangelio Completo FIHNEC. Eso es la división hispanoparlante de la organización cristiana laica Full Gospel Business Men’s Fellowship International  Esta organización está presente en casi todos los países del mundo a través de grupos locales llamados Capítulos. Testimonios personales son utilizados para guiar la gente a Jesús. En el evento oí la visión de la organización y un testimonio. Al final repetí una oración para reconciliarme con Dios.

En marzo de 1997 empecé en mi primer trabajo en El Salvador. En marzo de 1998 fui a un seminario de la FIHNEC. Fui confrontado con verdades como: “mira que te mando que te esfuerces y seas valiente” de Josué 1:9. También aprendimos como estructurar un testimonio. Salí nacido de nuevo de este seminario. En los meses siguientes buscaba a Dios de todo corazón y hacía cambios en mi vida. En eventos de FIHNEC oía testimonios. En una iglesia oía predicaciones. Leía en la Biblia. Oraba. Sintonizaba programas cristianos en la radio y en la televisión. Muchas veces nuevamente repetí la oración del pecador arrepentido. Un día reuní todos mis libros esotéricos y los destruí y boté todo.

¡En agosto de 1998 el Señor Jesús se manifestó a mí! Una noche estaba leyendo en la Biblia antes de acostarme. De repente era como si las letras del texto se movían. No pude seguir leyendo y me fui a acostar. Esta misma noche fui despertado de mi sueño. Me senté en la cama. Vi una luz blanca, brillante. En medio de ella vi un brazo extendido hacía mí, y la mano que me señalaba. Al mismo tiempo escuché una voz dentro de mí que me dijo: "Ven". El día siguiente me percaté de que Dios me dejó un recordatorio permanente de este llamamiento nocturno: un pequeño punto ciego en la parte inferior de mi ojo derecho. Puede observar un examen médico de esto aquí.

En septiembre nuestra hijita se enfermó. En la segunda semana de su enfermedad ayunaba cada día y clamaba a Dios. Por fin prometí a Dios ir a dar mi testimonio en todos los 36 capítulos de la FIHNEC en El Salvador si El la sanaría. Nuestra hijita sanó este mismo día. En los últimos 3 meses de 1998 fui a testificar en los 36 lugares.

El 18 de octubre de 1998 fui bautizado por inmersión total en agua. En la iglesia oí decir que es un mandamiento ser bautizado. Pero ya había sido bautizado siendo bebé. ¿Y ahora debía ser bautizado de nuevo? Me preguntaba que tenía que pensar de esto. Al mismo tiempo si tenía el deseo de dejarme bautizar porque se acercaba la Convención Nacional de la FIHNEC y quería ir “limpio” allí. Un día dije en oración: “¿Padre, tu realmente quieres que yo sea bautizado?” Unos días después me deslicé en un gran charco en el edificio de los baños de una estación de buses en la ciudad San Miguel. De repente estaba acostado de espalda en el agua sucia de los baños desbordados. Antes durante mis perversidades había ensuciado mi cuerpo entero muchas veces. Entendí que ahora Dios utilizó algo similar para hacerme comprender que mejor escogiera rápidamente el agua limpia del bautismo. El día siguiente me fui a la iglesia y me dejé bautizar.

¡El viernes 23 de octubre de 1998 un espíritu inmundo salió de mí! 
Cinco días después de mi bautismo estaba en la Convención Nacional de la FIHNEC en el hotel Camino Real de San Salvador. Al final del evento de la noche se oró por muchas personas. De repente un hombre corrió hacia mí desde el otro lado del salón. Cuando llegó cerca de mí gritó “recibe la unción del Espíritu Santo”. Me empujó con ambos manos en el pecho y caí para atrás. Estaba acostado en la alfombra y cerré los ojos. Entonces otro hombre vino a orar por mí. De repente mi cuerpo dio vueltas en el piso y gritos salieron de mi boca. Cuando esto terminó me acordé de mi tatuaje y sentí que lo tenía que mostrar. Me quité la chaqueta, corbata y camisa, mostré el tatuaje y volví a acostarme. El hombre oró nuevamente por mí. Mi cuerpo dio más vueltas y más gritos salieron de mi boca. Al mismo tiempo sentía un poder extraño moviéndose a través de todo mi cuerpo. 

Cuando mi cuerpo dejó de dar vueltas y ya no había gritos sentía este poder extraño presente solo en mis manos. Entonces me arrodillé y en voz alta pedí perdón al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por todo lo que había hecho antes. Después de esta oración aquel poder extraño se fue de mis manos también. Me levanté y me vestí. Entendí qué era lo que me había sucedido realmente cuando un tiempo después leí una historia de Jesús echando fuera un espíritu inmundo de un hombre: Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. Mr 1:25-26 ¡Lo mismo me había sucedido! Me quedé muy impresionado con eso y el temor de Dios cayó sobre mí.
Ocho días más tarde, 31 de octubre de 1998, testifiqué en vivo en un programa de la FIHNEC en la estación de televisión local Canal 17.
En mayo de 1999 terminé una primera lectura completa de la Biblia.
12 de enero de 2001 la estación de televisión cristiana Enlace-TBN transmitió mi testimonio desde Costa Rica hacía todos los países latinos. 

Fuego del Señor. Junio del 2001 saqué 80 copias de mi testimonio para repartirlas el siguiente día a los compañeros en el trabajo. Pero sabía muy bien que no iba poder levantarme así no más y repartir copias mientras todos estuvieran sentados trabajando. Alrededor de la medianoche oré a Dios con la frente en el piso. Pedí que me diera el valor para repartir los testimonios y que hiciera "algo especial". Viernes 29 de junio en la tarde hubo un corto circuito en la acometida eléctrica del centro de cómputo de la empresa. No hubo generador de emergencia. Todos los servidores con los sistemas informáticos tuvieron que ser apagados. Con la base de datos fuera de uso el personal administrativo se quedó sin su herramienta de trabajo por varias horas. Al rato se levantaron y empezaron a pasearse y a platicar. En medio de este caos yo me levanté también y repartí las copias. Sí, Dios hizo "algo especial", como en de la historia de Elías contra los 450 profetas de Baal cuando cayó fuego de Jehová. 1 Reyes 18:36-39

Sanidad de la doble vista en mis ojos.
Había orado muchas veces por ser sanado de mi doble vista. En un momento dado llegué a creer verdaderamente. En mis oraciones decía: “Señor, te suplico que sanes mis ojos. Creo que si tu quisieras, ahorita mismo sanarías mis ojos. Tal vez por alguna razón todavía no lo haces. Pero creo que tú puedes sanar mis ojos.” Esta fe fue el primer ingrediente para la sanación. El segundo ingrediente fue ser testigo fiel para el Señor.
En la FIHNEC somos formados para testificar. Y el Espíritu Santo actuaba sobre mí y me dio convicción para publicarlas en mi sitio web. El lunes 11 de marzo de 2002,, fui sanado de la doble vista en mis ojos durante una oración con imposición de manos. ¡Gloria a Dios!

Querido lector: fui preparado para una vida exitosa. Pero fui inundado y apoderado por las ofertas de placer en esta vida. Y me perdía cada vez más y más. Pero Mateo 18:11 dice: “Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.” Jesús intervino en mi vida. Me salvó de mi estado de perdición y me dio una nueva vida. Él está dispuesto a hacer lo mismo para usted. ¿Se deja salvar usted también?

Fuente:  www.bart-de-wolf.com