Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

martes, 21 de octubre de 2014

La muerte es muy estimada por Dios

EN MEMORIA DE MI MADRE QUE HA PARTIDO AL DESCANSO ETERNO



“Estimada es a los ojos del Señor la muerte de sus santos”. Salmos 116:15

Este parece un verso un poco raro. ¿Por qué sería la muerte preciosa para Dios? ¿No fue por la maldición de la muerte que entró el pecado en el mundo? Ciertamente Dios odia al pecado, y puedo asegurarles que gentes con la mente sana también odian la muerte. Entonces, ¿por qué sería que la muerte de sus hijos sea estimada por el Señor? Creo que la Biblia da unas razones maravillosas para explicarlo. Echemos un vistazo en algunas:

No habrá más sufrimientos

El sufrimiento es un hecho de la vida. Tanto en enfermedades como en dolencias sufrimos mucho. En las pruebas y tribulaciones, sufrimos emocional y mentalmente. En el pecado, experimentamos sufrimientos espirituales. Nadie es una isla. Por ese motivo, nadie puede estar inmune al sufrimiento. Dice Jesucristo en Juan 16:33: “En el mundo tendréis tribulaciones”.

Tribulaciones o sufrimientos es algo que todos tenemos que soportar tanto los cristianos como los no creyentes. Dice Pablo en II Timoteo 3:12: “Y también todos lo que quieren vivir piadosamente en Cristo padecerán persecución”. En el capitulo anterior el mismo apóstol declara: “Si sufrimos con él, también con él reinaremos”. Pablo otra vez afirma en Romanos 8:17: “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él seamos glorificados”. El apóstol Pedro pone el sufrimiento en un sentido practico cuando escribe en I Pedro 2:21: “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas”. 

En la muerte, para el hijo de Dios, el sufrimiento ya no existe. En el cielo, la Biblia enseña que ya no habrá sufrimientos. En Apocalipsis 21:4 dice que en el cielo “enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”. Para los que ponen su fe y confianza en Jesucristo para su salvación, la muerte física será el final de todo sufrimiento para siempre. Pero a los que rechazan a Cristo, su sufrimiento, en la muerte, estará apenas iniciando.

En Marcos 16:25, Jesucristo relata una parábola de dos personas. Uno era rico y tenía de lo bueno y de lo mejor. El otro se llamaba Lázaro. Lázaro era un pordiosero que aparte de pedir limosnas sufría enfermedades físicas. Jesucristo dice que ellos eventualmente se murieron. No obstante, el rico, que durante su vida sufrió poco, estaba ahora atormentado por las llamas del infierno. Lázaro, en contraste, estaba consolado. Podemos asegurarnos que en Cristo todo sufrimiento llegará al fin en la muerte.


No habrá más tristezas  

En la vida soportamos mucha tristeza. Nos entristecen las muertes de seres queridos. No hace poco se murió mi papá. Aunque ya fuera muy anciano asimismo su ausencia me entristece. Hace un par de meses murió un joven, hijo de mi primo en Brasil. El vacío que ha dejado ha sido de mucha tristeza para sus padres y amigos. También nos entristecen las enfermedades. Mi esposa trabaja en la Unidad de Cuidados Intensivos en un hospital local y está siempre consolando a personas enfermas y sus parientes.
Pérdidas de empleos y muchas otras experiencias son malas. Cuando estuve en Brasil, hace pocos días, Varig, la más grande aerolínea de América Latina, fue a la bancarrota dejando a miles de personas sin trabajo y sin ingresos. Entre ellos hay varios hermanos de la iglesia que trabajaban para aquella compañía. 

En Juan 14:1 Jesucristo dice palabras de consuelo, al hacer esta promesa: “No se turbe vuestro corazón”. Los apóstoles y discípulos estaban tristes con la noticia de que Cristo les dejaría. Sin embargo, el Señor les promete que jamás les abandonaría y que les enviaría su Espíritu. 

Podemos vivir en paz al saber que en el cielo ya no habrá tristeza. Encontramos otra vez en Apocalipsis 21:4 que en el cielo no habrá “ni tristezas”. En Isaías 35:10 leemos estas palabras proféticas: “Volverán los rescatados del SEÑOR, entrarán en Sión con gritos de júbilo, con alegría eterna sobre sus cabezas. Gozo y alegría alcanzarán, y huirán la tristeza y el gemido”. Isaías 65:29 nos informa que Dios se gozará en su pueblo en el cielo y que ya no habrá ni lloro ni tristezas. Nos gloriamos en Dios que en el cielo ya no sentiremos tristezas.

Hay una canción brasileña titulada “Orfeo del Carnaval”. El coro de la canción dice sencillamente: “Tristeza não tem fim; felicidade sim” (traducido al Castellano no rima, pero sí comunica una realidad: Tristezas no tienen fin; felicidad si). La canción habla de la ilusión del carnaval, de hacer los disfraces, carros alegóricos y de toda la preparación para dicho evento, que es pagano, breve y todo termina tres días después. La anticipación y la preparación que dura casi todo el año, en tres días se esfuma. Nosotros podemos decir lo mismo en cuanto a la Navidad: hay la compra de los regalos, la decoración del árbol, preparación de la cena, etc. Y el día siguiente hay un gran vacío en el corazón de todos; tanta anticipación por tan poco. 
Pero en el cielo no habrá más tristezas, porque las cosas viejas han pasado. La anticipación por el cielo es mayor ya que las bendiciones celestiales jamás terminan.

No habrá más enfermedades  

Llegará un momento en la vida en que todos tendremos enfermedades. Ya sea un resfriado sencillo, o una gripa, o aun algo más serio como enfermedades cardiacas o cáncer. Todos pasamos por enfermedades. Desde que el pecado entró en el mundo, en la época de Adán y Eva, todos tenemos la maldición de las enfermedades hasta que alguna de ellas nos llevará a la muerte. La Biblia dice que todos moriremos. Sin embargo, la muerte para el cristiano es la graduación hacia la gloria. Por eso que leemos en la Biblia, al morir un creyente, que en vez de morir, las Escrituras dicen “dormir”. Nuestros antepasados cristianos al dar el ultimo suspiro “durmieron”.

En su Palabra, el Señor nos obsequia otra esperanza consoladora. En Apocalipsis 21:4, dice que en el cielo ya “no habrá más muertes”.  Jesucristo probó con su resurrección que la muerte ya no tiene poder sobre el ser humano. El mismo poder que resucitó a Cristo también resucitará a nosotros. Al escribir la primera carta a los Corintios, el apóstol Pablo afirma: “54Pero cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: DEVORADA HA SIDO LA MUERTE en victoria. 55¿DONDE ESTA, OH MUERTE, TU VICTORIA? ¿DONDE, OH SEPULCRO, TU AGUIJON? 56El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley; 57pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. (15:54-57)

La muerte ya no será victoriosa. La muerte perderá su poder; será tragada. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16) En el cielo ya no habrá otra enfermedad ni otra muerte. Somos victoriosos sobre la muerte no porque somos personas buenas, sino por los meritos de Jesucristo.

No habrá más separaciones

La Biblia dice que cuando estemos ausentes del cuerpo, estaremos presentes con el Señor. Es maravilloso y consolador saber que, como hijos de Dios, el momento en que cerramos los ojos en la muerte, seremos instantáneamente transportados a la presencia de Dios. Podemos asegurarnos de eso al leer la historia del rico y Lázaro. En Lucas 16:22 leemos que al morir Lázaro le llevaron ángeles al ceno de Abraham, el lugar más codiciado por los judíos. En Juan 14:3 Jesucristo explica la razón porque nuestro corazón no debe preocuparse. Él afirma: “3Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros”.

Parece interesante que al escribir del nuevo cielo y de la nueva tierra en Apocalipsis, Juan afirma que ya no habrá más el océano. Seguramente podemos adivinar que no habrá mares ni lagos en el cielo, pero creo que Juan estaba mencionando algo de su anhelo por sus hermanos y amigos al mencionar eso. Sabemos que Juan, por la persecución del gobierno romano estaba exiliado en la isla de Patmos, en la Grecia. Aquella isla era una especie del Alcatraz europeo de la época, un lugar horrible, colonia romana adonde enviaban a los indeseables. Para Juan el mar Egeo le separaba de sus seres queridos. Por lo tanto, un cielo ideal para Juan no tenía mar. En el cielo de Dios no habrá nada que pueda separarnos de nuestra comunión con Jesucristo. 

Es fácil identificarse con ese punto sobretodo alguien que un día decidió dejar su país y empezar la vida en otro muy distante. Mi historia y la de mi esposa es semejante a la de mucha gente que ha inmigrado. Hay miles de kilómetros de distancia entre nosotros y los seres queridos que viven en otro país. Por fortuna, estuve presente en el funeral de mi mamá, pero el de mi papá no me fue posible estar por la larga distancia entre adonde vivimos y el donde vivían ellos. 

Hay muchos inmigrantes, como hay los que están planeando salir de su país. Les puedo asegurar que el cambio les podrá beneficiar materialmente hablando. Podrán tener un carro, una casita, nevera, etc. Sin embargo, sentirán un gran dolor, un gran vacío de la separación al dejar sus parientes y amigos en su país de origen.

Puntos a ponderar:  

Aunque sea algo que muchos temen, la muerte física de los hijos de Dios es estimada por él. ¿Has pensado en esto? ¿Has pensado que en el hecho de que algún día también morirás? Creo que necesitas pensarlo. Así al venir la muerte estarás preparado. ¿Estás preparado?  ¿Has aceptado a Cristo como tu salvador y señor? Si no, entonces no estás preparado adecuadamente para tu encuentro con la muerte. Pablo dice que todos moriremos y que después de la muerte viene el juicio. Dicen en los Estados Unidos en tono de broma, ya que es país conocido por sus altos impuestos, que hay dos cosas ciertas en la vida: la muerte y los impuestos. Sin embargo, la Biblia está de acuerdo que hay dos cosas ciertas y que una de ellas es la muerte y que la otra no es impuestos, sino el juicio. Podemos garantizarte que tendrás que enfrentarte a la muerte y también al juicio. ¿Estás preparado? 

Fuente: sites.google.com

jueves, 9 de octubre de 2014

El enojo y la ira dañan el corazón

¿Qué dice la Biblia acerca de la ira?



Un experimentado consejero establece que el 50% de la gente que acude para consejería, tuvo problemas con el manejo de su ira. La ira puede hacer añicos la comunicación, romper las relaciones, y arruinar tanto el gozo como la salud de muchos. Y con mucha frecuencia la gente tiende a justificar su enojo, en vez de aceptar la responsabilidad por él. Hay un tipo de ira que la Biblia llama “justa indignación,” pero ésta no debe ser confundida con la ira. 

Antes que nada, la ira no siempre es pecado. Dios está airado (Salmos 7:11; Marcos 3:5), y a los creyentes se les permite estar airados (Efesios 4:26). En el Nuevo Testamento son usadas dos palabras griegas para la palabra “ira.” Una (orge) significa “pasión, energía;” la otra (thumos) que significa “agitado, ebullición.” El diccionario Webster define la ira como “emoción excesiva, pasión incitada por un sentido de daño o injusticia;” este daño puede ser hacia nosotros o hacia alguien más. Bíblicamente, la ira es una energía dada por Dios con la intención de ayudarnos a resolver problemas.

Ejemplos de ira bíblica incluyen la confrontación de Pablo con Pedro, por su mal ejemplo en Gálatas 2:11-14. David, disgustado al escuchar al profeta Natán compartirle una injusticia (2 Samuel 12), y Jesús airado por la manera en que algunos judíos habían corrompido la adoración en el templo de Dios en Jerusalén (Juan 2:13-18). Nótese que ninguno de estos ejemplos de ira involucraron la auto-defensa, sino la defensa de otros, o de un principio. 

Pero la ira se vuelve pecado cuando es motivada por el egoísmo (Santiago 1:20), cuando el objetivo de Dios es distorsionado (1 Corintios 10:31), o cuando se deja que la ira persista (Efesios 4:26-27). En vez de utilizar la energía generada por la ira para atacar el problema en sí, es la persona quien es atacada en su lugar. Efesios 4:15, 29 dice que debemos hablar la verdad en amor y usar nuestras palabras para edificar a otros, y no permitir que salgan de nuestra boca palabras corrompidas o destructivas. Desafortunadamente, esta venenosa manera de hablar es una característica común del hombre caído (Romanos 3:13-14).

La ira se vuelve pecado cuando se le permite desbordarse sin restricción, dando como resultado un escenario en el que todos a su alrededor resultan lastimados (Proverbios 29:11), dejando devastación a su camino, usualmente con consecuencias irreparables. La ira también se vuelve pecado cuando el airado rehúsa ser tranquilizado, guarda rencor, o lo guarda todo en su interior (Efesios 4:26-27). Esto puede causar depresión e irritabilidad ante cualquier cosita, con frecuencia con cosas sin relación alguna con el problema subyacente. 

Podemos manejar la ira bíblicamente mediante:

1) Reconocer y admitir nuestra ira egoísta y el erróneo manejo del enojo como un pecado (Proverbios 28:13; 1 Juan 1:9). Esta confesión debe ser hecha tanto a Dios como ante aquellos a quienes hemos herido con nuestra ira. Tampoco debemos minimizar ese pecado llamándolo “me alteré un poco el otro día” o transfiriendo la culpa: “bueno, si no hubieras actuado como lo hiciste…”

2) Viendo a Dios en la prueba. Eso es especialmente importante cuando la gente ha hecho algo específicamente para ofendernos. Santiago 1:2-4; Romanos 8:28-29; y Génesis 50:20 apuntan todo al hecho de que Dios es soberano y tiene completo control sobre CUALQUIER circunstancia y persona que entra en nuestro camino. Nada nos sucede que Él no lo cause o lo permita. Y como todos estos versos lo dicen, Dios es un Dios BUENO (Salmos 145:8,9,17) que hace y permite todas las cosas en nuestras vidas para nuestro bien y el bien de otros. Si reflexionamos sobre esta verdad hasta que se mueva de nuestra mente a nuestro corazón, alterará nuestra reacción hacia aquellos que nos hieren profundamente. 

3) Dejando lugar para la ira de Dios. Esto es especialmente importante en casos de injusticia, especialmente cuando es hecho por hombres “malvados” hacia gente “inocente.” Génesis 50:19 y Romanos 12:19 nos dicen ambos que no juguemos a ser Dios. Dios es recto y justo, y podemos confiar en Él, quien conoce todo y lo ve todo para actuar con justicia (Génesis 18:25).

4) No regresando mal por bien (Génesis 50:21; Romanos 12:21). Esta es la clave para convertir nuestra ira en amor. Todas nuestras acciones fluyen de nuestro corazón, así que también nuestros corazones pueden ser alterados por nuestras acciones (Mateo 5:43-48). Así que, podemos cambiar nuestros sentimientos hacia otros, cambiando la manera en que decidimos actuar hacia esa persona. 

5)Comunicándonos para resolver el problema. Hay cuatro reglas básicas de comunicación que se nos comparten en Efesios 4:15, 25-32.

a) Ser honestos y hablar (Efesios 4:15,25). La gente no puede leer nuestra mente; diga la verdad EN AMOR.

b) Ser oportunos (Efesios 4:26-27). No debemos permitir que lo que nos está molestando, crezca hasta perder el control. Es importante manejar y compartir lo que nos molesta antes que llegue hasta ese punto. 

c) Atacar el problema, no a la persona (Efesios 4:29, 31). Junto con esto, debemos recordar la importancia de mantener bajo el volumen de nuestra voz (Proverbios 15:1). Gritar es usualmente percibido como una forma de ataque. 

d) Actuar, no reaccionar (Efesios 4:31-32). A causa de nuestra naturaleza caída, generalmente nuestro primer impulso es uno pecaminoso (verso 31). 
El tiempo utilizado para “contar hasta diez” debe ser usado para reflexionar sobre la manera amable de responder (verso 32), y para recordarnos a nosotros mismos, cómo la ira debe ser usada para resolver problemas y no para crear unos mayores.

6) Por último, debemos actuar para resolver nuestra parte del problema (Hechos 23:5). No podemos controlar la manera en que los demás actúen o respondan, pero sí podemos hacer los cambios necesarios para hacerlo por nuestra parte. Conquistar nuestro temperamento no es algo que suceda de la noche a la mañana. Pero a través de la oración pidiendo ayuda, el estudio de la Biblia, y la confianza en el Espíritu Santo de Dios, puede ser conquistado. Así como hemos permitido que la ira se haya atrincherado en nuestras vidas por la práctica habitual, también debemos practicar responder correctamente hasta que se convierta en un hábito que reemplace a las viejas actitudes. Estos son algunos Proverbios que tratan con el tema de la ira:


14:17 “El que fácilmente se enoja hará locuras; y el hombre perverso será aborrecido.”14:29 “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.”15:1 “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.”15:18 “El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.”16:32 “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.”19:11 “La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa.”19:19 “El de grande ira llevará la pena; y si usa de violencias, añadirá nuevos males.”22:24-25 “No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos, no sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.”
27:4 “Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?”29:8 “Los hombres escarnecedores ponen la ciudad en llamas; mas los sabios apartan la ira.”29:22 “El hombre iracundo levanta contiendas, y el furioso muchas veces peca".

Fuente: gotquestions.org

martes, 30 de septiembre de 2014

Cuanto cuesta perdonar

¿Cómo puedo perdonar a aquellos que me han ofendido?


Todos hemos hecho algo indebido, ofendido y pecado contra alguien en algún punto de nuestra vida. ¿Cómo debemos responder cuando ocurren tales ofensas?

De acuerdo con la Biblia, debemos perdonar. Efesios 4:32 dice; “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” Igualmente Colosenses 3:13 declara, “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” La clave en ambos pasajes de la Escritura es que debemos perdonar a otros, como Dios nos perdonó a nosotros. ¿Por qué perdonamos? ¡Porque nosotros hemos sido perdonados!

El perdón sería sencillo si sólo tuviéramos que concederlo a aquellos que lo piden con pena y arrepentimiento. La Biblia nos dice que debemos perdonar a aquellos que pecan contra nosotros, sin condiciones. El negar el sincero perdón a una persona, demuestra resentimiento, amargura y enojo – ninguna de los cuales deben ser las características de un cristiano. En el Padre Nuestro, le pedimos a Dios que “perdone nuestros pecados, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

Jesús dijo en Mateo 6:14-15, “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” A la luz de otras Escrituras que hablan del perdón de Dios, Mateo 6:14-15 es la que mejor explica que la gente que se niega a perdonar a otros, realmente no han experimentado el perdón de Dios en ellos mismos.

Siempre que fallamos, al desobedecer uno de los mandamientos de Dios, pecamos contra Él. Siempre que hacemos daño a otra persona, no sólo pecamos contra ella, sino también contra Dios. Cuando vemos la enorme misericordia de Dios al perdonarnos TODAS nuestras transgresiones, nos damos cuenta de que no tenemos derecho a retener esta gracia para con otros. Hemos pecado infinitamente más contra Dios que lo que cualquier persona pueda pecar contra nosotros. 
Si Dios nos perdona tanto, ¿cómo podemos rehusar perdonar a otros tan poco? La parábola de Jesús en Mateo 18:23-35 es una poderosa ilustración de esta verdad. Dios promete que cuando venimos a Él, pidiéndole perdón, Él nos lo concede gratuitamente (1 Juan 1:9). 

El perdón que otorguemos no debe tener límites, de la misma manera que el perdón de Dios es ilimitado (Lucas 17:3-4).

Fuente: gotquestions.org

sábado, 20 de septiembre de 2014

La fe que mueve montañas Mateo 21:21-22

Testimonio del poder y la misericordia del Dios Altísimo. Pastor Yozzia (Argentina)


Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. 22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

Hace un par de semanas, nuestra hermana Rosaura, nos vino a buscar cuando estábamos realizando la reunión del día domingo por la mañana, porque había tenido serios problemas con su hermano Esteban, por el cual veníamos orando. La noche anterior ellos habían salido a cenar con un primo que es de la prefectura argentina, y cuando regresan a su casa, a la madrugada, ya habían observado que los ojos de Esteban estaban enrojecidos. Luego de retirarse a descansar, al poco tiempo, nuestra hermana, escucha los gritos de su primo que la estaba llamando porque Esteban estaba desesperado porque no podía ver nada, y aunque se había sacado los lentes de contacto que tenía puestos, sentía que sus ojos le dolían muchísimo y no podía ver. 

Daba puñetazos y patadas a su primo, el cual escondía su arma reglamentaria porque tenía temor de que se la quisiera sacar para matarse. Rápidamente lo llevan al hospital, del cual lo envían a una óptica privada porque ellos no tenía guardia oftalmológica; allí le dicen que tenía ÚLCERAS EN LOS OJOS, y que no iba a poder ver por tres o cuatro días. Regresan a la casa, y media hora después, cuando se estaba durmiendo, otra vez los gritos desesperados de Esteban que no soportaba el dolor, que se quería matar, rompía todo en la casa, pedía por su madre, se revolcaba por el piso con movimientos similares al de una serpiente.

Angustiados, no sabían si llamar al 911 (policía) o a una asistencia médica; y estando en esa angustia, nuestra hermana decidió venir a la iglesia a buscar a los pastores para que fuésemos a ayudar a su hermano. Entre tanto, el vecino que es de la macumba le ofreció ayudarla; pero aunque vino no pudo hacer nada. Cuando llega y nos pide que vayamos a orar por su hermano, le dijimos que volviese a su casa y le preguntase si él quería, porque a la fuerza no se puede hacer nada; y que si le decía que si nos enviase un mensaje e inmediatamente iríamos, mientras tanto íbamos a estar orando. Cuando la hermana nos envía el mensaje diciéndonos que sí, que su hermano aceptó, de inmediato acudimos a su casa en medio de una copiosa lluvia, sabiendo, por la oración, que el Señor Jesucristo iba delante nuestro y que la victoria estaba asegurada; pues antes, en esa mañana, el Señor nos había dado el mensaje del “Endemoniado gadareno” (MARCOS 5:1-20) y del “Buen samaritano” (LUCAS 10:25-37), avisándonos lo que iba a pasar y que teníamos que acudir a ayudar a esta familia necesitada del poder divino.

Cuando llegamos, Esteban estaba en su habitación con un solo ojo vendado porque se había arrancado la venda del otro, se veía su rostro muy hinchado, su mandíbula estaba paralizada, le dolía la cabeza, el vientre, estaba con vómitos, y muy alterado, en fin, su estado físico y espiritual era crítico; pero cuando le ofrecimos oración dijo que sí, que ÉL CREÍA QUE DIOS LE PODÍA AYUDAR. En el mismo instante que comenzamos a orar se manifestó la Presencia del Espíritu Santo; el varón se quebrantó, su hermana también y todos podíamos sentir la Gloria de Dios en aquel lugar. El varón se reconcilió con Dios, porque era un apartado (Dios lo había liberado antes de haber estado en la macumba), y fue libre y sanado por la misericordia de Dios. A los pocos minutos, mientras compartíamos unos mates y hablábamos, ya podía distinguir que el Pastor tenía bigotes (siendo que tenía úlceras en los ojos y que no podría ver nada por 4 dias).

Después de un tiempo se quedó dormido, porque no había podido dormir en toda la noche. Unas pocas horas después regresamos a visitarle para ver como estaba. Y no solo ya se había sacado las vendas de los ojos, si no que veía perfectamente, pues él mismo cebó mates; sus ojos estaban ya completamente sanos, no había inflamación, ni siquiera estaban enrojecidos, LAS ÚLCERAS HABÍAN DESAPARECIDO; no le dolía ninguna parte de su cuerpo y estaba realmente como si nunca nada hubiese pasado. Esa tarde tenía que ir a curación y decidió no ir porque estaba seguro de que Dios le había sanado, pues la ciencia médica le había declarado que por tres o cuatro días no iba a poder ver. Ciertamente ni una huella había quedado de aquel accidente, y estaba completamente libre de todos los demonios que lo había atacado. Estaba completamente sano, tanto que al día siguiente viajó solo, a hacer trámites pendientes.

Lo mas asombroso, además de la Gloria de Dios que se manifestó en nuestro ahora hermano Esteban, es la Fe que tenía a pesar de que había congregado solo una vez, hace unos años atrás; nos recordaba al pasaje de la Biblia que habla de la Fe del centurión (LUCAS 7:1-10) que asombró a nuestro Señor Jesucristo. El siguiente domingo estuvo congregando en nuestra iglesia, contento, gozoso de lo que Dios había hecho en su vida y seguro de que ahora iba a hacer lo mismo por su mamá que iba a ser operada del corazón en la provincia de Corrientes. Le comento brevemente, a pesar de que su Mamá no es cristiana evangélica, por la fe de Esteban y Rosaura, la operación salió perfecta y solo estuvo tres días en terapia y su recuperación es un asombro para los médicos. Y no solo esto, si no que nuestro hermano Esteban pidió a Dios por todos los demás que estaban en terapia intensiva, y no quedó ni un paciente allí, todos fueron pasados a sala común.

ESTA ES LA FE QUE MUEVE MONTAÑAS Y NO ES PRIVATIVA DE LOS QUE TIENEN MUCHO TIEMPO CONGREGANDO, PORQUE ESTE VARÓN QUE SOLO HABÍA HASTA AHÍ CONGREGADO DOS VECES, TUVO TANTA FE QUE LA GLORIA DE DIOS SE MANIFESTÓ EN ÉL Y EN TODOS AQUELLOS POR LOS CUALES ÉL ORÓ A DIOS, PORQUE LO HIZO CON FE, NO TEMIENDO NADA; Y LA FE ES LO QUE AGRADA A DIOS Y MUEVE SU MANO PODEROSA.

DIOS LOS BENDIGA AMADA IGLESIA; TEN FE Y DIOS RESPONDERÁ TODAS TUS PETICIONES TAMBIÉN. CONFÍA, ¡NADA ES IMPOSIBLE PARA NUESTRO DIOS!.

Fuente: jesucristoeslavida.com

sábado, 13 de septiembre de 2014

Pesar y miedo en la Gran Tribulación

VENEZUELA Y EE.UU EN LA TRIBULACION - Sueño de Maggie


Hoy día domingo 10 de abril, me levanté para ir a la Iglesia y me senté en la cama y dentro de mi sentí una voz que me dijo que ese domingo no iría a la Iglesia que debía dormir y me extrañé y pensé, "no, debo ir a la Iglesia" y comencé a pensar en que ropa me iba a poner y mis ojos comenzaron a sentirse muy pesados y mi cuerpo con mucho sueño; seguía pensando en que debía de levantarme, la pesadez de mi cuerpo fue tanta que me fui yendo hacia atrás; mi hijo me beso y no supe de más nada; caí en un sueño  profundo. 

El primero de mis sueños fue en Venezuela, allí pude ver como estaba ese país luego del arrebatamiento, había mucha escases no había agua potable y había enfermedades nuevas, hacía mucho calor, era exagerado.

Pude ver la casa de mis abuelos que era habitada por otras personas, ellos manejaban un jeep Cherokee último modelo (aún no salió) y me pregunté porqué ellos traían un carro tan caro si había tanta escasez; y, una voz me responde, que fue porque ellos confiaron en la bestia en el tiempo de bonanza. Luego pude hablar con una mujer que estaba sucia y enferma y le pregunté qué padecía,  ella me explicó que ella tenía un conejo como mascota y que hacía un tiempo había caído una plaga (como chinches) en los animales; y muchos de los que tenían animales cómo mascotas, fueron picados por estos insectos y contaminados con una enfermedad la cual no tenía cura y que a ella ya le habían reemplazado parte de la pierna por una de metal y aún asi la enfermedad se la estaba comiendo lentamente. Vi la parte de atrás de su pierna era horrible esa enfermedad le atrofiaba los músculos y luego los huesos; parecía elefantitis. 

Luego pude ver cómo a la gente no le quedaba más opción de dejarse sellar por la bestia; vi cómo una mujer lloraba porque ella no quería ser sellada, pero lo hizo y en el supermercado ella continuaba llorando, pasó su mano debajo de un escáner y pago su compra. 

Este sueño fue de día; antes de salir de este sueño oí la voz que me dijo: aún mis siervos creen que lo que han visto es parte del final, ni siquiera se imaginan lo que vendrá.
Por eso Dios avisa.

Luego tuve otro sueño, ese fue aquí, en EEUU, yo me encontraba en una calle y vi a un grupo de niños corriendo hacia donde estaba yo, ellos tenían miedo y algunos lloraban y les pregunté porque lloraban y dos de ellos me dijeron que sus maestros los habían marcado, era una marca azul celeste en su pierna derecha y les habían dicho que no podían decir nada y menos a sus padres, los niños siguieron caminando llenos de espanto y miedo; yo no entendí. 

Luego me vi en una casa donde habitaban una familia cristiana que se había quedado (en el arrebatamiento); ese lugar donde estaban era horrible, sucio, apestaba, había orín de roedores, estaba infectado de animales e insectos. Estaban la madre, el padre y sus dos hijos adolescentes una chica y un chico; los chicos dormían cuando su madre entró desesperada diciendo que debían de irse que ya no había más tiempo, ellos ya no tenían proviciones y la mamá se había ido a comprar comida y no pudo porque no tenía el chip y solo con eso podía pagar. El chico comentó que él ya no podía ir a la escuela porque no tenía el sello. Yo me sentía desesperada y me dolía ver a esta familia. 

La voz me dijo: ellos antes eran de dinero pero no estaban firmes en el tiempo del arrebatamiento y se quedaron. El padre solo lloraba con sus manos en la cabeza y estaba desesperado, ellos habían buscado comida en los basureros; vi unos duraznos podridos ellos le cortaban el pedazo que aún estaba bueno para comerlo; habían ratas y vi una rata gigante que había agarrado un durazno y ellos lucharon con la rata para quitarle el durazno. La madre lloraba y gritaba vayámonos pero hay que empacar todo y de la alacena; ella empezó a sacar unos vasos de vidrio para llevárselos; su esposo le decía que no y ella llorando le decía que sí porque eso era todo lo que quedaba y ya no iban a poder comprar nada más; su hija agarró un vaso y le puso papel absorbente, para que no se quebrara en la mudanza y su mamá le dijo que no le colocara porque ese era el último rollo que quedaba, que le metiera bolsas plásticas y la chica reaccionó y dijo vamos que el Señor nos proveerá.

El Señor me mostró a un joven que vivía a unas casas, y la bestia era su ídolo y en ese momento entendí que habían personas que adoraban a la bestia como su ídolo, y otros que ni sabían qué era lo que pasaba y solo seguían al montón de personas y a la final terminaban en manos de la bestia igual (adorandola).

Esa familia se fue a refugiarse en unas cuevas o basements (sótano). Salí de esa casa y ya habia anochecido. 

Había un alboroto en la calle la gente corría, tenían miedo, pavor; vi como una pareja de ancianos salieron de una casa, ellos se abrazaban asustados y confundidos. Llegó una patrulla, los carros iban en reversa, huían de ese lugar; solo le vi la cara al oficial estaba aterrorizado; yo no entendía nada hasta que el policía se acercó a una casa y vi lo más horrible. 

Había una música a todo volumen, yo pensé que la policía solo venía a controlar la algarabía de la música, pero no era así, volteé a ver hacia mi izquierda y de la casa de donde provenía la música, vi que estaba la puerta abierta y vi una cartelera (para colocar notas, manualidades,etc), allí estaban pegadas unas cabezas humanas decapitadas, unas tras otras de hombres y mujeres. Una imagen horrorosa yo quedé sin habla y volteé hacia otro lado horrorizada y la voz me dijo: Esa era la casa del joven que adoraba a la bestia y que esas eran personas que había sido decapitadas por causa de Cristo.

El policía, tiró boca abajo la cartelera y entró; yo me vi luego dentro de la casa y cuando el policía fue apagar la música, algo le entró en el ojo y quedó contaminado con una enfermedad, a mi me extrañó que él no muriera.
Me di cuenta que las personas alli no tenían amor. La voz me dijo en mi corazón que ya las personas no tenían amor. 
Después de este sueño yo me desperté. 

Fuente: rugeelleondelatribudejuda

lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Alguna vez Dios contestará mi oración?

¿Alguna vez has hecho esta pregunta? David Wilkerson


¿Existe algún asunto especial por el cual has estado orando por largo tiempo, sin aparente contestación a la vista? ¿Hay tiempos cuando piensas si la respuesta llegara alguna vez? Honestamente, ¿has hecho todo lo que puedes hacer? ¿Has cumplido cada requisito de la oración? ¿Has llorado, ayunado y has pedido a Dios fervientemente en fe verdadera?  ¿Y aun nada parece suceder? 

Si debes contestar si a todas las preguntas, estas en buena compañía. No eres algún tipo de cristiano extraño sufriendo una reprensión de parte del Señor. La atrasada respuesta a la oración es una de las experiencias más comunes compartida por los más piadosos hijos de Dios.

Doy gracias a Dios por ministros y maestros quienes predican la fe. ¡Yo también lo hago! Gracias a Dios por maestros que conmovieron mi alma a que esperara milagros y respuestas a todas mis oraciones. Quizás la iglesia sea infiel e incrédula. Dios tiene que explotar sobre nosotros con una revelación nueva y fresca de sus poderosas promesas. Hay mucha nueva enseñanza hoy acerca de “hacer la confesión correcta.”

También, el pueblo de Dios es animado a que piense en forma positiva y afirme las promesas de Dios. Nos dicen que libremos nuestras vidas de todo resentimiento escondido – arreglar los daños, aun desde nuestra niñez. Últimamente, se enseña que la mayoría de nuestras oraciones sin respuestas, nuestras enfermedades persistentes, nuestra incapacidad de mover a Dios a nuestro favor es un resultado directo del mal manejo de nuestra fe. Como un maestro de fe lo expreso: “La fe es como un grifo; puedes abrirlo o cerrarlo.”

Todo suena sencillo. ¿Necesitas un milagro financiero en tu vida? Entonces simplemente, libra tu vida, nos dicen, de todos obstáculos, resentimientos, e incredulidad – confiesa como que ya recibiste la contestación por fe, y será tuya. ¿Quieres que ese esposo divorciado regrese por la reconciliación? Confiésalo – imagínate que esta sucediendo-crea una imagen mental de una bella reunión-y será toda tuya. ¿Esta alguien a la puerta de la muerte? Entonces avísale a Dios que no aceptaras un no como respuesta; recuérdale sus promesas; confiesa la sanidad y sucederá, así lo enseñan.

Y si tu oración no es contestada; si el esposo se mantiene alejado por meses interminables; si el ser querido enfermo muere; si la necesidad financiera se convierte en una crisis-sugieren que es culpa tuya. En algún momento, tú permitiste que un pensamiento negativo bloqueara el canal. O, tenías un pecado oculto o un resentimiento que no rendiste. Tu confesión era anti-bíblica o deshonesta. Un maestro de fe escribió: “¡Si no obtuviste los mismos resultados que yo, no estas haciendo todo lo que yo hice!

No estoy siendo chistoso, yo creo que Dios contesta la oración.

¡Oh, cuanto creo en eso! Pero mi oficina esta recibiendo cartas trágicas de cristianos honestos quienes están totalmente confundidos y desanimados porque no parecen poder hacer funcionar todas estas nuevas oraciones y formulas de fe. “¿Qué pasa conmigo?”; escribe una dama molesta. “He examinado mi corazón y he confesado cada pecado. He atado poderes demoníacos a través de la Palabra de Dios. He ayunado; he orado; he confesado las promesas-aun así, no he visto la respuesta. Debo estar espiritualmente ciega o estoy haciendo algo incorrecto.”

Créeme, hay miles de cristianos confundidos a través de la nación quienes se condenan a sí mismos porque no pueden producir una respuesta a una oración desesperada. Ellos saben que la Palabra de Dios es verdadera, que ni una sola promesa puede fallar, que Dios es fiel a todas las generaciones, que él es bueno, y que él quiere que sus hijos esperen respuestas a sus oraciones.

Pero, para ellos, esta es la única oración que sigue sin respuesta por tiempo indefinido. Así que se culpan a sí mismos. Ellos escuchan los casetes de maestros y predicadores quienes hablan tan poderosamente y positivamente acerca de todas las respuestas que están recibiendo como resultado de su fe. Y escuchan los testimonios de otros que tienen una formula bien programada quienes reciben de Dios todo lo que piden. Entonces miran su propia impotencia, y la condenación los abruma.

Déjame abrirte mi alma acerca de este asunto de oraciones sin contestar.

Primeramente, respeto y amo a todos los maestros y ministros de fe y confesión positiva. Ellos son grandes hombres y mujeres de Dios. Nosotros necesitamos desesperadamente que nos recuerden el poder de la fe y el pensar apropiado. Todo es muy bíblico, y aquellos quienes resisten o niegan tal enseñanza probablemente nunca toman el tiempo para escuchar lo que realmente esta siendo enseñado

Pero hay un gran problema. La corriente de fe esta rodando a toda velocidad sobre ruedas que no están centradas. Y si sigue rodando en la dirección que ahora ha tomado, incoherente, se saldrá del carril, y mucha gente confiada será herida. Algunos ya se están dando por vencidos porque han caído bajo esclavitud a enseñanzas sobre la fe que sugieren que toda oración sin respuesta es el resultado de error humano. En otras palabras, si no funciono para ti – tú hiciste algo incorrecto así que sigue practicándolo hasta que funcione.

No puedes alimentar tu fe solo con promesas que te sirven a ti mismo para sanidad, riqueza, éxito y prosperidad como tampoco puedes estar sano y fuerte solo comiendo postres. La fe viene por el oír “toda la Palabra”  no solamente porciones preferidas.

¿Qué me dices de las verdades Bíblicas que hablan del sufrimiento que enseña obediencia? Como dijo Jesús, aprendemos obediencia por las cosas que sufrimos (Hebreos 5:8). Hay muchas escrituras acerca del sufrimiento como las hay acerca de la fe.

Pedro advirtió que la fe no debe estar sola.

Él dijo, “Añade a tu fe, virtud, conocimiento, dominio propio, perseverancia, paciencia, etc.” La fe sin paciencia y virtud y dominio propio se vuelve centrada en si misma y desequilibrada.

Todas las enfermedades no son ocasionadas por demonios o espíritus malos. Muchas son causadas por falta de dominio propio, glotonería, y malos hábitos. Esta generación que eructa y esta hinchada se llena con montañas de comida rápida, postres y bebidas envenenadas – luego, cuando el cuerpo esta debilitado y atacado por la enfermedad, corremos en pánico a la Palabra de Dios como una panacea rápida. Hacemos lo que sea para ser sanados – excepto practicar dominio propio y perseverancia. Y aunque Dios, en su misericordia, a menudo anulará nuestros caminos indulgentes y sanara nuestros cuerpos, necesitamos invertir en nuestra fe un poco de dominio propio.

Hay tiempos en la Biblia cuando Dios no podía, o no contestaba – sin importar cuantas veces le pedían – sin importar cuan grande fuera la fe o cuan positiva la confesión. Pablo no fue liberado de la aflicción que lo abofeteaba, aunque él oró diligentemente por una respuesta. “… respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí….” (2 Corintios 12:7-10).

Dios quería ver la obra de gracia terminada en Pablo primero. El no permitiría que su hijo se hinchara de orgullo. El no se regocijaría en una liberación – sino aprendiendo cómo el poder de Dios podía ser suyo en tiempos de debilidad. Pero mira lo que obro en Pablo, comprobando que Dios tenía razón al no contestar su petición:

“…Por tanto de buena gana me gloriare mas bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” (2 Corintios 12:9-10).

¿Le faltaba fe a Pablo? ¿Estaba lleno de pensamientos negativos? ¿Malas confesiones? ¿Por qué Pablo no predicaba el mensaje que tanto escuchamos hoy? “No tienes que sufrir enfermedades, pobreza, angustia, sufrimiento. No tienes que soportar necesidad o debilidad. Reclama tu victoria sobre todo sufrimiento y dolor…”

Pablo quería mas que sanidad, mas que éxito, mas que liberación de aguijones espinosos – ¡él quería a Cristo! Pablo prefería sufrir que tratar de rechazar lo que Dios ordenaba. Por eso es que él podía gritar, “Me glorío en mi situación presente – Dios esta obrando en mi a través de todo lo que sufro. En y a través de todo, yo sé que mi sufrimiento presente no puede compararse con la gloria que me espera.”

Abusamos nuestras respuestas.

Somos malagradecidos, y a menudo convertimos nuestra liberación en desastre. Eso fue lo que le paso a Hezequías. Dios manda a un profeta para que le advirtiera que debía prepararse para morir, diciendo, “Morirás y no vivirás.” Hezequías lloró, se arrepintió y le rogó a Dios por quince años más. Dios contestó su oración; le concedió una nueva vida. El primer año del aplazo, hizo compromiso, exponiendo a Israel a reyes enemigos. Él trajo desastre sobre su familia y su nación.

Hay otros momentos cuando Dios se niega a contestar nuestra petición, porque él tiene “algo mejor.” Él contestara, pero no lo reconoceremos como tal. Lo veremos como rechazo – pero, a través de todo, Dios estará haciendo su perfecta voluntad. Encontraras este principio obrando cuando Israel era llevado cautivo a la tierra de los caldeos. “Que desastre,” clamaron. “Dios ha rechazado nuestras oraciones; somos abandonados. Dios ha vuelto hacia nosotros oídos sordos.”

Aquellos que quedaron en Jerusalén se hincharon pensando que Dios había contestado su oración y los había bendecido al permitirles quedarse. Pero aquellos que quedaron atrás fueron destruidos totalmente por la espada, hambre y pestilencia hasta que todos fueron consumidos (Jeremías 24:10).

Pero aquellos que fueron llevados cautivos se les dijo, “… a los cuales eché de este lugar a la tierra de los caldeos, para su bien.” (Jeremías 24:5). Ellos nunca reconocieron la obra de Dios, preservando un remanente, pero aquellos que fueron “salvados a través del sufrimiento” regresaron a reconstruir la tierra.

Algunas de mis oraciones todavía no han sido contestadas.

La Biblia dice, “la confesión honesta es buena para el alma.” Les confieso que todavía no recibo respuesta a dos oraciones que he hecho por años. Ya me parece escuchar a alguien decir, “Hermano David, ¡no haga eso! ¡Eso es negativo! Eso es una mala confesión. ¡Con razón aun no ha recibido esas dos respuestas a la oración!” Estoy mas entretenido que herido por tales comentarios. Me niego a ignorar los hechos.

El hecho es que he orado fervorosamente acerca de estos dos asuntos – he echado mano de cada promesa de la Biblia – tengo confianza que Dios puede hacer cualquier cosa – ¡le he dado a mi bendito Señor fe que mueve montañas! Sin embargo, pasan los años y todavía no he visto las respuestas. Miles de mis oraciones han sido contestadas. Veo respuestas a mis oraciones cada día de mi vida. Dios hace lo milagroso a mi favor, a cada vuelta en mi vida. Pero aun así, esas dos oraciones aun no han sido contestadas.

Dejare que los expertos de oración y fe traten de analizar las razones de estas oraciones sin respuesta – pero, en cuanto a mí concierne, no estoy preocupado por eso. Ya he pasado por toda la condenación propia. Ya tuve suficiente de culparme a mí mismo porque no recibí las respuestas cuando las quise. ¡Dios esta trayendo un balance a mi fe! Mi confesión positiva esta siendo recanalizada en la dirección correcta. ¡Y, oh, el gozo y la libertad cuando tu fe en Dios ya no depende solamente en recibir respuestas! ¡Que liberación cuando tu fe solo se enfoca en Jesús y en recibir su carácter santo!

¿Serán contestadas alguna vez mis oraciones?

Creo en el horario del Espíritu Santo. En el tiempo de Dios, todas nuestras oraciones serán contestadas de una manera u otra. El problema es, que tenemos miedo de someter nuestras oraciones al escrutinio del Espíritu Santo. Algunas de nuestras oraciones necesitan ser limpiadas. Algo de nuestra fe esta siendo malgastada en peticiones que no son maduras. 

Fuente: tscpulpitseries.org

lunes, 1 de septiembre de 2014

Afligidos pero tranquilos

Tres formas para afrontar la aflicción  Salmos 13:5-6


"Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová, porque me ha hecho bien"

En la actualidad que vivimos no es de extrañarse que enfrentemos tantas aflicciones de toda índole, algunas provocadas por consecuencias de nuestros errores y pecados, otras ocasionadas por el mundo y por Satanás el cual se goza y se empeña por afligirnos con el propósito de desanimarnos y atribularnos y que de alguna manera poder debilitar nuestra fe, sin embargo aunque todas aparenta un efecto negativo, Dios las usa para formar nuestro carácter y hacer mas firme nuestro caminar. El señor Jesucristo deja bien marcada una verdad la cual a través de los siglos, todos los santos nos ha tocado vivir.

La encontramos en Juan 16:33 “ Estas cosas os he hablado para que en mi tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Salmos 34:19 dice también que muchas son las aflicciones del Justo, pero de todas ellas le librara Jehová. Es claro nadie disfruta las aflicciones pero la realidad es que las enfrentamos y es necesario aprender del salmista David el Cual paso por Muchas aflicciones. 

I. La Misericordia de Dios Nuestra Confianza ver. 5 a

David alude que en la misericordia de Dios había confiado cuando sus enemigos se enaltecían sobre él y aun cuando sentía que Dios le había olvidado y que escondía su rostro de el, es importantísimo saber en donde esta fundada nuestra Confianza. Algunos fracasan por que ponen su confianza en fundamentos perecederos como lo son el dinero, la educación, el trabajo, en algún amigo que después los abandonan. Es obvio que en este mundo muchas cosas nos invitan a poner nuestra confianza en ellas, pero ninguna de ellas son eternas, solamente la misericordia de Dios es Eterna Salmo 103:17 Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen.

No hay mejor base que la misericordia de Dios, ya que él es fiel a lo que ha prometido y nos ha manifestado su gracia a pesar de nuestra indignidad y defección que tenemos como seres falibles, cuando confías en la misericordia de Dios, te haces dependiente totalmente de el, y todos tus recursos, habilidades y conocimientos los depositas con humildad en sus manos y Dios te da victoria sobre toda aflicción. Salmo 89:28 dice Para siempre le conservare mi misericordia. 

II. La Salvación Alegría del Corazón

A veces buscamos motivos para estar gozosos, mas aun cuando nos encontramos en aflicción, en enfermedad, aprietos financieros, David encontró un solo motivo en medio de la aflicción que mantenía su corazón alegre y era la Salvación, no hay otra cosa más valiosa y más placentera que la salvación que Dios nos ha dado esta palabra hermosa que encierra libertad, salud, rescate y poder, debe de ser el motivo de alegría también para nosotros Isaías 25:9 Y se dirá en aquel día: He aquí, este es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvara; este es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación, Hoy en día el mundo ha provisto de muchos medios por los cuales adquirir alegría, pero no es duradera y ni tampoco satisface el alma, solamente la Salvación produce gozo perdurable, por eso David pidió a Dios Vuelve el gozo de Mi salvación cuando él había pecado. Si tu alegría es la Salvación de Dios no habrá aflicción que pueda dejarte triste y derrotado.

III. Cantando por que nos ha hecho Bien

La Biblia nos narra un ejemplo de dos siervos de Dios en Hechos 16 que a pesar de la golpiza que les habían dado y sus pies puestos en el cepo no incurrieron en reclamos, ni lamentos sino que estando en la cárcel oraban y cantaban himnos al Señor. ¿Te has preguntado que era lo que cantaban Pablo y Silas? , Voy argumentar yo creo que les vinieron a la mente todas las cosas buenas que Dios había hecho en ellos y ese agradecimiento estallo en cánticos espontáneos que brotaban de lo mas profundo del corazón. A través de ese agradecimiento a Dios proclamaron sus bondades y fue un testimonio a los presos los cuales los oían. 

Es importante recordar los beneficios que Dios ha hecho a favor de nosotros dándole cánticos de agradecimiento y proclamando su benignidad, eso nos quitara la mirada de la aflicción y miraremos la mano de Dios obrando en nuestro problema y a la misma vez daremos un testimonio digno de nuestra fe en Cristo. El salmista decía mi cántico esta de continuo en mi boca.

Si como Cristianos sensatos y consientes de que en nuestra vida habrá aflicciones y echamos mano de estos remedios viviremos una vida abundante, aun en nuestros problemas cantaremos por que nuestra mirada no estará en la aflicción sino en la misericordia, la salvación, y la alabanza y podremos decir en medio de la hecatombe: Mas yo en tu misericordia he confiado. Mi corazón se alegrara en tu salvación. Cantare a Jehová por que me ha hecho bien. 

Fuente: centraldesermones.com

miércoles, 27 de agosto de 2014

Transferencia de espíritus en la ministración

"NO IMPONGAS CON LIGEREZA LAS MANOS A NINGUNO, NI PARTICIPES EN PECADOS AJENOS" I Timoteo 5: 22


Cuando te imponen manos y cuando impones manos.

Precauciones y cuidados que se deben tener al ministrar  en la imposición de manos y al orar por otros. 
Este artículo se refiere al riesgo que existe de transferencia de demonios durante la ministración y oración, y del cuidado y precaución que debe ejercer todo cristiano al ministrar y orar por otros y cuando el cristiano permite que otros oren por uno y le impongan las manos.

El evento narrado en Marcos 5 : 10 -20 en el cual Jesús libera al gadareno de demonios, muestra que en la ministración a personas demonizadas,  los demonios dentro de dicha persona buscan el mudarse o transferirse a otra persona, en el caso del gadareno, la opción fue  ir a unos puercos.

También es importante mencionar aunque parezca obvio,  que si el cristiano que brinda la ministración se encuentra en pecado, o con pecado inconfeso, tiene una puerta abierta a demonios y puede ser fácilmente el blanco de una transferencia durante una ministración, por ejemplo si el cristiano que va a ministrar se encuentra en pecado de adulterio o de lujuria por pornografía  y ministra a una persona que tenga demonios de lujuria se vuelve  un blanco fácil de transferencia, Que el cristiano tenga cuidado en buscar la protección de Dios, de arrepentirse y confesar cualquier pecado que aún pueda tener y cubrirse con la sangre de Jesucristo previo y durante los periodos de oración y ministración por otros.

Varios casos
Caso 1 Parson Rayphe pastor y médico misionero quien supo el caso de un cristiano sincero que atendió una reunión en su iglesia, hubo una invitación para que unos oraran por otros, previo a eso el hombre empezó a sentir síntomas de un resfriado,  el hombre desconocía a las otras personas pero aún así aceptó sus oraciones. La mañana siguiente ya no tenía los síntomas del resfriado pero no podía abrir sus manos.
El atribuyó esto a que una de las personas que oró por él la noche anterior tendría artritis, así que oró y renunció el espíritu de artritis e inmediatamente pudo abrir sus manos. 

Caso 2 Los casos  de Kurt Koch los he tomado de su libro The Devil´s Alphabet.
En este caso como los siguientes enfatizo la importancia de que el cristiano se ponga bajo la protección de Dios y se cubra con la sangre de Jesucristo y no tenga puertas abiertas por pecados aún practicados, inconfesos ó sin arrepentimiento, en particular cuando se ora ó ministra por personas involucradas en ocultismo, etc. Una mujer estuvo orando por una persona que había intentado suicidarse, y empezó a tener pensamientos de suicidio ella misma.

Caso 3 Un cristiano oró por otro hombre inestable mentalmente y con pensamientos de suicidio. Este ministro cristiano empezó a tener pensamientos de suicidio, él primer hombre se mató de un disparo, ese mismo día el ministro tuvo una batalla contra pensamientos de suicidio aunque no sabía que el primer hombre por quien había orado ya se había suicidado.

Caso 4 Un ministro Pentecostal en muchas ocasiones impuso manos sobre un hombre enfermo. Posteriormente él desarrolló la misma enfermedad del hombre por el cual imponía manos y finalmente murió de esa enfermedad.

Caso 5 Un oficial del Ejército de Salvación oraba por un hombre que se había rendido al diablo, dicho hombre era sádico también. Después de meses de oración intensa el oficial empezó a tomar placer en golpear a su mujer y una noche de luna llena le dijo: “Me gustaría entrar en contacto con el bajo mundo esta noche”.

Caso6 Una enfermera estuvo dando consejería a una prostituta y orando intensamente por ella, la prostituta fue liberada de su forma de vida, pero la enfermera empezó a tener fuertes deseos sexuales que nunca había conocido antes, a través de la intercesión se apreció una transferencia de demonio con la liberación de la prostituta pero la opresión en la enfermera.

Caso 7 Un misionerio en China fue a ministrar a una bruja que estaba en el lecho de la muerte, la bruja había rendido su vida al diablo.
Tras una lucha espiritual la bruja hizo un acto específico y evidente de renuncia al diablo. Al mismo tiempo en la casa del misionero,  su hijo se estaba ahogando con un pedazo de alimento, la madre no hizo lo que el misionero pudo haber hecho para que no se ahogara, la madre oró por el niño ya inconsciente y en ese momento el niño despertó y sonrió a su madre y hermana¸ volvió a cerrar los ojos y murió.
El ministro regresó de haber ministrado a la bruja quien antes de morir fue salva por Jesucristo, y descubrieron que el niño se ahogó justo en el momento en que la bruja hizo el acto de renuncia al diablo.  Transferencias de espíritus ocurren,  personas oprimidas son liberadas y otros no oprimidos son atados. Pero en este caso se pudo haber evitado si el misionario hubiera puesto su familia bajo la protección de Jesús al ministrar a la hechicera.

El caso del misionero sirve para recordar a los misioneros que trabajan en particular en lugares con mucha brujería, sobre la importancia  continua y diaria de ponerse bajo la protección de  la sangre de Jesucristo. Koch señala en su libro “Occult ABC”, el caso de un evangelista y presidente de iglesias locales en Costa de Marfil, los brujos locales trataron de matarlo con veneno, pero el evangelista sólo sufrió un leve malestar estomacal, un año después el jefe de los brujos admitió que lo hubiera matado si no era porque el Dios del evangelista era más poderoso que el dios del brujo.

Pero también cuenta el caso de un pastor y su esposa en Suiza en un área donde se practicaba mucha hechicería y ellos oraban contra la hechicería en general, la esposa del pastor quedó demonizada por el resto de su vida sin quedar libre. El pastor admitió que no se ponían bajo la protección de la sangre de Jesucristo lo suficiente. Koch señalaba que no recomendaba orar así contra hechicería en general, si acaso por quienes eran afectados por ella y querían ser libres. Relataba que sabía de muchos casos de misioneros que habían sentido que era su deber orar contra sacerdotes de templos budistas ó Hindús y habían perdido la razón.

Como enfatiza Koch, los misioneros que trabajan en estos lugares peligrosos han aprendido la importancia de ponerse bajo la protección de la sangre de Jesucristo y orar aprovechando promesas como las de Zacarías 2: 5 “Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella” 
y Lucas 10 : 19 “He aquí os doy potestad de hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo y nada os dañará”.

Caso 8 Una mujer cristiana intercedió por otra mujer que sufría depresiones. Las depresiones abandonaron a la mujer por la que intercedió y volvió a ser una persona normal y alegre. Sin embargo, a partir de entonces, la mujer cristiana que oró, empezó a tener experiencias extrañas en la noche. Tenía la sensación de que había alguien en su cuarto y quería matarla. Finalmente oró y ordenó en el nombre de Jesús, al poder maligno que se fuera. La fuerza maligna desapareció y no la molestó más.

Imposición de manos con ligereza ampliamente practicado en iglesias carismáticas y no-denominacionales.

El imponer manos en la oración y ministración nunca se debe tomar a la ligera. Lamentablemente he visto como en algunas congregaciones no denominacionales y carismáticas se practica con abundante ignorancia y ligereza, con los riesgos de transferencia de espíritus y demonios que esto conlleva.
La Biblia señala:  “No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro” 1ª Timoteo 5 : 22

Una vez en una congregación la persona al frente que daba los avisos “tuvo la ocurrencia” de que toda persona pusiera mano sobre la de su izquierda para orar; con lo que prácticamente todos impusieron manos sobre el vecino, debido a esto la mayoría de las personas no tenía la menor idea de quien era la persona que estaba imponiéndoles manos y orando por ellos y la ignorancia de este riesgo seguramente los llevó a no pensar en eso ni preocuparse por eso, pues estaba cada uno ocupado en imponer mano y orar por el del otro lado.

La ignorancia ante tal evento, los llevaba a aceptar indiscriminadamente la imposición de manos y oración por parte de alguien que tal vez ni conocían, y tampoco en orar a Dios por protección por si acaso la persona ni era cristiana.   Pero aún en este tipo de congregaciones hay cristianos que piensan que por el simple hecho de estar ahí todos los presentes son cristianos sanos espiritualmente.   Este tipo de eventos fuera de orden son propicios para transferencia de demonios y espíritus en forma involuntaria y también en forma voluntaria para los asistentes satanistas que acuden a iglesias y congregaciones cristianas para hacer su obra.
Los satanistas que se disfrazan y se hacen pasar por cristianos, infiltrándose en las iglesias cristianas para entre otras cosas transferir demonios. Muchas iglesias cristianas y muchos cristianos abren las puertas fácilmente y con gusto a recibir “ministración” de satanistas de alto nivel que operan bajo el disfraz de reconocidos e famosos predicadores y evangelistas.

Otro tipo de caso.  Caer en el espíritu o ser derribado en el espíritu

¿Es esta experiencia bíblica ? ¿es esta experiencia de Dios o demoniaca  ?

El llamado caer en el espíritu o ser derribado en el espíritu se entiende como la experiencia que ocurre cuando una persona ora por otra, comúnmente imponiendo manos, o poniendo la mano en su frente y la persona por quien se ora, se siente sin peso o como que se desvanece, en congregaciones donde se practica esto generalmente existen personas actuando como receptores  para atrapar a la persona que cae y evitar que se lastime.
En ocasiones se ve que la persona que cayó queda como en trance o inconsciente por un período variable de tiempo. La experiencia tal  no se encuentra en la Biblia, tal vez usted ya haya empezado a estudiar el tema y ha leído referencias a pasajes bíblicos como Juan 18 : 3 – 6, cuando los soldados romanos van a capturar a Jesús y ante la respuesta de Jesús diciendo Yo soy, cayeron a tierra. Pero en ese pasaje Jesús no estaba orando ni ministrando a los soldados, no se trata del mismo escenario.

Comentaré aquí sobre la posibilidad de que ésta experiencia pueda ser de Dios ó pueda ser demoniaca, tomando en cuanto los siguientes puntos: Algunos fenómenos que son legítimamente de Dios pueden tener su contraparte  demoníaca, por ejemplo existen sanidades realmente y legítimamente de Dios y Jesucristo, pero también existen sanidades reales llevadas a cabo por Satanás mediante sus agentes. En Exodo vemos que con el poder de Dios, Moisés y Aarón obraban para convertir su vara en serpiente y para traer plagas sobre Egipto, pero los hechiceros del faraón utilizando poderes de Satanás también lograban convertir sus varas en serpientes e imitar algunas de las plagas.

No porque la Biblia no mencione algo, se debe concluir que tal cosa no exista, como dicen la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia, acostumbro poner el ejemplo del continente americano que nunca fue mencionado en la Biblia, en el pasado hubiera sido inválido concluir que no pudiera existir otro continente más que los mencionados en la Biblia, y sin embargo existe.
Mas importante aún es que en materia espiritual, se debe tener un manual, un parámetro,  una guía de Dios precisamente para discernir si un hecho es de Dios ó se trata de una obra de Satanás.

Es decir es necesario el discernimiento de espíritus para que el cristiano no sea aventajado por Satanás.

Algunas experiencias aunque se sientan bien y aunque parezcan bonitas no significa que sean de Dios, muchas experiencias que son puerta al pecado son muy gratas a los sentidos, se sienten como experiencias muy agradables y placenteras.
Al analizar una experiencia para ver si es de Dios o de Satanás también es importante observar las consecuencias o frutos de la misma, si después de la experiencia la persona está más cercana a Dios, si su vida espiritual ha sido enriquecida y edificada con más tiempo en oración y estudio de la Biblia, o si posterior a la experiencia la persona se halla con dificultad para orar y para estudiar la Biblia, si sufre ahora de ansiedades, depresión o enfermedades.

Kurt E. Koch investigó el caso de Kathryn Kuhlman para lo cual incluso tuvo una entrevista con ella. Kuhlman practicaba en su ministerio el orar por las personas y hacerlas caer en el espíritu.

Koch narra (en su libro Occult ABC) que al tener su entrevista personal con Kuhlman, que ella repentinamente empezó a orar con él, ella puso sus manos unos 15 centímetros arriba de su cabeza, inmediatamente Koch empezó a orar en silencio: “Señor Jesús, si esta mujer tiene su poder de ti, entonces bendícela a ella y a mí, si tiene dones y poderes que no vienen de ti, protégeme de ellos, no quiero quedar bajo una influencia extraña”.

Cuando Kuhlman estaba orando por Koch, dos ujieres vinieron y se pusieron atrás de él para cacharlo cuando cayera, pero Koch no sintió nada y se mantuvo firme sin perder conciencia ni nada. Entonces vino una segunda sorpresa, Kuhlman le dio un empujoncito como para hacerlo caer,  como no pasó nada, Kuhlman le preguntó si él tenía algún ministerio de sanidad, y él contestó que en su consejería pastoral había ocurrido ocasionalmente, pero no era ese su llamado, sino su tarea era predicar el evangelio para que la gente llegara a la salvación.

Creo que así como hay cosas legítimas de Dios hay casos en que existe la contraparte demoniaca.

Si este caer en el espíritu es realmente de Dios, en primer lugar no hay necesidad de que el que ora por la otra persona ni la toque ni la empuje, ni le sople,  ni le diga que deje fluir y cosas ridículas para verlo caer, si de verdad la experiencia es de Dios no hará ni falta tocar a la persona, Dios y el Espíritu Santo tienen el poder para hacer caer a la persona sin ayuda de nadie, repito suponiendo que realmente sea de Dios y suponiendo que Dios quiere que la persona caiga.

El que una persona caiga,  en lo personal me parece fuera de orden y hasta riesgoso, Dios es de orden, sería pésimo testimonio decir que fue algo de Dios y una persona resulte lesionada o lesionando a  otros al caer, difícilmente creo eso sea de Dios. No me imagino ninguna escena como esas que se dan en algunos ministerios con gente cayéndose a diestra y siniestra y algunos ya inconscientes, en trance o retorciéndose en el suelo, cuando Jesús y los apóstoles ministraban, de ninguna manera.

Como comento en otro artículo, algo que practican  los satanistas que se hacen pasar por predicadores cristianos, es que  transfieren demonios a los cristianos al orar por ellos e imponerles las manos, y al hacer esto suelen indicar a la persona que no ore y solo “reciba” ó algo similar, que no se resista ó que solo deje el espíritu entrar ó fluir, lo que hacen es transferir demonios cuando el cristiano baja la guardia. Estos satanistas disfrazados de predicadores tienen mucho éxito con los cristianos que bajan la guardia, que no ejercen discernimiento de espíritus y que son ingenuos y tan crédulos que piensan que cualquier persona por decirse siervo de Dios lo es realmente.

Creo que los verdaderos cristianos que funcionan como ministros de Dios, no deben incentivar esta práctica no bíblica de que al orar por personas, buscar que estas caigan como en un exhibicionismo de que importante y ungido ha de ser este predicador pues ve a toda la gente por la que ora cayendo,  creo que es no solo ridículo sino lamentable que algunos que parecen ser verdaderos cristianos, hagan que la gente pase al frente para hacerlos caer, empujarles la frente, empujarles la cabeza, con tal de que caigan y es muy grave y lamentable  que les digan que no se resistan, que dejen entrar al espíritu, o que dejen de orar o poner la mente en blanco. 

Si la obra es realmente de Dios, y suponiendo que realmente lo que quiere Dios es que la gente se desvanezca o caiga, pues en tal caso Dios se las puede arreglar sin que nadie empuje y  sin que un predicador o ministro este tocando a cada persona y empujándola para hacerla caer. Pero si el Espíritu Santo de Dios va a obrar espiritualmente, incluso se las puede arreglar para obrar  sin que nadie caiga o que todos caigan donde quiera que estén sin que nadie los toque.

Conclusión

El cristiano debe andar por fe y no por vista (2ª Corintios 5 : 7) , el cristiano debe andar por fe y no debe estar buscando experiencias sensoriales, ni buscar caerse para crecer espiritualmente ó para acercarse más a Dios. Si alguna persona pasa por esta experiencia, ya sea que la buscó o no, debe poner atención a ver después de esto qué  consecuencias tiene,  si surgen luego de esta experiencia enfermedades, angustia, depresión, etc, existe la alta probabilidad que la experiencia no fue proveniente de Dios sino que abrió una puerta a demonios y la persona esté ahora contaminada con los mismos o demonizada.

Fuente: profeciaenlabiblia.wordpress.com