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sábado, 29 de diciembre de 2012

El año nuevo y sus festejos


¿Por qué se celebra el año nuevo con tanta algarabía?

La alegría que hoy provoca el esperar el año nuevo con ruidos de cornetas, pitos, sirenas, fuegos artificiales, etc., no es otra cosa que la manera ahora más sofisticada de la costumbre que tenían los pueblos paganos de esperar su año nuevo. Ellos prendían fogatas y hacían grandes ruidos porque creían que de ese modo podían espantar los malos espíritus y dar lugar para que los buenos espíritus volvieran a la tierra y trabajaran en forma mágica en sus vidas. 


El dios Janus.
Nosotros le debemos a Roma Pagana la costumbre de observar el nuevo año el primer día del mes primero del año. Durante el primer siglo AC el emperador Romano Julio César, confeccionó un nuevo calendario, conocido como el calendario Juliano. Este calendario designaba a Enero como la fecha para empezar el año. 
El nombre para el primer mes del año, también vino de Julio Cesar. El le dio al primer mes del nombre de Janus, en honor al dios Janus,  considerado por los romanos el “dios de las puertas y los portales”, de allí viene el nombre January.
Los romanos creían que Janus era el dios que cuidaba las puertas del cielo y de la tierra, por eso lo pintaban sosteniendo en su mano derecha una gran llave con la que puede cerrar la puerta del viejo año y abrir las puertas del nuevo. También a Janus se lo pintaba sosteniendo un cetro en su mano izquierda, como un símbolo de su poder. 
Al dios Janus se lo pintaba con dos caras. Debido a que los portales se abren hacia adentro y hacia afuera, Janus miraba con una cara atrás hacia el año viejo y con la otra hacia el año nuevo. 

Para el primero de Enero los romanos celebraban a Janus con una gran festival. Frente a las grandes puertas del templo edificado a su nombre, los romanos se divertían, se alegraban y hacían grandes procesiones en su honor. Regalos especiales eran traídos al emperador en esa fecha, con los deseos de buen augurio. También se intercambiaban regalos entre los amigos. 
De los tiempo de Roma pagana nos llega a nosotros la costumbre de dar regalos y desear buena suerte para el año nuevo.

¿De donde viene el símbolo del Bebé de Año nuevo?

Este símbolo fue usado hace miles de años y probablemente se remonta a las tribus del sureste de Europa que adoraban al “dios del vino” llamado Dionisio por los griegos y más tarde llamado Baco por los Romanos. 
La Historia nos dice que los atenienses , representaban a Dionisio como un bebé durante los ritos que hacían para empezar el año nuevo, que en ese entonces lo celebraban para el tiempo de la primavera, entre marzo y abril. Ellos ponían a un bebé en un canasto y lo llevaban a un sitio de honor, precedido por un gran ceremonial. Para los atenienses, Dionisio simbolizaba el renacimiento de la vida en la primavera. 

¿Fue el año nuevo celebrado siempre como un festival por los antiguas cristianos?

Los verdaderos cristianos guiados por el Calendario de Dios, tenían su calendario dividido en año civil y año religioso. Siguiendo los consejos de Dios recibían el año nuevo civil con un espíritu de recogimiento y humildad hacia Dios, con  sus semejantes y arrepentimiento por las faltas cometidas durante el año. Esta preparación empezaba en la fiesta de las Trompetas y culminaba con un ayuno obligatorio en el día más sagrado del año, el día de la Expiación. Pero poco a poco con el correr del tiempo y a medida que los fieles seguidores de Jesús iban muriendo las verdades puras del Evangelio también iban desapareciendo e iban dando lugar a la tradición y al paganismo. En el siglo IV después de Cristo, con la aparente conversión de Constantino al cristianismo, la iglesia de Cristo, que una vez fuera pura en sus enseñanzas y en celebrar solo las fiestas que Dios había ordenado, se le fue contaminando con las fiestas paganas que se introducían al culto verdadero de Dios. Es muy triste saber que hoy los seguidores de Jesús desconocen por completo las Fiestas Sagradas de Dios, las cuales tiene el plan de la salvación y participan celebrando las fiestas paganas, que están tapadas con un supuesto manto de santidad.
Fuente: Laicos.org

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