Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

sábado, 18 de mayo de 2013

Mas ecumenismo ahora es el turno de Paul Wilbur


El cantante mesianico Paul Wilbur se encuentra vinculado en nueva organización ecumenica y participa en obra de la iglesia católica en Cuba



Desde el año 2003 la comunidad de Jesús ha iniciado en Bari un Diálogo Internacional de catolicos y Judios mesiánicos. Benjamin Berger (Jerusalén, Israel), Shmuel Suran (Jerusalén, Israel), Paul Wilbur (EE.UU.), Peter Hirsh (EE.UU.), Geoffrey Choen (South Africa / EE.UU.), Vladimir Pikman (Alemania), Julia Blum (Jerusalén, Israel) , Jorge e Marcela Levi Goldstein (Argentina), Duo Davka (Italia) p. Peter D. Hocken (Viena, Austria) y el Padre. Jacques Philippe (Toulouse, Francia), el P. Moïse Ballard (Francia) y Shelley Elizabeth Hundley (EE.UU.)Estos fueron los oradores y líderes de adoración durante estos encuentros anuales organizados por la Comunidad de Jesús.

Paul Wilbur es invitado por el gobierno a ministrar en Cuba
      
Según el último boletín de Paul Wilbur Ministries, afirma que fue invitado a ministrar en La Habana, Cuba. La invitación provino de las oficinas de gobierno, así como el cardenal de Cuba.
Paul Wilbur, fue invitado a ministrar en la catedral nacional, y una antigua iglesia franciscana con fechas previstas para este 7 y 8 de diciembre del 2012.
“De vez en cuando el Señor abre una puerta muy rara y sobrenatural de oportunidades para nosotros en algún lugar del mundo. En los últimos años ha hecho un camino para nosotros para ministrar para alcanzar a difícilmente naciones, con enormes resultados para el Reino. Pues bien, lo ha hecho de nuevo, y esta vez se nos invita a ministrar en La Habana, Cuba”, dice Wilbur.
Cabe destacar que Paul Wilbur Ministries no le están pagando, ya que según ellos dicen: “Nosotros, por supuesto, somos responsables de todos los costos asociados con esta misión, incluyendo pasajes aéreos, hoteles, comida, sonido y luces, el transporte, mientras que en la isla, el taxi, etc., pero sabemos que los resultados serán mayores que los costos. También estamos llevando a nuestro galardonado camarógrafo para capturar todos los momentos emocionantes cuando estemos ministrando en esta isla”.
Cabe destacar que por el alto que implica el viaje, Paul Wilbur está pidiendo a que apoyen al ministerio con donaciones, según el aún le hacen falta unos 35 mil dólares para cubrir todos los gastos asociados con esta invitación monumental.
Así que hay dos formas de apoyar: Enviando su donación a 7643 Gate Parkway, Suite 104-80, Jacksonville, FL 32256 o realizar su aportación con tarjeta de crédito en el sitio web: WilburMinistries.com

La visita a Cuba del célebre cantante Paul Wilbur no tuvo divulgación nacional

La Habana, 22 de Enero.- El pasado día 8 de diciembre, en la Basílica Menor de San Francisco, en La Habana, Cuba, cantó el célebre pastor y cantautor norteamericano -de ascendencia judía- Paul Wilbur; sin embargo, no hubo divulgación nacional sobre su concierto.

Días anteriores al evento -y después del mismo-, el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana no informó de la actividad religiosa del afamado cantante, que se desarrollaría en La Habana durante los días 7 y 8 de diciembre. Lamentablemente, el concierto previsto para el día 7 no se efectuó.

“Paul Wilbur Ministries fue invitado por las oficinas del gobierno, así como el cardenal de Cuba”.

Según NoticiaCristiana.com.- “Paul Wilbur es invitado por el gobierno a ministrar en Cuba”. También expresó: “Nosotros, por supuesto, somos responsables de todos los costos asociados con esta misión, incluyendo pasajes aéreos, hoteles, comida, sonido, luces y transporte, mientras que en la isla, el taxi, etc. pero sabemos que los resultados serán mayores que los costos”.

Me resultó interesante que aunque pregunté por teléfono en la propia basílica y otras sedes religiosas, varios días antes, sobre la visita del distinguido cantante, nadie conocía nada al respecto, incluyendo el Arzobispado de La Habana.

“Esta actividad es para un público escogido, y por invitación” -decían las recepcionistas del lugar cuando le preguntaban sobre la actividad religiosa anunciada para la 1:00 pm.

“Sólo minutos antes de iniciar el concierto, y después de aclarar a las recepcionistas de la basílica que éramos cristianos y que sí conocíamos al cantante Paul Wilbur, es que entonces “reaccionaban”, acordándose del grupo visitante de los EE.UU que en breve cantarían en el lugar.” -testificaron asistentes- “realmente no hubo ninguna promoción; no entregaron ninguna cartelera informando el orden del programa, aunque se la pedimos”.

El concierto fue breve -hora y media-, y muy irreverente el público asistente que desconocía el contexto religioso del cantante, al igual que su música.

La forma de vestir, el aspecto y el comportamiento de la mayoría mostraban a las claras su falta de religiosidad.
Tampoco las iglesias evangélicas conocían del evento, exceptuando un reducido grupo de creyentes, avisados -desde el exterior- por familiares y amigos.
Una treintena de creyentes -cristianos evangélicos y judíos mesiánicos- se congregaron para recrearse con su música.
El resto de los presentes, estaba compuesto por muchos niños asociados al trabajo que realizan monjas católicas que participaron en la actividad, y sus padres, empleados del lugar; el resto de los asistentes eran visitantes extranjeros.

Pero a pesar de los inconvenientes antes mencionados, después que los visitantes foráneos entregaron donaciones para niños cubanos huérfanos -medicinas, ropas, juguetes, etc.- y éstos, con sus familias, se retiraron del lugar, fue que entonces se desarrolló el evento, sin mayores inconvenientes.

“Su música, ha sido de gran bendición para nosotros; estamos agradecidos a Dios por su visita y lamentamos que las iglesias no hayan sabido de este concierto. Dios permita que para la próxima le concedan a Paul el estadio de beisbol Latino Americano” -manifestó un asistente.

Este evento, ha sido muy diferente a los conciertos que realiza habitualmente el hno. Paul Wilbur en otros países, donde se congregan multitudes de creyentes en grandes espacios; quizás, sin un costo monetario tan alto, incluyendo una amplia publicidad nacional a través de las redes sociales.

Fuente: Noticias cristianas  Hablemos Press.

jueves, 16 de mayo de 2013

¿RICO O POBRE?


¿QUÉ RIQUEZAS ESTÁS BUSCANDO? 

2 Corintios 8:9”Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”


Algunas personas sueñan con ganarse la lotería. Creen que si tuviesen mucho dinero serían felices, que su vida sería una fiesta continua. Pero la realidad es muy distinta. Para muchos esas riquezas en lugar de traer felicidad han traído desgracia. Hace unos años un hombre se ganó muchos millones de dólares en la lotería. Su vida cambió totalmente pero, lamentablemente, fue en dirección negativa, pues todo empezó a andar mal para él. Tuvo problemas con los hijos, los cuales querían una gran parte del dinero. Pocos meses después se divorció de su mujer. Quiso entonces “gozar” de la vida; vivía de fiesta en fiesta y pronto malgastó su fortuna. Enfermó síquicamente producto del desorden en su vida. Finalmente fue internado en una clínica siquiátrica y allí murió en total pobreza. La fiesta que obtuvo gracias a la lotería fue de corta duración y de muy mala calidad.

Quizás tú dirás que si estuvieras en ese caso tú sabrías administrar mejor el dinero y que definitivamente las riquezas podrían hacerte feliz. Pero, créelo o no, no hay ninguna garantía de que esto suceda. Y aun en el caso de que lo lograras, puedes tener la seguridad de que estarías disfrutando de una felicidad incompleta y además temporal. La Biblia nos habla de unas riquezas y una felicidad mucho mejores, y garantizadas por el poder y la fidelidad de Dios. El pasaje de hoy nos dice que el Señor Jesucristo era rico, pero que por amor a nosotros se hizo pobre, con el fin de que nosotros fuésemos enriquecidos. Siendo el Hijo de Dios, dueño de todas las riquezas del mundo, dejó su trono celestial, se hizo hombre y vivió en pobreza. Finalmente murió para pagar por nuestros pecados, y ahora todo aquel que reconoce sus pecados y acepta a Cristo como salvador recibe el perdón divino y la vida eterna. El quiere darnos riquezas ilimitadas, una herencia en el cielo que no se puede perder y que nadie puede quitarnos. En verdad, esto es una gran y eterna fiesta. No hay comparación con las riquezas que ofrece el mundo. Moisés vivió muchos años bajo la cobija del Faraón de Egipto, hasta que fue movido a dejar esas riquezas temporales y buscar las verdaderas riquezas del cielo. Hebreos 11:26 nos habla de él diciendo: "Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón."

En el Sermón del Monte, Jesús habló acerca de este tema, diciendo: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (Mateo 6:19-21) Como hijos de Dios debemos tener la plena seguridad de que contamos con riquezas eternas e incorruptibles. En ellas debemos basar nuestra esperanza, y no en las riquezas temporales de este mundo que no garantizan la felicidad.

Ciertamente hay cosas en este mundo que necesitamos para nuestra subsistencia y la de nuestra familia, y tenemos que dedicar tiempo y esfuerzo a conseguirlas, pero no debemos hacer de ellas nuestra prioridad. Nuestro principal enfoque debe ser siempre la búsqueda de las riquezas eternas por medio de una íntima comunión con el Señor. Entonces Dios suplirá todas nuestras necesidades terrenales. Así les dijo Jesús a sus discípulos, refiriéndose a esas cosas: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mateo 6:33). Hazte el propósito de buscar cada día el rostro del Señor, lee y medita en su palabra, ora, establece una íntima comunión con él y disfrutarás de las verdaderas riquezas: la paz, el gozo y las preciosas bendiciones que existen sólo en la presencia de Dios.

ORACION:
Padre santo, dame la sabiduría para distinguir y apartar de mí todas las falsas riquezas que el mundo ofrece, y concentrarme en la búsqueda de las riquezas que tú me ofreces, que son verdaderas y eternas. En el nombre de Jesús, Amén.

Fuente: sites.google.com

lunes, 13 de mayo de 2013

Mujer valiosa sirve a Dios en Aeropuertos ¡Lindo ejemplo!


Mujer cristiana de 79 años evangeliza en los aeropuertos

Mujer virtuosa ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Prov 31:10


BRASIL.- Una mujer lleva mucho tiempo predicando el mensaje del Evangelio en el Aeropuerto de Santa María en Aracaju (SE), La misionera Isaura Lima Lopes, 79 años comparte el mensaje de Cristo a todo aquel que pasa por donde ella se encuentra.

Isaura  es jubilada que "vive" en los aeropuertos durante 20 años, dice que la decisión de salir de su casa en Brasilia para viajar llevando el mensaje de Dios fue una inspiración divina, según informa Gospel Prime.

"Recibí el llamado de Dios", dijo en una entrevista realizada por el equipo de G1. Su trabajo en los aeropuertos es hablar de Dios a la gente. "Estoy hablando con el Señor que generalmente me da más inspiración por la noche. Las personas que pasan se interesan en hablar conmigo y también piden que ore por ellos. Espero ayudar a muchas almas a salvarse y acercarlos a Cristo ", dice.

A pesar de su edad y de los pocos recursos financieros, la anciana dice que al salir de Aracaju, planea ir al aeropuerto de Salvador (BA). Otros destinos a los que hará en los próximos meses son: Campinas (SP) y Porto Alegre (RS).

Para poder sobrevivir como una misionera de aeropuertos, Isaura tiene reservado parte del dinero que cobra como pensionista. Con un salario mínimo que recibe paga la renta un apartamento, agua y luz y tres préstamos para pagar los billetes de avión.

"Podría vivir muy bien mi casa con el dinero que cobro, pero prefiero predicar en los aeropuertos, a pesar que todo aquí es muy caro recibo la ayuda del personal de seguridad del aeropuerto dice ella.

 AcontecerCristiano.

sábado, 11 de mayo de 2013

Orando sin cesar venceremos


COMO CONSEGUIR VICTORIAS EN LA ORACIÓN


La batalla de la oración no consiste en rogar a Dios que lo ayude a hacer su voluntad, o en tratar de convencerlo de la magnitud de una necesidad determinada, sino en unirse a Cristo para expulsar y derrotar a Satanás, liberando así a los cautivos de éste. Luchar en la intercesión es avanzar contra las fortalezas del diablo y desalojar y expulsar de ellas a sus fuerzas demoníacas. Satanás es un impostor que no tiene ningún derecho a dominar y esclavizar la vida de aquellos por quienes Cristo murió, ni a atormentar u oprimir a la gente, embaucándola y asustándola para que se someta a él. El diablo ha sido vencido por completo en el Calvario. Comparados con las huestes de Dios, sus malos espíritus son menos en número y enormemente inferiores en poder. Luchar en oración consiste en imponer la victoria de Cristo contra las tretas engañosas de Satanás y de sus asistentes espirituales derrotados.


1. Lance la ofensiva en oración. Dios llamó a Moisés para sacar a Israel de Egipto, no para defender allí a su pueblo; para atacar y derrotar a las naciones enemigas, no para proteger a los israelitas de ellas. A Josué lo mandó a invadir y conquistar Canaán, no a negociar una distensión. Y el Espíritu Santo fue dado en Pentecostés, no para mantener bendecida y cómoda a la iglesia, sino para hacerla invencible. Según Pablo, nuestras armas para la lucha espiritual no son instrumentos defensivos, sino de ataque: "... las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos [de Satanás] y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo" (2 Corintios 10:4,5). Cuando Satanás levanta de repente una montaña de resistencia contra nosotros, no somos llamados a construir un desvío, sino a desafiarlo y a lanzar al mar su montaña (Mateo 17:20). La idea no es que "aguantemos, hasta que Jesús venga a rescatarnos, sino que lancemos un asalto contra las puertas del Hades" (16:18).

Pida a Dios un espíritu militante; solicite de El que le muestre las necesidades específicas por las cuales debe orar; ruéguele por ojos espirituales para ver la ceguera, la esclavitud y la perdición de los inconversos. Pida al Señor que le haga sentir su amor anhelante hacia el pecador; su odio por el pecado que destruye a los hombres; y su pasión por la iglesia, el reino y la cosecha que aguarda.

Solicite de Dios un nuevo gozo y una nueva expectación en la plegaria; una santa osadía para hacer que Cristo triunfe y Satanás sea derrotado. Pida al Señor que le dé una fe mayor, y que pueda ver así su promesa cumplida y al diablo avergonzado. Ruéguele que encienda en su alma un fuego santo mediante el poder del Espíritu; que transforme su oración, de algo débil, en poder que prevalece y en una insistencia apremiante para que la voluntad divina se haga así en la tierra como en el cielo.

Insista en ello con fervor en cuanto a situaciones específicas que Dios ponga en su corazón. Pídale que revista su oración de la autoridad del Calvario, del poder de Pentecostés, y de la omnipotencia de su nombre.
Ha llegado el momento de que el poder milagroso de Dios se revele, sus propósitos se cumplan y sus enemigos sean totalmente derrotados. Es hora de que usted triunfe con Cristo de rodillas. La victoria fue conseguida y asegurada en el Calvario, y Satanás y cada uno de los demonios del Hades saben que la suya es una batalla perdida. En nombre de Cristo: ¡Desenmascare a esos farsantes!

2. Haga todo en el poder del Espíritu. El Espíritu Santo ha venido para representar a Cristo y hacer entrega de la victoria que El ganó en el Calvario. Su papel consiste en derrotar por completo a Satanás delante de usted. [Resista al diablo! Y él huirá de usted, porque el poderoso Espíritu Santo respaldará su fe y la autoridad que Cristo le ha dado (Santiago 4:7): "Vendrá el enemigo como un río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él" (Isaías 59:19b).

Si el Espíritu Santo lo está llenando y guiando en la oración, y usted está invadiendo el territorio enemigo para liberar a los cautivos de Satanás, el Espíritu se encuentra a su lado a fin de revestir sus palabras de la autoridad de Cristo. En la batalla de la intercesión no luchamos solos: el Espíritu Santo está sobre nosotros y ora por medio de nosotros. "Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu" (Efesios 6:18).

3. Resista, ate y eche fuera a Satanás con una fe santa. Permítame darle una palabra de precaución: No se concentre demasiado en el diablo. No deje que su enemigo le absorba, ni esté todo el tiempo hablando de él. Cuando sea necesario resístalo y dele orden de marcharse; pero concentre su mirada en Jesús, quien está sentado en el trono celestial. Recuerde que, por medio de la oración, usted está apresurando el día en que todas las cosas serán puestas bajo los pies de Cristo.

Resista todo signo de actuación satánica y cada ataque que el diablo lance contra un hijo de Dios. Reprenda a Satanás en el nombre de Jesús; dígale que se aparte de usted y de Cristo. Invoque al mismo Señor para que ello increpe (Zacarías 3:1, 2). Jesús vino para destruir la obra del diablo (1 Juan 3:8); por tanto, con la omnipotente fuerza de Dios, ate el tenebroso poder de Satanás en el nombre de Cristo. Y lo que usted ata en la tierra es ratificado, impuesto y atado por el cielo mismo (Mateo 16:19). No se preocupe por la forma en que esto se llevará a cabo: lo único que Jesús ha de hacer es dar la orden. Usted simplemente crea que sucederá y ate al hombre fuerte del Hades (Lucas 11:21). Dios tiene multitudes de poderosos ángeles listos para ayudar a que la palabra de fe que usted ha pronunciado sea obedecida.

Hay situaciones que Satanás controla actualmente y que no cambiarán hasta que usted se lance a la ofensiva y lo eche fuera de ellas. Ciertas personas están esclavizadas por el diablo y no son capaces de liberarse a sí mismas; éstas seguirán en dicha situación a menos que usted u otros hijos de Dios hagan retroceder a las tinieblas, aten a esos poderes demoníacos, y obliguen a Satanás a soltar a sus cautivos. 

No tiemble delante del diablo, desafíe su autoridad. No se acobarde si ruge como un león; tome la autoridad del nombre de Jesús y ese león viejo se retirará, huirá arrastrándose como la serpiente antigua que es (Apocalipsis 12:9).

4. Sature su alma de la Palabra de Dios. Ya que usted no sabe nunca cuándo puede alertarlo el Espíritu Santo para una misión especial de oración o de batalla intercesora, es importante que mantenga en todo momento su fuerza espiritual alimentándose de la Palabra de Dios. Nadie puede estar espiritualmente preparado leyendo sólo unos pocos versículos de la Escritura cada día (incluso un capítulo diario supone una dieta espiritual bastante inadecuada). Nada puede sustituir la Palabra de Dios, ni hay libro devocional capaz de reemplazar la lectura de Biblia.

Antes de comenzar cualquier período extenso de oración o batalla intercesora, nútrase abundantemente de la Escritura: "La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Romanos 10:17). Satúrese de esa Palabra. 

Durante su lucha en oración, cite o lea las promesas de Dios; de ser posible, utilice una o dos promesas especiales que pueda reclamar para obtener la victoria. Si Dios lo guía a ello, lea esas promesas en voz alta para que el diablo las escuche; y recuerde: el nombre más poderoso de la Biblia es "Jesús". Una y otra vez, Satanás y sus demonios, o los enemigos motivados por dichos demonios, han sido completamente derrotados mediante la utilización del nombre de Jesús; en millones de ocasiones, se han echado fuera demonios con la autoridad de ese nombre. 

No conozco una exhortación mejor para la lucha en la oración que Efesios 6:17: "Y tomad ... la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios." El Espíritu Santo respaldará y revestirá de poder el uso que usted haga de la Palabra de Dios en oración.  Como ya mencioné anteriormente, quizá usted se sienta guiado incluso a apretar la Biblia contra su corazón, a tomarla en su mano o a poner el dedo en una promesa que está reclamando. Esto no es sino un modo de simbolizar lo que usted está llevando a cabo en la esfera espiritual para derrotar a Satanás mediante la Palabra. Al igual que Jesús se hizo un látigo y echó a los mercaderes del templo, tome usted la Palabra y expulse a cada demonio que esta obstruyendo la voluntad divina y llevando a cabo una acción de retaguardia contra el pueblo de Dios.

5. Eche fuera al diablo con alabanza. De igual manera que en las guerras humanas los soldados emplean cualquier arma que puede ayudarlos a conseguir la victoria, en la lucha espiritual, el Espíritu Santo quizá lo guíe a cambiar su enfoque de la oración de vez en cuando; puede que proporcionándole una fe tal que su boca se llene de alabanza a Dios. Satanás se siente frustrado por la alabanza, ya que teme al nombre de Jesús: ¡Gloria al Señor!

"Regocíjense los santos por su gloria, y canten aun sobre sus camas. Exalten a Dios con sus gargantas, y espadas de dos filos en sus manos ... para aprisionar a sus reyes con grillos, y a sus nobles con cadenas de hierro; para ejecutar en ellos el juicio decretado; gloria será esto para todos sus santos Aleluya" (Salmo 149:5, 6, 8, 9).

Con la Palabra de Dios -la espada de doble filo que tiene en su mano, (Hebreos 4:12)- y con la alabanza del Señor en sus labios, todos los demonios del infierno huirán delante de usted. Así como Dios preparó emboscadas (probablemente por medio de ángeles) cuando los israelitas lo alabaron, al hacerlo usted tal vez El embosque a Satanás.

6. Consiga las oraciones de otros. Existen situaciones espirituales de tanta dificultad que requieren las oraciones de muchos guerreros intercesores de Dios. Esta es la razón por la cual , el Señor dio una promesa especial a aquellos que se ponen de acuerdo para orar (Mateo 18:19). En la oración unida hay un poder adicional.

Pentecostés llegó después de diez días de oración en común por parte de ciento veinte creyentes, y en un día se salvaron tres mil personas (Hechos 1:14). Y fue tras la oración unida de centenares de discípulos que el lugar donde estaban orando tembló, y Dios les concedió gracia, poder y cosecha abundantes (Hechos 4:23-33; 5:12-16). Asimismo, mientras la iglesia de Jerusalén oraba fervientemente, un ángel liberó a Pedro de la cárcel, y por esa misma causa "la palabra del Señor crecía y se multiplicaba" (Hechos 12:24).

Cuanto mayor sea la resistencia espiritual, tanto más difícil le resultará a usted mover las montañas que tiene delante. Si Satanás se halla fuertemente atrincherado, mayor necesidad habrá de conseguir el apoyo de guerreros intercesores para desalojarlo; ello puede requerir una multiplicación de los períodos de oración o un alargamiento de éstos superior al que usted había previsto; pero, tan cierto como que Dios está en el cielo, a su debido tiempo usted segará si no se rinde (Gálatas 6:9).

7. Siga orando hasta derrotar a Satanás. ¿Por cuánto tiempo debería prolongar la lucha en oración? Hasta que tenga lugar la victoria; si fue Dios quien le dio la carga de intercesión inicial, la batalla no es suya, sino del Señor. Si la lucha continúa durante un período de días o meses, usted no siempre tendrá la misma carga de oración, ni dedicará el mismo tiempo a ella; pero puede mantener su compromiso de orar y seguir firme en las promesas de Dios alabándolo por la respuesta que viene.

Mantenga a Satanás bajo la presión de su intercesión. Ocupe su puesto de autoridad con Cristo y afírmese en el poder del nombre de Jesús. Cuando el Espíritu Santo lo guíe y lo capacite para ello, continúe repitiendo los períodos prolongados de oración.

Esa fue la decisión de Isaías: "Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha" Isaías 62:1. ¿Cuál fue el mandamiento de Cristo que hizo que los discípulos permanecieran orando en el Aposento Alto? "... quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto Lucas 24:49, . ¿Cuánto tiempo debe seguir orando? ¡Hasta que!

Cuando Dios le da un encargo de oración, considérelo como su responsabilidad sagrada hasta que (1) reciba la respuesta, (2) la situación o la persona sea quitada de en medio, o (3) el Señor levante esa preocupación de orar de su corazón. Si usted sabe que está orando en la voluntad de Dios, puede tener la certeza de que Jesús también lo hace. No rompa su compañerismo con El hasta que la necesidad haya pasado.

¿Durante cuánto tiempo debería usted pedir? Hasta que reciba la respuesta. ¿Y buscar? Hasta que encuentre. ¿Y seguir llamando a la puerta? Hasta que le abran. Permítame repetirlo: Tan cierto como que Dios está en su trono, a su debido tiempo usted segará si no se rinde (Gálatas 6:9). El cielo y la tierra quizá pasen, pero su Palabra jamás pasará o dejará de cumplirse.

Fuente: intercesoresenaccion.

domingo, 5 de mayo de 2013

Revelación de la apostasía de la iglesia


"Mira lo que viene"  hna. Minerva Feliciano  EE.UU

La madrugada del 5 de diciembre del 2010, tuve un sueño, que va a impactar tu vida. Un sueño el cual se convierte en una revelación divina. Así como Dios ha venido revelando a varias personas.

En este sueño, me veo en una actividad de la congregación a la cual pertenezco. En el sueño yo era la presidenta de damas de la iglesia, el pastor se me acerca y me entrega unas hojas de papel del menú de la comida, para repartir a los hermanos. El lugar donde nos encontrábamos era como un almacén, el cual tenía muchos locales para actividades. 

Comencé a repartir las hojas del menú a los hermanos, y en los otros locales que eran abiertos pensando que eran invitados, ya que pertenecían al mismo concilio. Y así seguí repartiéndolos, para que escogieran lo que querían comer. Hasta que miré hacia atrás y me di cuenta que ya estaba muy lejos de mi grupo, y no alcanzaba a verlos. En ese momento escuché la voz de Dios, que me dijo: “Hija mía, te voy a mostrar locales, y grupos; donde se reúnen a supuestamente rendirme culto”. 

Altares contaminados


Comienzo a mirar y veo el primer grupo. Veo que danzan con banderines y panderos, descalzos en forma de danza hebrea, pero, las muchachas estaban en minifaldas y cuando danzaban se les veía todo. 
Los varones, con pantalones licras muy pegados danzando con las chicas, yo veía que aquel piso se abría y salía fuego y humo. Yo podía ver los demonios que danzaban entre medio de ellos, y ese pueblo se deleitaba mirándolos. 

Gritaban, pitaban, aplaudían en un supuesto júbilo de alabanza. Dios me habló y me dijo: “mi sierva, mucha de esta gente un día me sirvieron en Espíritu y en verdad, pero hoy han apostatado de la fe, porque se descuidaron en el ayuno y la oración”. El Señor me decía: “camina, ve al otro local” (porque ya ahí los locales eran cerrados, como pequeños cuartos).
Fui y comencé a ver muchos payasos y payasas, y Él me dijo: “Mi sierva, mira, mira”; porque yo lloraba, y no quería mirar, pero volví mi rostro y vi como los demonios poseían a la gente y entraba en ellos un espíritu de risa. 
Me dijo el Señor: “Ve al otro local y ve” y cuando fui vi un grupo de pantomima, de varones y mujeres, y me dijo el Señor: “Mira las abominaciones que ellos hacen; adorando a los demonios y a espíritus inmundos, y lo hacen en mi Nombre, pero no tendré al impío por inocente”. 

Podía ver a los demonios alrededor de ellos burlándose, y la gente como hipnotizada, mirando y deleitándose con esto. En 2da. de Timoteo 4:3-4 dice: “Porque vendrán tiempos cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonaran maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán la verdad del oído y se volverán a las fábulas” (falsas enseñanzas). Son doctrinas de demonios. 
Este grupo de pantomima, vestían de negro, sus caras estaban pintadas de blanco y rojo, Los demonios se reían y se mofaban, solo yo los podía ver, y la gente estaba en una supuesta unción y presencia de Dios, pero era la presencia de los mismos demonios que los instaba a cantar, y ellos se divertían mirando cómo le rendían culto al diablo, ¡que el Señor lo reprenda!. 

Después de eso seguí caminando hacia la derecha. Caminé mucho. Parecía que no iba a llegar a ningún lado. De momento al final de la salida veo una fiesta, pero no tenía ninguna relación con lo que había visto primero. Veo una mesa larga sin fin, con un mantel blanco y arreglos florales a lo largo de la mesa, veo platos cubiertos y copas. Se me acerca una señora, y le pregunto ¿qué es esto? y me dice: “es una boda, y yo soy la encargada”.

Miré y vi muchos jóvenes, todos eran jóvenes, varones y mujeres. Ellos vestían de etiqueta y ellas vestían unos vestidos muy hermosos, con colores claros, como si fueran damas y caballeros de honor. Sus rostros resplandecían, ¡se veían tan gozosos!, me había contagiado de ese gozo, me sentía tan feliz. 

Ellos sentados a la mesa, eran los invitados. Entendí que eran las Bodas del Cordero. 

En Apocalipsis 19:7-9 Dice: gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. Y el ángel me dijo: Escribe; Bienaventurados los que son llamados a las bodas del Cordero. Y me dijo: estas son palabras verdaderas de Dios. 

En ese momento Dios me habla y me dice: “debes seguir para que veas lo que te voy a seguir mostrando”. 

Yo retrocedí y seguí caminando. Caminé hasta darme cuenta que había caminado mucho. Me vuelvo para mirar hacia atrás, ya no veo el edificio. Volví mi rostro hacia el frente y veo a lo lejos árboles secos, todo estaba seco. La tierra árida y rojiza. Miro a los lados, pero lo que había eran abismos a ambos lados. 
Sigo caminando hacia los árboles, pero ya no estaban. Me perdí en ese desierto por un solo camino muy estrecho. Caminé y caminé, comencé a correr desesperadamente. Me dolían los pies, y me di cuenta que estaba descalza, pero seguí corriendo hasta no poder más, y me desmayo.

Ahora entro a otra dimensión de una revelación divina; cuando vuelvo en sí, por el ruido de un helicóptero que venía acercándose hacia mí, lo primero que hice fue mirar hacia el abismo del lado derecho, miro hacia abajo y veo mi cuerpo en mi cama. Entendí que entré a una revelación, donde Dios me quería mostrar lo que ha de venir.

El helicóptero baja hacia mí, se bajan dos hombres, los vi comunes y corrientes, pero tenían una sonrisa muy especial, hermosa y dulce. Ellos me dijeron: “somos el piloto y el co-piloto, te vinimos a buscar para llevarte al hospital, allí curaremos tus pies”, porque los tenía cortados y lastimados, de tanto que caminé, y estaba descalza y con una bata de hospital). Me seguían hablando, uno a la vez, y me decían: “curaremos tus pies, secaremos tus lágrimas (porque yo lloraba) y se te acabaré todo dolor y sufrimiento”. Y me lo decían con su hermosa sonrisa. 

Sacaron una camilla de hospital, y me acomodaron, me amarraron y me metieron por debajo de las ruedas del helicóptero. Cuando comenzó a subir, yo podía mirar hacia abajo por la posición que acomodaron. El piloto miraba hacia donde yo estaba, y me decía que no me asustara, que iba a estar bien. Seguíamos subiendo muy alto, y el piloto extendía su cabeza hacia mí, y me dice: “Es menester que veas lo que te voy a mostrar, pero es para que lo cuentes y digas que vengo pronto por mi iglesia”. 

Subimos bien alto, de momento comienzo a ver una ciudad y muchos edificios, pero era como si estuviera viendo una foto en blanco y negro. De momento comenzaron a caer unas bolas de hielo, como del tamaño de una bola de baloncesto, ¡pero eran tantas! y caían sobre las ciudades que yo veía. Yo lloraba mucho; el piloto me repetía: “Es menester que veas estas cosas y le digas a la gente y a los pueblos, que voy pronto por mi iglesia. Que estén preparados; porque vengo como ladrón en la noche como dice mi palabra. La tienen, pero muchos no la escudriñan, viendo las señales y se hacen de la vista larga y me tienen por tardanza, como si no fuera con ellos, y por eso se lo estoy revelando a muchos, para que escapen de la ira que ha de venir sobre el mundo entero”.

Pero yo lloraba y lloraba mucho, y me decía “no llores”; pero yo no podía parar de llorar. Y seguía mirando como aquellas bolas de hielo, destruían aquellas ciudades, los edificios destruidos y seguían cayendo y destruyendo, y eran muchos en extremo. Y me dijo el piloto: “Lo que vas a ver ahora es más fuerte, pero es necesario que lo veas”. 
Ya no se veía en blanco y negro, habíamos pasado a otras ciudades. De momento comienzan a caer bolas tan grandes como las de hielo, pero ahora eran de fuego. Eran muchas, pero no chocaban contra el helicóptero. Las veía caer sobre la tierra. Veía la gente blasfemando y maldiciendo a Dios por estas cosas. Se veían los edificios y las casas destruidas y consumidas por el fuego. Y yo lloraba desesperadamente. El piloto bajaba su cabeza para mirarme y me repetía lo mismo, que no callara, que iban a haber muchos que se iban a burlar, y no iban a creer, pero habían otros que iban a buscarle y a servirle y escapar de la ira de Dios sobre la tierra.

Yo seguía viendo estas bolas de fuego, pero de momento, el helicóptero baja como a una altura de 20 pies, y miro hacia el lado izquierdo, y veo niños y jóvenes de diferentes edades. 

Era como un salón, y veo que están dibujando y coloreando, y yo miraba a los de un año, los de dos, los de tres, cuatro, cinco, seis y los de siete años, pero cuando miro los de ocho años en adelante, están dibujando un número 8, y de ahí hacían dibujos satánicos, sensuales y sacaban del número 8 mujeres desnudas, ya no dibujaban en papeles; ellos se hacían tatuajes en sus cuerpos con estos dibujos. Y dibujos satánicos.  (Todavía no entiendo, pero Dios sabe porqué)

Después el helicóptero se movió hacia la derecha y me dice “mira”; cuando miré, veo como si fuera una visión. Veo una iglesita pequeña de madera rústica, con unos bancos y un púlpito, de madera rústica, el piso también era de madera como hecho a mano. Seguí mirando y vi unas doncellas, todas eran iguales, vestidas con faldas anchas y largas, también tenían sus cabellos largos, y todas tenían lámparas encendidas, se veían con lámparas antiguas. Cantaban una alabanza que exaltaba el nombre de Jesucristo. ¡Que hermosa alabanza! ¡todas a una misma voz! Entendí que esas eran las vírgenes prudentes que habla Mateo 25; la iglesia que está esperando a Cristo. 
Una iglesia sencilla, sin muchos títulos, pero fiel y humilde de corazón, la iglesia fiel que clama, intercede delante de Dios, que ora, ayuna y vela. Obediente a su palabra. Que aunque tiene pocas fuerzas, ha guardado la palabra de Dios y no ha negado su nombre (Apocalipsis 3:8). Me habló el piloto y me dijo: “Así es que quiero mi iglesia, unida en Espíritu y en verdad, agradándome. Advierte a mi pueblo”. 

Bestias del mar

De momento como si saliera de esa visión, como de un éxtasis. 
Subimos tan alto, volví a ver las bolas de fuego que seguían cayendo, y la gente maldiciendo y blasfemando el nombre de Dios, diciendo malas palabras y culpando a Dios de lo que estaba pasando. El piloto me decía, “no mires atrás, sigue mirando  lo que se aproxima”. 
De momento miro el mar y veo bestias en el mar, con caras de humanos, el pelo largo, tenían pezuñas, unos tenían cola de pez, otros como serpientes con caras de humanos. Sus rostros eran horribles, tenían los ojos pintados, como se los pintan los roqueros. Querían derribar el helicóptero, levantaban sus manos con ira pero no podían alcanzarnos. 

Las bolas de fuego seguían cayendo en tierra y mar. Cuando caían en el mar, las bestias gritaban y maldecían. Y yo no paraba de llorar, y lloraba mucho; quería salir de esa horrible pesadilla, pero el piloto me seguía repitiendo lo mismo: “es necesario y menester que lo veas, y lo cuentes, lo crean o no“. 
Cuando las bolas de fuego caían al mar, el mar se esparcía y la gente corría, querían escapar, pero se ahogaban, otros se quemaban, gritaban desesperados. ¡Era desesperante!. Yo seguía llorando sin consuelo, pero ellos habían tenido la oportunidad de escapar de estos juicios pero lo menospreciaron, ya era muy tarde, sus maldades los habían alcanzado.
El helicóptero se alejaba ya, yo veía las bolas de fuego cayendo y todo ese desastre; desde muy lejos. El piloto me dijo: “No mires lo que se quedó atrás”. 

Puerto Rico

Ya estamos saliendo del mar, y comienzo a ver una ciudad completamente destruida; era Puerto Rico. Llore más que las otras veces. ¡Ver la isla del encanto, hecha un espanto! ¡Todo destruido, escombros por donde quiera que miraba! todo destrozado, pero la palabra de Dios dice: que las islas desaparecerán. 

Seguimos alejándonos, pero yo no podía dejar de mirar, ¡no lo podía creer! El piloto me dice: “No mires más hacia allá, no llores, ya estamos llegando al hospital, allí serás feliz, y no llorarás más porque allí todo es felicidad. Te he mostrado todo esto, para que lo digas, lo tienes que decir, te crean o no”. 

De momento entramos como por una calle estrecha, rodeada de árboles que hacían como un túnel, y por ahí se metió el helicóptero, y después que salió del túnel de esa callecita; me dijo: “mira”, y miré hacia el frente del helicóptero, y vi el hospital en las alturas. Un hospital tan grande, que parecía una ciudad, y decía: “HOSPITAL”. 
Desperté: ¡lloraba mucho! ¡no podía hablar, temblaba, me sentía débil, sin fuerzas, quebrantada! Mi esposo me preguntaba y me decía: “¿Minerva que te pasa, que soñaste?” pero yo no le podía contestar, no podía hablar, no tenía fuerzas. Poco a poco me fui deslizando de la cama, me tire al piso, lloraba y lloraba! ¡quebrantada delante de Dios!.
¡Le pedía misericordia! ¡le pedía perdón! seguía llorando desconsoladamente, postrada en el piso. Y ya cuando me pude calmar un poco, le conté a mi esposo, entre llanto y lágrimas, la experiencia que tuve. Él me dijo que estaba bien dormida, pero lloraba y lloraba y me estremecía, y el muy preocupado, le pedía a Dios por mí. Ya era domingo en la mañana, y yo tenía una parte especial en la iglesia, pero no tenía fuerzas para ir. Mi esposo me dice: si Dios te dijo que lo contaras, tienes que ir y decirlo hoy. Me revestí de fuerzas, le pedí a Dios que me ayudara; porque era demasiado fuerte mi quebrantamiento. 

Como pude me prepare, fuimos a la iglesia, los hermanos me notaron rara, sabían que algo pasaba. Cuando me toca el especial, comencé a decir la revelación que Dios me acababa de dar. 

He ido a varias iglesias; me crean o no, seguiré diciendo lo que Dios me mostró, si tú no lo conoces y no le has dado tu corazón a Cristo, este es el momento de salvación para ti. Si lo conociste, pero te alejaste de él, vuelve a él. 
¡Cristo viene pronto! ¡Escapa por tu vida! ¡El quiere salvar tu alma! ¡Mañana puede ser demasiado tarde! 

Fuente: Ruge el león de la tribu de judá

sábado, 4 de mayo de 2013

Del Quirófano al infierno y luego al Cielo.


Testimonio impactante  hna Carmen L. Beja. Venezuela

La Biblia dice en: Daniel 4:2 “Conviene que yo declare las señales y milagros que Dios el Altísimo ha hecho conmigo”.



Si hoy estoy ante ustedes testificando es porque el mismo Señor, me instó a hacerlo; ya que después de haber vivido esa experiencia sobrenatural, me quedé callada, no testifiqué lo que Él me había permitido ver y vivir. Y una noche tuve un sueño, que casi me muero del susto que el Señor me dio:

Él me dijo con voz muy fuerte. Yo noté enseguida que Él estaba molesto conmigo, por el tono de voz; yo había oído en otras oportunidades su voz y era diferente; estaba molesto conmigo. Me dijo “Eres mezquina y egoísta. Mis hermanos al oír yo su voz, un gran temor me invadió y no dije nada; pero yo temblaba. Y me volvió a repetir; eres mezquina y egoísta, y con voz entre cortada me atreví a preguntarle: Por qué Señor? Y me regañó, me dijo y aún me preguntas por qué?, yo quería que la tierra me tragase, quien puede estar delante de Él en pie, yo no soportaba su presencia era muy fuerte, ni la cara podía levantar. Me dijo por tercera vez eres mezquina y egoísta. Te he mostrado tantas cosas; te llevé al infierno y al cielo, te mostré la gran tribulación, el rapto de la iglesia, y tienes todo eso callado, lo has tenido en poco, muchos quisieran haber experimentado y visto todo lo que yo te he mostrado. Millones se van a diario al infierno y tú estás callada. Con tu testimonio muchos pudieran arrepentirse y salvarse. Te permití ir al infierno y luego al Cielo para que vayas y cuentes a mi pueblo y a todo el que te oiga, que todo esto es real, que existe y tú te lo tienes callado, eres mezquina y egoísta, me repitió.
Yo me desperté con taquicardia y temblando, estaba muy asustada. Me tiré al piso, llorando y pidiéndole perdón al Señor, que por favor me diera otra oportunidad.

Por eso estoy aquí compartiéndoles a todos ustedes esta experiencia sobrenatural, que el Señor me permitió vivir.

Yo tuve un problema de salud, un sangramiento anormal hasta convertirse en una hemorragia, fui al hospital de Carúpano, yo vivía en ese momento allá  y trabajaba en ese hospital; Yo soy enfermera. El médico decide que tiene que operarme urgente porque no sabían el origen del sangramiento; al yo oír quirófano, se apoderó de mi un temor tremendo, no sé era como que presentía lo que estaba por acontecerme. Les decía no vayan a dejarme morir, yo tengo un hijo y al entrar al quirófano, yo empecé a llorar y les decía a los médicos, anestesiólogos y enfermeras que no me dejaran morir; no sé qué tiempo pasó que ya me habían dormido y empezó mi experiencia con la muerte.
Caí en paro, me contó luego mi familia que le dijeron que yo estaba muy mal que no había muchas posibilidades que yo viviese y en ese momento yo estaba sin signos vitales, estaba en paro cardio-respiratorio, me había muerto, mi alma salió de mi cuerpo y se colocó en el techo, encima de mi cuerpo inerte y sin vida y de todo el personal que estaba en quirófano yo podía mirar como los médicos luchaban por resucitarme con masajes cardíacos. Luego mi alma salió del quirófano y caminé por el pasillo como 2 metros y caí en un vacío, era semejante a un túnel, pero era hacía abajo, era angosto y mientras yo iba descendiendo por el túnel pegaba de las paredes del mismo, era oscuro, terriblemente oscuro, luego caí en un vacío más grande pero más oscuro, eran tinieblas terribles muy densa la oscuridad, habían allí unas figuras con vida, eran semejante a animales; hoy entiendo son demonios, habían de diferentes tamaños y aspectos, eran muy feos, y apenas yo caí en ese sitio de oscuridad abismante, esos demonios me empezaron a torturar, usaban como unos garfios para torturarme, cuando yo llegué a ese sitio fue terrible para mí, quería salir de allí, no había tranquilidad, no dejaban de atormentarme, esos bichos no me dejaban en paz. 

Yo estaba aterrada por todo eso, y saben que me acordé en ese momento? Que por donde yo vivía a un lado había un sitio abierto donde unos hermanos que hacían campañas evangelistas que yo oía, pero a veces me fastidiaban y decía esos evangélicos si son fastidiosos. Pero estando en ese lugar terrible me acordé y dije: esto es el infierno. Lo que predicaban los evangélicos es verdad, existe; y yo estaba desesperada en ese lugar de tormento y dije yo quiero salir de aquí y ahora como hago? Y recordé algo, y dije en voz alta, ellos predicaban que hay un infierno y lo hay, pero también predicaban que hay un Dios y un Cielo y debe ser verdad! Y dije: Dios si es verdad que existes por favor sácame de aquí, yo no quiero estar aquí.

Y que bueno es Dios apenas yo pronuncié esas palabras apareció en esas tinieblas inmensas, un pequeño botón de luz como de 1 cm de tamaño, a lo lejos y yo pensé: si logro llegar a esa luz, yo salgo de aquí, pero los demonios no me dejaban acercar a  esa luz, ellos se interponían y me atormentaban, no dejaban en ningún momento de torturarme, pero yo me di cuenta de que ellos no pisaban el suelo, y pensé: si yo me acuesto en el suelo no me alcanzaran, y entonces me tiré en el suelo y empecé a arrastrarme como los militares, y aun así desde arriba ellos con sus garfios intentaban interrumpirme el paso. Yo luchaba fuertemente con ellos para llegar hasta la luz que había aparecido a lo lejos. A medida que yo lograba avanzar a pesar de la oposición que los demonios me hacían, esa luz iba creciendo, que tiempo pasó? No lo sé, pero a mí me pareció una eternidad, ya que me costaba avanzar por la oposición que los demonios me hacían.

Cuando vi que la luz creció del tamaño de una pelota de football, dije por allí me debe caber la cabeza y me levanté del suelo casi de un salto, con un impulso fuerte, por la resistencia que ellos me hacían, me paré y empujé mi cabeza por ese orificio y salí a otro lugar; al llegar a ese sitio, Guao! Gloria a Dios que sorpresa tan linda. Yo exclamé con una expresión de sorpresa, Alegría ¡Llegué al Cielo!; también es real, no hay palabras humanas la cual pueda describir tanta paz, tanta tranquilidad, que sensación de gozo de alegría, tantas emociones lindas encontradas, yo no quería salir de ese lugar tan inmensamente lindo, tanta quietud, enseguida me rodearon unos niños pequeños como de 4 a 5 años, eran unos angelitos, yo los vi, tenían alas ellos me sonreían, eran preciosos, muy lindos querían entretenerme. El Señor los puso para que no me dejaran salir de ese círculo en el cual me habían rodeado. El Señor sabía que yo quería ir más allá, quería explorar tanta belleza que había en ese lugar, yo daba vueltas  en círculo y miraba a lo lejos todo era hermoso allí, no hay palabras para describir tanta belleza en el cielo.

Yo no quería volver a la tierra, al quirófano donde estaba mi cuerpo, yo quería quedarme allá. Al rato sentí que alguien se me acercó, no podía verlo pero sentía su presencia, colocó su mano en mi cabeza, esa mano era grande y a su vez era tan suave como algodón y me habló, fue la primera vez que oí esa voz, cuando Él me habló fue tremendo, todo se estremeció, su voz era como trueno, pero a la vez dulce, es muy especial, retumbaba pero dulce, era como melodía a mis oídos. Me dijo: Vuelve, aún no es tu tiempo y casi tiene que hacerme fuerza para que yo volviera al quirófano, no quería regresar, y menos cuando escuché su voz, esa voz me enamoró, yo quería quedarme en el cielo, pero no podía quedarme, saben por qué? Yo no había reconocido al Señor Jesús como mi Salvador.

La Biblia dice: “Jesús es el Camino, la verdad y la vida, y nadie va al Padre, sino por mí”( Juan 14:6).

Tuve que venirme, empecé a descender a la tierra por un túnel de luz, y llegué al pasillo del hospital, en el lugar donde me fui hacia abajo, al infierno. Caminé a las puertas del quirófano, entré, vi a los médicos luchando por resucitarme, vi mi cuerpo en la camilla, sin signos vitales, muerto. Entonces mi espíritu-alma, se posó arriba en el techo del quirófano de nuevo y sobre lo que estaba en ese lugar, luego bajé porque el Señor me dijo, metete en tu cuerpo, y no puedo explicar cómo sucedió ese fenómeno, solo puedo decirles que fue algo sobrenatural. Volví a mi cuerpo, me metí por la cabeza. Quizás algún día ese misterio lo podamos entender, cuando estemos con Papá por la eternidad.

El Señor en su inmensa Misericordia también me mostró la Gran Tribulación y del arrebatamiento o lo que se conoce como el rapto de la Iglesia, Él no viene a buscar la estructura física de una congregación, lo que solemos decir las cuatro paredes; no. Él viene es por los que creyeron en su mensaje, su Santa y Bendita palabra; Las Sagradas Escrituras; El Evangelio de Salvación que aún es predicado por hombres, mujeres y ancianos, los cuales son su instrumento escogido para anunciar su palabra.
El Señor me permitió ver algunas cosas que van a suceder después que Él se lleve a su pueblo escogido, esos que creyeron el mensaje de la Salvación.

Yo estaba sentada compartiendo con mi hermana mayor, y Él me habló, yo no le miraba pero le oía, yo sabía que era Él. Porque me dijo así: ¡Ven y Ve! Lo que te voy a mostrar. Yo no conocía nada de la Biblia porque nunca la había leído, no era cristiana, pero Él en su infinita Misericordia se me reveló, porque como dice la Biblia: “Él no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan a un arrepentimiento” (2da Pedro 3:9). “Él no quiere la muerte del que muere” (Ezequiel 18:32). Pero Él no nos forza; Él es un caballero y nos dio libre albedrío. Nosotros podemos escoger.

Él me dijo Ven y Ve y me llevó a un sitio, hoy entiendo fue en el espíritu, porque yo miraba desde arriba a la tierra y mis ojos miraron una multitud de personas, que no lograba contarlas porque eran muchas, imagínense la avenida más grande de Caracas, a todo lo largo y ancho, mucha gente caminaba y era como que salían de una orilla de playa porque veía arena. Y en medio de esa multitud una imagen muy grande, esa imagen se semejaba a un buda y era como de bronce y la gente iba como en una procesión, o sea adoraban esa imagen y yo le dije: vean la Misericordia de Dios que siendo yo pecadora, Él hablaba conmigo, no lo veía pero andaba a mi lado, porque me hablaba; yo le pregunté: Señor qué es esto?. Él me respondió: esta es la Gran Tribulación, no sabía lo que Él me decía, no había oído hablar de eso, yo era inconversa; y Él con mucha paz y paciencia, me explicó desde el principio, desde que envió a su único hijo a morir en la cruz del Calvario en una cruel muerte por usted, por mí, y que después de su ascenso el Señor Jesús dejó a sus discípulos encargados con la Gran Misión. Mateo 28:18-20 “Id y Predicad”.

Y muchos no creyeron el mensaje de Salvación, y por eso se quedaron, y yo le dije: Señor tantos se quedaron? , El me respondió con voz muy triste y pausada, recuerdo que Él me dijo: tantos.

Luego me llevó a otro lugar y me volvió a decir: Ven y Ve. Desde arriba miré a unas personas que estaban amarrados por las manos con cadenas, hombres y mujeres y daban vuelta alrededor de un tronco de madera alto, y estaban unos encapuchados con  látigos en sus manos y le daban latigazos a los que estaban amarrados y le volví a preguntar: Señor quienes son esos que están torturando?, Él me respondió: estos son cristianos que se quedaron, y aunque yo no entendía todo aquello me sorprendí, y le dije: cómo es eso Señor que se quedaron?, Él me respondió de nuevo: se quedaron porque no eran cristianos fieles y auténticos, vivían el evangelio de acuerdo a sus propias conveniencias, liviano, un evangelio,  sin compromiso, a su manera, de doble ánimo aparentan ante la gente cara de piedad. Y recuerdo que le dije: Ay! Señor y ahora que va a pasar con ellos. Y me dijo: ellos tienen una segunda oportunidad, y le pregunté: Cual Señor? Y me dijo: a ellos le van a torturar en gran manera y les van a obligar a maldecir mi nombre, y les van a colocar un sello; si ellos soportan y no maldicen mi nombre y no se dejan sellar, aunque maten su cuerpo, su alma no morirá, su alma será salva. Pero Él dijo con tristeza, pero muchos no van a soportar, muchos me van a negar y maldecir y se dejarán sellar, no podrán resistir tanta tortura.

Luego me sacó de allí y me llevó a otro lugar, y volvió a decirme: Ven y Ve. Era una habitación parecida donde se hacen los juicios en los tribunales de la tierra, habían como especies de bancos alrededor de ese recinto, pegado a las paredes y en esos yo vi hombres muy bien vestidos, hasta con palto y corbata, y mujeres también muy bien vestidas, pero pocas, eran más hombres que mujeres.
Y volví a preguntar: Señor quienes son estos y me respondió para asombro mío: estos son pastores que se quedaron. Que tremenda fue esa respuesta, fue tanta mi sorpresa y asombro, que le dije de nuevo: Señor como va a ser eso posible, si estos son pastores los cuales usted encargó y comisionó para que llevaran el Mensaje de Salvación, se hallan quedado. Yo no entiendo. Y me dijo: ya no con voz de tristeza, sino con un tono fuerte casi aireado, dijo: se quedaron:

Porque no predicaban la palabra, como estaba escrita, sino que la acomodaban a su conveniencia e interpretaban según como ellos deseaban, adulteraron las escrituras.
Porque no exhortaban el pecado, ellos miraban como pecaba la iglesia y no corregían,  por causa de ellos se quedaron muchos, porque no corregían el pecado.
Porque comercializaban con mi palabra, predicaban por dinero, pervirtieron el significado del Mensaje de Salvación.
Y para estos  no hubo oportunidad porque la Biblia dice: al que más se le da, más se le exige.

Me mostró también como iba a suceder el arrebatamiento de la Iglesia. Es como dicen las Sagradas Escrituras en un abrir y cerrar de ojos.

.Había un grupo de hermanos reunidos, es como si fuera una vigilia y yo también estaba, y de pronto empecé a oír un ruido semejante a un silbido, pero no un silbido completo, era como ruido de viento suave, y con el sonido se iban desapareciendo personas y yo iba quedando sola y entró un temor en mí, miraba para los lados y no los veía, miré para arriba hacia el cielo y dije: yo también quiero subir, no conocía a Jesús y oí una voz que me dijo: sin el Espíritu Santo nadie puede subir y en medio de mi ignorancia le dije: mándamelo pues. Que tremendo, me permitió subir, pero solo llegué al primer cielo, era solo nubes, allí vi una enorme puerta de madera, una madera tan linda y con unos tallados perfectos y hermosos, la puerta tenía forma de arco, yo me acerqué y cuando ya iba llegando me cerraron la puerta y me arrodillé a llorar, porque no me permitieron entrar. Saben por qué? porque yo no había confesado al Señor Jesús como mi Salvador, por eso no pude entrar.
 .
La Biblia dice: que si confesaras con tu boca y creyeres en tu corazón, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.

Hoy estoy ante ustedes testificando que Dios me levantó de entre los muertos, soy un milagro vivo, y puedo decirlo con base, el infierno es real, que si existe, a mí nadie me lo contó, yo no lo vi en película, ni por T.V, no lo leí en un libro, el infierno es real, yo estuve allí, en ese lugar tan terrible donde no hay un momento de tranquilidad, ni paz, y por pura misericordia, El Señor me saco de ese espantoso lugar de tormento.

Pero hay algo mucho más importante, también el cielo es real, existe, yo estuve allí, nadie me lo contó y que lindo es, cuanta paz hay allá. Anhelen estar allí, escapen por sus vidas, amigo que me oyes, el infierno es un lugar de tormento eterno, allá los demonios no se cansan de torturar a uno, yo lo vi.
Ruego al Altísimo que este testimonio sea de bendición a cada vida que lo oiga o lea.

Fuente: El Regresa

miércoles, 1 de mayo de 2013

El cristiano no necesita la droga

El daño irreparable de las drogas
Hoy en día, el abuso de drogas y narcóticos es un cáncer que está devastando nuestra nación.  Las drogas están virtualmente ligadas a la maldad y actividad criminal dentro de nuestra sociedad.

Aunque es evidente que el uso y abuso de drogas es indebido para los seguidores de Cristo, aún existen cristianos que quieren justificar su continuo uso de drogas. 
Recordemos que la Biblia dice que cuando nacemos de nuevo y somos una “nueva criatura en Cristo”, las cosas viejas han pasado y he aquí que Dios hace todas las cosas nuevas.  (2 Corintios 5:17). Es muy importante que los cristianos comprometidos con el Señor Jesús, y que aún estén esclavizados por el uso continuo de drogas y narcóticos que esclavizan la mente, sepan que existen siete razones para no seguir haciéndolo.

1.- LAS DROGAS TIENEN UNA CONEXIÓN CON BRUJERÍA Y HECHICERÍA

Apocalipsis 21:8: “ Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”La palabra Hechicería viene del griego Pharmakia, significa “hechicero”, uno que usa drogas, pociones, encantamientos, y embrujos.

La palabra inglesa para drogas, Pharmacy, viene de la misma raíz. Drogas y pociones han sido tradicionalmente usadas en brujería y rituales satánicos para inducir profundos estados de subconsiencia que permiten a las personas tener comunicación e interacción con demonios.  Reconociendo la relación satánica que tienen las drogas, podemos entender porque las personas que abusan de las drogas, terminan en estados de depravación y condenación por el pecado. En ningún lugar de la Biblia las drogas se han necesitado para acercar a las personas a Dios. Mas bien, siempre han sido usadas para relacionar a las personas atraiéndolas a los poderes del mal por influencias demoníacas.

2.- LAS DROGAS TIENEN UNA AFILIACIÓN OBVIA CON LOS DESEOS DE SATÁN.

En las noticias diarias, se reportan pleitos, asesinatos y muertes, robos y destrucción, todos ligados al mundo de las drogas.  De acuerdo con la Biblia, estas parecen ser las características que describen a Satanás. (Juan 10:10).  Satanás es la inspiración del mal que esta detrás del mundo destructivo de las drogas. Tiene sus propias armas ahí, ya que cuando las personas están bajo la influencia de drogas, salen a relucir los deseos torcidos de su corazón.   Entendiendo la relación satánica con las drogas, los Cristianos quizá encuentren fácil entender porqué las drogas no se combinan con un estilo de vida Cristiana. (1 Cor 10:21)

3.- EL USO DE DROGAS, CAUSA QUE OTROS CAIGAN.

De acuerdo con la Biblia, los creyentes son responsables de evitar nada que pudiera hacer caer a su hermano, o influir para que este rompa su relación personal con Dios. (Rom. 14:21) En el nombre de Jesús y por nuestra propia protección contra las tentaciones, la Biblia nos dice que refrenemos de cualquier cosa que “parezca” pecado. “Abstente de toda forma de maldad” (1 Tes. 5:22).  Aquellos que son maduros en el Señor, tienen que mostrar su estilo de vida como un ejemplo para otros a seguir, negando todos los deseos egoístas y las preferencias personales en orden de ministrar a aquellos que son menos maduros. (Rom 15:1-3).

4.- LOS CRISTIANOS NO SON MAS ELLOS MISMOS.

La Biblia dice que pertenecemos al Señor y que estamos para glorificarle a El con nuestro cuerpo y con nuestra forma de vida. 1 Corintios 6:20 1 Corintios 10:31.

5.- NO A LOS ESTIMULANTES QUE CIEGAN NUESTRA MENTE.

La Biblia alerta a los creyentes a no intoxicarse con alcohol, y por implicación otros estimulantes como las drogas que distorsionan nuestros pensamientos y la habilidad de controlar nuestros impulsos. En vez de eso, la Biblia nos exhorta a que estemos bajo la influencia del poder de Dios, esto es, que seamos llenados con Su espíritu quien nos dará Su poder, Su paz, y Su fuerza. (Efesios 5:17:18)

6.- HEMOS SIDO ALERTADOS A NO DESTRUIR EL TEMPLO DE DIOS.

1 Cor 3:16-17 “No saben que ustedes son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios mora en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a el. Porque el templo de Dios es sagrado, lo cual sois vosotros, santo es”. Una vez mas se nos recuerda que los cristianos somos posesión de Dios, y por lo tanto, somos donde el Espíritu Santo de Dios mora, por lo tanto, tenemos que considerar nuestros cuerpos como algo sagrado. – no algo que pueda ser ensuciado, o abusado-. La palabra destruir significa contaminar, deshacer o corromper.

7.-LAS ADICCIONES NO SON AGRADABLES A DIOS.

Una adicción es algo de lo que no podemos liberarnos por nosotros mismos. Es algo que sobrepasa nuestra libertad de escoger, y puede ser física o psicológica. Como cristianos, se nos ha dado el poder sobre nuestros hábitos o adicciones, no a ellas sobre nosotros. 1 Cor 6:12 “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas me convienen; todas las cosas me son lícitas más yo no me dejaré dominar de ninguna.”

Jesús Puede hacerte Libre!!

Si eres adicto a alguna droga, pídele a Jesús que te dé el poder para salir libre de eso. El lo hará.  No busques justificar tu adicción, más bien busca tu completa y total libertad. (Juan 1:12) “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen, en su nombre les dio potestad para ser hechos hijos de Dios”.  Busca a los pastores o líderes de tu iglesia y pídeles que oren por ti, te unjan con aceite consagrado y Dios promete que las oraciones de ellos por fe te ayudaran a ti. (Santiago 5:15). Agarra Coraje. Dios nunca condenará a una persona que lo busca a El, más si esta persona está tratando de crecer y acercarse y agradarle a El. Refúgiate en tu Dios, mantente cerca de El, y El te sacará con poder de esa vieja vida de pecado y condenación por las drogas. Recuerda que JESÚS VINO A DARÁ LIBERTAD A LOS CAUTIVOS.

Fuente: /reflexiones-biblicas.20m.com