Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

lunes, 22 de agosto de 2022

El peligro de no creer en el infierno

Cada vez menos estadounidenses creen en el infierno

Una encuesta reciente realizada por el Pew Forum on Religion & Public Life, de Estados Unidos, señala que el 59% de los norteamericanos no cree ya en el infierno, lo que supone un 12% menos que hace tan sólo siete años. La causa de esta caída de la fe en el infierno sería la globalización, señalan los expertos, que impide cada vez más que las personas vean a aquéllos que no comparten sus mismas creencias religiosas como merecedoras de un castigo eterno. Por Yaiza Martínez.

Una encuesta publicada este verano por el Pew Forum on Religion & Public Life, de Estados Unidos, señala que el 59% de los 35.000 norteamericanos encuestados cree en el infierno como “el lugar donde la gente que ha llevado mala vida y ha muerto sin arrepentirse es eternamente castigada”.

Aunque es un porcentaje muy alto, es menor que el 71% resultante de una encuesta realizada sobre este mismo tema por la Organización Gallup en 2001, explica el Pew Forum en un comunicado. Las encuestas de Gallup se usan frecuentemente en los medios de comunicación norteamericanos como representantes de la opinión pública.

El Pew Forum publica que, en Estados Unidos, el “escepticismo sobre el infierno está creciendo incluso en las iglesias y seminarios evangélicos, bastiones del evangelicalismo más conservador”. Estas iglesias son congregaciones cristianas generalmente protestantes, caracterizadas por un énfasis en la evangelización, una experiencia personal de conversión, y la fe en la Biblia.

La aldea global y el infierno

Según explicó Mike Wittmer, profesor de teología sistemática del Grand Rapids Theological Seminary estadounidense, “en un mundo plural, postmoderno, los estudiantes cada vez tienen más problemas para aceptar que la gente vaya al infierno para siempre porque no creen en lo correcto”.

La pregunta clave, de hecho, sería: “¿podría Dios enviar a alguien al infierno, aún siendo tan bueno como yo, simplemente porque no cree lo mismo que yo?” Según Wittmer, hace 20 años era más fácil creer en el infierno, cuando los misioneros intentaban convertir a gente que vivía en lugares aislados.

Pero hoy día, en la aldea global, muchas personas tienen contacto y buenas relaciones con personas de culturas y creencias distintas, y no pueden comprender cómo Dios iba a enviarlos al infierno sólo por ser diferentes a ellos. Wittmer señala que él ha notado que, en los últimos cinco años, estas ideas han invadido incluso las iglesias más conservadoras.

Por otro lado, la tolerancia hacia la diversidad ha contribuido también a la expansión de la perspectiva de un Dios benevolente que no censura, aseguran los expertos. La creencia en que todos deberíamos tener las mismas oportunidades en esta vida se extiende también a las consideraciones para la otra vida, afirmó Alan Segal, autor del libro «Life After Death: A History of the Afterlife in Western Religion.» El infierno, por tanto, tiende a desaparecer en la creencia popular.

Más creyentes, más temor

La encuesta del Pew Forum demostró que, a pesar de esta tendencia, las personas más creyentes de Estados Unidos siguen creyendo y temiendo el infierno. Es el caso de los protestantes evangélicos, los protestantes afroamericanos y los musulmanes. Por el contrario, una gran mayoría de judíos, budistas e hinduistas (al igual que ateos y agnósticos) señalaron no creer en el infierno.

Y es que el infierno no es sólo un concepto cristiano. También otras religiones y culturas tienen su propia versión de él. Por ejemplo, el Islam prevé el Juicio Final para todos los creyentes, y las referencias al fuego del infierno abundan en el Corán.

En éste se explica que, durante la vida, los ángeles escribanos anotan las acciones de los hombres, y que éstos serán juzgados de acuerdo con esos libros. El puente Sirat, que es delgado como un cabello, deberá ser atravesado por los que se dirijan al Paraíso, y aquél que caiga irá a parar a las llamas del infierno.

En el judaísmo, por otra parte, al menos inicialmente, se creía en el sheol, que es una existencia sombría a la que todos eran enviados tras la muerte. Posteriormente empezó a introducirse la idea de resurrección, siendo el castigo de los pecadores la muerte eterna, es decir, la imposibilidad de resucitar.

Perspectiva europea

Parecería, por tanto, según la encuesta del Pew Forum, que todas estas ideas de castigo tras la muerte por determinadas acciones o por falta de fe van decayendo, al menos en las mentes de los creyentes de diversas religiones de Estados Unidos.

En Europa, el 60% de los romanos católicos confiesa creer en Cristo, pero no en el infierno ni en el paraíso. La Iglesia Católica, según declaraciones recientes del Papa Benedicto XVI, defiende por su parte que “el infierno existe y no está vacío”.

Fuente: https://tendencias21.levante-emv.com/

miércoles, 10 de agosto de 2022

LAS DIVERSIONES Y ATRACCIONES

 ¿QUÉ DICE DIOS?

También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos,…amadores de los deleites más que de Dios, (2 Timoteo 3:1, 2)

Una de las metas principales en la vida del hombre es la felicidad. La felicidad puede ser difícil de encontrar. Muchas personas buscan la felicidad en los placeres y las diversiones. Buscan satisfacerse por hacer lo que les “da gusto”. Lo que “da gusto” en verdad puede ser perjudicial a su carácter y a su bienestar espiritual.

Mucha gente ha llegado a creer que la felicidad se encuentra en tener “más”. Se cree que el tener más bienes y conveniencias puede satisfacer. Por tener más tiempo libre y más libertad para actividades como los pasatiempos y deportes, esperan sentirse saciado. El sistema comercial y los medios de comunicación explotan esta creencia al máximo. Se sugiere que su producto o experiencia ofrece lo que otros no pueden. Compras se hacen que satisfacen sólo para un corto tiempo. Viajes se hacen con la esperanza de que algo más duradero pueda ser experimentado. Nuevos vehículos y más y mejor equipo deportivo se busca y se compra, pero esto no trae la verdadera paz.

Con intención de satisfacerse, la gente busca algo nuevo, algo impresionante, hasta algo violento o atrevido. Los parques recreativos ofrecen atracciones y aventuras que alcancen el límite de las emociones y prueban la resistencia del cuerpo y mente. La industria de entretenimiento ha respondido a los deseos de los hombres con resultados asombrosos. La televisión, películas, radio, internet, revistas y libros abundan con entretenimiento que es, al decirlo claro, vergonzoso. Por estos medios los deseos lujuriosos y golosos de la sociedad están atendidos. Muchas horas están gastados por el mirar, leer y escuchar materia que perjudica la mente, cuerpo y alma, y por consiguiente, el hogar.

Muchas veces el entretenimiento está usado como un medio para escapar la realidad del vacío que sentimos adentro. Las personas solitarias buscan algo para consolar el hombre interior. ¿Qué es en verdad lo que deseamos? ¿Qué en verdad responderá a las necesidades del alma? ¿Puede ser hallado en estos placeres? Aparte del gusto que recibimos de estas actividades, hay un deseo subyacente de sobresalir. Hay un deseo de superar nuestros semejantes o la norma establecida. Este deseo motiva a muchos buscar el renombre. El mundo deportivo exige y adquiere mucho dinero y atención. Hombres y mujeres dan la mejor parte de sus vidas a este esfuerzo.

Muchos de estos entretenimientos y actividades se buscan mayormente para el placer y gratificación propia. Nos preocupamos más por lo que nos beneficia que por lo que beneficia a otros. Mucho de la participación en los deportes, diversiones y actividades está motivado por el egoísmo. El éxito personal y los placeres son el impulso no expresado detrás de estos ampliamente aceptados pasatiempos.

Al dedicarse a este esfuerzo egoísta, lo siguiente pasa: las iglesias decaen, los programas de bienestar social están dejados al gobierno, y las personas indigentes pueden ser alimentados, más no atendidos. Aún más tragicamente, los niños no hallan la seguridad de un hogar estable. La gente se desilusiona con la vida que a su ver es sin sentido y vacío. Lo hallan cada vez más difícil hablar de las cosas que tienen valor. Se llena el vacío en el corazón con placeres egoístas, y así se oculta lo que falta en lo interior. Dios queda fuera.

EL ALMA DEL HOMBRE TIENE SED

Jesús dijo en Juan 4:10, 13 y 14 que tiene agua para darnos que siempre saciará nuestra sed. La necesidad profunda del alma ha de ser saciado. El alma es eterna, y sólo se saciará con verdades eternas.

La Biblia enseña que el cristiano es una persona contenta y feliz. Enseña que la felicidad se encuentra sólo por buscar primero la voluntad de Dios. “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33). Los hombres buscan la felicidad por medios egoístas, pero ni la fama, ni la fortuna, ni los placeres pueden proveer más que una gratificación momentánea.

Mucho de nuestra inquietud resulta de la incertidumbre tocante a nuestra relación con Dios. La cuestión del pecado, si no está resuelto en nuestra vida, afecta nuestra paz y causa que nos sentimos condenados. Los pecados llevados al Señor, sean grandes o pequeños, pueden ser borrados para siempre.

Dios tiene un plan para nosotros de modo que podemos sentirnos satisfechos. Dios quisiera dirigirnos a una sumisión completa a su voluntad, lo cual produce una satisfacción y paz que sobrepasan todos los placeres terrenales. Si seguimos la dirección de la Biblia, llena por completo cualquier necesidad que tenemos.

La Biblia enseña que podemos tener una comunión íntima con Dios. Su palabra puede ser la meditación del corazón. La paz nos puede acompañar de día y noche. El Espíritu Santo ha de ser nuestro consuelo y compañero constante. Esta relación espiritual con Dios es para cada quien que está nacido de nuevo y dispuesto a someterse voluntariamente a la dirección de Cristo en todas las áreas de su vida. Esta comunión íntima con Dios nos inspira a una vida de servicio que tiene muchas recompensas.

Las diversiones ofrecidas por el mundo no promueven el crecimiento cristiano. Las actividades, placeres y aun los modos de pensar que sirven al sí mismo, son contrarios a la vida en Cristo. “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:15-16). Pablo enseña en Romanos 8:5-7 que la mente carnal es enemistad contra Dios. La mente carnal ama las cosas de la carne en lugar de las cosas de Dios. El camino de los placeres parece tan bueno; sin embargo, reemplazará la devoción que necesitamos tener hacia Dios. Somos advertidos que en los postreros días, “habrá hombres amadores de sí mismos… amadores de los deleites más que de Dios” (2 Timoteo 3:2-4).

La Biblia tiene la respuesta para los que quieren saciarse en los placeres. Romanos 12:1-2 dice: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. El transformar la mente y la regeneración del corazón son esenciales si queremos agradar al Señor y hacer un juicio correcto de estos asuntos. Las diversiones y los placeres, cuando visto por la realidad de la eternidad, son un abuso serio de nuestros recursos y vidas.

Fuente: www.tratados.org

sábado, 23 de julio de 2022

Pide, busca y llama.

.¿A cuántos de nosotros nos gusta recibir algo cuándo lo pedimos?

¿A cuántos nos gusta buscar y encontrar aquello que estamos buscando como locos? También, queremos que la gente nos conteste rápido cuando les solicitamos algo.

En la Biblia, podemos encontrarnos con la hermosa promesa de que Dios responde cuando lo llamamos. Se deja encontrar cuando lo buscamos y nos da cuando pedimos algo (de acuerdo a su voluntad). El evangelio de Mateo dice así:

»Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá.  Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

-Mateo 7:7-8 (NBLA)

Este es un texto que ha sido mal interpretado a lo largo de la historia, incluso yo, he sido de aquellos que dicen “puedo obligar a Dios a darme todo lo que quiero porque la Biblia dice que si pedimos el nos tiene que dar”… “El está obligado a cumplir su Palabra”. Muchas veces esto trae frustración, pues quizá, lo estas haciendo con todo tu corazón, eres constante en tu petición, quizá estás buscando una y otra vez y llegas a sentir que no has encontrado nada, pero la Biblia no se contradice, Dios es fiel a sus promesas.

Si este texto en Mateo es una promesa real entonces ¿por qué Dios no nos da todo lo que pedimos? En el capítulo cuatro de su epístola, Santiago responde a esta pregunta: muchas veces no recibimos lo que pedimos porque lo estamos pidiendo mal. No me malinterpreten, hay muchas cosas que podemos pedir que son buenas: un mejor trabajo, un auto que funcione mejor, la sanidad de un ser amado, unas vacaciones, un cambio en el carácter de nuestros hijos o cónyuges, mejores instalaciones y equipos para la iglesia, etc. 

Este hermoso texto en Mateo está directamente relacionado con un tema más profundo que el pedir y recibir ciertas cosas materiales, pues para comprender correctamente la relación entre lo que escribe Mateo y lo que enseña Santiago, debemos comprender correctamente la relación que existe entre Dios y nosotros, así como el propósito verdadero de nuestras oraciones.

Mateo 7:9-11 plantea un ejemplo que nos puede ayudar a comprender más a detalle este tema:

¿O qué hombre hay entre ustedes que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenas dádivas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?

– Mateo 7:9-11

Mateo plantea preguntas de respuestas aparentemente sencillas, ¿Le darías a tu hijo una serpiente? La respuesta lógica es un no rotundo pero ¿por qué no se la darías? Porque sabemos que sería peligroso para él. Del mismo modo, no le darías a comer una piedra en lugar de un pan, pues podría lastimarse intentando ingerirla. Como un padre amoroso, Dios no va a arriesgar nuestras vidas y corazones cumpliendo peticiones que quizá, en nuestra corta visión, no alcanzamos a entender completamente. Hay veces en las que sin darnos cuenta estamos pidiendo serpientes cuándo lo que realmente necesitamos es un pez, en algunas otras, estamos buscando piedras cuando en realidad esperamos encontrar pan.

Dios no nos va a dar todo lo que pedimos, pero si nos va a dar todo lo que necesitamos. Las escrituras nos muestran en Mateo 6:32-33 que Dios sabe que tenemos necesidades, pero a pesar de ello la invitación del capítulo siete de Mateo es: pide, busca y llama. Esto se debe a que si somos hijos de Dios, debemos entender que nuestras oraciones (pedir, buscar, llamar) no tienen tanto que ver con que Dios haga o nos de lo que queremos sino con el hecho de alinear nuestra voluntad a la suya. 

“Desea lo que Dios desea y luego pide lo que quieras”

El verdadero propósito de la oración es aprender a conocer la voluntad de Dios, alinear nuestras peticiones a lo que Jesús enseña en Juan 14:13 o Pablo escribe en Efesios 5:10, aquellas cosas que terminan dando gloria a Dios. Este es el termómetro correcto para medir nuestras oraciones. ¿Lo que estoy pidiendo glorifica a Dios?

Si somos hijos de Dios debemos entender que el principal llamado de nuestra vida no es a lo que hacemos para Dios o lo que recibimos de Dios, sino a disfrutar a Dios mismo como los hijos amados de los que habla Efesios 5:1-2. Cuándo esto se vuelve una realidad en nuestra vida, esta realidad comienza a impactar nuestra vida de oración.

El objetivo de nuestras oraciones es pasar de una vida de peticiones a una vida de devociones, una vida en la que vivimos agradecidos y confiados en que Dios es un buen padre que nos conoce y nos da aquellas cosas que necesitamos para vivir la vida digna de su gloria que nos llamó a vivir.

Fuente: ayudapastoral.com

jueves, 14 de julio de 2022

¿Por qué un Dios bueno creó un diablo malo?

La Biblia dice que fue el diablo (o Satanás), en la forma de una serpiente, que tentó Adán y Eva y provocó su caída.  Eso revela una pregunta importante: ¿Porque Dios crearía un diablo ‘malo’ (un ‘adversario’) para corromper Su creación buena?

Lucifer – el Brillante

En realidad, la Biblia dice que Dios creó un espíritu poderoso, inteligente y hermoso, que era el jefe entre los ángeles. Se llamaba Lucifer (lo que significa ‘El que brille’) – y era muy bueno. Pero Lucifer también tenía libre albedrío, y podía hacer sus propias elecciones.  En un pasaje en Isaías 14 se encuentra la elección que tuvo:

!!Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. (Isaías 14:12-14) Lucifer, como Adán, se enfrentó a una decisión. Podía aceptar que Dios era Dios, o podía decidir de ser un dios para sí mismo.  Sus “Voy a” frecuentes demuestran que eligió desafiar a Dios y declararse a sí mismo como “Más Alto”.  Un pasaje en Ezequiel da una explicación paralela de la caída de Lucifer:

En Edén, en el huerto de Dios estuviste… yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector.

Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra… (Ezequiel 28:13-17)

La belleza, sabiduría y poder de Lucifer – todas las cosas buenas creadas en él por Dios – condujo al orgullo. Su orgullo condujo a su rebelión, pero nunca perdió ninguno de sus poderes y habilidades. Ahora está dirigiendo una revuelta cósmica contra su Creador para ver quién será Dios.  Su estrategia era reclutar a la humanidad para unirse a él – tentándolos a la misma elección que él hizo – amarse a sí mismos, independizarse de Dios y desafiarlo. El corazón de la prueba de Satanás – trabajando a través de otros la voluntad de Adán fue el mismo que el de Lucifer; simplemente se presentó de manera diferente. Ambos eligen ser ‘dios’ para ellos mismos.

Satanás – trabajando a través de otros

El pasaje en Isaías está dirigido al ‘Rey de Babilonia’ y el pasaje en Ezequiel está dirigido al ‘Rey de Tiro’. Pero con las descripciones dadas, está claro que no se aborda a ningún ser humano. Los “Voy a” en Isaías describe a alguien que fue arrojado a la tierra como castigo por querer colocar su trono por encima del de Dios. El pasaje en Ezequiel se dirige a un “guardián angélico” que un día se mudó al Edén y a la “montaña de Dios”. Satanás (o Lucifer) se pone a menudo detrás o a través de alguien más.  En Génesis, habla a través de la serpiente. En Isaías gobierna a través del Rey de Babilonia, y en Ezequiel posee al Rey de Tiro.

¿Por qué Lucifer se rebeló contra Dios?

Pero ¿por qué querría Lucifer desafiar al Creador todopoderoso y omnisciente?  Parte de ser “inteligente” es saber si puedes vencer o no a tu oponente. Lucifer puede tener poder, pero eso aún sería insuficiente para vencer a su Creador. ¿Por qué perder todo por algo que no podría ganar? Yo pensaría que un ángel “inteligente” habría reconocido sus limitaciones contra Dios – y contendría su revuelta. ¿Entonces porque no lo hizo?  Esta pregunta me desconcertó por muchos años.

Pero después me di cuenta de que Lucifer solo podía creer que Dios era Su Creador todopoderoso por fe, lo mismo que nosotros. La Biblia sugiere que los ángeles fueron creados durante la semana de la Creación.  Por ejemplo, un pasaje en Job dice: Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo: “Donde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.

Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios Job 38:1-7

Imagine a Lucifer siendo creado y volviéndose consciente en la semana de la creación, en algún lugar del universo. Todo lo que sabe es que ahora él existe y es consciente de sí mismo, y también que hay otro Ser que pretende haberlo creado a él y al universo.  Pero ¿cómo sabe Lucifer que esta afirmación es cierta? Tal vez, este supuesto creador apareció justo antes de que Lucifer apareciera. Y ya que este “creador” llegó antes, era (tal vez) más poderoso y (quizás) más conocedor que él, pero tal vez no. Quizás, tanto él como el ‘creador’ acababan de aparecer. Lucifer solo podía aceptar la Palabra de Dios que Él lo había creado y que Dios mismo era eterno e infinito. Y en su orgullo, él eligió creer en su fantasía en su lugar.

Tal vez parezca descabellado que Lucifer creería que tanto él como Dios (y los otros ángeles) simplemente “aparecieron”.  Pero es la misma idea básica detrás de los últimos pensamientos en la cosmología moderna.  Hubo una fluctuación cósmica de nada, y luego de esta fluctuación surgió el universo – esa es la esencia de las teorías de la cosmología moderna. Fundamentalmente, todos -desde Lucifer hasta Richard Dawkins y Stephen Hawkings y hasta usted y yo- debemos decidir por fe si el universo es autónomo o si fue creado y sostenido por un Dios Creador.

En otras palabras, ver no es creer.  Lucifer habría visto y conversado con Dios. Pero todavía tendría que aceptar ‘por fe’ que Dios lo había creado. Mucha gente dice que, si Dios simplemente ‘aparecía’ a ellos, entonces creerían.  Pero en la Biblia mucha gente vio y oyó a Dios, pero aún no tomó en cuenta su Palabra. El problema era si aceptarían y confiarían en Su Palabra acerca de Sí mismo y de ellos mismos. Desde Adán y Eva, hasta Caín y Abel, Noé, los egipcios en la primera Pascua, el cruce israelita del Mar Rojo, y hasta los que vieron los milagros de Jesús: “ver” nunca dio lugar a la confianza.  La caída de Lucifer es consistente con esto.

¿Qué está haciendo el diablo hoy?

Entonces, según la Biblia, Dios no creó un “diablo malo”, sino que creó un ser angélico poderoso e inteligente. A través del orgullo, dirigió una rebelión contra Dios, y al hacerlo se corrompió, manteniendo su esplendor original.  Tú, yo y toda la humanidad ya somos parte del campo de batalla en este concurso entre Dios y su “adversario” (diablo). La estrategia del diablo no es rodearse de siniestras capas negras como ‘Jinetes Negros’ en El Señor de los Anillos y poner maldiciones sobre nosotros.  Su estrategia es buscar a engañarnos de la redención que Dios había prometido al principio de los tiempos, a través de Abraham, a través de Moisés, y luego llevado a cabo en la muerte y resurrección de Jesús.  Como dice la Biblia:

Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. (2 Corintios 11:14-15)

Debido a que Satanás y sus siervos pueden enmascararse como ‘luz’, somos más fácilmente engañados. Quizás es por eso que el Evangelio siempre parece ir en contra de nuestros instintos y contra todas las culturas.

Fuente: /buenanoticia.org/

domingo, 3 de julio de 2022

Los Servidores de Satanás II Derek Prince

El blanco primordial de las maldiciones satánicas y otras armas ocultistas son los servidores de Dios y de Jesucristo.

 Los satanistas reconocen correctamente quienes son sus principales enemigos, y de acuerdo con eso, dirigen sus ataques contra ellos. 

A la mitad de la década de 1980, un lider de la iglesia satánica en Norteamérica fue entrevistado en la televisión. Se le preguntó si era verdad que los satanistas practicaban los sacrificios humanos. El replicó: “Nosotros ejecutamos sacrificios humanos por poder, pudiera decirse, la destrucción de seres humanos que pudieran, digámoslo así, crear una situación antagónica hacia nosotros, en forma de maldiciones y embrujos”. Este cargo no fue hecho por algún crítico hostil; él mismo lo admitió voluntariamente. En Israel, bajo la ley de moisés, esto hubiera sido castigado con la muerte. En nuestra cultura contemporánea, sin embargo, las prácticas ocultistas no son un delito, y no implican un castigo, incluso si se usan para matar personas.

La declaración del satanista citada arriba revela el uso de las maldiciones y embrujos para matar personas, pero en modo alguno los absuelve del cargo de realizar sacrificios humanos.

El siguiente reportaje del New York Times del 12 de abril de 1989, contiene evidencia repugnante proveniente de Matamoros, México: El martes funcionarios (mexicanos y norteamericanos) encontraron los cuerpos de doce personas, incluso el de un estudiante de la Universidad de Texas de 21 años que había desaparecido aquí hacía un mes, en ocho rústicas tumbas en un (rancho remoto cerca de la frontera norteamericana). Hoy, en una conferencia de prensa aquí en Brownsville, Texas, los funcionarios dijeron que los responsables de los asesinatos eran una pandilla de narcotraficantes, que consideraban que los sacrificios humanos serían “un escudo mágico” que los protegería de la policía.

Entre los sospechosos todavía sin capturar, está un acusado de contrabando de drogas identificado como Adolfo de Jesús Constanzo, nativo de Cuba, a quien los otros llaman el padrino.

La policía dijo que él ordenó los asesinatos rituales, señalando al azar en las calles de la ciudad a hombres jóvenes para que sus seguidores los secuestraran, los asesinaran y los mutilaran en el rancho.Los funcionarios describieron los asesinatos como una torcida mezcla de sacrificios y magia negra de Haití, Cuba y Jamaica. También había informes de varios lugares en los Estados Unidos del sacrificio de bebés y niños pequeños, llevados a cabo por satanistas como parte de sus rituales.

El blanco primordial de las maldiciones satánicas y otras armas ocultistas son los servidores de Dios y de Jesucristo. Los satanistas reconocen correctamente quienes son sus principales enemigos, y de acuerdo con eso, dirigen sus ataques contra ellos. Esto queda ilustrado gráficamente por un incidente que me relató un ministro amigo. Una mujer cristiana conocida de mi amigo estaba comiendo con su familia en un restaurante en Nueva Orleáns, considerado como el centro espiritual de la hechicería en los Estados Unidos.

Mientras estaban a la mesa, se dirigieron a ellos unos satanistas que habían entrado al restaurante para “testificar” de la misma forma que algunos cristianos podrían hacerlo, yendo de mesa en mesa. Estaban en el acto de reclutar personas para el satanismo y mostraron a la mujer un tratado impreso para el año 1988, subrayando el siguiente programa mundial de seis puntos, que sería acompañado por ayuno y oración (¡):

1. Que el Anticristo se manifestara muy pronto.

2. Que los ministros, líderes y misioneros cayeran.

3. Que los ministerios y las obras de Dios fueran destruidas.

4. Que los cristianos se volvieran satisfechos de sí mismos, queriendo la paz por sobre todas las cosas, y buscaran iglesias que no predicaran un evangelio completo con pastores que se mantuvieran tranquilos sin importar de qué pecado se tratara.

5. Que los cristianos dejaran de ayunar y de orar.

6. Que no se hiciera caso de los dones del Espíritu Santo.

Esta no es más que una de muchas evidencias que la Iglesia de Jesucristo está actualmente bajo un intenso y sistemático ataque de fuerzas de Satanás. ¿Qué puede hacer la iglesia? Cristo derrotó a Satanás en la cruz. ¿Cómo podemos, ante todo, defendernos; y después hacer de la victoria de Cristo una realidad diaria en nuestra vida personal y en nuestras iglesias? La historia del intento de Balaam de pronunciar una maldición sobre Israel proporciona algunas ideas aclaradoras. Dios intervino a favor de Israel y cambió la maldición propuesta en una bendición. ¿Qué vio Dios en la conducta de Israel en aquel momento que lo movió a tomar partido en su favor contra Satanás?

He aquí algunos factores importantes que juntos atrajeron el favor de Dios sobre su pueblo:

1. El pueblo de Israel marchaba en cumplimiento de los planes de Dios para ellos.

2. Ellos eran guiados sobrenaturalmente, día y noche, por una nube y una columna de fuego. Esto corresponde a la dirección del Espíritu Santo para los creyentes del Nuevo Testamento. (Rom 8:14)

3. Eran una nación bajo disciplina, con líderes designados por Dios y leyes dadas por Dios.

4. Sus relaciones estaban cuidadosamente ordenadas de acuerdo con un patrón divino. Este patrón armonioso de relaciones fue hermosamente descrito en la propia visión que Balaam ofrece de ellos en Números 24:5-6: ¡Cuán hermosas son sus tiendas, oh Jacob, tus habitaciones, oh Israel! Como arroyos están extendidas, como huertos junto al río, como áloes plantados por Jehová, como cedros junto a las aguas. Es obvio que esta no fue una descripción literal de Israel, puesto que en aquel momento ellos estaban acampados en un área desértica.

5. Mucho de lo anterior se debió al hecho de que entre ellos se había purgado toda una generación de israelitas incrédulos y desobedientes.

¿Cuáles son las lecciones que hay que aprender de esta descripción de Israel? Sus características principales pudieran resumirse así: Israel era una comunidad ordenada, disciplinada y guiada divinamente, viviendo en armonía unos con otros. En otras palabras: Israel no era sólo una asamblea de individuos que “hacía cada uno lo que se le antojaba”. Dios no ha cambiado en lo que se refiere a lo que busca en su pueblo; ni Satanás ha cambiado en sus tácticas contra el pueblo de Dios. Si la iglesia no llena ahora los requisitos para recibir el favor y la protección de Dios, hay un solo remedio: la iglesia tiene que cambiar. Por desgracia, el relato de la estrategia de Balaam contra Israel no termina con una victoria total para Israel. Habiendo fracasado en su intento de poner una maldición sobre Israel, Balaam recurrió a una segunda táctica:

Aconsejó a Balac que usara a las mujeres moabitas como trampa, a fin de seducir a los hombres de Israel, primero, para que cayeran en la inmoralidad sexual y, segundo, en la idolatría. Si bien el primer intento de Balaam falló, su segunda táctica triunfó. Después de eso, no hubo necesidad de pronunciar maldición alguna sobre los israelitas. Con el quebrantamiento del primer mandamiento de Dios, trajeron la maldición del propio Dios sobre sí mismos, y 24.000 de ellos perecieron ( Números 25). En Números 31:16, Moisés declara específicamente que esto se produjo por causa del consejo de Balaam.En 1 Corintios 10:8 Pablo sostiene que este incidente es una advertencia para los creyentes en el Nuevo Testamento. Las tácticas engañosas de Balaam son también mencionadas en tres pasajes 2 Pedro 2:15-16, Judas 11 y Apocalipsis 2:14.

Es obvio que la estrategia de Balaam contra Israel contiene importantes advertencias también para los creyentes del Nuevo Pacto. La lección central es simple: los cristianos que están viviendo en obediencia disciplinada a Dios y en armonía unos con otros pueden contar con Dios para su protección contra Satanás. Pero los cristianos indisciplinados, desobedientes y que no están en armonía, pierden su derecho de implorar la protección de Dios.

 Fuente: https://www.sigueme.net/

martes, 28 de junio de 2022

Los Servidores de Satanás I

Tema del predicador DEREK PRINCE

Satanás ya ejerce dominio sobre la gran mayoría de la humanidad; todos los que están en actitud rebelde contra Dios. En efesios 2.2 se le describe como el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia

Pondremos al descubierto una fuente de maldiciones totalmente diferente: los servidores de Satanás.

Las actitudes de los cristianos hacia Satanás varían entre dos extremos. Algunos totalmente hacen caso omiso de Satanás, y tratan de actuar como si no fuera real. Otros tienen miedo de él y le dan mucha más atención de la que merece. Entre esto dos extremos hay un equilibrio bíblico.Satanás es un ser creado, un ángel rebelde, que fue expulsado del cielo de Dios. Gobierna sobre un reino espiritual de ángeles malignos y rebeldes, junto con espíritus malignos menores, a quienes se llama demonios.

El nombre Satanás significa “Adversario” u “oponente”. Es el inalterable e implacable enemigo de Dios y de su pueblo y sus propósitos. Se ha propuesto someter bajo su dominio a toda la humanidad y su táctica principal es el engaño, del cual él es un maestro. En Apocalipsis 12.9 se le describe como: El gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero.Satanás ya ejerce dominio sobre la gran mayoría de la humanidad; todos los que están en actitud rebelde contra Dios. En efesios 2.2 se le describe como el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.

La mayor parte de éstos no tienen un cuadro claro de su condición real. Son llevados simplemente por doquier por fuerzas que no comprenden ni pueden controlar.

Entre ellos, sin embargo, hay quienes deliberadamente se han abierto a Satanás, aún cuando quizás no se hayan dado cuenta de su verdadera identidad. En persecución del poder y la ganancia material, se dedican a cultivar sistemáticamente las fuerzas sobrenaturales que Satanás ha cedido a ellos.Estos servidores de Satanás son reconocidos en casi todas las culturas y se les ha dado muchos títulos diferentes: hechiceros, curanderos, mchaui, chamanes, “tojanga”, magos, brujos, sacerdotes o sacerdotisas de Satanás, etc. En casi todas las culturas tribales alrededor del mundo hay un nombre especial para esta clase de persona.

Jesús mismo es nuestra principal fuente de información en lo que respecta a Satanás. Cuando envió setenta discípulos a fin de preparar el camino ante él, ellos regresaron con gozo diciendo:

Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

A esto Jesús respondió: He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Lucas 10:17-19.Jesús no negó que Satanás fuera real o que tuviese poder. Pero prometió a sus discípulos que la autoridad que él les confería les daría la victoria sobre el poder de Satanás y los protegería contra todos sus intentos de hacerles daño. Es importante que todos los servidores del Señor reconozcan la autoridad que él les ha dado y aprendan a ejercerla con efectividad.

Las maldiciones son una de las principales armas que los servidores de Satanás usan contra el pueblo de Dios. Esto es muy patente en la historia de Balac y Balaam en Números 22-24.

Balac era rey del territorio de Moab, al este del Jordán. En su viaje desde Egipto a Canaán, Israel había acampado en la frontera de Moab. Balac sintió amenazado su reino, pero carecía de la fuerza o el valor que se necesitaba para lanzar un ataque abierto contra Israel. En cambio alquiló a Balaam para que pronunciara maldiciones sobre ellos, esperando que Israel quedara así debilitado al punto que Moab pudiera derrotarlo. Balaam era un “hechicero” famoso en toda la región, que pedía grandes honorarios por sus servicios. Muchos cristianos hoy descartarían todo esto como “tonterías” supersticiosas, desprovistas de ningún poder real. La reacción de Dios, sin embargo, fue totalmente diferente. El consideró las maldiciones que Balaam podría pronunciar como una seria amenaza para Israel.

Por lo tanto, intervino, sobrenaturalmente y advirtió a Balaam que no aceptara la misión. Pero Balaam codiciaba las riquezas que Balac le había prometido. En su momento, sin embargo, cada vez que Balaam intentó pronunciar maldiciones sobre Israel, Dios intervino ¡y cambió en bendiciones las maldiciones que aquél se proponía pronunciar! Después, en Deuteronomio 23:5, Moisés le recuerda a Israel este incidente como evidencia del amor de Dios por ellos: Mas no quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.

Hace falta subrayar un hecho importante: Dios no consideró que las maldiciones que se proponía proferir Balaam fueran palabras huecas, sin poder. Las consideró como una grave amenaza para Israel, y por esta razón intervino personalmente para frustrar la intención de Balaam. El tiempo no ha cambiado el punto vista de Dios. El no desoye o empequeñece las maldiciones dirigidas contra su pueblo por los servidores de Satanás. Por el contrario, como dijo Jesús, Dios reconoce el poder de Satanás, pero capacita a sus propios servidores con un poder superior.

La Biblia presenta varias descripciones de las actividades de los servidores de Satanás. Estas sirven de advertencia a los servidores de Dios, contra quien se dirigen a menudo estas actividades satánicas.En Ezequiel 13:17-20, por ejemplo, Dios condena a ciertas profetisas o hechiceras falsas: Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro sobre las hijas de tu pueblo que profetizan de su propio corazón, y profetiza contra ellas, y di: “Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de aquéllas que cosen vendas mágicas para todas las manos, y hacen velos mágicos para la cabeza de toda edad, para cazar las almas!

¿Habéis de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así vuestra propia vida? ¿Y habéis de profanarme entre mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan, matando a las personas que no deben morir, y dando vida a las personas que no deben vivir, mintiendo a mi pueblo que escucha la mentira?”. “Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: “He aquí yo estoy contra vuestras vendas mágicas, con que cazáis las almas al vuelo”.

Algunos de los detalles no son claros, pero parece que estas mujeres desempeñaban el papel de hechiceras. Cualquiera que tenía una disputa con alguna otra persona las alquilaba para que se usaran sus artes mágicas contra aquella persona. Uno se sus métodos era poner encantamientos mágicos en las ropas de las personas. De este modo, “cazaban almas” y de verdad mataban personas inocentes. A cambio, les pagaban con puñados de cebada, o pedazos de pan. Esta no es una acusación exagerada que recuerde la Edad Media. Es un cargo que el mismo Dios hace contra estas mujeres. Además, los servidores de Satanás han usado métodos similares con los mismos propósitos a través de los siglos y todavía los siguen usando hoy.

En 1979-1980, en la ciudad de Bath en el oeste de Inglaterra, los arqueólogos descubrieron las ruinas de un templo de la diosa Minerva que databa del período romano. Los sacerdotes de este templo tenían un ministerio similar al de las hechiceras en los días de Ezequiel. La gente que quería vengarse de alguien, empleaba a los sacerdotes para que escribieran una maldición pertinente contra aquella persona. La escritura de la maldición requería habilidades especiales que sólo poseían los sacerdotes. Una vez que la maldición había sido escrita, se utilizaba alguna clase de ceremonia mágica para dirigirla contra la persona que era el blanco. Por todo esto, es claro, los sacerdotes recibían el pago correspondiente. También, los adoradores depositaban sus ofrendas votivas para la diosa dentro del manantial asociado con el templo.

Esta forma de usar las maldiciones y artes mágicas es todavía una parte familiar de la vida diaria en la mayoría de los pueblos del mundo, particularmente en Asia, África, Oceanía, América Central y América del Sur. El siguiente relato viene de un misionero amigo mío, quien ha vivido toda su vida en Zambia, en el África central, y está íntimamente familiarizado con las lenguas y las costumbres de la gente allí. En una conferencia general de cristianos en nuestro distrito rural de Zambia, el Espíritu Santo, había hablado una fuerte palabra profética llamando a la iglesia a la santidad. Muchos cristianos sintieron convicción de pecado en sus vidas y se arrepintieron de veras, confesando su pecado, y pidiendo el perdón de Dios.

Después del culto, un anciano de una de nuestras iglesias en una de las aldeas más remotas se acercó al predicador llorando y temblando en todo su cuerpo, confesando el terrible pecado de asesinato por hechicería.

El anciano le contó que durante años él había estado peleando con otro anciano colega mayor que él. La situación se había tornado tan mala que él decidió castigarlo yéndose al hechicero local y pagándole para que maldijera al otro anciano. El hechicero lo hizo muy contento, especialmente porque sabía que se suponía que estos hombres eran cristianos. Pidió que le entregara un elevado pago inicial y le dijo que volviera al día siguiente. Cuando regresó, el anciano encontró al hechicero sentado bajo un árbol con un espejo en su mano y un pote con una poción de brujería en la tierra delante de él. El hechicero entonces procedió a mojar todo el espejo con la poción, y pidió al anciano que mirara con cuidado en el espejo y le dijera lo que viese.Asombrado, el anciano vio el rostro de su compañero anciano muy claramente. En ese momento, el hechicero tomó una navaja y cortó el cuello del rostro que se reflejaba en el espejo. Inmediatamente el espejo se cubrió de sangre.

El anciano gritó: “¡Lo mataste! Yo sólo te pedí que lo maldijeras”. El hechicero replicó riéndose: ¡Creí que era mejor hacer el trabajo debidamente mientras estaba en ello!”

El anciano corrió a su hogar. Horrorizado se enteró de que su compañero anciano estaba realmente muerto, después de sufrir súbitamente una hemorragia misteriosa. El anciano estaba aterrorizado por las consecuencias de su acto, así que lo mantuvo callado hasta que el Espíritu Santo lo convenció poderosamente de su pecado. Afortunadamente para él, “cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia”. Mediante la confesión, el arrepentimiento y la fe en Jesucristo, el hombre no sólo alcanzó el perdón y la paz con Dios, sino la realidad del nuevo nacimiento.

Algunos lectores de occidente pudieran descartar todo esto como prácticas primitivas y supersticiosas del “Continente negro”. Pero la verdad es que incluso en las naciones más civilizadas, las prácticas ocultistas, que habían estado decayendo, otra vez están haciendo tremendos avances.

En Alemania Occidental, por ejemplo, muchos hombres de negocios, que nunca buscarían asesoramiento de un ministro cristiano, consultan regularmente a un adivino con respecto a sus tratos comerciales. (Continúa parte 2)

Fuente:Tomado del libro: Bendición o Maldición ¡Usted puede escoger!

domingo, 26 de junio de 2022

Derek Prince tremendo hombre de Dios

Derek Prince (1915-2003) fue un reconocido maestro de la Biblia. 

Su programa radial diario, Derek Prince Legacy Radio, llega a más de la mitad del mundo e incluye traducciones al árabe, chino, croata, malgache, mongol, ruso, samoano, español y tongano. Es autor de más de cuarenta libros, más de cuatrocientos cincuenta CDs y ciento cincuenta vídeos de enseñanza, muchos de los cuales se han traducido y publicado en más de sesenta idiomas.

Derek Prince nació en Bangalore, India, de padres británicos. Se educó como un erudito del griego y el latín en Eton College y la Universidad de Cambridge, Inglaterra, de donde obtuvo una beca en filosofía antigua y moderna. También estudió hebreo y arameo en la Universidad de Cambridge y en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Además, hablaba varios lenguajes modernos.

Mientras servía con el ejército británico en la Segunda Guerra Mundial, Derek comenzó a estudiar la Biblia y experimentó un encuentro con Jesucristo que cambió su vida. Por este encuentro, llegó a dos conclusiones: primera, que Jesucristo está vivo; segunda, que la Biblia es un libro verdadero, relevante y actualizado. Estas conclusiones alteraron todo el curso de su vida. Desde entonces, dedicó su vida al estudio y la enseñanza de la Biblia.

En 1945, al darle la baja del ejército en Jerusalén, se casó con Lydia Christensen, fundadora de un hogar para niños allí. Una vez casado se convirtió enseguida en el padre de las ocho hijas adoptadas de Lydia: seis judías, una árabe palestina, una inglesa. A finales de los años de 1950, los Prince adoptaron otra hija mientras Derek servía como director de una escuela en Kenia.

En 1963, Derek y Lydia emigraron a los Estados Unidos donde pastoreó una iglesia en Seattle. Conmovido por la tragedia por el asesinato de John F. Kennedy, Derek comenzó a enseñar a los estadounidenses la manera de interceder por su nación.

En 1968, los Prince se mudaron a Fort Lauderdale, Florida, y a principios de los años de 1970, Derek trabajó de cerca con otros destacados maestros de la Biblia.

Lydia Prince murió en 1975, y en 1978 Derek se casa con Ruth Baker (una madre soltera para tres hijos adoptados). Ruth murió en diciembre de 1988 en Jerusalén donde habían vivido desde 1981.

El 24 de septiembre de 2003, Derek muere mientras duerme en su casa en Jerusalén por insuficiencia cardíaca seguida a un prolongado período de salud cada vez más débil.

Derek Prince enseñó y ministró en seis continentes en el transcurso de siete décadas. Le sobreviven once hijos y una familia extendida de más de ciento cincuenta personas.”

Fuente: libreriadesafio.com

viernes, 10 de junio de 2022

La Compasión de Jesús

La Compasión: Una Marca Central de Jesús y Sus Seguidores

Mateo 22:36-40

Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo. 

La compasión debe ser sentimiento esencial de aquellos que se dicen seguidores de Jesucristo. La palabra compasión significa “sufrir juntos” y es un sentimiento que se manifiesta al percibir y comprender el sufrimiento de los demás y, por lo tanto, produce el deseo de aliviar, reducir o eliminar este sufrimiento. Al ver las noticias, caminar por las calles o simplemente al conversar con personas a nuestro alrededor es fácil darse cuenta que muchas personas están sufriendo por diferentes circunstancias. La tendencia natural y tristemente común incluso en muchos de aquellos que se dicen cristianos es juzgar a los demás y asumir que sus circunstancias negativas son consecuencia de sus malas decisiones. Es fácil amar a los que nos aman y preocuparnos por aquellos que son cercanos a nosotros, pero una marca central de Jesús y sus seguidores debe ser amar y tener compasión por todos sin importar quienes son o qué han hecho.

Sé que las afirmaciones anteriores pueden sonar fuertes por lo que es importante dar el sustento a mis palabras. La Biblia afirma claramente que el Dios del universo es compasivo y misericordioso (Isaías 54:8; Santiago 5.11). Nuestro Señor Jesucristo tuvo compasión por las personas a su alrededor (Mateo 9:36; 14:14; 15:32; Marcos 6:34; 8:2). Por lo tanto, como cristianos todos tenemos un llamado a ser compasivos con los demás (1 Pedro 3:8). Así que, la compasión es una marca central de los creyentes y una prueba inequívoca que muestra que realmente amamos a Dios y a nuestro prójimo.

El ambiente a nuestro alrededor es de confrontación y contienda por diversos temas sociales como migración, raza, posturas políticas y situación económica. Nuestra sociedad está dividida en estos y otros temas que nos llevan a diferenciar entre “nosotros” y los “demás”. En este ambiente de posturas divergentes lo natural es criticar a los otros y anticipar y celebrar su desdicha. Quizá usted como yo ya está cansado de vivir en este clima hostil que las redes sociales han magnificado grandemente. Muchos han perdido amigos y muchas relaciones familiares se han fracturado en los últimos meses como consecuencia del contexto social en el que vivimos.

Lo que no deja de sorprenderme y lo que motivó este pequeño artículo es encontrarme con frecuencia con posturas radicales y sin compasión de muchas personas que conozco y que sé son cristianos. Ver o leer su falta de compasión por los demás me rompe el corazón, pero también me ha hecho reflexionar sobre mis propias actitudes hacia aquellos que no piensan igual que yo. ¿Veo a los demás con los ojos de Jesús? ¿Amo a mi prójimo como a mí mismo? Si solamente amo a los que me aman o piensan igual a mí, entonces soy como cualquiera, pero no me comporto como un verdadero seguidor de Cristo (Mateo 5: 43-48).

Ser compasivo no significa estar de acuerdo o aprobar las decisiones de los demás. 

Evidentemente no todas las posturas son correctas y en ocasiones uno debe ser firme al defender los valores esenciales de los seres humanos. Pero lo que sí es claro es que nuestras palabras y actitudes deben ser hechas con gracia y nuestra actitud hacia los demás debe ser llena de compasión. Cuando nos ponemos en los zapatos de los demás podemos soportar sus cargas y así realmente cumplir la ley de Cristo (Gálatas 6:2).

Fuente: https://www.biola.edu/blogs/good-book-blog

miércoles, 8 de junio de 2022

HOMOSEXUALIDAD

1. ¿Cuál es la posición de la Biblia respecto a la homosexualidad?

Toda enseñanza y práctica debe alinearse con la Biblia, debido a que la Biblia es la Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16). Hay muchas opiniones que se basan en la “tradición”, la “razón” y la “experiencia”. Sin embargo, la iglesia subordina la tradición, la razón y la experiencia a las Sagradas Escrituras. Desde una perspectiva cristiana, toda “verdad” es válida, siempre y cuando se ajuste a la Palabra de Dios. Veamos ahora lo que las Escrituras manifiestan respecto a la conducta homosexual.

A. Levítico 18:22 “No te echarás con varón como con mujer; es abominación”.

B. Levítico 20:10-16

10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

11 Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos.

12 Si alguno durmiere con su nuera, ambos han de morir; cometieron grave perversión; su sangre será sobre ellos.

13 Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.

14 El que tomare mujer y a la madre de ella, comete vileza; quemarán con fuego a él y a ellas, para que no haya vileza entre vosotros.

15 Cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de ser muerto, y mataréis a la bestia.

16 Y si una mujer se llegare a algún animal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás; morirán indefectiblemente; su sangre será sobre ellos.

Entre los pecados sexuales castigados con la muerte, el incesto, el adulterio, la bestialidad y la homosexualidad están en la misma categoría. El judaísmo prohibía de manera contundente la homosexualidad, fundado sobre el “código de santidad” que Dios les dio en Levítico. El judaísmo era tajante respecto a su posición concerniente a las relaciones homosexuales; son una abominación. No hay ni una sílaba en la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis que apruebe la práctica homosexual. Por el contrario, es condenada de manera absoluta y universal.

B1. Argumentos en contra de los textos en Levítico. Muchas leyes en el (Antiguo Testamento) fueron consideradas obsoletas con el nuevo pacto.

Este es un punto válido. Por ejemplo Levítico 19:19 manifiesta: “Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos”.

¿Qué mandamientos son válidos para la iglesia hoy y cuáles son obsoletos? Se ha intentado diferenciar entre las “leyes rituales” y las “leyes morales” en el Antiguo Testamento. Las leyes rituales (alimentación, circuncisión, y numerosas leyes “externas”) eran las leyes que tenían el propósito de distinguir a Israel de sus vecinos paganos tanto en apariencia como en forma. Estas leyes eran específicas para el pueblo de Israel y no para las naciones. Las leyes morales tales como las referidas a los pecados sexuales son eternas (y se aplican tanto a Israel como a las naciones) y por lo tanto se aplican al nuevo pacto también. Estas distinciones tienen un peso esencial; sin embargo, no hay una sistematización ni distinción claras entre “ritual” y “moral”. Por esta razón debemos analizar el Nuevo Testamento.

C. 1 Corintios 6:9-11

9 ¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales,

10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.

11 Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios. [LBLA]

Como podemos ver en el texto de arriba, el Nuevo Testamento de manera explícita sostiene las leyes sexuales que fueron ordenadas para el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento. Esto quita la supuesta ambigüedad respecto a cuál de las leyes sexuales de Levítico son válidas para la iglesia hoy. El Nuevo Testamento constantemente ratifica las leyes sexuales que se encuentran en la Torá. El texto de arriba de manera explícita demuestra la enseñanza bíblica que la homosexualidad es considerada pecado, tanto en el antiguo como en el nuevo pacto.

Esto se repite en 1 Timoteo 1:9-11, “reconociendo esto: que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los transgresores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, 10 para los inmorales, homosexuales, secuestradores, mentirosos, los que juran en falso, y para cualquier otra cosa que es contraria a la sana doctrina, 11 según el glorioso evangelio del Dios bendito, que me ha sido encomendado”

La palabra griega “malakoi” en 1 Corintios 6:9 se traduce como “afeminados”, y “arsenokoitai” en 1 Timoteo 1:10 se traduce como “homosexuales” [LBLA]. Los estudiosos de los textos paulinos del Nuevo Testamento, tales como Richard Hays (Hays 1996, 382) y Robin Scroggs (Scroggs 1983, 106-108) han demostrado de una manera convincente que estas palabras son derivados directos de Levítico 18:22 & 20:13 que se encuentran arriba. Las traducciones de estas palabras se conforman a estos textos y varían en las diferentes versiones en español. La NTV traduce la palabra griega “malakoi” como “prostitutos”, y la RVR 1960 traduce “arsenokoitai” como “sodomitas”.

Además, en estos pasajes la palabra griega “porneia” que se traduce como “inmoralidades sexuales” [NTV], “fornicarios” [RVR1960] incluye todas las formas de comportamiento sexual pervertido. El marco de referencia para comportamiento sexual pervertido fueron las Escrituras, donde “inmoralidades sexuales” abarcaba todas las relaciones sexuales fuera del matrimonio entre el esposo (hombre) y la esposa (mujer), (Levítico 18:6-30). Las prohibiciones contra la “porneia” (inmoralidad sexual o fornicación) aparecen en el Nuevo Testamento al menos veinticinco veces, muchas de ellas en boca de Jesús (Marcos 7:21).

En 1 Corintios 6:9-11 o en 1 Timoteo 1:10 Pablo no está debatiendo si la homosexualidad es un comportamiento pecaminoso, así como no está debatiendo si la idolatría, la borrachera, los robos o los adulterios son pecados. Pablo simplemente está manifestando que tal comportamiento (el cual de manera absoluta incluye a la homosexualidad) es inconsistente con la vida nueva en el Mesías Jesús. Pablo advierte a la iglesia que las personas que practican tal comportamiento no entrarán en el reino de Dios. También queda claro que algunos en la iglesia habían practicado la homosexualidad en su vida anterior, es decir, antes de entrar en la nueva vida en Cristo. Por lo tanto todas las personas pueden ser potencialmente redimidas de la homosexualidad, así como pueden serlo de cualquier clase de vicios espirituales.

D. Romanos 1:24-27

24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,

25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,

27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

En este pasaje Pablo demuestra cuáles son las consecuencias de que Dios (1:24, 26, 28) permita que los seres humanos sigan sus propios deseos y pasiones. La ira de Dios en este pasaje no es en respuesta a las inmoralidades, por el contrario las inmoralidades son las consecuencias de la ira de Dios. En otras palabras, el castigo de Dios para la humanidad es permitirles que sigan sus propias estrategias. Los deseos desenfrenados de los seres humanos son “contra naturaleza”. Por lo tanto, el castigo de Dios es en esencia permitir que los deseos “contra naturaleza” de los seres humanos sigan su curso. Que tanto las mujeres como los hombres cambien las relaciones naturales  por las que son contra naturaleza  es una evidencia contundente para Pablo de que “la ira de Dios se revela” (1:18).

Afortunadamente, el “evangelio… es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” (Romanos 1:16). La ira de Dios puede ser evitada a través del poder de la cruz, la cual tiene la capacidad de reemplazar nuestra “mente reprobada” (Romanos 1:28) con la “mente de Cristo” (Filipenses 2:5), cuyos deseos se ajustan a la voluntad y propósito de Dios.

D1. Argumento contra Romanos 1.24-26 – La homosexualidad es ‘natural’ para algunas personas.

Un argumento común a favor del comportamiento homosexual es que este es ‘natural’ para algunas personas, es decir, algunas personas nacen con esa predisposición. Esta lógica produce una moralidad basada en la predisposición o en lo que es ‘natural’. Si de ‘manera natural’ me siento atraído por el mismo sexo, entonces debe ser bueno. La enseñanza cristiana no está en desacuerdo con el hecho de que la humanidad tiene una predisposición ‘natural’ a tener actitudes y comportamientos que son inherentemente equivocados. Por lo tanto, ¿qué pasa si soy naturalmente egoísta, violento o tengo la predisposición a la adicción o al adulterio o a la pedofilia? ¿Esa ‘inclinación natural’ hace que por lo tanto eso sea ‘bueno’? La Biblia enseña que la naturaleza de todas las personas es corrupta y debe ser regenerada por Dios. Por lo tanto, por Cristo. Entonces todos los seres humanos nacen naturalmente con una gran cantidad de perversiones; como cristianos confiamos que Dios producirá en nosotros un NUEVO ‘natural,’ el cual es producto del Nuevo Nacimiento en Cristo. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Cor. 5.17).

2. Jesús nunca habló directamente sobre la homosexualidad.

Algunas personas sostienen que debido a que Jesús nunca confrontó de manera directa el tema de la homosexualidad, de manera tácita la aprobó. Este es un argumento basado en el silencio. Hay por lo menos tres objeciones a esta lógica.

A. Jesús nunca abordó de manera directa la bestialidad ni la pedofilia. Este hecho no justifica su inclusión tácita en el estilo de vida de los redimidos.

B. Jesús de manera directa confronta “porneia” (Mateo 15:19) (que a menudo se traduce como fornicación o inmoralidad sexual), la cual incluye todo comportamiento sexual fuera del matrimonio entre un hombre y una mujer. Por lo tanto, Jesús sí habla de la práctica homosexual de manera directa. Por favor tenga en cuenta que el judaísmo del siglo primero reconocía universalmente que el comportamiento homosexual era pecado, así como el adulterio y todas las otras relaciones fuera de los lazos del matrimonio heterosexual.

C. El propósito de Jesús no es dejar de lado la Ley de Moisés.

17 “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos” Mateo 5:17-20.

“La Ley de Cristo” era en muchos sentidos más “difícil” que la Ley de Moisés porque Jesús ordenó que se obedeciera el propósito original de la Ley. Mientras que “cualquiera que matare será culpable de juicio” (Mateo 5:21) según la Ley, ahora “yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” (Mateo 5:22) y “expuesto al infierno de fuego”. Mientras que el adulterio fue prohibido en la Ley, ahora “cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” y es condenado, debido a que esa es indudablemente la fuente del comportamiento adúltero. En resumen, el Mesías no vino a dejar de lado la Ley, sino a cumplir su propósito original.

3. “La homosexualidad es ‘natural’ para algunas personas. Dios no querría prohibir ‘la inclinación natural’ de una persona.”

Primero, en nuestro análisis de Romanos 1:24-26 que se encuentra arriba, vimos que el comportamiento homosexual no es natural, sino “contra naturaleza”. A la misma vez, debido a que Dios permitió que el hombre siguiera sus “pasiones vergonzosas”, el comportamiento homosexual puede parecer “natural” en nuestro mundo caído. Esta es precisamente la razón por la cual la sabiduría convencional actual que impulsa a seguir la receta personal para la felicidad, es una receta para destrucción. A menudo nuestras inclinaciones “naturales” hacia la felicidad son en realidad inclinaciones hacia la corrupción. Las Escrituras enseñan que no somos libres de pecar, sino que de hecho somos “esclavos del pecado” (Romanos 6:17).

A pesar de las inclinaciones personales, nuestra guía hacia lo que es “natural” y “bueno” son las Escrituras. Vale la pena tener en cuenta que la repugnancia que el comportamiento “malvado” le produce a Dios fluye del conocimiento de que el pecado es la fuerza que destruye a las criaturas de Dios. El deseo de Dios es que sus criaturas no sean destruidas por el pecado sino que sean libres de su poder para corromper.

“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” Juan 10:10.

3.a “Si Pablo hubiera encontrado relaciones monógamas y consensuadas del mismo sexo, las hubiera respaldado. Pablo condena solo las relaciones que explotan a los demás”.

Primero y principal, en Romanos 1:27 Pablo manifiesta de manera absoluta que la relación en cuestión es entre dos hombres que están de acuerdo, “y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres”. Pablo no tiene en mente ninguna clase de explotación. Segundo, había ejemplos contemporáneos del siglo primero de relaciones homosexuales no explotadoras que eran bien conocidas en la cultura grecorromana. Robert Gagnon, el notable erudito respecto a la práctica homosexual y la Biblia, en su ensayo A Book Not To Be Embraced [Un libro que no se debe aceptar] cita el discurso de Aristófanes en El banquete de Platón y el discurso de Calicrátidas en el Pseudo-Lucianic Affairs of the Heart [Los asuntos seudoluciánicos del corazón] como dos ejemplos dignos que eran conocidos en el mundo grecorromano del siglo primero, los cuales describen la práctica homosexual consensuada. Filón de Alejandría (25 a. C. – 50 d. C.) hace un comentario sobre El banquete de Platón, el cual era famoso en el siglo primero. Gagnon cita otras fuentes principales (que incluyen a Plutarco – 45-120 d. C.) las cuales prueban que la homosexualidad era aceptada en el contexto contemporáneo del apóstol Pablo.

En resumen, Pablo en Romanos 1:27 de manera clara se refiere a la práctica homosexual entre dos individuos que están de acuerdo. Segundo, como se podría esperar, había ejemplos de relaciones homosexuales consentidas no explotadoras en los tiempos y la cultura de Pablo. Por lo tanto, Pablo era consciente de las prácticas homosexuales consensuadas, y decididamente las prohíbe, en todas sus formas.

4. A los cristianos se les prohíbe “juzgar a los demás”.

“El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” (Juan 8:7).

“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido” (Mateo 7:1-2).

Algunos cristianos creen que decir que el comportamiento homosexual es pecado equivale a emitir juicios farisaicos. Con frecuencia se citan los dos textos de arriba para apoyar esta idea.

Primero, en Juan 8:7, los fariseos (líderes religiosos) traen a una mujer atrapada en el acto del adulterio. Cuando Jesús dice, “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella”, ¿creemos que Jesús estaba promoviendo una clase de amoralismo, ‘cada cual según su criterio’, como podemos decir? ¿Jesús era indiferente al pecado? ¿Jesús permitía tal comportamiento debido a que ‘nadie es perfecto’? La respuesta a esta pregunta se encuentra en el último versículo de este relato, el cual se cita con menos frecuencia: “y no peques más” (Juan 8:11b). Jesús abordó dos problemas en este relato, el error del adulterio y la hipocresía. Jesús con claridad no estaba abogando a favor del ‘liberalismo’ cristiano. Jesús no aprobó ni la hipocresía de los fariseos ni el adulterio de la mujer. Jesús confrontó ambos asuntos.

Es verdad que Jesús advierte sobre la tentación humana natural de interesarse exageradamente por los pecados de los demás, sin tener el mismo interés por los pecados personales. Sin dudas se nos advierte sobre no emitir juicios hipócritas. Es por esta razón que Jesús dice, “¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano” (Mateo 7:4-5). En resumidas cuentas, los pasajes citados arriba no presentan a Jesús indiferente al comportamiento pecaminoso. Tampoco presentan una ordenanza a los cristianos para que guarden silencio ante el pecado. Jesús claramente confronta tanto al pecado como al pecador, pero advierte que no seamos hipócritas al hacerlo.

5. Jesús aceptó a los rechazados por la sociedad de su época (leprosos, prostitutas, recolectores de impuestos, etc.). Jesús por lo tanto acepta el estilo de vida homosexual.

El ministerio de Jesús nos provee la definición correcta de ‘aceptación’. Primero, Jesús sí pasó una cantidad considerable de tiempo con los ‘marginados por la sociedad’. Esto se puede ver con claridad cuando se leen los Evangelios.

“Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: ‘Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores’” Lucas 7:34.

A Jesús con frecuencia lo criticaban por asociarse con ‘pecadores’. La pregunta para la iglesia es, ‘¿Cuál era el propósito de la asociación?’. ¿Jesús tocaba a los leprosos y los dejaba con lepra? ¿Jesús visitaba a la adúltera, la prostituta, al ambicioso, los santurrones y recolectores de impuestos y los felicitaba por su esclavitud al pecado? No. En cada uno de los casos Jesús confrontó la esclavitud en la que vivían, y los invitaba a la libertad. Los resultados fueron variados. En algunos casos los ‘pecadores’ reconocían su cautividad y eran liberados (La mujer samaritana, Juan 4; Zaqueo, Lucas 19). En otros casos el pecador se iba arrastrando sus cadenas (El joven rico, Marcos 10:17-31). El punto es claro: la asociación de Jesús con ‘pecadores’ era motivada por el deseo de ver la redención; no era una asociación que estaba de acuerdo con sus perversiones.

6. ¿Puedo ser ‘homosexual’ y cristiano?

Muchas personas creen con sinceridad que su identidad humana está unida indisolublemente con su sexualidad. Las Escrituras desafían esta idea. Nuestra identidad primordial como cristianos está en nuestra unión con Cristo (Efesios 2:6). “Cristo, vuestra vida” (Colosenses 3:4). Como seguidores de Cristo, a todos se nos demanda rendir nuestro “yo” a los pies de la cruz y “seguirlo” (Marcos 8:34). Nuestras atracciones sexuales no conforman el fundamento de nuestra identidad humana; Cristo es el fundamento y todos debemos sujetarnos a él. Nuestra identidad es el producto de lo que Dios dice sobre nosotros en su Palabra. Eso no implica negar ni esconder las cosas que nos atraen, en especial las que claramente no son parte del reino. Todos los cristianos tenemos atracciones y deseos que no se conforman con nuestra nueva naturaleza en Cristo. Las Escrituras los llaman “deseos engañosos”, los cuales forman parte de nuestra vieja naturaleza (Efesios 4:22). Estos son los pecados que nos “asedian” o nos “estorban”; pecados de los cuales se nos amonesta “despojémonos” (Hebreos 12:1). Si usted es cristiano y tiene atracción por el mismo sexo lo primero que necesita hacer es estar de acuerdo con la Palabra de Dios, que esa no es una atracción que viene del Padre. No sea tentado (como muchos lamentable e imprudentemente hicieron) a crear un “dios” que pueda estar de acuerdo con sus sentimientos, pensamientos, atracciones y acciones. Tiene que estar de acuerdo con Dios y su Palabra, la cual nos fue dada para redimirnos de la esclavitud. Solo Dios puede definir la realidad. La tentación es parte de la vida del discípulo (Mateo 6:13) y se puede resistir a través de la fidelidad de Dios hacia sus hijos (1 Corintios 10:13). Dejarnos llevar por nuestras tentaciones es una historia diferente. En 1 Corintios 6:9-11 (arriba) se deja en claro, sin embargo, que las personas pueden ser engañadas y pensar que la práctica del comportamiento homosexual es compatible con la vida cristiana. No lo es (en absoluto), y las personas que practican el comportamiento homosexual (así como la promiscuidad heterosexual) no heredarán el reino de Dios. Las Escrituras simplemente no conciben ningún escenario posible para el comportamiento ni la identidad homosexual.

7. Conclusión

En resumen, el canon de las Escrituras es tajante en su presentación del comportamiento homosexual como parte de la depravación humana. No puede haber una interpretación bíblica honesta que esté de acuerdo con este comportamiento bajo ninguna circunstancia. No hay ni siquiera una sílaba en las Escrituras que apruebe o apoye el comportamiento homosexual. La práctica homosexual, así como cualquier otra clase de comportamiento pervertido, no es irreversible. Aunque las Escrituras nos enseñan que todos nacimos en iniquidad, las Escrituras así mismo enseñan que el poder del evangelio es más poderoso que el poder del pecado y sus diversas manifestaciones.

La iglesia haría bien en asociarse con ‘pecadores’. Con demasiada frecuencia las iglesias no han sido sal y luz en sus respectivas comunidades, sino que se convirtieron en clubes sociales con mentalidad de ‘personas religiosas’. Si los cristianos no estamos socializando con los leprosos y los recolectores de impuestos del siglo veintiuno, entonces hemos perdido nuestro llamado. El cuerpo de Cristo debería buscar y amar a los homosexuales, escuchar con atención lo que les hace daño, sus luchas y atracción hacia el mismo sexo, y guiarlos a la libertad que viene a través del arrepentimiento y la fe en Jesús, mediante el poder del Espíritu Santo.

Fuente: https://evangelicalbible.com/