Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

..."Ciertamente vengo en breve." Ap. 22:20
..."En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados." 1co. 15:52
..."Seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" 1Ts. 4:17

Alentémonos con estas palabras que nos fueron reveladas. Bienvenidos a este blog todos los que esperan el rapto de la Iglesia

martes, 27 de junio de 2017

La mentira de la Ideología de género

El abominable hombre que inventó esta depravación humana


La ideología de género va colonizando rápidamente la sociedad. Cada vez más leyes están siendo aprobadas por todo el mundo en la que los niños son un objetivo prioriatario. Precisamente, la gran ofensiva LGTB que se está realizando en la actualidad está centrada en los llamados “menores transexuales”. Clases en las escuelas, adoctrinamiento de niños, publicidad en las calles y en la prensa. Todo para convencer que el sexo es una construcción social y que el niño a los 4 años elige su “género” por lo que hay que apoyar la ingesta masiva de hormonas y la reasignación de sexo. Sin embargo, los científicos y expertos alertan del daño que se puede hacer los menores.

El cirujano plástico Patrick Lappert avisa de que “las cirugías transgénero de cambio de sexo” son “permanentes e irreversibles”. “No hay nada reversible en la cirugía genital: es una mutilación permanente e irreversible de la persona humana. Y no hay otra palabra para ello. Se traduce en la esterilidad permanente. Es una disolución permanente de las funciones unitivas y procreadoras. E incluso el aspecto unitivo de la adherencia sexual se ve radicalmente obstaculizado si no totalmente destruido”. Sin embargo, la esencia de la ideología de género se basa en utilizar a los niños, pues comenzó utilizando a bebés como cobayas humanas, cuyas consecuencias fueron terribles. Pero esto es algo que los ideólogos de género ocultan por su macabro origen.

Los macabros orígenes de la ideología de género

El inventor de la ideología de género fue John Money, un psicólogo y sexólogo que no se oponía a la pedofilia y que apoyaba todo tipo de prácticas sexuales aberrantes. Y pasó de la teoría de género que promulgaba a la práctica gracias a dos hermanos Bruce y Brian Reimer, con los que experimentó para probar su “reasignación sexual” e intentar demostrar que la identidad de una persona no está fundada en los datos biológicos del nacimiento, sino en las influencias culturales y el ambiente en el que crece. Una vez adultos, ambos se suicidaron tras haber pasado múltiples sufrimientos. Esta historia la recogió John Colapinto en su libro As Nature Made Him. The Boy Who Was Raised as a Girl.

El 22 de agosto de 1965 nacieron en el hospital St. Boniface de Winnipeg (Canadá) dos gemelos idénticos, Bruce y Brian Reimer. Ambos tenían un problema de fimosis en el pene, por lo que fue necesaria una circuncisión, operación sencilla y de rutina, a la que los padres, Ron y Janet, dieron su consentimiento sin problemas.  Pero en la operación se produjo un problema y quemaron el pene de Bruce, que “se separó en trocitos”. Los padres, desesperados, tras una serie de consultas médicas se pusieron en manos de John Money, un médico del que habían oído hablar en la televisión por sus milagros de «reasignación sexual» que llevaba a cabo en el Johns Hopkins Hospital de Baltimore. Money era ya entonces uno de los investigadores en sexología más respetados del mundo.

Money, que guiaba la clínica pionera en cirugía transexual de Baltimore, estuvo encantado de ocuparse del pequeño. Bruce era la cobaya que él estaba esperando para demostrar la bondad de sus teorías, un pequeño varón sin pene al que podía transformar en una niña. Este doctor se caracterizaba por animar a sus pacientes a experimentar con todo tipo de deseo sexual, incluida la «lluvia dorada» orinarse encima durante la relación sexual, lea coprofilia, el autoestrangulamiento y las amputaciones para Money no eran perversiones, sino «parafilias».

Hasta conocer a Bruce, el campo de acción de Money se había limitado a los hermafroditas. El niño fue para él su ocasión dorada.  Cuando los padres Ron y Janet, que entonces tenían sólo 20 y 21 años, le conocieron, se quedaron fascinados por el personaje. «Me parecía un dios», dice ella la madre. El médico les explicó que le podía dar al niño una vagina que funcionara perfectamente, pero que necesitaba su colaboración para que Bruce se convirtiese en niña. Era importante que la vistieran como una niña, que no le cortaran el pelo, que hicieran lo posible para que ella se sintiera “una ella” y no “un él”. Así tendría una vida feliz.

El 3 de julio de 1967 Bruce fue castrado por el Dr. Howard Jones, un colaborador de Money que seguidamente lo abandonó para emprender una profesión más remunerativa: abrió en Virginia la primera clínica para la fecundación in vitro.De este modo, Bruce se convirtió en Brenda. Durante los primeros años, Ron y Janet se lanzaron de cabeza en esta empresa. Pero algo no iba bien. La pequeña Brenda ignoraba las muñecas que le regalaban, adoraba pelear con sus amiguitos, construía fuertes en lugar de peinarse delante del espejo. En el baño, hacía pipí de pie. Los primeros años de colegio empeoraron muchísimo la situación. Brenda empezó a ser especialmente violenta y la suspendieron.

Mientras tanto, en 1972, Money publicó su libro Man & Woman, Boy & Girl (Hombre y Mujer, Niño y Niña), en el que puso al mundo al corriente del extraordinario «caso de los dos gemelos».  El volumen describía el experimento como un «rotundo éxito». Era la «prueba concluyente» de que «no se nace varones o hembras, sino que uno se convierte en varón o en hembra». Todo el mundo le alababa. Prensa, todas las feministas e incluso sus compañeros.Sólo un desconocido investigador llamado Milton Diamond se atrevió a expresar su perplejidad ante el caso. Pero fue ignorado. Al  contrario, «el caso de los gemelos de Money fue decisivo para que se aceptara universalmente no sólo la teoría según la cual los seres humanos son, cuando nacen, psicosexualmente modelables, sino también la cirugía de reasignación sexual como tratamiento para los niños con genitales ambiguos o dañados. El método, que antes se realizaba sólo en el Johns Hopkins, se difundió rápidamente y hoy se lleva a cabo en casi todos los principales hospitales del país».

Brenda seguía comportándose «como un marimacho», defendía a su hermano en las peleas y le costaba estar con sus amigas. Periódicamente, los dos hermanos iban a la clínica de Money para ser sometidos a unos estresantes test psicológicos.  Durante estas sesiones, a los dos gemelos de seis años se les mostraban imágenes de sexo explícitas «para reforzar su identidad/rol de género». Los dos hermanos estaban obligados a simular actos sexuales entre ellos.  En una ocasión, el Dr. Money «les hizo una foto con una Polaroid». Para Brenda, estas sesiones, a las que se tenía que someter también sola, eran una tortura. En sus sueños imaginaba que era un veinteañero «con bigotes», pero tenía miedo de decírselo a sus padres por temor a desilusionarlos.

De hecho, Ron y Janet, frustrados por el comportamiento de la niña, intentaban por todos los medios aplicar los consejos de Money: se paseaban desnudos por la casa, iban a campamentos de nudistas, presionaban a la pequeña para que asumiera actitudes femeninas. Todo ello les llevó a un agotamiento nervioso: Janet intentó suicidarse, Ron empezó a beber. Money, mientras tanto, publicó un nuevo libro de éxito (Sexual Signatures, “Características sexuales”) en el que volvió a hablar de Brenda, que «estaba atravesando felizmente su infancia como una verdadera chica». La realidad es que Brenda, con once años, empezó a tener instintos suicidas.  Los asistentes sociales y los médicos de su ciudad entendieron que algo no iba bien, pero la fama de Money era demasiado grande para poder ensombrecerla. A los doce años empezó el tratamiento con estrógenos para hacer crecer el pecho. En la última visita que tuvo en el estudio del Dr. Money tuvo un encuentro con un transexual que le magnificó las ventajas de la operación quirúrgica de cambio de sexo. Brenda huyó y les dijo a sus padres que si la obligaban a volver «se suicidaría».

Aunque ya alejada del médico, Brenda siguió teniendo una vida difícil. En el colegio la llamaban «gorila» y algunos periodistas empezaron a interesarse en ella. En 1977, un equipo de la BBC fue a Winnipeg para hablar con sus médicos. Todos confirmaron la misma impresión: Brenda no era la «chica feliz» de la que hablaban los best-sellers de Money. El mismo doctor, contactado por la BBC, se negó a ver a los periodistas, cerrándoles la puerta en las narices. El documental, titulado The First Question (La primera pregunta), emitido el 19 de marzo de 1980, pasó inadvertido.

Algunos días antes, el 14 de marzo, Ron le había revelado a su hija su historia, Brenda «se sintió aliviada» porque por fin entendió que «no estaba loca». La primera pregunta que le hizo a su padre fue: «¿Cuál es mi nombre?». Brenda decidió volver a su sexo biológico. Eligió llamarse David porque este es el nombre «del rey asesino de gigantes de la Biblia», el niño que combate y vence al poderoso Goliat.  Empezó a inyectarse testosterona, le crecieron los primeros pelos en el rostro, a los dieciséis años se sometió a la primera operación para la creación del pene. Mientras esperaba la mayoría de edad, permaneció escondido dos años en el sótano de su casa. A los veintidós años se sometió a una faloplastia y, dos años después, tuvo su primera relación sexual. Pero aún era profundamente infeliz.

En el verano de 1988 David hizo «algo que no había hecho antes: acabé rezando. Dije: “Tú sabes que he tenido una vida terrible. No tengo intención de quejarme contigo porque Tú debes saber porque me estás haciendo pasar por todo esto. Podría ser un buen marido, si se me diera la posibilidad”». Dos meses después conoció a Jane, una madre soltera que había tenido tres hijos de tres hombres distintos. Se enamoraron. Se casaron el 22 de septiembre de 1990. Milton Diamond, el primer investigador que contestó las tesis de Money, asestó un duro golpe a su credibilidad. Money, aunque ya no hablaba del caso de los gemelos, seguía sosteniendo las tesis de género que continuaron facilitándole grandes financiaciones, también públicas.

Diamond, después de haber conocido a David, escribió un artículo para desvelar la realidad sobre el “caso de los dos gemelos”.  La tesis del texto era que, aunque la educación tenía un papel importante al plasmar la identidad, ésta es fruto del dato biológico concedido por la naturaleza. Diamond tardó dos años en encontrar una revista que aceptara el texto y cuando apareció fue una bomba. Para Money – «Hot Love Doctor» (Doctor Amor Caliente, ndr), como lo llamaban los periódicos – empezó el declive. En el Johns Hopkins se nombró como director de psiquiatría a Paul McHugh, un católico orgulloso de serlo, que puso en marcha una investigación sobre cincuenta transexuales tratados en la clínica para la identidad sexual del Hopkins desde su fundación en 1966. Ninguno de ellos había sentido ningún beneficio.  Se cerró la clínica, a pesar de las inútiles protestas de la comunidad transgender.

La familia Reimer nunca sanó
Los demonios no dejaron de perseguir a la familia Reimer. Solo Ron, después de un periodo difícil vinculado al alcohol, consiguió retomar las riendas de su vida.  Janet siguió sufriendo profundas crisis depresivas. Brian tuvo varios fracasos matrimoniales y pasó por las drogas y el alcohol. Se suicidó en 2002.  David, después de la muerte de su hermano, no fue el mismo. La empresa en la que trabajaba cerró, peleó con su mujer. El 4 de mayo de 2004 condujo hasta un parking aislado y se disparó en la cabeza. Tenía 38 años.

Fuente: http://conapfam.

martes, 20 de junio de 2017

Testimonio Yo fui pentecostal

"Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis de sus plagas". Apocalipsis 18:4


Mi nombre es Rosa Moreno Hermosillo, y yo fuí pentecostal por siete años.

Yo también tenia mas de un ministerio, pertenecía a la Directiva de Damas, y al ministerio de la Piedad, también tenía el ministerio de Directora de Eventos Especiales y Finanzas, y era maestra.Yo también me caía hacia atrás cuando el ungido oraba por mi y me soplaba en la cara. Yo también hablaba lenguas inentendibles sin haber intérprete. 

Yo también danzaba con los mas movidos cantos, y lloraba y levantaba mis brazos disfrutando su gloria que caía sobre mi. Yo también daba diezmos obligados y también hubo meses que no pude darlos. Yo también sentí la humillación de escuchar mi nombre desde el púlpito entre los que no habían diezmado ese mes. Yo también me quedé sin el sustento diario de mi hogar por darlo al pastor, esperando desesperadamente el 100 por uno que nunca llegó. Yo también veía al pastor y su familia e invitados comiendo en los mejores restaurantes después de los cultos. Yo también lo excusaba diciendo que el obrero era digno de su salario. Yo también creía ciegamente en que lo que el pastor/apóstol/profeta declaraba y decretaba sobre mi. Yo también viví con la esperanza de recibir esa profecía dada especialmente para mi. 

Yo tambien dejé de leer mi biblia, pues los textos escogidos ya aparecían en la pantalla. Yo también confiaba ciegamente en que esa interpretación era fiel y verdadera. Yo también me quedé cientos de veces sin constatar que lo que se me decía era así o no. Yo también obedecía fielmente al pastor. Yo también oraba sobre hermanas decretando todo tipo de bendiciones futuras sobre ellas, yo también les echaba fuera "el hombre fuerte" de sus cuerpos y lo ataba con cadenas. Yo también desataba finanzas, rompía maldiciones generacionales y las dejaba sin efecto en ese mismo instante. Yo también tenia parte en pequeñas predicaciones desde el púlpito. Yo también tenía el discernimiento de espíritus y discernía quien entraba a la iglesia endemoniado. 

Yo también pasaba cada miércoles a decir diferentes testimonios que Dios había hecho conmigo toda la semana, yo también le agregaba mentiras para sentirme mas espiritual. Yo también subía el volumen cuando yo hablaba en lenguas angelicales si el pastor pasaba al lado. Yo también nunca supe el significado de mi propio trabalengua. Yo también le daba los asientos de enfrente a los de la lista de diezmadores frecuentes. Yo también creía que el director de la alabanza era el responsable de hacer bajar al Espíritu Santo en cada culto. Yo también le daba libertad al espíritu para que hiciera escándalo. Yo también creía ciegamente que eramos los que teníamos la verdad, y la prueba era que yo también creía que eramos los únicos que recibíamos el bautismo de fuego del Espíritu Santo. Yo también idolatraba al pastor defendiéndolo para que no tocaran al ungido.

Yo también caí en deudas para pagar primicias, pactos, siembras, ofrendas de amor, lo del regalo del pastor, y por lo cual casi muero. Yo también le decía pastora a la esposa del pastor. Yo también llegué a decir: "El Señor me dijo" cuando El nunca dijo nada.Yo también y para Gloria de Dios lo digo, la venda de mis ojos fue quitada por la misericordia de Dios y también el Señor me sacó del error como a miles de ustedes.

Ahora yo también ALABO Y GLORIFICO AL DIOS TODOPODEROSO quién es lleno de misericordia y bondad para los que le buscan de todo corazón y tiemblan ante sus palabra.

Fuente: www.facebook.com/carmen.r.moreno.7/posts/1406327352768539

viernes, 16 de junio de 2017

La generación tibia

Hermanos y hermanas – ésta es la GENERACIÓN TIBIA. 


Usted no necesita ser un teólogo para comprender que hemos llegado a la era de Laodicea de la cual Jesús profetizó que surgiría en los últimos días. Simplemente compare lo que Jesús dijo acerca de la iglesia tibia de Laodicea con la que hoy en día es llamada la Iglesia de Jesucristo. Jesús advierte que es mejor que el que tiene oídos oiga lo que el Espíritu Santo está diciendo acerca de este sistema religioso.

Jesús claramente advirtió que una iglesia surgiría en los últimos días de esta civilización, la cual se jactaría de ser rica, creciente y aumentando en miembros, y autosuficiente. En otras palabras, una iglesia con gran influencia, adquiriendo reconocimiento y poder, y la cual rechazaría toda corrección o escrutinio.

Jesús dijo de esta iglesia, "Tú dices… yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad…" (Ap. 3:17). Cuán triste es que esta iglesia en particular, arrogante y jactanciosa, sea anunciada por cristianos con poco discernimiento como la gloriosa iglesia de poder y dominio de los últimos días y que controlará el mundo haciendo que Jesús regrese como Rey. ¡Esta es la mentira de Laodicea! Un alma querida escribió lo siguiente, “¿No se da cuenta, señor, que nuestro próximo presidente será un hombre lleno del Espíritu y que habla en lenguas? ¿No sabe usted que todos estos proyectos de construcción de grandes edificios por evangelistas, son ordenados por Dios? El Señor está entrenando líderes, desarrollando grandes proyectos para que ellos se puedan colocar en posiciones en el gobierno, habiendo aprendido todo acerca de altos financiamientos y construcción. La iglesia va a tomar posesión del gobierno – líderes llenos del Espíritu van a hacer las leyes, quitando aborto, pornografía y crimen. Dios ha levantado una iglesia poderosa para tomar el dominio ahora”.

El elemento principal del concepto de "El Reino de Dios sobre la tierra" es aquél de un gobierno perfectamente justo, abarcando a todas las naciones; bajo este gobierno cesarán toda injusticia, opresión y lucha, los males de la pobreza no serán más conocidos, y todos los hombres habitarán en paz y prosperidad como hermanos.

Lo que me alarma es que muchos fundamentalistas ahora están compartiendo ideas similares tipo Pollyanna acerca de la función de la iglesia americana moderna. Me parece que se están jactando demasiado, “¡Hemos llegado! Tenemos de treinta a cuarenta millones de evangélicos. Tenemos líderes simpáticos, populares y con mucha facilidad de palabra. Tenemos el dinero, la capacidad, la experiencia y un número creciente de miembros que se unirán a nosotros -- ¡tomemos el dominio!”.
He oído a pastores de grandes iglesias carismáticas jactarse, "Voy a construir la iglesia más grande de América, porque los números significan poder, influencia. Debemos tener una iglesia lo suficientemente grande y poderosa para que pueda aplicar con fuerza la moralidad y la voluntad de Dios en nuestra nación y en nuestras comunidades." ¡Así es de descarada y orgullosa!

Esta iglesia orgullosa, rica y arrogante ahora codicia poder. No el poder de Dios – sino el poder político. Ambiciona la Casa Blanca, el Congreso y la Corte Suprema. Puesto que hemos fracasado en traer un avivamiento de arrepentimiento semejante al de Jonás y un cambio en los corazones de los hombres; tomaremos, según algunos, los reinos del gobierno y legislaremos justicia. Suena tan piadoso, tan espiritual y vital. Así como Israel, mucho del pueblo de Dios está clamando por un púlpito Imperial – con un líder espiritual quien desarraigará los fuertes poderes del mal y establecerá un nuevo sistema moral. El dedo acusador de la voz profética y el atalaya gimiente están para ser reemplazados por la refinada pluma de congresistas cristianos decretando leyes morales.

Aunque usted no lo crea, esta es la iglesia que Dios va a vomitar de su boca.

Dios no está impresionado en lo más mínimo con esta iglesia que tiene una estima hinchado de sí misma. La iglesia tibia de Laodicea no está destinada a dominar, ni a tener poder o autoridad de ninguna clase. ¡Está destinada a juicio! Es la peor clase de ceguera espiritual alinearse con aquellos que presumen que la iglesia americana moderna, carismática u otra, se enfrenta a su mejor época. Qué falta tan increíble de discernimiento espiritual. Yo, por mi parte, debo alinearme con lo que Jesús dijo de la iglesia de los últimos días. Jesús arranca la máscara y expone la verdad acerca de la iglesia de Laodicea. No es lo que piensa que es – no es lo que dice que es. No es rica -- ¡es pobre! No va en aumento – ¡es despreciable y a punto de ser cortada para siempre! No es fuerte y sin necesidad de nada – ¡está desnuda y avergonzada! No es una iglesia con nueva revelación y conocimiento profundo de las Escrituras -- ¡Jesús dijo que ESTA CIEGA! No va a ser el vehículo del dominio de Cristo sobre la tierra, sino más bien el objeto de su ira y aborrecimiento.

La iglesia de Dios es un remanente triunfante, despreciado y perseguido. Usted puede estar seguro de que Dios tiene su pueblo en estos días finales, pero son un remanente despreciado, santo y separado. Estas personas santas del remanente caminan en la luz y disfrutan de gran discernimiento espiritual. Ellos ven la moderna iglesia de Laodicea a través de los ojos de Jesús y no van a ser engañados por el esplendor, grandeza o pompa de la religión popular. La verdadera iglesia es invisible; existe en ella un gran arrepentimiento; anhela el regreso de Cristo, el Amado.

La verdadera iglesia no puede disfrutar del favor y buena voluntad del mundo. ¿Creemos y temblamos ante la Palabra de Dios o no? ¿Cuándo vamos a enfrentar lo que Jesús dijo que les esperaba a los que se negaban a sí mismos, tomaban su cruz y le seguían? Jesús dijo, “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado” (Jn. 15:18-21).

Hablando de lo que les pasará a los santos en los últimos días, Jesús dijo, “Os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre” (Lc. 21:12). Jesús continuó advirtiéndoles acerca de traición, y “… matarán a algunos de vosotros; y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre” (Lc. 21:16-17). Pablo declara enfáticamente, “Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Ti. 3:12). Es absolutamente imposible para la iglesia verdadera, o cualquiera de sus líderes, ser aprobados o aceptados por el mundo. Un hombre piadoso, una iglesia piadosa será perseguida y difamada por el mundo, por sus reyes y sus gobernantes. Jesús no va a permitir ninguna excepción a esta regla – ya que advirtió, “¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! Porque así hacían sus padres con los falsos profetas” (Lc. 6:26).

¡Ay de esta iglesia de Laodicea y sus aspiraciones políticas! Si el mundo los acepta, sólo puede ser el resultado de quitar la afrenta de la cruz. Por casi dos mil años la iglesia de Jesucristo ha sido rechazada y perseguida por el mundo. La sangre de millones de mártires rechazados clama desde la tierra. Por siglos, hombres y mujeres de Dios guiados por el Espíritu han sido quemados en la hoguera, aserrados, perseguidos y cazados como animales. Santos piadosos fueron decapitados; otros fueron ahogados; muchos fueron arrojados a los leones. La Biblia dice que todos murieron en fe y que el mundo no era digno de ellos. ¿Tengo ahora que creer que Jesús ha cambiado de parecer y ha decidido cerrar las edades con una iglesia tibia, rica, mimada, jactanciosa, egocéntrica? ¿Acaso el último ejército de Dios estará formado por promotores políticos en busca de votos? ¿Acaso los ganadores de almas serán reemplazados por solicitantes yendo a las carreteras y a los caminos buscando firmas para alguna causa social?

¡La gran preocupación de Dios es con la iglesia que se dice ser bautizada por el Espíritu!

Hace mucho tiempo que la iglesia muerta, fría y liberal ha sido abandonada a sus caminos pecaminosos – no es la principal preocupación de Dios en estos últimos días. Hay denominaciones completas que se han vuelto paganas – el Espíritu de Dios las dejó hace muchos años. Pero el enfoque de Dios está, tanto en las iglesias evangélicas y carismáticas, en los compañerismos y ministerios organizados como en los no organizados. Es del cuerpo de creyentes carismáticos de donde ha salido toda la predicación de la prosperidad. Aquellos que se dicen ser bautizados y guiados por el Espíritu Santo, son los que andan diciendo: “Dios te quiere rico, lleno de bienes y autosuficiente en todas las cosas.” Es de este cuerpo que las nuevas doctrinas del dominio de la tierra han nacido. He sido un predicador carismático por más de 30 años y puedo decir con Pablo: “Hablo en lenguas más que todos vosotros.” Pero me aflijo por las seducciones y falsas doctrinas que están ahora barriendo con tantos creyentes carismáticos faltos de discernimiento. Multitudes de ellos están siendo engañados, acribillados, estafados y arrastrados por doctrinas de demonios.

Lo que Dios lamenta es LA MEZCLA siendo introducida en círculos carismáticos. Mezcla es sinónimo de tibieza. Usted encuentra esta mezcla dondequiera que mire en estos días. Asista a un, así llamado, concierto de rock cristiano por ejemplo. Qué mezcla tan increíble. Casi siempre empiezan diciendo, “Estamos aquí sólo para ministrar a Jesús – para glorificarlo.” Escuchará una dulce plática acerca de santidad, arrepentimiento y de renunciar a todo por Jesús. Luego, de repente el espíritu de Elvis Presley parece que cae sobre ellos y son transformados enfrente de sus ojos en rockeros apasionados, descarados, sensuales rockeros endurecidos. Antes que el evento termine, los oirá jactarse, “Vamos a llevar a Jesús a donde la iglesia nunca va. ¡Dentro de bares, conciertos seculares, MTV programa de música en televisión! Estamos orando para que Dios nos dé el oído del mundo. Queremos llegar a la misma multitud que llega el mundo.”

Si voy a creer lo que Jesús dijo – les serian lanzados tomates y serian corridos del escenario por esa gentuza del mundo – eso es, si realmente ministraran en el Espíritu. Entre más canten para Jesús, más serán odiados y despreciados. Los cantantes del evangelio que son alabados y aceptados por el mundo, han perdido la presencia de Jesús – la misma causa del rechazo. El evangelio de Jesucristo es una ofensa al judío y locura al gentil.

La mentira de Laodicea incluye él rechazo al repentino e inminente regreso de Cristo.

¿Puede usted creer lo que están predicando ahora? Ellos están diciendo: “Jesús no puede venir, sino hasta que dominemos el mundo. El no puede venir hasta que tomemos el dominio y lo traigamos de regreso a un mundo al cual hemos traído a sumisión.” Se burlan de un repentino e inminente regreso de Cristo. Jesús dice que un “siervo malo” es el que dice en su corazón, “Mi Señor tarda en venir” (Mt. 24:48). Este tipo de enseñanza es el resultado directo del decaimiento espiritual, tibieza y cansancio de cargar la cruz. Cuándo el amor por Jesús está encendido, hay un anhelo por su pronto regreso – hay un anhelo “¡de estar con él, de contemplar su gloria!” Pero ahora, como el pecado abunda, el amor de muchos se ha enfriado; el sacrificio propio y la negación de sí mismo son repudiados; y la iglesia corre en busca del honor y el poder de este mundo. Ahora se mofan en la idea de que los creyentes serán “transformados en un abrir y cerrar de ojos” (1 Co. 15:51-52). Han colocado la venida del Señor en un futuro remoto y su principal preocupación no es lo que Cristo está haciendo, sino lo que la iglesia está haciendo. El interés actual no es interno, sino externo – alcanzar más miembros, crecer en influencia y establecer un reino terrenal.

Jesús dijo: “He aquí yo vengo pronto” (Ap. 22:12). Pablo escribió: “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche… Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón” (1 Tes. 5:2-4). Pedro también confirmó el regreso repentino del Señor: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche” (2 Pe. 3:10). Jesús le advirtió a la iglesia de Sardis que fueran vigilantes y expectantes – y que se arrepintieran o serían tomados por sorpresa. “Guárdalo y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti” (Ap. 3:1-3).

¿Por qué debe velar cualquier cristiano y estar alerta si la venida de Cristo ha sido pospuesta para alguna hora lejana? Vamos a creer en predicadores modernos y tibios, o vamos a descansar nuestra fe en lo que Jesús dijo, “Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis” (Mt. 24:44). Jesús nos advirtió, “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora” (Mt. 25:13). Esa es la manera en la que los cristianos apostólicos del Nuevo Testamento vivían en el primer siglo. Compartían el deseo intenso de Pablo de “partir y estar con el Señor.” Estaban ocupados haciendo la obra del Señor, ocupados y obedeciendo sus mandamientos – pero así como Abraham, buscaban una ciudad cuyo constructor y creador es Dios.

Los predicadores de la doctrina del reino y del dominio espiritualizan todo lo que tenga que ver con el pronto regreso de Cristo. ¿Pero cómo se espiritualiza el mandamiento de Jesús tan práctico: “Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad” (Mc. 13:35-37)? La corona de justicia que el Juez dará en aquel día está reservada sólo para “LOS QUE AMAN SU VENIDA” (2 Tim. 4:8). Yo le pregunto a usted, ¿anticipa su pronto regreso? ¿Lo anhela? ¿Es su regreso por sus escogidos todavía su esperanza? Lo era para Pablo quien escribió: “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13).

Las últimas palabras de Jesús en la Biblia son: “Ciertamente vengo en breve” (Ap. 22:20). El Espíritu y la Esposa dicen: “Ven” (Ap. 22:17). ¿Qué dice usted? ¿Quién cree usted que está poniendo dudas en la mente de la novia acerca del regreso de su Amado? ¿Quién es ese que busca tener su mente atada con cosas del mundo – enfocada no en la gloria de Cristo, sino en su propio dominio y lugar en este mundo? ¿Quién haría a la novia sentirse como viuda desamparada – abandonada por su Novio porque todavía no está lista y dominante? Ciertamente no el Espíritu Santo – porque el Espíritu clama, “¡Sí, Señor Jesús, ven pronto!”

¿Acaso el Señor ha mandado a su iglesia a que posponga su venida y en su lugar establezca un reino terrenal de justicia – o el nos ha mandado a poner aceite en nuestras lámparas, despertar y alistarnos en cualquier momento para su regreso? ¡Deje de que la Palabra conteste eso! “Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran enseguida” (Lc. 12:35-36). Luego Cristo añadió estas palabras: “Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando” (Lc. 12:37). ¿Para qué velar, para qué estar alertas, para qué ceñir los lomos, para qué estar listos, para qué buscarlo, si la venida de Cristo está pospuesta al futuro remoto, esperando las acciones militantes de la iglesia?

El Señor sabía lo que pasaría con la iglesia cuando fue dicho: “El Señor retarda su venida.” Habría negligencia; habría gente comiendo y bebiendo, borrachera, no habría una urgencia de prepararse. “Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzara a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y a beber y embriagarse, vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes…” (Lc. 12:45-47). Tal ignorancia de su condición espiritual real es posible para la iglesia sólo cuando el Espíritu Santo ha sido contristado y su voz silenciada. Si el Espíritu de Dios no puede hablar, ellos fomentan sus propios engaños y se obsesionan con orgullo y se vuelven arrogantes y jactanciosos cuando los juicios de Dios están a punto de estallar.

Gracias a Dios, hay un remanente santificado, separado, escuchando la voz del Espíritu Santo, y no pueden ser engañados o encontrados desprevenidos. Son los atalayas que han detectado los desvíos del enemigo; son valientes para exponer las enmascaradas doctrinas de demonios. Aquellos que oyen lo que el Espíritu está diciendo, saben lo que el Señor está a punto de hacer. Ellos ven la tormenta formándose – oyen el trueno avecinándose – saben que Dios ya está juzgando Su casa y su nación en particular. La iglesia de Laodicea se ha elegido a sí misma, sin ninguna guía del Espíritu Santo, no para alumbrar al mundo, sino para dominarlo. Se ha convertido en la maestra de mentiras más grande del universo. Está confiada en su propia fuerza y sabiduría, mientras mezcla falsedades anticristo con la verdad del evangelio. Ella ha decidido derribar la gran distinción que Cristo estableció entre la iglesia y el mundo.

Debemos aferrarnos al concepto apostólico del reino de Cristo.

Los apóstoles vieron en la persona sobrenatural del Rey, una sombra de la grandeza y gloria de su reino (2 Pe. 1:16). Como el Hijo de Dios encarnado, y teniendo toda potestad en el cielo y en la tierra, su reino sobre la tierra no podía compararse con otros reinos terrenales. Su símbolo era la Santa Ciudad, que descendería desde el cielo proveniente de Dios. Y, como el Rey era un hombre que había resucitado de los muertos y llegado a ser inmortal, así podía ser el gobernante perfecto de parte de Dios a través de todas las edades, así serán también todos aquellos que le ayudarán en la administración de su gobierno. Sus reyes y sacerdotes deben ser hechos semejantes a Él; solamente bajo este tipo de gobierno celestial podrá establecerse un orden social perfecto, y todas las naciones habitarán en paz bajo Su reinado.

Los apóstoles siempre distinguieron claramente entre la acción sacerdotal actual del Señor en el cielo que comenzó con su ascensión, y su futura función como Rey aquí en la tierra. Él ha ido al Padre para ser el gran Sumo Sacerdote, siempre intercediendo en el Lugar Santísimo. Cuando esta obra de intercesión sea terminada, y la iglesia, Su cuerpo, sea reunido y perfeccionado, entonces y sólo entonces vendrá para sentarse sobre el trono de su gloria y así comenzar Su obra como Juez y Rey (Mt. 25:31). En el momento de su ascensión, fue investido de toda autoridad; sin embargo, la ejecución presente de ella es providencial e invisible. Ahora mismo, Su autoridad es suprema – aunque el mundo todavía no lo conoce ni lo reconoce como Rey. La esfera de Su gobierno visible está actualmente en la iglesia misma, donde Su voluntad es dada a conocer por el Espíritu al escoger a Sus ministros, y a Su completa administración.

Hasta que Él regrese y tome el reino, será su gobierno sobre las naciones revelado, y todos los gobernantes humanos lo reconocen a Él como la fuente de Su autoridad. Entonces, Él “toma para Sí mismo gran poder, y reina.” Hasta ese tiempo, la iglesia deberá estar en el mundo, así como Él lo estuvo, Sus derechos divinos no han sido reconocidos, sino rechazados y expuestos a la enemistad y reproche. La iglesia no puede reinar con Él, hasta que Él venga a establecer su reino. Ese es el concepto apostólico del reino de Cristo. Esto difiere en gran manera con aquellos que enseñan que Cristo comisionó a la iglesia para que administrara el reino en su ausencia, y traer a todas las naciones a su obediencia – para traerlo de regreso como rey a un mundo en el que todos los enemigos ya están puestos debajo de sus pies. Ellos enseñan que Cristo puede regresar, sólo después que todas las naciones crean en Él, y justicia y paz llenen la tierra. Esto es un alejamiento radical de lo que los apóstoles enseñaron. Roma desarrolló totalmente esta doctrina de dominio, siglos atrás. Fue formulado por Agustín en su “Ciudad de Dios.” Entonces la iglesia empezó a reclamar que habían de gobernar a favor de Cristo en su ausencia. Llevaron la enseñanza hasta su lógica conclusión, asegurando la absoluta supremacía de su obispo – el Papa.

Cuándo el primer amor se enfría y el regreso del Señor está retrasado indefinidamente, los de Laodicea se cansan de cargar la cruz y empiezan a preguntar, “¿No son estas palabras descorazonadoras del Señor y los apóstoles, limitadas a sus propios días? ¿Acaso ha de continuar esta hostilidad del mundo hacia la iglesia hasta el final? ¿Cómo puede ser esto conforme a Su misión divina y a Su evangelio de amor? ¿Acaso Él no ha dicho que el evangelio debe ser la levadura fermentando la comida, y como la semilla de mostaza convirtiéndose en un árbol? ¿Acaso Él no ha dicho que “todo el poder es ahora mío”? ¿No se llama a Sí mismo “El Príncipe de los reyes de la tierra?” ¿No debe el hombre fuerte, Satanás, ser atado antes de que nosotros podamos saquear sus bienes?” Y cuando en el cuarto siglo, Constantino, el emperador romano, se convirtió en un creyente y el cristianismo tenía el poder imperial tras él, llegó a ser casi la creencia universal que el día de sufrimiento y persecución había pasado. De todas las bases cristianas se levantó un clamor de júbilo, “¡Satanás está atado; el día de triunfo ha llegado; Cristo está reinando a través de Su iglesia!” Ahora las profecías pueden cumplirse: “Todas las naciones vendrán a Su luz, y los reyes al resplandor de Su nacimiento.” ¡Qué engaño resultó ser!

¡Los de Laodicea no reconocen a satanás como dios de este mundo!

Existe una negación práctica del poder de Satanás como “el príncipe de este mundo.” Ellos no pueden negar su existencia, ya que ha sido muy claramente testificado por el Señor y sus apóstoles. Tampoco pueden decir que su poder ha sido destruido y que ya no es temible. Pablo lo llamó “el dios de este mundo” (2 Co. 4:4), y Juan dijo, “el mundo entero está bajo el maligno” (1 Jn. 5:19). En Apocalipsis 12:3, aparece bajo el símbolo del dragón, como el enemigo activo de Dios y de su Cristo, y esto durará hasta la derrota del anticristo, hasta que él sea atado (Ap. 19:20). Pero a pesar de todas estas declaraciones claras y el reconocimiento continuo de varias formas de actividad satánica en individuos, los de Laodicea ahora dicen, “Satanás ya no reina; está atado; no puede ofrecer oposición efectiva alguna a nuestra unidad o a nuestra actividad misionera ni va a impedir que nosotros establezcamos el reino.”

Hay muy poco acuerdo en lo que respecta al tiempo en que fue atado. Ellos argumentan, “¿Cómo puede establecerse el reino de Dios mientras Satanás y sus ángeles todavía tienen su poder en la tierra?” Creyendo que ya no están expuestos a los ataques de este sutil y poderoso adversario, no ven necesidad de estar alertas en forma especial. Estando el hombre fuerte atado, la iglesia puede apoderarse de los bienes de éste; estando expulsado de la tierra, la iglesia ahora puede tomar posesión de ella. ¡Qué perversión tan sutil de la verdad! Con increíble arrogancia, se jactan que sus obispos hasta pueden tomar sus lugares entre los príncipes de la tierra. La iglesia deja de ser peregrina y extranjera, ella es la novia del Gobernante en el cielo, exaltado para sentarse con Él en Su trono, el mundo debe estar sujeto a ella y por lo tanto todas las distinciones y honores pertenecen a sus lideres como los nobles del Rey. ¡Que arrogancia!

¡El reino de Cristo nunca ha sido y  nunca será “de este mundo!” Jesús dijo: “Mi Reino no es de este mundo... mi Reino no es de aquí.” (Jn. 18:36). Eso es suficiente para mí, como debe serlo para todos los creyentes que tiemblan ante Su Palabra. En cuanto a mí concierne, prefiero estar sentado con Cristo en lugares celestiales, y estar entre aquellos sobre los cuales Enoc profetizo, “Vino el Señor con sus santas decenas de millares.” (Judas 14). Los de Laodicea pueden quedarse con este mundo presente y todos sus reinos y su gloria. Esta destinada a quemarse, según Pedro. “Pero los cielos y la tierra que existen ahora están reservados por la misma palabra, guardados par el fuego, en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.” (2 Pedro 3:7). Puede estar mas claro? “la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” (2 Pedro 3:10). Que la iglesia vencedora proclame con Pedro, “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.” *2 Pedro 3:13).

Iglesia de Jesucristo – ¡qué ningún hombre te engañe concerniente al regreso de nuestro Señor! Obtiene consuelo de la promesa de nuestro Señor: “El Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. (1 Tes. 4:16-18).

Fuente: http://www.tscpulpitseries.org

viernes, 9 de junio de 2017

el trato cristiano en los casados

El buen trato y los desacuerdos


Los matrimonios tienen desacuerdos porque son dos personas diferentes en su formación, su genética, han vivido distintas situaciones y a menudo han tenido que superar situaciones dolorosas dolor durante su infancia y juventud.  Precisamente de la madurez del carácter depende la habilidad de resolver las desavenencias conversando sensatamente sin iniciar un ciclo de agresión, que usualmente empieza con la manera de hablar y el lenguaje corporal.

Las parejas se acaloran conversando porque utilizan las palabras incorrectas y se acercan al cónyuge con el lenguaje corporal y las actitudes incorrectas. De hecho, la conversación no empieza con las palabras, sino con la forma en que nos acercamos a la pareja para hablarles de un tema. Los esposos, ya con vernos caminar hacia ellos, se están preparando para defenderse porque saben a lo que vamos, a menos que nos aproximemos de una manera agradable. Luego, de acuerdo a cómo le hables a tu pareja, el receptor te escuchará o no te podrá escuchar si identifica falta de respeto en tus gestos o palabras. Con frecuencia no queremos admitirlo, pero creemos que la intimidad y la confianza nos dan el derecho de hablarle a la pareja como nos da la gana, sin escucharle ni tener en cuenta sus sentimientos. Es un hábito negativo que tenemos que dejar atrás por el bien del matrimonio.

La Palabra de Dios nos dice en 1 Pedro 3:9 (NTV):

“No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una bendición. A esto los ha llamado Dios, y él los bendecirá por hacerlo”.

¡Qué fácil es perdonar al de la oficina o a las personas que no conocemos! Pero ¿es igual en la casa? No, no lo es; la confianza y la intimidad rompen con el respeto. No debe ser así. Hablamos o respondemos a la ligera sin pensar en lo mal que se siente la persona que amamos y lastimamos sus sentimientos sin misericordia. Debemos tratar bien al de afuera, pero también al que vive contigo, al que duerme en tu cama. Tu cónyuge merece un buen trato y en la Palabra dice claramente que Dios nos bendecirá por bendecir a otro, sea con nuestras acciones o con nuestras palabras. Hagamos un esfuerzo y seamos más tolerantes, pensemos bien lo que vamos a decir, de la misma manera que lo pensamos en el trabajo para no herir a un compañero de oficina. Actuemos de acuerdo a la Palabra, teniendo la palabra amable en nuestra boca, en todo momento. Ciertamente el ambiente en el hogar se sentirá liviano y se reflejará una paz que solo se puede encontrar cuando Dios es el centro de un hogar.

Cuando vayas a conversar o a discutir un asunto con tu pareja, especialmente si sabes que es un tema que trae discordia, haz lo siguiente

Espera a que baje el coraje tuyo, el de él o el de ambos y los ánimos estén receptivos para conversar. Acércate a tu pareja con amor, una palabra amable, una sonrisa o un gesto de proximidad. Habla sobre el tema o conducta que interesas resolver en el presente y en términos de cómo te afecta. 
Conversa sin entrar en personalismos, sin insultar, menospreciar, culpar, señalar, sin traer a colación asuntos pasados y sin decir frases hirientes. Enfócate en el tema presente. Sé directa(o) y clara(o), pero respetuosa (o). Evita los sarcasmos o las palabras de doble intención.

Bendice en vez de maldecir. Para reducir y evitar los desacuerdos dañinos, esfuérzate a diario en crear un fundamento fuerte; un ambiente de paz y mutua comunicación. Ten presente el poder del acuerdo ante Dios. Busca lograr un acuerdo y más allá, persigue vivir en acuerdo en las áreas más importantes de la vida: la pareja, la crianza de los hijos, el tiempo de Dios, las finanzas y otros temas que les afecten.

“Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo” (Mateo 18:19).

No asumas ni permitas que tu pareja asuma la actitud de “me toleras así porque me conociste así, ese soy yo y no voy a cambiar”. Esa es solo una manera de perpetuar una conducta inaceptable y justificarla. Busca ayuda profesional o pastoral para manejar este tipo de actitud. Dedíquense tiempo el uno al otro. Es muy importante que mantengan  una  comunicación saludable. Cuida cómo llegas a tu hogar a diario y cómo hablas. Da lo mejor de ti a tu pareja y a tu familia. Deja tras la puerta de tu casa cualquier momento negativo que te ocurrió afuera. Si lo quieres compartir con tu cónyuge, primero entra, saluda, besa, abraza y cena. Entonces, con calma, comparte lo que te pasó y escucha sugerencias o consejos. Dos en acuerdo con Cristo piensan mejor que uno.

Procura esmerarte en tu relación matrimonial y atender a tu pareja. No permitas que te cargue la vida cotidiana.Trabajen en ustedes mismos como individuos y como pareja para mejorarse continuamente. Más allá de oír, aprende a escuchar a tu pareja cuando te habla. Lo que hace extraordinario un matrimonio es que la pareja haga cosas extras para mantener y fortalecer la relación. No esperes a un retiro matrimonial o una cena en la iglesia, un cumpleaños o un evento familiar para tener detalles el uno con el otro, ni para acordar citas románticas. Si estás en pecado, arrepiéntete con honestidad, deja entrar a Cristo en tu corazón y busca ayuda para cambiar tu manera de vivir y salvar tu matrimonio.

Si eres cristiano, no permitas en tu hogar el maltrato institucional que denigra la posición de la mujer en el nombre de Dios. No te sientes en tu casa a esperar a que te sirvan defendiendo un enfoque esclavista a nombre de la fe. El mutuo servicio y atención en la pareja no puede ser esclavitud, sino recíproco y basado en el amor. Pónganse de acuerdo en cuanto a todo lo que necesita hacerse diariamente en el hogar y la familia, y ayúdense el uno al otro para que ninguno de los dos se recargue y se resienta. El beneficio es, además de un matrimonio balanceado, una pareja con más tiempo y energía para dedicarse el uno al otro.

Toda restauración de un matrimonio empieza con Cristo como su centro. Y Dios en su perfección, hizo un matrimonio perfecto en seres imperfectos para que necesitáramos de Él, lo buscáramos y entendiéramos que solo en Él podemos alcanzar un matrimonio extraordinario. Sin Él nada podemos hacer.

fuente: http://vidacristiana.com

viernes, 26 de mayo de 2017

El pecado y la hipocresía en la iglesia

Un problema que impide la conversión


Muchas veces las personas rehúsan convertirse en miembros de una iglesia sobre la base de que "hay demasiados hipócritas en la iglesia". En otros casos, la gente que ha sido reprendida por sus pecados podrían tratar de evitar la seriedad de su propia culpa por medio de nombrar los pecados que afirman son culpables los que están en la iglesia. Parecen sentir que, puesto que otros han sido culpables de pecado, ellos mismos no necesitan el arrepentimiento y que no deben ser reprendidos por los pecados que cometan. Algunas veces miembros sinceros, trabajadores fuertes de la iglesia se desaniman tanto por los miembros pecadores e indiferentes, que ellos mismos son tentados a desistir.

El propósito de este estudio es considerar los problemas causados por el pecado y la hipocresía en la iglesia.

Todos nosotros necesitamos estar interesados acerca del pecado en las vidas de los miembros de la iglesia. ¿Qué dice la Biblia acerca de estas personas? ¿Cuál es su condición y que consejo deberíamos darles? Pero también debemos considerar a las personas que están tan interesadas por los pecados de otros que ellos mismos llegan a ser culpables de pecado. ¿Qué dice la Biblia acerca de estas personas? ¿Cuál es su condición, y que consejo deberíamos darles?

Consejo para los pecadores en la Iglesia

A veces los miembros de la iglesia son culpables de pecado e hipocresía. ¿Qué dice la Biblia acerca de esto? Dios Requiere Dedicación, Servicio Obediente Santiago 1:21-27 - La religión verdadera no es simplemente venir a los servicios, escuchar la palabra, y pensar que somos religiosos. Por sí misma, es una religión vana. Debemos ser hacedores de la palabra, quitando lo malo de nuestras vidas, guardándonos sin mancha del mundo, refrenando nuestra lengua, y sirviendo activamente a otras personas. 1 Juan 2:3-6 - Si afirmamos que tenemos una correcta relación con Dios, pero no guardamos Sus mandamientos, somos mentirosos (nótese el destino de los mentirosos - Ap. 21:8). Para conocerle verdaderamente y estar con El, debemos guardar Sus mandamientos y andar como El anduvo. 1 Juan 3:6-8,10 - No dejarnos engañar. Si queremos morar con Jesús, no debemos pecar, pero sí debemos practicar lo que es justo. Aquellos que pecan, son del Diablo, no de Dios. Así es como se conoce un hijo de Dios de uno del Diablo -- por sus prácticas, no por sus afirmaciones.

No es suficiente simplemente declarar la dedicación a Dios, debemos vivirlo. Nunca debemos intentar excusar o tolerar nuestros pecados o estar contentos por continuar en la práctica de ellos. Debemos ser "firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor" (1 Cor. 15:58). ¿Muestra tu vida que eres un Cristiano consagrado?

Dios reprende y condena la hipocresía

Mateo 15:7-8 - Las personas que dicen con sus labios que honran a Dios, pero no tienen esa intención en sus corazones, son hipócritas. ¿Está usted incluido en este número? Hipócritas son las personas que pasan a través de rituales de adoración y servicio, pero su propósito no es dar honor a Dios, sino recibir el honor para sí mismos y satisfacer los deseos de otros. ¿Describe esto su servicio a Dios? La gente es hipócrita cuando exteriormente pretenden ser justos, pero realmente no están deseando hacer las obras de justicia. Son como un cementerio: un paisaje hermosísimo en la superficie, pero llenos de podredumbre y corrupción debajo. Cuando la gente declara ser hijo de Dios, se les requiere que obedezcan a Dios sinceramente cada instante del día. Algo menos es hipocresía, y ninguna persona recibirá reprensiones más fuertes de Jesús que las que hizo a los hipócritas. ¿Está dando a Dios el servicio genuino que El requiere?

Tito 2:7-8 - Debemos ser buenos ejemplos en todas las áreas de la vida. Algunas veces rechazamos acusaciones contra nosotros porque las personas que las hacen no son Cristianos. Pero ni aún debemos dar a estas personas base para hablar mal de nosotros. Debemos practicar lo que predicamos. Fallar en hacerlo así es pecado, pero esto también deshonra a Dios y lleva a las personas a apartarse de El. Nótese que Dios reprende firmemente a aquellos que declaran ser Sus hijos, pero por sus pecados impiden que otros le sirvan. Nuestra vida no debe llevar a otros a pecar o ser obstáculos en su servicio a Dios. Muchos miembros dicen, "Como yo viva es mi problema. Si los demás pecan, esa es su culpa y no mía". Si, Dios coloca en los demás la responsabilidad si pecan, pero también nos tendrá como responsables si es nuestra influencia la que lleva a los demás a pecar.

Debemos estar interesados acerca del efecto que nuestras vidas tienen en los demás. Nuestra vida debe resplandecer con buenas obras para que otros las vean y sean llevados a glorificar a Dios -- no a rechazarle (Mat. 5:16). ¿Habrán personas que rehúsen convertirse en Cristianos o que apostaten de Dios porque fueron rechazados por sus pecados? ¿Hay miembros cuyo trabajo por el Señor es estorbado porque su indiferencia pecaminosa los ha desanimado? Si es así, esté seguro que Dios no lo tendrá libre de culpa.

Dios perdonara si usted se arrepiente

1 Juan 1:9 - El es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos si confesamos nuestros pecados. Proverbios 28:13 - No prosperaremos si encubrimos nuestras transgresiones. Pero si las abandonamos y las confesamos, recibiremos misericordia. Debemos orar como el publicano, "Dios, sé propicio a mí, pecador".La palabra de Dios contiene un mensaje real para los miembros de la iglesia que pecan. Ese mensaje es que necesitamos "limpiar nuestros actos". No debemos excusarnos de cualquier pecado en nuestras vidas ni continuar practicándolo. No debemos permitir que nuestras vidas se conviertan en un impedimento para que otros sirvan a Dios. Si hemos sido culpables de tales cosas en el pasado, Dios está deseando perdonarle, pero debemos arrepentirnos, hacer las cosas correctas con Dios, y cambiar nuestras vidas. La hipocresía y el pecado entre los miembros de la iglesia no deben ser excusados. ¿Pero que de aquellos que están fallando en obedecer a Dios, usando a los pecadores en la iglesia como la razón para su propia desobediencia? ¿Qué dice la Biblia acerca de ellos y qué consejos le da?

Recordar que estamos dispuestos a servir

Cuando usted se da cuenta de las personas que pecan, esto le da sentido para decir no adorar y servir a los pecadores, obedeciendo sus reglas y mandamientos. Pero en religión, no estamos supuestos a adorar a los hombres en ninguna forma. Es a Dios a quien adoramos Pero ¿por qué rehúsa servir a Dios sólo porque hay gente malvada? ¿Es Dios el culpable de los pecados de los hombres? ¿El hecho de que los hombres pequen prueba de alguna manera que Dios no ha sido amoroso, misericordioso, poderoso y sabio? ¿Hay algo acerca de los pecados de los hombres que haga a Dios indigno de nuestra adoración y servicio? ¡Claro que no! Suponga que tuvo un ser amado muy cercano que lo trató con bondad, decencia y respeto en todas las formas. ¿Sería correcto rechazar la amistad y cuidado de este amor simplemente porque sabe de alguien mas que sea áspero y falso?

Dios no aprueba la conducta de los pecadores en la iglesia. En realidad, El es el más herido por esto que lo que usted lo está. Si le desobedece, simplemente hiere mas a Dios. ¡pero esto no hiere a los pecadores! La gente que peca a causa de los pecadores en la iglesia, necesita comprender que usted no ha regresado a los pecadores, ¡usted ha regresado al Señor!

Considere a los Justos en la Iglesia

¿Cree usted que hay gente buena en la iglesia? Dios dice que la hay (Ap. 3:1-5). ¿Será usted mejor juez de justicia que Dios? Elías pensó que era la única persona justa viva en sus días, pero Dios le reveló que habían 7000 (1 Rey. 19:10,18). En realidad, Dios dice que las personas justas se encuentran únicamente en la iglesia -- ¡no están afuera! Jesús murió para salvar a la iglesia. El añade los salvos a ella. Cierto, algunos en la iglesia apostatarán y se perderán. Pero algunos en la iglesia son justos y se salvarán. ¡Y no hay esperanza para todos aquellos que están fuera de la iglesia. Ahora, ¿qué sucedería si todas estas personas buenas fueran a actuar como la gente que desiste de servir a Dios porque los demás eran pecadores? Dios no hace acepción de personas. Si usted puede correctamente rehusar obedecer a Dios a causa de los pecadores en la iglesia, entonces, por la misma razón, toda la gente buena en la iglesia puede desistir. Entonces, las únicas personas que quedarían en la iglesia serían los pecadores y los hipócritas - ¡debe haber alguno de todos que sea fiel a Dios!

Pero si la gente buena en la iglesia puede estar agradando a Dios a pesar de los pecadores en ella, entonces ¡usted también puede! Por tanto, ¿qué excusa tendrá usted para no servir a Dios? ¡Ninguna! Nótese Ap. 3:1-5. Cada persona será juzgada por su propia conducta (2 Cor. 5:10; Rom. 14:12). (Nota: No estamos diciendo que usted debe ser parte de una iglesia que esté practicando el error como un cuerpo, porque entonces estará teniendo comunión con el error. Pero mientras la iglesia sea Bíblica en sus prácticas, usted puede adorar y agradar a Dios aún cuando pudiera haber pecado en la vidas personales de otros miembros individuales). El punto es, si no quiere estar con los pecadores, entonces necesita estar en la iglesia porque fuera de la iglesia no hay nada sino pecadores -- ¡al menos hay alguna gente justa en la iglesia! Si no quiere estar con los pecadores, entonces necesita servir a Dios fielmente porque de otra manera estará con un pecador las 24 horas del día de toda su vida --¡usted será un pecador!

Juzgar con Justo Juicio - Juan. 7:24

Cuando usted acusa a un miembro de pecado, ¿está seguro de que hizo aquello de lo cual lo acusa, o simplemente está repitiendo rumores? No debemos calumniar, traer falsos testigos, o difundir desconfianza y sospechas que no podemos probar. ¿Ha escuchado ambos lados de la historia? ¿Es para con los demás lo que quiere que ellos sean para usted? ¿Está seguro que la conducta de los miembros es pecaminosa acorde a la Biblia, o simplemente es su propia opinión la que ha sido violada? Sólo la Biblia determina lo que es correcto o no. Si condena a la gente que no ha violado la Biblia, ¡usted es el que ha pecado. Cierto, no debemos excusar a los miembros de la iglesia cuando pecan. Pero algunas veces es verdad que la gente es acusada de pecado cuando realmente no han sido culpables. ¿Está seguro que las acusaciones que hace son justas?

Aprender la paciencia y el perdón

¿Es posible que los miembros de la iglesia se hayan arrepentido de sus pecados? Todas las personas pecan, incluyendo los miembros de la iglesia, pero Dios perdonará si reunimos Sus condiciones (como ya se describió). Si Dios perdona, ¿tiene usted el derecho de continuar viendo a una persona como un pecador? Si no estamos deseando perdonar a la gente que se arrepiente, entonces Dios no nos perdonará a nosotros.
¿Si la iglesia no es el lugar para los pecadores arrepentidos, entonces, cuál es? Todo el propósito de llegar a ser miembro de la iglesia de Jesús es para ser perdonados por la sangre de Jesús y para ser salvos del pecado. La gente que nunca cometió pecado no necesita a Jesús o Su iglesia. Jesús vino a llamar a los pecadores.¡Dios quiere que todos los pecadores se arrepientan y entren a la iglesia! Pero no deben continuar en el pecado; deben esforzarse para vencerlo. Y las demás personas no deben resentirse del pasado pecaminoso de estos miembros, sino que deben apreciarlos y animarlos en sus esfuerzos ¡de vencer su pasado!

Si está seguro que estos pecadores no se han arrepentido de sus pecados, entonces ¿ha tratado de ayudarlos a ver su error y corregirlo? Si ama a esta gente, entonces debe tratar de ayudarlos. Si no lo hace así, pero continua resintiéndose por los pecados de ellos, entonces usted está pecando ¡Mucha gente murmura y refunfuña y se lamenta de los pecados de las personas a quienes nunca le han hecho el menor esfuerzo por ayudarles! ¿Ha considerado su propia conducta pecaminosa? ¿Tiene usted una vida pecaminosa? Todos hemos pecado. Si espera que Dios y los demás sean pacientes con usted, ¿no deberá ser paciente con los demás? Luc. 18:9-12 -- ¡Rehusar reconocer el peso de nuestros propios pecados es ser Fariseo! ¿Está buscando una iglesia donde los miembros no sean siempre pecadores? Si es así ¡nunca la encontrará! Ciertamente las iglesias locales en el Nuevo Testamento nunca fueron sin faltas. Y si usted encontró una iglesia faltante y se unió a ella, ¡inmediatamente debería dejar de ser faltante -- porque usted no lo es!

¿Cuál sería nuestra condición si Jesús hubiera toma la misma actitud que algunas personas toman hoy día hacia los pecadores? Suponga que hubiera pensado que en vista de que las personas alrededor de El eran pecadores, que ¿El podría pecar también, o que podría rehusar servir a Dios? ¡Nosotros estaríamos perdidos porque El nunca se habría ofrecido como sacrificio por nuestros pecados! O supongamos que Jesús, quien ciertamente nunca hizo pecado, ¿hubiera rehusado estar con los pecadores? Nunca habría dejado el cielo para vivir en la tierra -- y ¡todos nosotros nos hubiéramos perdido eternamente! Pero El vino para salvar a los pecadores (Luc. 5:31-32; Fil. 2:5-8). ¿Somos nosotros mejores que El? Si El, quien realmente no tenía pecado y quien estuvo en un lugar donde no había pecado -- Si pudo venir a vivir entre los pecadores por amor a nosotros, entonces nosotros -- quienes somos culpables de pecado y que no tenemos elección sino vivir en alguna parte entre los pecadores -- ¡ciertamente podemos estar entre los pecadores en la iglesia por Su amor!
No, no debemos excusar o tolerar el pecado. Pero comprendiendo que hemos sido pecadores, podemos ayudarnos para ser pacientes y desear perdonar los pecados de los demás.

Considere honestamente si usted es en algo mejor que los pecadores en la Iglesia

¿Los pecadores que hay en la iglesia son realmente la razón por la cual usted no sirve a Dios, o son simplemente una excusa para buscar explicación al hecho de que usted nunca QUISO realmente servir a Dios? Uno de los métodos más comunes de excusarse uno mismo es el de encontrar faltas en las personas que están tratando de hacer lo correcto. Hacemos esto para sentir menos culpa acerca de nuestros propios pecados, o al menos para probar que ellos están tan mal como nosotros. Gén. 3:6,9-13 -- Adán culpó a Eva, y Eva culpó a la serpiente. Pero Dios los castigó a todos.
*1 Sam. 15:3,9,13-15 -- Saúl culpó al pueblo por su pecado. ¡Pero Dios castigó a Saúl!
*1 Rey. 18:17-18 -- Acab acusó a Elías de causar problemas. ¡Pero Dios culpó a Acab!
*Mat. 11:18-19 -- La gente aún criticaba y encontraba faltas en Jesús. Pero era inocente y ellos eran los pecadores. 

¿Por qué la gente que vive en el pecado quiere hablar acerca de todos los pecadores e hipócritas en la iglesia? ¿Por qué no quieren hablar acerca de las personas justas en la iglesia? ¡La única respuesta posible es que simplemente están buscando una excusa para justificar sus propios pecados! ¿Piensa usted que los pecadores y los hipócritas en la iglesia están equivocados? ¿Piensa que tienen el deber moral de cambiar y de hacer lo que es correcto? Si es así, le pregunto, ¿está deseando cambiar y hacer lo que usted sabe que debería hacer para estar bien? ¿Qué clase de persona es aquella que puede ver los pecados de los demás, y piensa que deben hacer lo que es correcto, pero él mismo no desea hacer lo que es correcto? *Mat. 23:3-4 -- ¡Esperar que los demás hagan lo que es correcto mientras nosotros mismos no queremos hacer lo que es correcto es simplemente otra forma de hipocresía! *Mat. 7:3-5 -- Quitando la paja de los demás mientras nosotros mismos no corregimos nuestros pecados, es sencillamente hipocresía como cualquier otra forma. Si usted puede ver la hipocresía tan claramente en los miembros de la iglesia, ¿por qué no puede ver que al esperar que los demás obedezcan a Dios mientras usted mismo no le obedece se convierte en un hipócrita tal como ellos lo son!

Considere su destino eterno

Muchos pasajes requieren que los miembros de la iglesia sean obedientes a Dios -- estamos de acuerdo con esto. ¡Pero estos mismos pasajes requieren que usted y todos los demás obedezcan a Dios también! Además, los mismos pasajes que muestran que los miembros de la iglesia se perderán por la desobediencia a Dios, son los mismos pasajes que le muestran y a todos los demás que también se perderán si continúan en desobediencia a Dios. Santiago 4:17 -- Si sabe lo que es bueno y no lo hace, usted es un pecador. Y el pecado conduce a la muerte eterna (Rom. 6:23). Esto se aplica a los miembros pecadores de la iglesia, pero también se aplica a aquellos que son ofendidos por los pecados de los miembros de la iglesia. Aparentemente usted debe saber que es bueno hacerlo, puesto que espera que los miembros de la iglesia lo hagan. Entonces, si no hace lo bueno por usted mismo, es un pecador y está tan perdido como los miembros pecadores de la iglesia. Lucas 12:47 -- Si conoce la voluntad de su amo y rehúsa obedecerle, recibirá muchos azotes. Esto indica que los miembros pecadores de la iglesia se perderán. Pero si usted continua en pecado, ¡entonces estos versículos lo condenarán tal como a ellos!

El fondo de esto es: Si realmente quiere evitar a los hipócritas y pecadores, necesita convertirse en uno de los miembros de la iglesia de Jesús y servirle fielmente. De otra manera, ¡pasará la eternidad en tormento, en compañía de los pecadores y los hipócritas que tanto quiso evitar!

Estamos de acuerdo en que ningún pecado, de quien sea, será excusado o pasado por alto. Las personas en pecado necesitan arrepentirse si quieren la esperanza de la vida eterna. Esto significa que los pecadores la iglesia no serán excusados -- ¡deben arrepentirse! Esto también significa que señalar los pecados de los miembros de la iglesia no excusará tampoco a nadie -- recuerde, no hay excusa para el pecado. Por tanto, aquellos que son ofendidos por los miembros de la iglesia, ellos mismos deben arrepentirse y cesar de sus pecados. ¿Qué acerca de usted? ¿Dónde quedará?

Fuente: www.gospelway.com

jueves, 18 de mayo de 2017

Prosperidad verdadera.

¿Riqueza espiritual o material?


¿Cuántos en este auditorio desean ser prósperos?

Realmente todo hombre desea ser prospero, porque la prosperidad significa tener éxito en todo los ámbitos de la vida. ¿Quien no quiere tener buena salud?, ¿Quién no quiere que le vaya bien en la vida?, ¿Quien no quisiera tener prosperidad económica?…y es que el deseo de ser prósperos es un deseo muy noble en la vida de las personas. Pero… que hay acerca del concepto de  prosperidad cuando es predicada en los púlpitos de las iglesias. Hoy en día es muy común escuchar enseñanzas acerca de la doctrina de la prosperidad. ¿Será que el hijo de Dios tiene que ser prospero en todo? Y aquel creyente que no experimenta la prosperidad en su vida es porque no está de acuerdo al propósito de Dios?

AMONESTACIÓN CONTRA LOS PASTORES Y PREDICADORES.

La enseñanza de la prosperidad ha sido distorsionada, se la ha enseñado de una manera incorrecta, y lógicamente si un maestro enseña algo incorrecto, el alumno lo tomará como verdadero. Es lo que ha pasado en las iglesias, los ministros han distorsionado la enseñanza de la prosperidad y desde luego las ovejas tienen un concepto equivoco del tema.

Hoy en día existen ovejas flacas porque no reciben alimento, el pastor se ha despreocupado de orar y de preparar mensajes que confronten al hombre con el pecado. Los pastores se han convertido en payasos de púlpitos que en vez de predicar dan charlas motivacionales, donde la iglesia en vez de salir confrontada por la palabra, sale creyendo que esta es un club social. Los pastores tienen más miedo de perder sus ingresos mensuales que predicar la verdad y caen en lo mismo que los fariseos que buscaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Y Dios amonesta a este tipo de pastores
•NVI Ez 34:2  “Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: ¡Ay de ustedes, *pastores de Israel, que tan sólo se cuidan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben cuidar al rebaño?

•NVI Ez 34:3  Ustedes se beben la leche, se visten con la lana, y matan las ovejas más gordas, pero no cuidan del rebaño.
Para aquel pastor que predica el evangelio le es justo vivir también de él. Pero una cosa es vivir de la provisión de Dios que viene como respuesta a la fidelidad en el ministerio y otra muy diferente es ser VIVIDOR, y usar a Dios para sacar dinero.

¿COMO FUNCIONA ESTA FALSA ENSEÑANZA DE LA PROSPERIDAD?

Amada iglesia de Dios, es lamentable, pero muy cierto lo que ocurre. Se está vendiendo a un Cristo y se está prostituyendo la palabra de Dios, es decir ofrecemos a un Cristo y una palabra a cambio de algo.

•NVI 2P 2:1 En el pueblo judío hubo falsos profetas, y también entre ustedes habrá falsos maestros que encubiertamente introducirán herejías destructivas, al extremo de negar al mismo Señor que los rescató. Esto les traerá una pronta destrucción.

•NVI 2P 2:2 Muchos los seguirán en sus prácticas vergonzosas, y por causa de ellos se difamará el camino de la verdad.

•NVI 2P 2:3 Llevados por la avaricia, estos maestros los explotarán a ustedes con PALABRAS ENGAÑOSAS. Desde hace mucho tiempo su condenación está preparada y su destrucción los acecha.

Ejemplo de palabras engañosas

Muchos hacen referencia a hombres de la biblia que gozaron riquezas como por ejemplo Abraham. La biblia dice en Gn 13:2 “Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro”. Ahora bien…lo que se enseña, es que la voluntad de Dios es que seas bendecido en todo como Abraham y que tengas dinero. “¡Abraham era riquísimo y eso es lo que Dios quiere para ti, Pero recuerda que si quieres ser rico como Abram tienes que hacer como él, Abraham dio todo lo que tenía. Despójate de tu casa, carro, tierras; Danos todo y Dios te va a dar al ciento por uno. Corre y dalo ya!”.

Estos son falsos maestros que introducen herejías destructivas a la iglesia de Cristo, hombres que no necesitan tener un arma para robar y dejar en la calle a muchos que prestaron oído a sus palabrerías. Y es por este motivo que muchos no quieren saber nada del evangelio, porque lo han pervertido. Pero hay de aquellos, como dice las escrituras “DESDE HACE MUCHO TIEMPO SU CONDENACIÓN ESTA PREPARADA”

«¿Alcanzar riquezas dándole plata a Dios?»

Esto no solo pasa dentro de las sectas como PARE DE SUFRIR, sino que lamentablemente está ocurriendo dentro de las iglesias cristianas evangélicas, Donde hombres y mujeres están siendo asaltados por supuestos ministros de la palabra. Estamos volviendo a los tiempos cuando la iglesia católica se prostituía vendiendo las indulgencias, que consistía en el perdón de los pecados y la salvación de las almas tanto de vivos como de muertos a cambio de dinero.

No somos perdonados a cambio de dinero, somos perdonados por el sacrificio perfecto que hizo Jesucristo en la cruz; no somos sanos a cambio de dinero, somos sanos por las llagas sanadoras de Jesucristo. Hoy en día se le enseña a los hombres a pactar con Dios. ¿Quieres que tu hijo salga de las drogas? Pacta con Dios (Danos tu dinero); ¿quieres que tu esposo vuelva a la casa? Pacta con Dios (Danos tu dinero) ¿Quieres un trabajo? Pacta con Dios (Danos tu dinero) ¿Quieres ser sano? Pacta con Dios (Danos tu dinero).¿QUIERES SER PROSPERO? Pacta con Dios. Dios no necesita ningún incentivo monetario para hacer sanidad, ni cualquier otro milagro.

A Jesucristo no le pagaron ni un centavo por resucitar aquel joven en la ciudad de Nahim, ni por resucitar a Lázaro, mucho menos cuando con voz de mando le dijo a la hija de Jairo Talita Cumi que traducido es: “Niña a ti te digo, levántate”.
No podemos creer que el hombre esté en la condición de ponerse a pactar con su Señor y su creador, y mucho menos de pedirle algo a cambio de darle una retribución. Que equivocados que están los hombres hoy en día. Es Dios quien pacta con el hombre, y es aquello que podemos ver a través de la historia y de las escrituras. Fue Dios quien pacto con: Adán, Noé, Abraham, Moisés, David, y fue Dios quien estableció el nuevo pacto que fue el cumplimiento de las profecías mesiánicas.

DIOS QUIERE QUE SEAMOS PRÓSPEROS

¡Claro que sí! Pero ser prósperos no es tener una cuenta bancaria abultada, sino que nuestro nombre esté inscrito en el libro de la vida, de allí que el Señor Jesús dijo: <> ¡Pensemos en esto!. Cuantos hombres han alcanzado la prosperidad económica, pero se sienten los más miserables del mundo. Y es que ciertamente el dinero es necesario, y no lo podemos negar, pero también debemos entender que el dinero  puede comprar una casa pero no un hogar; puede comprar una gran cama, pero nunca el sueño. Solo aquel que confía en Jehová aunque no tenga ni un solo centavo en el banco, y aunque esté atravesando por momentos difíciles puede decir: “En paz me acostaré y así mismo dormiré porque solo tu oh Jehová me haces vivir confiado”. Amén.

¿Quién NOS DIJO QUE EL VERDADERO HIJO DE DIOS ES INMUNE?

Es lo que se enseña. Que el hijo de Dios no puede enfermarse, que el hijo de Dios no puede ser pobre, que el diablo maligno no le puede tocar; que no puede atravesar dificultades de ninguna índole porque sino está en pecado y fuera del plan de Dios.

POBREZA.- Se enseña que el hijo de Dios no puede ser pobre porque Dios es el dueño del oro y la plata. ¡Claro que Si! Dios es el dueño del oro y de la plata. Pero no podemos condicionar la prosperidad a las riquezas. Porque si así lo haríamos entonces les hago una pregunta: ¿Jesús era prospero? Si condiciona la prosperidad a la bendición económica, la respuesta seria: “NO”, porque Jesús no tenía una casa propia, no tenía un auto, no tenía una cuenta bancaria, ni siquiera tenía donde recostar su cabeza. Pero no ha existido en el mundo un hombre más exitoso y más próspero que Jesucristo (Yo soy el que estuve muerto y ahora vivo, y tengo las llaves de la muerte y del infierno). Y recordemos que fue el mismo Señor Jesús quien dijo que siempre habrá pobres entre nosotros.

ENFERMEDAD.-  Se enseña que el hijo de Dios no puede estar enfermo. Tras tal enseñanza Que es lo que piensa un hombre o una mujer que se esfuerza por agradar a Dios y que es un verdadero creyente cuando el doctor le dice que tiene cáncer. Lo primero que puede pensar es que esta en pecado y por eso Dios le envía un castigo como este, Porque es lo que se ha enseñado-.

Pero si buscamos evidencias en las escrituras el mismo apóstol Pablo dijo acerca de su enfermedad: “Tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mi. Y me ha dicho: Bástate en mi gracia” -2 Cor 12:8-9 Si nos basamos en la falsa doctrina de la prosperidad  y de que el hijo de Dios es inmune a la enfermedad, entonces que diremos ¿Qué el apóstol Pablo estaba en pecado? Claro que no. Dios no lo sanó no porque le faltaba fe, sino porque a veces el aguijón de Satanás es necesario en la vida del creyente.

DIOS NUNCA NOS HA DICHO QUE LAS COSAS SERÁN FÁCILES EN ESTE MUNDO

Las falsas doctrinas acerca de la prosperidad nos dicen que el hijo de Dios nunca tendrá aflicciones, ni necesidad, ni enfermedad, ni atravesara momentos difíciles. Pero las escrituras me declaran totalmente lo contrario. Ellas me dicen que en el mundo vamos a tener aflicciones, pero que confiemos porque Dios ha vencido al mundo; me dicen que muchas son las aflicciones del justo, pero que de todas estas Jehová nos librará; me dice que:

Hab 3:17 Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales;
Hab 3:18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.

¿Cuántos en este auditorio desean ser prósperos? Si tu respuesta es: “YO” entonces te invito a que empieces a caminar con aquel que no sabe que es el fracaso, con aquel que es el rey de reyes y Señor de Señores. ¿De qué te sirve hombre ganar el mundo entero si pierdes tu alma? Mt 6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; Mt 6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.

Hombre y mujer que estas aquí, pon tu mirada en el cielo, que esa es tu verdadera meta, y cuando estés allá podrás decir: “HE SIDO PROSPERADO, HE SIDO BENDECIDO EN CRISTO JESÚS”. Es en el cielo el único lugar donde no vamos a padecer muerte, ni llanto ni dolor ni pobreza alguna Amén.

Fuente: https://ministeriosreydegloria.wordpress.com