Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

jueves, 11 de abril de 2013

¿Puedo suicidarme e ir al cielo?


La Biblia y el Suicidio
 ¿Está bien suicidarse y aún irse al cielo? 



Hoy escuchamos respuestas vagas como estas: “Bueno a mí me parece que... tal vez lo que quiere decir es...” o “Bueno... eso depende de cómo se interpreta... Es algo que cada quien debe decidir, siempre que uno sea sincero”. Este tipo de argumentos y tanta incertidumbre sólo crea mayor confusión y conduce a muchos cristianos a una vida peligrosamente comprometida con el ocultismo, sopretexto de “experiencias espirituales avanzadas”. Hoy, como el los días de la Reforma de Lutero, debemos volver nuevamente a la Biblia, leyéndola guiados por el Espíritu Santo, creyendo en sus enseñanzas y viviendo como cristianos. Le invito a que examine conmigo este intrincado tema del suicidio. Es probable que tal vez no le agrade el desarrollo de este tópico desde un ángulo puramente bíblico, pero quiero que sepa que Dios me llamó al ministerio de su Palabra, no de la mía, ni la de ningún maestro por famoso que sea este.

¿Qué es el suicidio?
No es necesario investigar mucho, pues todos sabemos que suicidio es ocasionarse uno mismo la muerte. Sea esto en forma lenta y progresiva, como por ejemplo mediante alguna droga, el alcoholismo, privarse de la comida, o bien, darse un tiro en la sien, tirarse de un décimo piso, ahorcarse, tomar veneno, etc. No importa la razón, el suicidio es siempre suicido. “Acabar con la vida” – dicen algunos, pero nada más lejos de la realidad. El suicidio no acaba con la vida, solamente le pone fin a las oportunidades que la vida nos ofrece mientras estamos en nuestro cuerpo. La persona que se suicida va a la eternidad completamente consciente de sí misma, de los demás y de lo que ha hecho con su vida.

Es completamente increíble saber hoy, que muchos “consejeros” cristianos hablan del suicidio como algo que... “acelera nuestra partida a la presencia del Señor”. Mucho me gustaría que me mostraran algún texto bíblico que diga que el suicidio es un camino aceptable (aunque no sea el mejor) delante de Dios, para que el salvo acelere su partida a la presencia del Señor. Por la Biblia conocemos la vida de gigantes espirituales como Juan el Bautista; la de profetas del Antiguo Testamento, tal como Jeremías, que sufrió tanto, lo mismo que muchos otros; también sabemos de Pablo quien estuvo prisionero por años sabiendo que le esperaba la muerte en cualquier momento, sin embargo a ninguno de ellos se les ocurrió jamás el suicidio.

El suicidio es pretender uno mismo hacer el papel de Dios y decidir cuándo debe terminar nuestra carrera terrenal. En el fondo de este problema se puede percibir la idea de que, al menos en ciertas circunstancias, uno puede hacer el papel de Dios y que esto, está perfectamente bien. Una pregunta muy frecuente es: “¿Puede un cristiano llegar a suicidarse?”. Y la respuesta de muchos hoy es: “Por supuesto que sí, y lo único que le sucede es que llega antes que los demás a la presencia de su Salvador”.
Al estudiar el suicidio más detenidamente, debemos analizar unos cuantos elementos y no llegar a conclusiones precipitadas que sólo abrirían una brecha muy peligrosa, pero sobre todo antibíblica. El hecho de que haya líderes de renombre que enseñen estas cosas, no implica necesariamente que sean aceptables.

Los suicidios en la Biblia

1. EL REY SAÚL – Usted se sorprenderá cuando lea la Biblia y descubra a los personajes que se quietaron la vida. ¡No hay uno solo, entre los hombres de Dios, que lo haya hecho! Esta es razón más que suficiente para que mantengamos alejado de la mente el sólo pensamiento de semejante intento.

El rey Saúl se había alejado de Dios, hasta el punto que fue a consultar a una adivina en Endor. Al ser rechazado por Dios buscó refugio en Satanás a través de una hechicera, costumbre pagana estrictamente prohibida para aquellos que conocen al Señor. Al pelear contra los filisteos, Dios no acudió a auxiliar a este rey apóstata y él no tuvo otra alternativa que el suicidio. La Biblia dice: “Y arreció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspázame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones” (1 S. 31:3-6).

Note que tanto Saúl como su escudero, ambos suicidas, tuvieron temor. El miedo es uno de los aliados del suicida en potencia. Si hay algo que los no salvos tienen en común, es el temor. Esto se debe a que no viven en comunión con Dios. Saben que están lejos de él, y llega un punto en que el Señor los abandona a su suerte aunque clamen su nombre, porque han colmado la copa de su ira. Así que tanto Saúl como su escudero tuvieron mucho miedo, vivían atemorizados. La Biblia repite una y otra vez que Dios se alejó de Saúl porque Saúl se alejó de él. Saúl tuvo la mejor oportunidad de ser un rey modelo para Israel, pero vivió como el peor de los paranoicos, siempre sintiéndose perseguido, violento, envidioso, profano y hechicero. Estando en esa condición era justo que Dios lo abandonara. Su reinado dejó lugar a David, un brillante hombre de Dios. El temor de Saúl lo llevó al suicidio, y el temor es el aliado de hombres y mujeres que viven en enemistad con Dios. Ningún cristiano podrá jamás llegar a tal grado que se quite la vida y alegue que con ello acelera su encuentro con Jesús.

La Biblia dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Jn. 4:18). El que no teme a Dios tendrá que temer a los hombres, a sus enemigos, a la muerte y aun a la misma vida. Miserable de aquel o aquella que no teme a Dios para confiar en él en el momento difícil , en el instante de peligro o al acercarse la muerte. ¿Cómo es posible que un cristiano recurra a la violencia del suicidio, el arma de Lucifer, quitándose la vida? Pero Saúl y su escudero no fueron los únicos suicidas en la Biblia, sino que tenemos más.

2. AHITOFEL – Este hombre llamado Ahitofel, cuyo nombre significa “Hermano de la Locura”, fue un traidor. Este extraño personaje era amigo íntimo de David y seguramente su mejor consejero, solamente Dios conocía su falso corazón. Es obvio que David lo consideraba un gran consejero, basta leer lo que dice la Escritura: “Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si consultase la palabra de Dios. Así era todo consejo de Ahitofel, tanto con David como con Absalón” (2 S. 16:23). Pero, ¿realmente era tan malo este “Hermano de la Locura” llamado Ahitofel? No sé si recuerda que uno de los episodios más horribles en la sublevación en contra de David fue la actitud del orgulloso Absalón cuando violó públicamente, a la vista de todo el pueblo, a las concubinas de su padre. ¿Y quién cree que le dio este brillante consejo? “Entonces dijo Absalón a Ahitofel: Dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. Y Ahitofel dijo Absalón: Llégate a las concubinas de tu padre, que él te dejó para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible a tu padre, y así se fortalecerán las manos de todos los que están contigo. Entonces pusieron para Absalón una tienda sobre el terrado, y se llegó Absalón a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel” (2 S. 16:20-22).
Lo que hizo Ahitofel fue de tan mal gusto, tan bajo, tan inmoral, tan asqueroso, tan pecaminoso, que es difícil pensar cómo un consejero como Ahitofel, cuyos consejos eran tan respetados por David pudo haberlo dado. Dios desde luego intervino y frustró los sabios consejos de este perverso, quien a no dudar se cobijaba o amparaba bajo la sombra de las bendiciones de David, a quien el Señor protegía. Obviamente a su lado, Ahitofel también recibía protección divina. Pero es evidente que Ahitofel despreciaba esas bendiciones, las tomaba como algo que merecía. Su vida, era una vida falsa. Su lealtad, su piedad, fe, devoción y conducta intachable, todo era una pantalla. Detrás de esa pantalla se escondía el verdadero Ahitofel, quien se dejó ver apenas tuvo la oportunidad.

Lo que Ahitofel no había calculado era que sus consejos serían frustrados, porque vino otro hombre de nombre Husai, a quien Absalón también le preguntó porque quería estar seguro de que el consejo de Ahitofel era correcto. “Entonces Husai dijo a Absalón: El consejo que ha dado esta vez Ahitofel no es bueno. Y añadió Husai: Tú sabes que tu padre y los suyos son hombre valientes, y que están con amargura de ánimo, como la osa en el campo cuando le han quietado sus cachorros. Además, tu padre es hombre de guerra, y no pasará la noche con el pueblo(...) Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para que Jehová hiciese venir mal sobre Absalón(...) Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, enalbardó su asno, y se levantó y se fue a su casa a su ciudad; y después de poner su casa en orden, se ahorcó, y así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre” (2 S. 17:7,8,14,23).

El cuadro muestra al desnudo la calidad de hombre que era Ahitofel, y ciertamente es fácil comprender su fin. Pretender que este hombre, por haber sido tan buen consejero de David, se fue al cielo al suicidarse, es antibíblico y completamente fuera de la realidad. Pero, ¿por qué se suicidó Ahitofel? Porque no se aceptó su consejo, porque descubrió lo que se le venía encima, por su hipocresía y traición, porque siempre fue un falso, porque su conciencia comenzó ha hacer su trabajo en él y descubrió el daño que le había hecho a uno de los más grandes hombres de Dios – a David, y tal vez porque ya no tenía otra alternativa, ni siquiera le habría ayudado el arrepentimiento aunque lo hubiera procurado.

La Biblia nos dice que el hombre puede llegar a esta situación si desprecia tan abiertamente y por tanto tiempo el amor de Dios. Ahitofel era, lo que diríamos hoy, un falso cristiano, un falso intérprete de las Escrituras, un siervo disfrazado del Señor. Otro caso paralelo lo tenemos en Esaú de quien dice la Biblia: “No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque lo procuró con lágrimas” (He. 12:16,17).

Nadie puede afirmar hoy, que Ahitofel se fue al cielo porque era un gran consejero de David y sus consejos eran vistos casi como si se tratara de una directa revelación divina. Cuando alguien vive un cristianismo falso, oculta sus verdaderas convicciones y pretende ser hijo de Dios y hasta es predicador y maestro, cuando alguien vive en inmoralidad, estafa a sus clientes y dice ser cristiano, está asociado con algún tipo de brujería o tal vez con una organización de tipo ocultista, aunque ese individuo en la superficie parezca muy bueno, llegará el momento en que se tornará tan desesperado, tan intranquilo, tan abandonado, frustrado y confundido, que optará por el suicidio, ¡aunque sea miembro de la mejor iglesia cristiana!

Hoy en día los “consejeros” y a veces los “psicólogos” son tan autoritarios como lo fuera el perverso Ahitofel, y no me extrañaría que estos expertos en comportamiento humano, aconsejen aun a los cristianos a suicidarse, para “acortar el camino a la presencia de Jesús”. Es muy fácil comprobar que los candidatos para el suicidio no son candidatos para el cielo. No tenemos un solo caso de un auténtico hijo de Dios que la Biblia nos diga que se fue al cielo suicidándose. El suicidio es el camino al infierno, podemos estar completamente seguros. Harían bien nuestros consejeros en presentarle a Cristo como Salvador a todos aquellos que dicen tener obsesiones suicidas. Decirle a un suicida potencial que con ello acelerará su encuentro con Jesús, es lo mismo que decirle que en el infierno hay rincones para encontrarse con Jesús.

3. ZIMRI – El tercer suicida que menciona la Biblia es Zimri, y el diccionario bíblico, dice de este personaje: “Quinto rey de Israel, cerca del año 876 AC... Zimri asesinó a su señor durante una borrachera en casa de Arsá, su mayordomo, en Tirsa; exterminó toda la casa de basa y se apoderó del trono, pero no pudo sostenerse, pues, después de siete días de reinado, fue reemplazado por Omri; entonces Zimri, encerrándose en el palacio real, le prendió fuego estando él mismo dentro, y así murió”. Y dice la Biblia: “Mas viendo Zimri tomada la ciudad, se metió en el palacio de la casa real, y prendió fuego a la casa consigo; y así murió” (1 R. 16:18).
Pero, ¿por qué se suicidó Zimri? El versículo siguiente nos lo aclara: “Por los pecados que había cometido, haciendo lo malo ante los ojos de Jehová, y andando en los caminos de Jeroboam, y en su pecado que cometió, haciendo pecar a Israel” (1 R. 16:19).

Los pecados que usted y yo hemos cometido tienen solución, pero si rechazamos esa única solución que Dios nos ofrece, Satanás muy pronto ofrecerá la suya – el suicidio. Dios promete personarnos y restaurarnos, pero Satanás trata de convencer a sus víctimas que para ellos es mucho mejor la muerte que la vida. Por más que busque en la Biblia a un suicida aliado de los hijos de Dios, no lo hallará. Todos cuantos se suicidaron entre lo personajes bíblicos, conocieron a Dios, tuvieron la oportunidad de servirle, arrepentirse y corregirse, pero no lo hicieron. Por el contrario, algunos fueron criminales y mataron gente a sangre fría. Hay una gran diferencia entre un pecador que tiene la oportunidad de reconciliarse con Dios, y un pecador que cierra todas las puertas. La única que le queda ampliamente abierta es la “garganta del diablo” que se llama suicidio.

Satanás convence a su víctima de que dejará de sufrir, o tal vez valiéndose de algún consejero, le persuade de que irá al cielo, le da valor suficiente para suicidarse, porque los valientes de Satanás a menudo remachan su valor con el suicidio.

El suicidio es la manifestación más elocuente de la cobardía. Y la Biblia habla así de los cobardes: “pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Ap. 21:8). Esta lista infernal está encabezada por los “cobardes”.

4. JUDAS ISCARIOTE – Vamos a citar dos pasajes bíblicos que detallan el final de este individuo que también acabó su carrera suicidándose: “Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de planta a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó? (Mt. 27:3-5). “Éste, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron” (Hch. 1:18).
Judas conocía muy bien al Señor, tuvo todas las oportunidades para ser salvo, pero de manera deliberada optó por la traición sin creer nunca que su carrera terminaría en el suicidio y el infierno. Es necesario que recordemos también que Judas asistió a la mejor escuela teológica del mundo. Jamás ha habido un grupo de estudiantes tan afortunados como ese puñado de 12 hombres que estudiaron a los pies del Señor Jesucristo. Judas se suicidó cuando recapacitó y se dio cuenta de lo que le había hecho al Señor. Creo que si Judas viviera hoy, mas de un psicólogo y consejero en alguna de nuestras iglesias le animaría a que olvidara el pasado, a que saliera de esa depresión, a que evitara esa recurrencia cíclica.

El cristiano y su cuerpo
"Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él" I Cor 3: 17
Antes de optar por el suicidio, cada hombre y cada mujer deberían detenerse por un momento y reconocer que el cuerpo que tiene no es de su propiedad, sino que es sólo la habitación, el lugar en que viven. El cristiano debe recordar siempre que su cuerpo es morada del Espíritu Santo. Jesús habló de esto cuando dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Jn. 14:15-17). Jesús le dijo esto a los suyos, mucho antes que el cuerpo del redimido se convirtiera en morada del Espíritu Santo. Todo cristiano debe reconocer la presencia tan sublime del Espíritu Santo en su cuerpo.

Pero, ¿será posible que el Espíritu Santo que habita en el cuerpo del cristiano no pueda evitar que éste lo destruya por medio del suicidio? A este respecto dice la Biblia: “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Jn. 4:4). Ese “mayor... que está en vosotros”, que habita en nuestro cuerpo, es simplemente el Espíritu Santo y él jamás permitirá que un redimido termine su carrera suicidándose. El Espíritu Santo consuela, fortalece, ilumina, acompaña, protege y nos ayuda en los momentos de desesperación o carga. Creo que el pasaje más severo contra el suicidio, es este de 1 Corintios 6:19,20: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.

Este pasaje destaca dos cosas: (1) Que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo; (2) Que no nos pertenece porque fue comprado con el alto precio de la sangre de Cristo. En el Nuevo Testamento no se habla de ningún templo que la iglesia de entonces hubiera construido, excepto del templo en el cuerpo del cristiano. No era tan importante que la iglesia contara con un templo, pero era extremadamente importante que el Espíritu Santo tuviera su templo en el cuerpo del cristiano. Si alguien se atreviera a quemar, a destruir o hacer lo que fuera para acabar con un templo, lo llamaríamos sacrílego, porque diríamos que ha tocado la propiedad de Dios. Sin embargo, el verdadero templo del Señor, su verdadera propiedad, es nuestro cuerpo. De ahí que quien se suicida es peor que un sacrílego, porque destruye la habitación potencial del Espíritu Santo. Digo “potencial” porque estoy convencido que el hombre o la mujer regenerados nunca llegan a ese extremo, simplemente porque el Espíritu Santo que habita en ellos no se lo permite.

Pero si el asunto del suicidio es tan serio, ¿qué debemos hacer entonces cuando se tiene esta inclinación? Es posible que Satanás tiente al hombre o a la mujer salvos para que acaban con su vida, él siempre tienta a todos valiéndose de todos los medios. Es completamente cierto también que Dios jamás permitirá que una persona redimida se suicide. Quien está deprimido, acongojado, preocupado o frustrado, aun siendo cristiano, debe conocer los recursos que Dios tiene para tales casos. La oración es uno de ellos, es necesario platicar con el Señor. La lectura de la Biblia, especialmente los Salmos, proporcionan gran ayuda. Asimismo ayuda, el conversar con alguna persona amiga de reconocido testimonio cristiano, sensible al dolor ajeno y dispuesta a socorrer.

Si usted no es cristiano, su recurso es arrepentirse de sus pecados y depositar su fe en Cristo Jesús. Mientras siga visitando a las hechiceras o concurra a los círculos satanistas, sólo está acercándose cada vez más al extremo de la soga que le llevará a la horca. Una cosa que debe recordar, es que todo el mundo sufre de dolor, frustraciones o temor ocasional. De modo que usted no es el único cristiano que lo padece. Así ha sido siempre, por eso dice la Biblia: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfecciones, fortalezca y establezca” (1 P. 5:6-10).

Note bien que Pedro nos dice que debemos humillarnos delante de Dios. No tenemos que elevar nuestra autoestima, sino humillarnos voluntariamente. Debemos tener presente que Dios tiene cuidado de nosotros y que el diablo anda como león hambriento buscando a los cristianos débiles para destruirlos. También nos dice que en lugar de buscar consejeros, magos, adivinos o a profesionales encargados de nuestra condición emocional, le resistamos firmes en la fe, porque nadie jamás nos ayudará tanto en esta lucha, como la fe depositada en nuestro Salvador. Nos dice que debemos recordar siempre que nuestros hermanos también sufren padecimientos en todo el mundo. Tal vez usted piense que es un mal cristiano y por eso sufre, pero otros cristiano en el mundo también pasan por experiencias muy parecidas a la suya. El apóstol también nos dice que sólo debemos acudir al “Dios de toda gracia”, porque él tiene la virtud de perfeccionarnos, afirmarnos, establecernos y fortalecernos.

Podemos muy bien decir con el Salmista: “Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre. No serán avergonzados en el mal tiempo, y en los días de hambre serán saciados(...) Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano” (Sal. 37:18,19,23,24).

El cristiano camina seguro tomado de la mano de Dios, no tomado de una pistola, de un veneno, una soga o arrojándose desde un décimo piso. “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza” (Sal. 46:1-3).

Fuente: nosotros.cl

sábado, 6 de abril de 2013

¿Cuánto me amará Dios?


¿Alguna vez se le ocurrió grabar sus iniciales junto con las de la persona que amaba en algún árbol? 


Si es así, probablemente su mensaje de amor todavía está allí, a pesar del transcurso de los años.
Hace mucho tiempo, Dios grabó su mensaje de amor sobre un árbol, en una cruz romana, instrumento de tortura, levantada sobre una colina llamada Calvario. Este es el hecho más asombroso de todos.
El gran Dios, gobernante del universo, nos ama, a pesar de que somos pobres hombres, mujeres y niños pecadores. Se dio a sí mismo en la persona de Cristo Jesús, el Dios a quien llamamos el Hijo. Probablemente usted ha oído esto antes, ¿pero entiende todo lo que ello implica? ¿Qué significa para usted personalmente el mayor regalo de amor de Dios? 

 ¿Cómo ha demostrado Dios su amor por nosotros?

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (S. Juan 3:16). “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 4:10).
Respuesta: Debido a que él lo amó a usted tan profundamente, estuvo dispuesto a ver a su Hijo único sufrir y morir, más bien que verse separado de usted por toda la eternidad. Aunque no alcance a comprenderlo, éllo hizo, precisamente por usted.Nunca ha existido una demostración de amor tan grande como la cruz.

 ¿Se interesa Dios en mí?

Esto es lo que él dice: “A mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable y yo te amé” (Isaías 43:4). “Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31:3).
Respuesta: El amor infinito de Dios por usted es mucho mayor de lo que puede imaginarse. El lo ama como si usted fuera la única persona perdida en todo el universo. El hubiera dado su vida por usted solo si no hubiera habido otros pecadores para redimir. Trate de no olvidar nunca ese hecho. Usted es valioso para él, por eso lo ama.
Dios se preocupa por usted personalmente. ¡Qué razón fantástica para alegrarnos!

 ¿Cómo podría él amar a alguien como yo?

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). 
Respuesta: Ciertamente no porque yo lo mereciera. Ninguno de nosotros tiene derecho a nada sino a la retribución por el pecado,que es la muerte (Romanos 6:23). El amor de Dios es incondicional. El ama a los ladrones, a los adúlteros y a los asesinos. El también ama a los egoístas, los hipócritas y los blasfemadores profanos. ¡Pero lo más grandioso de todo, es que él me ama a mí, y porque él sabe que mis pecados me conducirán sólo a la miseria y a la muerte, él quiere salvarme de mis pecados.
Por eso él murió. No ha vivido una persona a la cual Jesús no haya amado.

¿Qué hace su muerte por mí?

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos deDios” (1 Juan 3:1). “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (S. Juan 1:12).
Respuesta: Cristo murió en mi lugar para satisfacer la pena de muerte que pesaba sobre mí. El nació como nace cualquier ser humano para poder sufrir la clase de muerte que yo merezco.
Entonces ofreció darme el crédito de lo que él hizo. En otras palabras, su vida impecable es acreditada a mi cuenta, de manera que yo soy contado como justo. Su muerte es aceptada por Dios como pago total por todos mis pecados pasados y malas acciones. Al aceptar yo lo que él hizo como un regalo, quedo incorporado a la familia de Dios como un hijo suyo. ¡Esto abruma lamente!
La muerte de Jesús fue el pago completo por cada pecado que usted pudiera alguna vez cometer.
Cuando usted acepta este don fabuloso, llega a ser parte de la familia personal de Jesús.

Fuente: hayundios.com

martes, 2 de abril de 2013

¿Que piensas de tu salvación?

¿ Estás Preparado para Encontrarte con Dios?

¿Has pensado alguna vez en lo frágil que eres? ¿en lo insegura que es tu vida? Haces planes para mañana. Pero, ¿viviras mañana? Observa a tu alrededor. ¡Cuántas vidas cortadas en plena juventud! ¡Cuántos proyectos sin realizar, cuántas ilusiones rotas por el golpe de la muerte! Y, ¿tú vives como si nunca te fuese a pasar a ti, cerrando los ojos a la realidad?

La Biblia quiere abrirte los ojos con estas palabras: "Está establecido a los hombres que mueran...". Y, ¿despues? ¿Hay algo tras la muerte? La Biblia acaba con la especulación, con las dudas sobre el más allá, con esta afirmación rotunda: "...Y DESPUES DE ESTO EL JUICIO" (Hebreos 9:27). Si ¡hay un juicio tras la muerte! "porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" (2 Corintios 5:10). No importa que no creas que Cristo es el Salvador del mundo. Tanto si niegas que resucitó de entre los muertos como si le desprecias, algún día le verás cara a cara. Ahora eres tú quien le juzgas; aquel día será El quien te juzgue a ti. Y entonces, dice la Biblia, tendrás que doblar tu rodilla delante de El y confesar con tus propios labios que El es el Señor (Filipenses 2:10-11).

Sin embargo, antes que Juez, quiere ser tu Salvador. Pues El "no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Mateo 20:28). Tus pecados te hacen culpable ante Dios. Pero Cristo, en su inmenso amor por ti, pagó tu rescate en la cruz y consiguió el perdón de todos tus pecados. Desde el instante mismo en que pongas toda tu confianza en su Palabra, y le obedezcas, El te dará una vida nueva, eterna y llena de esperanza.

UNAS PALABRAS PARA LOS QUE SE BURLAN

Un muchacho escribió a un predicador burlándose de las cosas de Dios y citándole una sátira de Heinrich Heine. El joven conocía ese poema de la primera parte de la vida del poeta. Pero ignoraba que antes de morir, en señal de arrepentimiento, escribió otro que terminaba diciendo: "Señor, Señor, me arrodillo. ¡Perdón!, perdón por mis canciones!" Tambien el genial Papini, arrepentido de su incredulidad, escribió una historia de Cristo donde expresaba adoración al que antes habia perseguido. Sin embargo, otros persistierón en su necedad hasta la muerte. Y ¿qué obtuvieron? Lo mismo que sembraron: burlas y condenación.

Voltaire, ateo francés universalmente conocido por sus burlas del cristianismo, dijo en 1778 que él derribaría con una mano la fe cristiana y que pronto nadie leería la Biblia. Con ese fin publicó con su imprenta escritos blasfemos. Cuando murió en terrible agonía gritó : "¡Ahora se me echará en el infierno!", en efecto, expresando una fe en Dios y la doctrina del castigo para los pecadores. Luego, en su imprenta se imprimieron ¡Biblias! También sus contemporáneos Gibbon y Hume lucharon por exterminar el cristianismo. Gibbon ganó con sus libros mucho dinero y con él compró una hacienda. Al morir en 1794, se vendió y el dinero obtenido se dedicó a... ¡la difusión del evangelio! Cuando Hume murió en Edinburgo (1776) se fundó una sociedad para propagar la Biblia y la primera conferencia con ese propósito se dio... ¡en la habitación donde Hume murió!

Ya lo dice la Biblia: "Ciertamente El escarnecerá a los escarnecedores" (Proverbios 3:34), y: "El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos" (Salmo 2:4). Ninguno de los incrédulos más tercos consiguió burlarse de Dios. "No os engañéis; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gálatas 6:7). Si tú andas por el mismo camino, no agotes la paciencia de Dios. Su amor te invita al arrepentimiento. "Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras" (Romanos 2:5-6).

UNAS PALABRAS PARA LOS ATEOS

Si te consideras ateo, también tengo algo que decirte. ¿A qué clase de ateos perteneces? No te ofendas, por favor. Pero, ¿eres de los que , por simple orgullo y vanidad, se sienten mas "hombres" negando a Dios? O, ¿eres de los que, como papagayos, sin ideas propias, repiten  lo que está más de moda? ¿Serás, tal vez, de los que llevan una vida corrompida y desean que no exista un Dios santo y justo para seguir disculpando sus pecados? Espero, sinceramente, que no seas así pues dice la Biblia que los que así actúan "no tienen excusa" delante de Dios (Romanos 1:18-32).

Pudiera ser que tú llames ateísmo a lo que no es sino confusión o falta de luz. Tal vez haces preguntas y no hallas respuestas que te llenen. ¿Has buscado dónde debes? La Biblia es el libro de Dios que contiene las respuestas a las preguntas del ser humano. Desde sus páginas te dice Dios: "Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces" (Jeremias 33.3). Veamos, por ejemplo, la respuesta de las Escrituras a dos preguntas muy frecuentes.

1- Dios existe, ¿donde está? Yo no lo veo".

Estarás de acuerdo conmigo en que si busco elefantes en las nubes y, no viéndolos, anuncio públicamente que no existen haré el ridículo más espantoso. Pues eso es lo que hacen muchos con Dios. Le buscan donde no puede ser hallado. Como el astronauta ruso que subió al espacio en su nave cósmica y, al bajar, dijo: "Yo no he visto a Dios allá arriba...".Por supuesto. Dice la Biblia que Dios "habitá en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver" (1 Timoteo 6:16). Si esperas ver a Dios con tus ojos físicos o donde a ti te parezca bien, pierdes el tiempo. Dios sólo se da a conocer por las Escrituras, en Cristo. Está escrito: "A Dios nadie le vio jamás", pero añade a continuación que "el unigénito Hijo que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer" (Juan 1:18). por eso, Jesucristo, el Hijo de Dios que nació y vivió como hombre, señaló: "Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, ni tenéis su palabra morando en vosotros, porque a quien él envió vosotros no creéis. Escudriñad las Escrituras... " (Juan 5:37-39). No hay otro camino para conocer a dios.

2- "Si Dios existe, ¿por qué permite tantos sufrimientos e injusticias"?

Quienes con estas palabras se quejan contra Dios ignoran que cuando El hizo el mundo y, al ser humano, todo "era bueno en gran manera" (Génesis 1:31). Pero, el hombre, hecho por Dios "a su imagen y semejanza", es decir, libre, usó su libertad para despreciar a Dios y su Palabra. Así introdujo en el mundo el pecado y sus consecuencias: la angustia (Génesis 3:10), las enemistades (Génesis 3:12,15), el dolor (Génesis 3:16), la maldición de la tierra (Génesis 3:17) y la muerte (Génesis 3:19). ¿Culpable? El ser humano, no Dios.

Pero Dios sufre por el dolor humano y no consentirá esta situación para siempre. En su gran amor, ha prometido a los que le obedecen "cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia"...: (2 Pedro 3:13). Allí enjuagará Dios toda lágrima ...: y ya no habrá muerte, ni habra más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron" (Apocalipsis 21:4). Si Dios no ha actuado ya es porque espera que todos cambien de proceder, dejando el pecado, para que nadie se pierda. "El Señor no retarda su promesa. según algunos la tienen por tardanza. sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9). Habrá un mundo nuevo, pero, ¿serás digno de él?

UNAS PALABRAS PARA LOS INDIFERENTES

Es posible que ni seas un burlón ni un ateo. Crees que existe "una mano poderosa", pero no te interesa hablar de ello. Otras cosas, que tú consideras más importantes, ocupan tu atención. Pero, ¿hay algo más importante que tu felicidad y salvación eterna? Escucha, por favor:

¿Estás tan ocupado en tu trabajo. en tus diversiones, etc. que no te queda tiempo para meditar en tu relación con Dios? Cristo dijo para quién sólo piensa en comer, beber y prosperar: "Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has acumulado, ¿de quién será...? (Lucas 12:15-20).

¿Tienes miedo de buscar la Verdad por lo que digan los demás? Pues no olvides que "los cobardes" no entrarán a la presencia de Dios (Apocalipsis 21:8). Piensa un poco: "¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?" (Mateo 16:26).

¿Te consideras una persona buena, que nunca hizo mal a nadie y que no tienes de qué arrepentirte? Dios dice que, entonces, vives completamente engañado porque "no sabes que tú eres un desaventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo" (Apocalipsis 3:17). Jesucristo dijo que sólo hay uno bueno: Dios (Mateo 19:17).

¿Practicas alguna religión y piensas que ese es el camino que te llevará a Dios? El apóstol Pablo, predicando en Atenas, dijo: "En todo observo que sois muy religiosos"; pero les demostró que su religión era producto de la "imaginación de hombres" (Hechos 17). Podemos ser muy sinceros en lo que creemos, pero estar equivocados. "Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte" (Proverbios 14:12). Pablo lo sabía por propia experiencia. El persiguio con celo a la iglesia de Cristo porque la consideraba una secta, una herejía hasta que, tocado por el amor de Cristo, se hizo la luz en su corazón y fue transformado en ferviente cristiano. Y eso, en sus propias palabras, "habiendo yo sido antes blasfemo; perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad" (! Timoteo 1:18).

Acepta, tú también, el amor y el perdón que Cristo te ofrece. Lee la Biblia; especialmente el Nuevo Testamento, donde encontrarás lo que debes hacer para salvarte (Hechos 2:37-47). Cuando hayas obedecido los mandamientos de creer, arrepentirte y sumergirte en las aguas "para el perdón" de sus pecados, Cristo te añadirá a Su iglesia (no una secta sino a la iglesia que El fundó) y serás la persona más feliz de la tierra. y estarás preparado para encontrarte con Dios en el cielo.

Fuente: iglesia-de-cristo.org

sábado, 30 de marzo de 2013

El maravilloso Señor


El Cristo Incomparable


Hace dos mil años hubo un Hombre nacido contrario a las leyes de la vida. Este Hombre vivía en pobreza y fue criado en humildad. No era un viajero. Sólo una vez cruzó la frontera del país en el cual vivía y esto fue durante su exilio en la niñez.

No poseía ni riquezas ni influencia. Sus familiares no eran de renombre ni tuvieron instrucción o enseñanzas formales.

En su infancia asustó a un rey; en su niñez asombró a los doctores; de hombre gobernó el curso de la naturaleza, andaba sobre las olas como si fueran pavimento y calmó al mar.

Sanó a las multitudes sin medicinas y no cobraba por sus servicios.

Nunca escribió un libro; sin embargo, todas las bibliotecas del país no podrían contener los libros que se han escrito acerca de Él.

Nunca escribió una sola melodía, sin embargo ha provisto el tema de más melodías que todos los compositores juntos en el mundo.

Nunca fundó un colegio o universidad, pero todos los centros de enseñanza juntos no han tenido tantos discípulos como Él.

Nunca estuvo al frente de un ejército, ni adiestró soldados, ni disparó armas; sin embargo ningún líder ha tenido tantos voluntarios quienes, bajo sus órdenes, han hecho a tantos rebeldes entregar las armas y rendirse sin un solo disparo.

Nunca practicó psicología, sin embargo ha sanado más corazones quebrantados que todos los doctores de todos los tiempos.

Una vez cada semana las ruedas del comercio se paran y multitudes van a las iglesias a adorarle y para rendirle homenaje y respeto a Él.

Los nombres de los grandes próceres antiguos de Grecia y Roma han venido y se han ido. Los nombres de los científicos, filósofos y teólogos del pasado han venido y se han ido; pero el nombre de este Hombre, crece más y más. Aunque el tiempo ha esparcido dos mil años entre el pueblo de esta generación y la escena de Su crucifixión, todavía Él vive. Herodes no lo pudo destruir, la tumba no lo pudo detener.

Él se para en las cúpulas más elevadas de la gloria celestial, proclamado por Dios, reconocido por ángeles, adorado por santos y temido por los demonios, como el Cristo viviente, nuestro Señor y Salvador personal.

O vamos a estar con Él para siempre o vamos a estar para siempre sin Él.

Fuente: American Tract Society

El cordero santo


JESUCRISTO—El Cordero de Dios

Uno de los nombres dados al Señor Jesús en la Biblia es el "Cordero de Dios." Para entender por qué se llama así, tenemos que mirar hacia el Antiguo Testamento.



En los tiempos del Antiguo Testamento, antes de que viniera Jesucristo a la tierra, Dios mandó a la gente traer un cordero al altar del tabernáculo como sacrificio por sus pecados. La persona que llevaba el cordero ponía su mano sobre el cordero y decía algo así: "Yo he pecado y merezco morir, pero Dios ha permitido a este cordero que tome mi lugar." Luego el sacerdote mataba al cordero. Dios permitía a un cordero inocente morir en lugar de aquella persona. El cordero era el substituto de aquella persona.

Desde que pecaron Adán y Eva, Dios enseñó al hombre que alguien debía morir por el pecado del hombre. Los pecados no se pueden perdonar por hacer buenas obras, por dar dinero, por orar o rezar, o por derramar lágrimas. La Biblia dice,. . . y sin derramamiento de sangre no se hace remisión [No hay perdón de los pecados]" (Hebreos 9:22). Por cientos de años los que querían estar bien con Dios ofrecían corderos como Dios les había instruido. ¿Qué estaba enseñando Dios a Su pueblo? Les enseñaba que algún día, vendría Su Hijo. Sería tan manso y dócil como un cordero, y moriría como un substituto por los pecados del mundo.
Abraham vio al Señor Jesucristo como el Cordero de Dios


Cuando los hombres de Dios ofrecían un cordero por sus pecados, en realidad anticipaban por fe la venida del Salvador. Abraham anticipó el día cuando vendría Jesús. Comprendió que el Hijo de Dios vendría algún día y moriría como el Cordero de Dios por los pecados de todo el mundo. Jesús dijo,
Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó (Juan 8:56).
Abraham comprendió que el cordero que él ofrecía era sólo un símbolo del Señor Jesús, el Cordero de Dios, quien vendría un día para morir en la cruz.

Otros hombres de Dios en la época del Antiguo Testamento comprendieron esto también. ¿Fueron salvos estos hombres por la sangre de los animales que ofrecieron? No. Es imposible que la sangre de un animal quite el pecado. La Biblia nos dice que sólo hay una cosa que puede quitar el pecado– la sangre de Jesucristo.
¿Cómo fueron salvas estas personas antes que viniera Cristo? Fueron salvas por fe en Su sangre igual como nosotros lo somos, pero hay una diferencia. Fueron salvas por la fe mirando hacia la futura muerte de Cristo en la cruz, y nosotros somos salvos por la fe mirando hacia el pasado cuando Cristo murió en la cruz.

Isaías vio al Señor Jesús como el Cordero de Dios


Isaías describió la muerte de Cristo como el substituto del pecador. Cientos de años antes de que Cristo naciera, el Espíritu Santo reveló a Isaías que Cristo sería. . . varón de dolores, experimentado en quebranto . . . (Isaías 53:3).Isaías comprendió que Él sufriría y moriría, y el Espíritu Santo lo hizo entender la razón de los sufrimientos de Cristo. Fue por nuestros pecados. Isaías escribió: Llevó el nuestras enfermedades . . .sufrió nuestros dolores . . .herido fue por nuestras rebeliones . . .molido fue por nuestros pecados . . .el castigo de nuestra paz fue sobre Él . . .y por su llaga fuimos nosotros curados. (Isaías 53:4-5)

Dios permitió que mis pecados, tus pecados, y los pecados de todo el mundo fueran cargados sobre Su Hijo Quien nunca tuvo pecado. La Biblia dice:. . . Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros (Isaías 53:6).

Juan presenta a Jesús como el Cordero de Dios

Dios mandó un mensajero para preparar el camino para Su Hijo. Este hombre se llamaba Juan el Bautista, y su trabajo fue preparar los corazones del pueblo para la venida de Jesucristo. Juan fue un gran hombre de Dios. Mucha gente lo seguía, pero él claramente les dijo, "Este es él que ha de venir tras mí . . . del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato." Un día Juan vio a Jesús que venía hacia él y exclamó:
He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1:29).
Un cordero es un animal muy manso y humilde. Jesús dijo de Sí Mismo, . . . soy manso y humilde de corazón (Mateo 11:29).
Aunque era el Hijo de Dios, era manso y humilde como un cordero. En Juan 13, leemos de la última cena que Jesús tuvo con Sus discípulos antes de Su muerte. Era costumbre que alguien lavara los pies de los invitados. En realidad este era el trabajo de un esclavo, pero no había esclavo para hacerlo. Probablemente cada uno de los discípulos se creía demasiado bueno para este trabajo tan humilde. Pero, Jesús, sabiendo que era el Hijo de Dios, quitó su túnica, tomó una toalla, puso agua en un recipiente y lavó los pies de los discípulos.

Jesuscristo murió como el Codero de Dios


Cuando llegó el tiempo para que el Señor Jesús muriera por nuestros pecados, lo llevaron al gobernador Romano, Poncio Pilato. Jesús no era culpable ni de un solo crimen, sin embargo no se defendió. Le azotaron. Los soldados le arrancaron la barba a jalones, le escupieron en la cara, y se burlaron de Él. Se turnaron para golpearle con palos hasta que su rostro. . . fue desfigurado . . . y su forma más que la de los hijos de los hombres (Isaías 52:14).

Una corona de espinas fue colocada sobre su cabeza. Le forzaron a llevar Su cruz a un lugar llamado El Calvario. Allí lo crucificaron. No le quitaron Su vida, pero Él de su voluntad la puso por nosotros. Jesús dijo,. . . yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar (Juan 10:17-18).

Cuando Jesús colgaba de la cruz, veía a aquellos que le habían golpeado, los que le habían escupido, los que se habían burlado de Él, y los que le clavaron a la cruz. Jesús no hizo nada para merecer este trato cruel. Pudiera haber pedido a su Padre que mandara ángeles para destruirlos. Pero Él no vino a destruir a los hombres sino a dar Su vida para salvarlos.
En su maravilloso amor y misericordia, Jesús alzó los ojos y oró, Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen (Lucas 23:34). Antes de morir, Jesús dio vida eterna a uno de los ladrones que fue crucificado juntamente con Él. Este hombre creyó que Jesús era el Hijo de Dios y le dijo, "Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino" (Lucas 23:42).



Su fe sin duda trajo gozo al corazón del Salvador. Jesús le contestó:  hoy estarás conmigo en el paraíso (Lucas 23:43). Jesús fue crucificado como a las nueve de la mañana y murió como a las tres de la tarde. Antes de morir, Jesús dijo, "consumado es". ¿Qué quería decir con esto? Quería decir que la obra de salvación estaba consumada o completa. Como el Cordero de Dios, Jesús llevó los pecados en Su propio cuerpo en la cruz. La preciosa sangre del Hijo de Dios había sido derramada por los pecados del mundo. Porque Él era el Hijo de Dios y no tuvo pecado de sí mismo, pudo morir por los pecados de todo el mundo.

¿Qué quiere decir la Biblia cuando habla de "la sangre de Cristo"? Quiere decir Su muerte en la cruz. La Biblia dice, Porque la vida de la carne en la sangre está . . . (Levítico 17:11).
El Señor Jesús, el Cordero de Dios, dio Su vida cuando derramó Su sangre en la cruz.

Ahora, consideremos algunas de las cosas que la sangre de Jesús hace por nosotros.

Su sangre nos redime. Redimir quiere decir comprar. Pertenecíamos al reino de Satanás antes de ser salvos, pero cuando fuimos salvos, el Señor Jesús nos compró con Su sangre y nos puso en Su reino.
Sabiendo que fuisteis rescatados [comprados] . . . no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo . . .(1 Pedro 1:18-19).Su sangre nos justifica. Nos hace estar bien con Dios. Justificado quiere decir "como-si-nunca-hubiéramos-pecado."Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira (Romanos 5:9). Su sangre nos acerca a Dios. El pecado nos separa de Dios, pero la sangre de Cristo nos acerca a Él.
Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo (Efesios 2:13). Su sangre hace paz con Dios. Por causa del pecado, éramos enemigos de Dios, pero ahora por la sangre de Cristo, tenemos paz con Dios.. . . haciendo la paz mediante la sangre de su cruz (Colosenses 1:20).
Su sangre nos limpia cuando pecamos. Aún después de ser salvos, todavía necesitamos la sangre de Cristo para limpiarnos cuando pecamos. Cuando venimos a Dios y confesamos nuestros pecados, la sangre de Cristo nos limpia de nuevo. Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7).
En el Cielo, y por toda la eternidad, alabaremos al Señor Jesucristo por Su gran amor hacia nosotros y por Su sacrificio por nosotros. Siempre recordaremos que, como Cordero de Dios, Él murió por nuestros pecados.
La Biblia dice que todas las huestes del Cielo se juntarán alrededor del trono de Jesús y le alabarán diciendo,
El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza (Apocalipsis 5:12).

Fuente: http://ubdavid.org

lunes, 25 de marzo de 2013

No hay nada imposible para Dios

UN MENOR DE EDAD !! RESUCITO EN MEDIO DE LA ALABANZA !!

NOS ENCONTRABAMOS EN UNA REUNION DE DOMINGO POR LA TARDE, TODO CAMINABA CON "NORMALIDAD" CUANDO EN MEDIO DE LA ALABANZA UNA MUJER ENTRO GRITANDO Y LLORANDO.
EL MOTIVO ES QUE EMPEZANDO EL DIA UN MENOR DE SOLO 6 DE EDAD ESTABA JUGANDO JUNTO AL RIO, DE PRONTO EL MENOR RESBALO Y LA CRECIENTE DEL RIO LO ARRASTRO POR MAS DE 10 KILOMETROS, PASARON CERCA DE 8 HORAS PARA QUE ENCONTRARAN AL MENOR, Y CUANDO LO HICIERON DESAFORTUNADAMENTE SE ENCONTRABA ENTRE RAMAS Y LODO, ESTABA MUERTO !
JUNTO A VARIAS PERSONAS RECORDARON QUE DIOS HABIA LEVANTADO A UNA MUJER QUE TENIA MAS DE 12 HORAS DE MUERTA Y DECIDIERON IR A LA CONGREGACION, ELLOS NO ERAN CRISTIANOS, PERO DECIAN :
SI SU DIOS LO HIZO UNA VEZ LO PUEDE HACER 2 VECES.

YO ME ENCONTRABA CANTANDO CUANDO DE UNA FORMA SORPRESIVA ENTRO LA MADRE DE EL MENOR CON MAS DE 10 PERSONAS TODOS VENIAN MOJADOS DE LA LLUVIA SU CANSANCIO DE EL ESFUERZO DE VARIAS HORAS SE PODIA VER EN SU ROSTRO, ESPERABAN UN MILAGRO.
UNA SIERVA DE DIOS ME DIJO EN EL DIALECTO MAZAHUA:
DIOS QUIERE QUE LE ADOREMOS EL HABITA EN MEDIO DE LA ALABANZA DE SU PUEBLO.

EN ESE MOMENTO NOS ARRODILLAMOS Y EMPEZAMOS A ADORARLE, MIENTRAS ALGUNAS MUJERES ESTABAN ORANDO POR LA MAMA DEL MENOR, YO SOSTENIA AL MENOR EN MIS BRAZOS, DE PRONTO SENTI QUE ME MOVIERON Y SEGUI ADORANDO SIN VER QUIEN SE ESTABA MOVIENDO, AL POCO RATO NUEVAMENTE SENTI QUE ALGUIEN ME MOVIA ABRI LOS OJOS Y NOTE QUE NO HABIA NADIE PARADO, TODOS ESTABAN ADORANDO MENOS YO NO ENTENDIA LO QUE PASABA, SOLO DECIDI VER QUIEN ERA EL QUE ME MOVIA, SEGUI ADORANDO PERO CON LOS OJOS ABIERTOS, CUANDO SENTI UNA TERCERA SACUDIDA NOTE QUE EL QUE ME MOVIA ERA EL MENOR, LO ENDERECE Y EN ESE INSTANTE EMPEZO A TOSER Y SACAR TODO LO QUE HABIA TRAGADO MIENTRAS LA CORRIENTE DE EL RIO LO ARRASTRABA, AL INSTANTE SU COLOR AZULADO DESAPARECIO Y TOMO COLOR ROSADITO EN ESE INSTANTE SABIAMOS QUE: "DIOS LO RESUCITO" GLORIA A DIOS!

AL TERMINAR LA REUNION EL MENOR ESTABA JUGANDO CON LOS DEMAS MENORES.
JESUCRISTO ES EL MISMO AYER HOY Y POR LOS SIGLOS!

LA GLORIA ES A JEHOVA, JESUCRISTO Y A SU ESPIRITU SANTO !!

RECUERDA QUE DIOS QUIERE USARTE PARA SER DE BENDICION A LOS QUE TE RODEAN , MILES ESPERAN QUE TE LEVANTES EN SU NOMBRE !
NO TARDES MAS, EL NO HACE DIFERENCIA DE PERSONAS SOLO BUSCA UN CORAZON DISPUESTO COMO EL TUYO !

Fuente: ministeriosalem.com

jueves, 21 de marzo de 2013

Ecumenismo global para recibir al anticristo


Aplauso cerrado de representantes de otras religiones en la audiencia con el Papa

¿Que acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos, y que comunión la luz con las tinieblas? Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor " 2 Cor. 6


El Papa Francisco se reunió esta mañana con representantes de la comunidad judía, musulmana, budista, sikh, hindú, cristiana ortodoxa y oriental. Cuando entró a la sala Vaticana le dieron un cálido aplauso. Francisco ratificó el diálogo entre todos los credos.
El papa recibió hoy en la sala Clementina del Vaticano a representantes de las diversas religiones que participaron ayer de la misa de inicio de su pontificado, en una clara señal de acercamiento y cercanía con todos los credos. 

"La Iglesia católica es consciente de la importancia de la promoción de la amistad y el respeto entre los hombres y mujeres de diversas tradiciones religiosas", destacó el papa en el encuentro, donde llamó una y otra vez "queridos amigos" a todos los religiosos presentes. 

"Quiero asegurar mi firme voluntad de proseguir en el camino del diálogo ecuménico", remarcó el pontífice argentino, quien agradeció especialmente la presencia de todos ellos en la misa de inicio de su pontificado que se celebró ayer en San Pedro. 

Hablándole a los representantes de la comunidad judía, el argentino expresó su deseo de que continúe con ellos un "diálogo provechoso" tras recordar que "patriarcas y profetas eran judíos". 
Asimismo, destacó la necesidad de "estar cerca de los hombres y mujeres que, si bien no se reconocen en ninguna tradición religiosa, buscan la verdad, la bondad y la belleza, que es verdad, bondad y belleza de Dios". 

"El hombre debe tener sed de absoluto. Que no prevalezca una visión humana que reduce al hombre a lo que produce y lo que consume", añadió en el tono profundamente espiritual que le viene imprimiendo a sus primeros mensajes como papa. 
Como arzobispo de Buenos Aires, el argentino Jorge Bergoglio tejió excelentes relaciones con todas las confesiones religiosas, y en su pontificado parece estar dispuesto a continuar esa línea de acercamiento y profundización del diálogo ecuménico e interreligioso, imprimiéndole su sello personal de cercanía y simpleza. 

A las 12.30 hora local (8.30 en Argentina), Francisco ingresó a la bella sala vaticana, donde lo recibieron con un aplauso cerrado representantes de la comunidad judía, musulmana, budistas, sikh, hindú, cristianos ortodoxos y orientales. 

El primero en hablar fue el patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, quien participó ayer de la ceremonia de inicio del pontificado de Francisco. 
La prensa turca destacó que si bien el patriarca de Constantinopla estuvo en otras ocasiones en el Vaticano, no participaba de una misa de inicio de un pontificado desde el Gran Cisma de Oriente en 1054, cuando la Iglesia se dividió entre Roma y Constantinopla. 

"La unidad entre los cristianos es la primera y más importante de nuestras preocupaciones, uno de los presupuestos fundamentales para que nuestro testimonio cristiano sea creíble", dijo el patriarca, a quien Bergoglio llamó "mi hermano Andrea". 

En tanto, en su mensaje, el papa exhortó a los representantes religiosos a trabajar por una "convivencia pacífica" y los despidió con "un cordial y fraterno saludo". 

Luego, saludó uno por uno -con abrazos y cálidos apretones de mano- a todos los representantes religiosos presentes en la sala Clementina. 

También en audiencia privada el papa argentino recibió al Metropolita Hilarión, de la iglesia ortodoxa rusa y al argentino Claudio Epelman, del Congreso Judío Latinoamericano.

Fuente: losandes.com

martes, 19 de marzo de 2013

JESUS me sanó y me libertó de mi vil y sucia vida


Nací en la Ciudad de México D.F. Soy el mayor de una familia de 9 hijos. Desde la edad de 19 años empecé a tomar y a ingerir pastillas.

Cuando cumplí los 21 me casé y al poco tiempo empecé a trabajar como mesero de algunos de los mejores centros nocturnos de la ciudad, por lo cual estuve en un medio muy pecaminoso, el cual no pude dejar hasta la edad de 55 años, cuando Cristo me alcanzó en medio del dolor de dos terribles enfermedades derivadas del pecado, pues dice la Biblia en Romanos 6:23 que la paga del pecado es muerte.

Nada mas miren si no es cierto, mis queridos hermanos y lectores:


Primera disciplina: Sida, y segunda disciplina: Cáncer de la piel,también llamada síndrome de kaposi .

Déjeme platicarle que he sufrido muchos estudios, muy dolorosos pero, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. He sufrido psicológicamente también, pues nadie está preparado para recibir una noticia de estas, y mucho menos el poder comunicarla a cinco hijos, una esposa y seis hermanos, y aún a mis padres. Fue muy, pero muy difícil, asimilar todo esto. Llegué hasta a tener la idea de quitarme la vida, lo cual era el plan de Satanás. Pero déjeme decirle que nuestro SEÑOR JESUCRISTO tenía otro plan para mi vida. En diferentes hospitales fui bombardeado con la Palabra de Dios; estuve a punto de morir a causa de la enfermedad; pero, gracias a Dios, estoy muy recuperado, y por Su gracia, actualmente pareciera ser que no tengo nada. Gloria a Dios,
Actualmente gozo de esa paz que sobrepasa todo entendimiento.Ahora asisto a un Instituto Bíblico, en el cual ya llevo tres cuatrimestres, lo que quiere decir que voy a la mitad de lo que puede ser el camino a ser pastor. Actualmente el  Señor me dio el ministerio de la cárcel de la ciudad donde radico.

Algunas veces tengo el privilegio de predicar en la iglesia a la cual pertenezco.Esto y muchas otras maravillas Dios ha hecho en mi vida; y las puede hacer en la vida de usted, si usted le deja. Podría platicarle muchas otras maravillas pero creo que no me alcanzaría el papel y el tiempo; esto es solamente una parte. Actualmente el VIH en mi cuerpo es indetectable, al igual que en mi esposa.
Déjeme decirle que en mi vida jamás había sido fiel a nada, ni a nadie, y ahora le soy fiel al Señor. Usted puede ver el pago que me está dando; dice la Biblia en el Salmo 119:67 
"Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo la palabra".
Gloria a Dios por su Hijo amado Jesucristo y por su bendito Espíritu Santo porque no nos dejó solos. AMEN, y AMEN.
Juan Páez Mejía Michoacán, Méjico

Fuente: 2 Hechos de la comunidad cristiana

domingo, 17 de marzo de 2013

El Papa y la idolatría e ignorancia de la gente


Quiero compartir con ustedes, mi sorpresa y decepción. 


Veo que en mi país -Argentina- no pocos cristianos evangélicos (no todos, gracias a Dios) han tomado la elección de un papa argentino con una alegría parecida a cuando se gana un mundial de fútbol.

Envían deseos de prosperidad al nuevo papa, que Dios lo bendiga mucho, que sea de bendición al mundo, que es una buena persona, que nos alegramos de su elección, etc. ¡Como si fuese un nuevo pastor cristiano evangélico que inició un testimonio en alguna ciudad!
¿Saben los hermanos que NUNCA fue derogada la Inquisición? ¡Todavía está vigente!
Recuerdo cuando era pequeño, el testimonio de los nuevos convertidos: -El Señor tuvo a bien salvarme y sacarme de la idolatría; -Mis ojos fueron abiertos y salí de la falsa religión romana; -Pude entender que la Salvación no es por las Obras como me habían enseñado erróneamente; -Ahora tengo la seguridad de mi Salvación, porque entendí que soy salvo por la Fe... etc.

Sin embargo ahora, todos los errores del romanismo como las imágenes, el culto a María, el llamar santo padre a un humano pecador, el considerarlo sumo pontífice cuando este título sólo pertenece a Jesucristo, el aceptar que es nuestro vicario, cuando el único Vicario es el Espíritu Santo... repito, todos estos errores ya no son considerados tales; hora somos todos hermanos en la misma Fe, con distintas costumbres y cultos, con aciertos y desaciertos, pero nos vamos encaminando al deseo del Señor: "QUE TODOS SEAN UNO".

¡Claro! Que seamos uno en Cristo, en Su Palabra; pero si ellos creen que la Salvación es por las Obras, si se postran ante imágenes, si ponen a las tradiciones de la iglesia a la misma altura que la doctrina bíblica, si oran a los muertos, si creen en el purgatorio, si rinden pleitesía a un hombre, sin considerar que en sus escritos oficiales no hay error, porque el papa habla bajo inspiración divina, si sostienen que la misa es para el perdón de los pecados y que el pan y el vino se transforman realmente en el cuerpo y la sangre del Señor, si rinden culto a huesos de santos, cruces, tumbas... ¿son mis hermanos en Cristo? ¿Puedo ser UNO con ellos?
Había un grupo de iglesias de distinta confesión que intentó unirse y se dieron cuenta que lo ÚNICO que impedía su unión era la Palabra de Dios, la Santa Biblia. ¡Quitemos la Biblia, ignoremos sus preceptos y entonces sí nos uniremos! Pero NO será la unión por la cual oró el Señor Jesucristo; será la unión de la Apostasía.
Lo triste es que hermanos considerados ‘columnas’ del testimonio evangélico argentino son los primeros en rendirle reconocimiento y honores al papa romano. ¡Y los creyentes, en general, son ignorantes de estas cosas! No conocen en profundidad la doctrina bíblica; no saben con precisión y claridad cuáles son los fundamentos de la Fe cristiana y bíblica.

"Bueno -me dicen en privado- sabemos que tienes razón; pero tenemos amigos católicos que pueden ofenderse".
Esto me suena como a una conversación entre médicos: -"Sabemos que tienes razón en lo que respecta a la salud de nuestro vecino; es cierto que, si no es operado, morirá, sin lugar a dudas. Pero temo ofenderle o asustarlo si le digo la verdad, si le comunico que debe pasar urgentemente por una cirugía..."
Pero entonces, ¿le estamos haciendo un bien o un mal a nuestro vecino si, como médicos, no le decimos la verdad? ¿No estaríamos condenandolo a la muerte segura, sólo para quedar bien con él y no ofenderle ni asustarlo?
Ahora, en el plano espiritual, me pregunto: ¿No hemos sido puestos por el Señor como CENTINELAS, VIGÍAS, ATALAYAS? ¡Nuestro deber es avisar acerca del peligro, sin la intención malvada o secreta de ofender o hacer el mal, sino porque nuestro corazón se angustia al ver al prójimo en peligro!
¡ES HORA DE DESPERTARNOS, DE LEVANTARNOS DEL SUEÑO; PORQUE AHORA ESTÁ MÁS CERCA NUESTRA SALVACIÓN QUE CUANDO CREÍMOS! (Romanos 13.11).

Fuente: Pastor Marcos Andrés Nehoda (Argentina)