Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

..."Ciertamente vengo en breve." Ap. 22:20
..."En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados." 1co. 15:52
..."Seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" 1Ts. 4:17

Alentémonos con estas palabras que nos fueron reveladas. Bienvenidos a este blog todos los que esperan el rapto de la Iglesia

viernes, 17 de febrero de 2017

¿Se puede cobrar por predicar la Palabra de Dios?

"Todo lo que viene de arriba es bendición, hermano.” 



Esta frase es muy común entre los que nos hacemos llamar “cristianos evangélicos”.
Cayó una avioneta de los narcos en la costa atlántica de Nicaragua. Una avioneta procedente de Colombia, cargada de cocaína. Cocaína con rumbo al norte. Cocaína que sería consumida por los drogadictos en las calles de alguna ciudad norteamericana. Cocaína por la cual algunos tal vez hasta habían matado y robado. Pero cayó en manos de “cristianos evangélicos” que viven cerca de la costa atlántica de Nicaragua…
¿Y qué pasó con esa cocaína ya en manos de personas que bien podrían levantarse en el culto el domingo por la mañana y dar un testimonio impresionante? Es asombroso saber que ahora en la costa atlántica hay bellos edificios “dedicados a Dios”. Construidos con el dinero procedente de la venta de la droga.

Es asombroso también saber que hay lugares donde la droga viene por los sacos llenos a la casa del pastor cuando se sabe que la policía viene a revisar cierto poblado. Pues, ¿quién pensaría que la droga estuviera en la casa del pastor? Pero, ¿realmente será de extrañarse que sucedan cosas así en las comunidades “cristianas” en la costa atlántica de Nicaragua? Tengamos muy presente que en otras partes del mundo los “cristianos”:
• Roban al cobrar altos intereses.
• Se hacen ricos a costa del duro trabajo de los pobres.
• Mienten para hacer negocios lucrativos.
• Afirman que las riquezas son bendición de Dios.

“Todo lo que viene de arriba es bendición, hermano”, dicen. No. Realmente no es de extrañarse que existan “cristianos” que venden la droga que cayó del cielo en su comunidad.

Pongámonos de acuerdo en un punto muy esencial: La raíz de todos estos “males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” 1 Timoteo 6.10. La Biblia está en los cierto cuando afirma que “los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición” 

¿Ama usted al dinero? ¿Caería usted en la trampa del diablo, la cual tiene el dinero como carnada? O, ¿tal vez usted ya cayó en la trampa?

Lastimosamente, el empuje más grande en muchísimas iglesias evangélicas en la actualidad es una sola cosa: el dinero. Por ejemplo, gran parte de las campañas evangelísticas se llevan a cabo, no porque el evangelista verdaderamente ama las almas perdidas, sino porque busca sus ofrendas. Incluso su afán por defender la teología propia de su denominación, así atrayendo a otros y protegiendo a sus fieles, es por lo mismo. “La teología de la prosperidad”, como la conocemos hoy en día, no es nada nuevo. Este error ha estado con nosotros desde el tiempo de Constantino.

Él creía que ya que los cristianos son hijos del Rey, entonces ellos deberían tener templos mucho más bonitos que los templos de los paganos. Pues los paganos adoran a dioses muertos, mientras que los cristianos adoran al Creador del cielo y la tierra. Constantino también se asombró que los pastores eran muy pobres, pues daban gratuitamente de su tiempo para la obra, además de trabajar. Y desde ese entonces hay ministros de la palabra a quienes les dan un sueldo por sus labores en la iglesia.

Esta teología de la prosperidad se ha difundido como nunca antes desde la década de los setenta, bajo la dirección de líderes dinámicos como Oral Roberts, Kenneth Hagin, Kenneth y Gloria Copeland, Benny Hinn, Dr. Paul Yonggi Cho, y otros.
Como punto de partida, los seguidores de esta doctrina usan textos del Antiguo Testamento que prometen la prosperidad material a los que siguen a Dios (Malaquías 3.8–12; Deuteronomio 11.13–15; 28.1–14, entre otros). Afirman que ya que somos hijos del Rey, debemos tener de todo, pues Dios no quiere, según dicen ellos, ver a ninguno de sus hijos en la pobreza. Apoyan esta afirmación citando versículos como Deuteronomio 28.12–13:

“Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo”. Y, según dicen los partidarios de esta creencia, ¿cómo puede uno llegar a tener todas estas bendiciones económicas? Por medio de ofrendar, ¡por supuesto! Lógico, de lo mejor que uno tiene... Y no te preocupes por la pérdida porque al que tiene fe, se le recompensará todo lo ofrendado, con creces abundantes. Carro… casa grande… una moto… computadora. Al que tiene fe, ¡se le concederá todo esto y mucho más!
“¿De veras?”, pregunto. Bueno, por lo menos al que tiene este tipo de fe, ¡al pastor de él se le concederá todo esto y mucho más!

Es increíble que tantas personas se dejan engañar por estas promesas de pastores amigos del dinero. Pero es porque las personas en sus iglesias también son igualmente amigos del dinero. Dan con el motivo de recibir. Esta avaricia de tener más de lo que uno tiene apela mucho a la naturaleza pecaminosa. ¿Quién no quisiera tener de todo y pasarse la vida al suave? ¿Quién no quisiera poder ofrendar un poquito y recibir bastante? Pero eso no es lo que nos enseña el Nuevo Testamento. Más bien dice: “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma” 2 Tesalonicenses 3.10.

Ya no vivimos bajo el Antiguo Testamento. Ahora Dios nos manda arrepentirnos de todo lo que huele a amor al dinero. Lo cierto es que el Nuevo Testamento, en lugar de promover riqueza personal, dice: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6.19–21).
“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13.5).
“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (1 Timoteo 6.6–8).
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6.33).
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él” (1 Juan 2.15).
“¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios” (Lucas 18.24–25).
“Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios” (Lucas 6.20).

Estos versículos no nos dejan con ninguna duda de lo que enseña el Nuevo Testamento con respecto al amor del dinero. Y el ejemplo de Jesús y otros en el Nuevo Testamento coincide perfectamente. Veamos:

JESÚS

Murió dejando solamente la ropa que llevaba. No tenía ni donde “recostar su cabeza” Mateo 8.20. Fue enterrado en un sepulcro ajeno. De él se dijo: “Por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico” 2 Corintios 8.9. Su enseñanza fue: “Más bienaventurado es dar que recibir” Hechos 20.35. Mi pregunta entonces: ¿Por qué los seguidores de él deberían hacerse ricos, ofrendando para obligarle a Dios que les dé más?

PABLO

Fue evangelista internacional. A veces había hermanos que le mandaban donativos para que pudiera seguir con la obra Filipenses 4.10–19. No obstante, él pudo decir:
“Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis” 2 Tesalonicenses 3.7–9. “Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir” Hechos 20.33–35

Mi pregunta entonces: ¿Por qué este famoso evangelista internacional nunca tuvo grandes riquezas? Si hubiera seguido al dios que siguen muchos “evangelistas” hoy, él hubiera andado en su propio barco, los mejores caballos… En lugar de eso, sufrió hambre y sed, frío y desnudez 2 Corintios 11.26–27.

EL MENDIGO

Vivió en la pobreza más miserable. Sufría de enfermedades crónicas. Sin lugar a duda, fue hijo de Dios porque cuando murió, fue llevado directamente “al seno de Abraham” véase Lucas 16.19–31. Mi pregunta entonces: ¿Por qué este hijo fiel del Rey vivió en tanta miseria estando aquí en la tierra?

LA VIUDA

Ella ofrendó todo lo que tenía Marcos 12.41–44. Todo lo que tenía sumaba sólo dos moneditas de muy poco valor. Jesús hizo elogios de ella por su buena disposición de dar, pero la Biblia en ninguna parte nos dice que él la bendijera posteriormente con riquezas materiales. Mi pregunta entonces: Si la viuda era hija del Rey, ¿por qué vivía en tan profunda pobreza? ¿Por qué Jesús no la bendijo con bendiciones materiales en abundancia?

LOS POBRES SEGÚN EL MUNDO

“Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?” Santiago 2.5. Los pobres según este mundo son elegidos por Dios, pero siguen siendo pobres. Mi pregunta entonces: Si Dios los eligió como sus hijos, ¿por qué no les dio riquezas también?

El Nuevo Testamento dice que Dios suplirá lo que necesitamos. Pero habla de lo básico: sustento y abrigo. El ser humano, en cambio, quiere más, y más, y más, y más… Y algunos amadores de dinero incluso están dispuestos a dejar que el evangelista igualmente amador de dinero los ordeñe. Creen que al dejarse explotar de esta forma, Dios les dará las cosas materiales que tanto codician para gastarlos en sus propios deleites y lujos. Hay un pasaje en el Nuevo Testamento que sí habla de que Dios nos bendice materialmente. Veámoslo: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre. Y Dios, que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad” 2 Corintios 9.8–11. Ya que los corintos habían dado en abundancia, Pablo les dijo que Dios era poderoso para darles más para que ellos también pudieran dar más. ¡Pero nunca para amontonarlo o para gastarlo en sus propios deleites y lujos!

El amor al dinero ahoga la palabra de Dios y la hace infructuosa. Jesús lo afirma: “El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Mateo 13.22).

¿Dejará usted que la palabra de Dios sea ahogada en su vida por el engaño de las riquezas que se predica tanto hoy? ¿Dejará que el diablo lo mantenga en su trampa con la carnada de las riquezas ofrecidas por él? ¿O amará usted a Jesús, Rey de reyes y Señor de señores, el que no tenía ni donde recostar su cabeza y tuvo que quitar prestado un burro para entrar en Jerusalén?

Sigamos a ese Jesús. No caigamos en la trampa del diablo y sus compinches.

Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores 1 Timoteo 6.3–10. —Timoteo D. Miller

Fuente: www.elcristianismoprimitivo.com

viernes, 27 de enero de 2017

Impactante Milagro dos Pastores fueron puestos en Libertad

"Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos" Mateo 5:10


Dos pastores y dos ex musulmanes ahora convertidos a Cristo fueron liberados de la cárcel luego de que el oficial de la prisión fuera visitado por Jesucristo en un sueño. Después de la milagrosa liberación, el carcelero se convirtió y fue bautizado, según relató la organización Bibles 4 Mideast.

Los pastores Irshad y Munvar fueron detenidos junto a otros dos cristianos, Farooq y Riyas, en una prisión secreta en Medio Oriente. Los nombres fueron alterados por razones de seguridad. Ellos fueron encarcelados por la policía la semana pasada, mientras oraban durante un estudio bíblico. Los pastores estaban discipulando a dos ex musulmanes, que estaban frecuentando la iglesia subterránea hace dos meses y se preparaban para el bautismo.

La policía los azotó brutalmente y los presento ante la corte de Sharia (ley islámica).

“Fuimos acusados de blasfemia contra el profeta Mahoma y de conducir a musulmanes a una falsa religión. El tribunal decidió que fuésemos llevados a una prisión secreta”, recordó el pastor Irshad. Durante los primeros dos días en prisión pasaron por grandes dificultades. “Fuimos golpeados por los policías con una barra de acero. Ellos apenas nos daban un pedazo de pan por día. Nunca pensamos que la podría salir de prisión. Esperábamos ser condenados a muerte”, confesó el pastor.

“Le preguntamos al Señor: ¿Dónde estas? ¿Por qué no nos vienes a salvar?. Le dijimos que si habíamos cometido pecado, que nos perdonara y nos purificara con su sangre, y nos salvara de la situación en la que estábamos”, relata Irshad.

Milagro en la prisión

En el tercer día, un oficial de alto rango de la prisión visitó la celda de los dos pastores. “El pidió a los guardias que nos desataran las manos, pero no podíamos levantarnos. El mismo oficial pasó una loción sobre nuestras heridas y ordenó que los guardias nos diesen buena comida. Luego de eso él regresó a su oficina”, recordó el pastor.

Los cristianos llegaron a la conclusión de que fueron bien tratados porque serían asesinados. La siguiente noche, el oficial regresó solo a la celda. “Se sentó en el suelo con nosotros, tomo nuestras manos y nos pidió que oraramos por el”, dijo Irshad.

En aquel momento, el oficial nos reveló que había soñado con Jesucristo la semana anterior. En el sueño, Jesús estaba sentado en un trono, y había una luz muy potente a su alrededor. Millones de ángeles obedecían sus órdenes. Estrellas gigantes y pequeñas también se acercaban. Jesús levantó las manos y mostró sus marcas traspasadas. La sangre escurría por las heridas. El sueño se repitió en los dos días siguientes, y el oficial comenzó a investigar acerca de Jesucristo en internet. La siguiente noche, tuvo otro sueño. Jesús apareció delante de él y le dijo: “Mis hijos están siendo torturados en tu prisión. Déjalos salir. Mis hijos son la niña de mis ojos”.

Después de su experiencia con Dios, el oficial pasó tres días dentro de la celda junto con los cristianos, orando y aprendiendo más sobre la Biblia. El aceptó a Jesucristo como su Salvador. Luego de eso, el oficial pidió a los carceleros y guardias que estén atentos a las necesidades de los cristianos. “Ellos pensaron que eramos de su pueblo y comenzaron a tratarnos bien”, dijo el pastor.

La liberación de los pastores no fue algo sencillo. El oficial preparó algunos papeles para solicitar la excarselación de los prisioneros ante el tribunal, sin embargo, el pedido fue rechazado por la corte. Pero por la insistencia del oficial, la corte atendió la solicitud convencida por los fuertes argumentos que el oficial expresó en su pedido.

Después de ser liberados, los cristianos fueron llevados a la casa del oficial. "Nos dio la bienvenida y oramos juntos. Al final, él pidió ser bautizado. Dijimos, 'Si usted cree plenamente en Jesucristo, pueden ser bautizados. " Me dijo: 'Creo en Jesucristo, que fue crucificado, murió por mí en la cruz y resucitó de entre los muertos. Creo en Él como mi Señor y Salvador, con todo mi corazón y alma. A continuación, los bautizados. Junto con ello, Farooq y Riyas también recibieron el bautismo ", recuerda Irshad pastor.

Poco después, el oficial llevó a los cristianos a un lugar seguro en su coche. En el camino, le aconsejó a :. "Continuar su trabajo para el Señor, pero hay que tener cuidado Este ministerio debe ser muy, muy en secreto porque los funcionarios del gobierno, autoridades religiosas, los tribunales y la policía no se aceptarán y. sus obras. Pero el Reino de Dios está cerca, y tenemos una eternidad que nos espera ".

"Honestamente, no estamos preocupados porque nuestro Señor se apareció a nosotros en nuestras dificultades. En todo momento sentimos su presencia y comodidad. Él está con nosotros ", dijo el pastor. "Gracias a todos los que ayunaron y oraron por nosotros. Nuestro Señor Jesucristo es digno de ser alabado! "

Fuente: Guiame

jueves, 12 de enero de 2017

La Fe es la Victoria para el cristiano.

 George Müller fue un hombre de Dios que comprendió la fe. 


(1805-1898), un verdadero Guerrero de la Fe, creía que tener la promesa de Jehová era tan real como tener la cosa más necesitada en la mano, ya si era comida en la alacena o dinero en su billetera.

Él una vez dijo, "Alegremente he dedicado mi vida entera al objeto de ilustrar qué tanto puedo estar completo por la oración y la fe". Dios puso en su corazón construir orfanatos para cuidar de los niños desposeídos que vivían en las calles de Bristol, Inglaterra. Con simplemente dos schillings (50 centavos) en su bolsillo, George Müller determinó obedecer. Él no supo de dónde el dinero le iba a venir, pero ese no fue su problema. Él conoció la voluntad de Dios. Era cosa de Dios proveer la forma. Su parte era obedecer.

Müller le confió todo a su sagrado Señor. Él hizo la costumbre de nunca contarle a nadie sobre sus necesidades ­ y él mismo tenía muchísimas. Él sólo le contaba a su Padre Celestial. A través de este humilde hombre de fe, Dios levantó cinco inmensos edificios de granito, capaz de alojar a 2,000 huérfanos.

Un día, Müller estaba sin dinero para la siguiente comida de los niños. Mientras él estaba arrodillado en oración, exponiendo su necesidad ante su Padre Celestial, reclamando las promesas por la fe, alguien llamó a la puerta con un regalo de dinero. Dios había probado aún otra vez que él siempre cumple sus promesas. Los niños comieron su siguiente comida a tiempo.

A través de los años, el equivalente de millones de dólares le fueron dados en el soporte de su gran obra ­ todo sin alguna vez decirle sus necesidades a una sola alma, muchas de las cuales fueron muy urgentes. Müller dedicó su vida para revelar la bondad y el poder de Dios, ejercitó en nombre de todo el que toma su palabra y confía en las promesas del Señor que guarda sus pactos. Él reconoció que las pruebas son necesarias para todo aquel que desee tener una fe fuerte. "Aprender a tener fe fuerte es resistir grandes pruebas".  "He aprendido a tener una fe fuerte estando firme en medio de pruebas severas."

Ha sido dicho que la fe es una planta que crecerá rápidamente si es alimentada, y la fe de Müller probó la verdad de esta declaración. Sin tener en cuenta la emergencia que le afrontaba en cualquier momento, eligió confiar en Dios. Él dijo, "Esté seguro que, si usted camina con él y le ve a él, y espera la ayuda de él, él nunca le fallará. La fe de Müller fue el resultado de su experiencia de escoger confiar sin tener en cuenta las circunstancias. "Si el Señor me falla, será la primera vez," declaró él.

La Sagrada Escritura está llena de historias, que cuentan de la interacción de Dios con sus hijos atados a la tierra. 
La razón primaria para cada historia registrada en la Biblia es inspirar la fe en los corazones de los creyentes. Desde la liberación milagrosa en el mar Rojo hasta la historia de la viuda cuyo aceite fue multiplicado para que pudiese pagar su deuda, estas narraciones de tratos pasados de Dios están dirigidas a inspirar la fe y la confianza de que Aquel que ha trabajado poderosamente por Su pueblo en eras pasadas, está deseoso de hacer lo mismo hoy si su pueblo confiara en él.

Cada hijo de Dios siempre ha experimentado dificultades. Daniel fue tomado preso y lo hicieron eunuco en la corte de los enemigos de Judá. José fue injustamente arrestado. Job perdió a sus hijos, su riqueza y su reputación. ¡Esther fue tomada de su familia y fue hecha esposa de un rey pagano que era muchos años más viejo que ella!
El Señor no detiene las cosas malas de ocurrir. Hebreos 11, el famoso capítulo del "Salón de la Fama de la Fe", provee ejemplo sobre ejemplo de personas que, cuando afrontaron pruebas y dificultades infranqueables, triunfaron - no en su propia fuerza, sino descansando en las promesas de Dios.

Éstos son los Guerreros de la Fe

“Que por fe conquistaron reinos,  hicieron justicia,  alcanzaron promesas,  taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada,  sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección;  mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra... Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe... (Hebreos 11:33-12:2)

Las historias de la Biblia enseñan que la máxima necesidad de cada individuo es la fe en las promesas divinas. Las pruebas y las dificultades que surgen son las tutoras celestiales para enseñarnos fe y confianza. El poder de Dios es lo suficiente como para responsabilizarse por cada demanda por esto. Es bastante grande como para solucionar cada emergencia. La única limitación está es si el individuo ejercitará la fe o no, porque "Todo es posible para la persona que tiene fe." (Marcos 9:23)

"Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan." (Hebreos 11:6, VRV 1960)

Un día, un centurión romano le pidió a Jesús que sanase a su criado.Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad,  y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve,  y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe...Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste,  te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora. (Mateo 8:7-10, 13)

Cuando el centurión pidió la ayuda de Jesús, el Salvador inmediatamente respondió: "Iré". El centurión estaba asustado. Él no esperaba que un israelita voluntariamente entrara en su casa, la de un gentil. Él respondió rápidamente "Oh, no. Eso no es necesario. Simplemente hable la palabra solamente y mi criado se pondrá bien"."Eso," dijo Jesús, "es fe".

Dios sabe que usted necesita fe. La única manera para que usted desarrolle una fe bien fundada en la roca en el poder del Señor que le cuidará individualmente, es teniendo problemas que son imposibles de resolver por cualquier esfuerzo humano. Cualquier problema que le confronte como resultado de la obediencia, Dios conoce todo sobre él. Cada prueba es "individualmente diseñada" para desarrollar en usted la fe y la dependencia en su Padre Celestial que usted necesita atravesar por los días difíciles por venir. Sería mejor perder una fina casa y vivir en un apartamento simple o una casa de remolque [trailer] en el país, que no obedecer a la voluntad declarada de Jehová. Sólo aquellos que viven en estricta obediencia pueden reclamar las promesas.

Dios ha provisto promesas para obrar en cada emergencia y suplir cada necesidad. Cuando usted ha hecho todo lo que ha podido para obedecer su voluntad revelada, su parte es escoger creer porque él es el Señor y él no puede mentir. Sin problemas humanamente infranqueables, su fe en su liderazgo providencial no aumentará. ¡Las pruebas que usted afronta están para el propósito expreso de proveerle una oportunidad para ejercitar su fe a fin de que crezca! Sin pruebas, la fe no crecerá más que lo que los músculos no pueden crecer sin ejercicio.

Porque la situación de cada persona es única, no hay un consejo que pueda ser aplicado a cada circunstancia individual. Hay una razón por qué sus problemas trascienden su habilidad o recursos disponibles para tratarlos. Dios no pretende que los seres humanos suplan la ayuda que él quiere proveer. Dios no faculta a ninguna persona o institución, como WLC, a poder proveer respuestas y dinero para cada problema que confrontan a Sus hijos. Vuestros problemas son diseñados para ayudarle a desarrollar la fe en el Señor, no dependencia de la sabiduría de sus amigos, o los recursos de otros.

Las pruebas que te confrontan pueden ser más espantosas que cualquier cosa que usted alguna vez haya afrontado; Los peligros pueden ser muy reales. A través de todo ello, vuestro curso más seguro es la obediencia y la confianza. Los objetivos de la misericordia de Diosen cada prueba son llevarle a usted más cerca de él.

"Porque el Señor no desecha para siempre; Antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias; Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres." (Lamentaciones 3:31-33)

Jehová podría hacer desaparecer tu deuda. Él podría crear dinero en su bolso. Pero eso no edificaría tu fe y la fe es tu máxima necesidad. Sólo cuando un problema humanamente infranqueable es solucionado por la guía divina y su intervención, es que la fe aumenta. Los problemas más difíciles son los que sentimos que nos hemos causado a nosotros mismos a través de un desacertado curso acción:

No deberíamos haber construido esa casa grande y cara. No debería haber removido ese préstamo. Deberíamos haber reparado el carro viejo, no haber comprado uno nuevo. ¿Por qué removí tantos préstamos de la escuela? Cuando una persona ha firmado papeles y HA PROMETIDO repagar, hay un sentido de obligación que si usted no cumple con su palabra, usted deshonrará al Creador. Ninguno debería perder la fe en el liderazgo amoroso de Dios si ellos terminan perdiendo sus trabajos e incapaces de repagar préstamos. "He aquí que no se ha acortado la mano del Señor para salvar, ni se ha agravado su oído para oír". (Isaiah 59:1) Aún debemos seguir y obedecer, aún cuando no comprendemos las razones de su gobierno.

Las mismas experiencias que encontramos más difíciles son las que se necesitan más para refinar nuestros caracteres. Es también muy posible que Dios necesite a un testigo, como Job, quien permanecerá fiel y confiado sin tener en cuenta las circunstancias. Puede ser para la salvación de las almas de otros que usted es conducido por los valles de sombras. Aún cuando nos hemos metido nosotros mismos en dificultades y enmarañamientos que no fueron la voluntad de Dios en que nos involucráramos, todavía podemos llegar al Padre y le podemos pedir en nombre del Hijo que nos dé sabiduría para ver una senda que sea segura para seguir.

Es seguro confiar en Dios en cada situación, en la seguridad de que él siempre nos guiará igual como escogeríamos nosotros si pudiésemos ver el futuro como él puede, y su glorioso plan que él está obrando en nuestras vidas. El poder del Todopoderoso respalda cada promesa que él ha hecho. Así, no hay excusa para rehusarse a ser obediente ­ aun si la obediencia para la verdad le cuesta su empleo, su casa, su coche, su reputación, su matrimonio o incluso su vida.

¿Es tentado usted? Él librará. ¿Es usted débil? Él fortalecerá. ¿Es usted ignorante? Él dará la luz. ¿Está usted herido? Él curará. Dios"cuenta el número de las estrellas;"  Y todavía "El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas. ". Salmos 147:4, 3. "Vengan a Mí," es Su invitación. Cualesquiera que sean sus ansiedades y pruebas, exponga su caso delante de Él. Vuestro espíritu será vigorizado para resistir. Se abrirá el camino para que usted sea librado de la vergüenza y la dificultad. Mientras más débil y más indefenso usted sepa que está, mucho más fuerte estará usted en Su fuerza. Mientras más pesadas sean vuestras cargas, más bendecido será el descanso al echarlas sobre el Cargador de las cargas.

El Señor dice, Invoquenme en el día de angustia". Salmos 50:15. Él nos invita a que le presentemos a él nuestras perplejidades y nuestras necesidades, y nuestra necesidad de ayuda divina. Él nos alienta a ser instantáneos en la oración. Tan pronto como las dificultades surgen, debemos levantar a él nuestras peticiones sinceras y fervorosas. Por nuestras oraciones importunas damos evidencia de que nuestra confianza está fuerte en Dios. El sentido de nuestra necesidad nos conduce a orar seriamente, y nuestro Padre divino es movido por nuestras súplicas.

A menudo esos que sufren reproche o la persecución por su fe está tentados a pensar que han sido abandonados por Señor. A los ojos de los hombres ellos son la minoría. Para toda apariencia sus enemigos triunfan sobre ellos. Pero no les dejen violar su conciencia. El que ha sufrido en su representación, y ha soportado sus pesares y sus aflicciones, no los han abandonado.

Los hijos de Dios no han sido dejados solos o indefensos. La oración mueve el brazo de su Omnipotencia. . . .

Si entregamos nuestras vidas a Su servicio, nunca podremos estar colocados en una posición para la cual Dios no haya hecho provisión. Cualquiera que sea nuestra situación, tenemos a un Guía para dirigir nuestro camino; Cualesquiera que sean nuestras perplejidades, tenemos un Consejero seguro; Cualquiera que sea  nuestro pesar, nuestro luto, o soledad, tenemos un Amigo simpatizante. Si en nuestra ignorancia tropezamos, Jesús no nos deja. Su voz, clara y bien definido, se oye diciendo, "soy la Camino, la Verdad, y la Vida" (Juan 14:6) "Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra." Salmo 72:12).

Dios declara que él será honrado por esos que se acercan a él, quienes fielmente le rindan servicio. "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. " (Isaías 26:3) El brazo de la Omnipotencia está extendido para guiarnos adelante y todavía más hacia adelante. Siga adelante, el Salvador dice; Les enviaré ayuda. Es por la gloria de Mi nombre que ustedes piden, y que ustedes reciben. Seré honrado enfrente de aquellos que esperan vuestro fracaso. Verán Mi palabra triunfar gloriosamente. "Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis." Mateo 21:22.

Dejen a todo  aquel que sea afligido o injustamente tratado, clamar a Dios. Den la espalda a aquellos cuyos corazones con como acero, y hagan vuestras peticiones a vuestro Hacedor.  Nunca es rechazado quién llega a él con un corazón contrito. Ni siquiera una oración sincera está ha sido perdida. En medio de los himnos del coro celestial, Jehová oye los clamores del ser humano más débil. Derramamos el deseo de nuestro corazón en nuestros armarios, respiramos una oración como caminamos por el camino, y nuestras palabras alcanzan el trono del Monarca del universo. Pueden ser inaudibles para cualquier oreja humana, pero ellas no pueden desvanecerse en el silencio, ni pueden perderse a través de las actividades de negocios que están ocurriendo. Nada puede ahogar el deseo del alma. Se sobrepone al estrépito de la calle, a la confusión de la multitud, hacia las divinas cortes. Es a Jehová a quién hablamos, y nuestra oración se oye.

Usted que se siente lo más indigno, no sienta temor de consignar su caso a Dios. Cuando él entregó a sí mismo a su Hijo por el pecado del mundo, él se encargó el caso de cada alma. "El que no escatimó ni a su propio Hijo,  sino que lo entregó por todos nosotros,  ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? Romanos 8:32. ¿No cumplirá él con la palabra de gracia dada para nuestro ánimo y nuestra fuerza?

Jesús claramente advirtió que alcanzar el reino de los cielos requeriría abandonar todo lo demás. No sólo esté dispuesto a prescindir de eso, sino en verdad esté dispuesto a hacerlo.

Además,  el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo,  el cual un hombre halla,  y lo esconde de nuevo;  y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene,  y compra aquel campo.“También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa,  fue y vendió todo lo que tenía,  y la compró.” (Mateo 13:44-46, VRV 1960)

La Salvación es un regalo gratis, pero ninguno que siga en desobediencia la obtendrá. Porque la provisión amplia ha sido hecha para todos los que venzan, todos se quedan sin excusas si se pierden. Las principales razones de los que no quieren llevar la cruz de la obediencia es el orgullo. Les gustan sus casas confortables, más que un hospedaje más humilde. Les gusta el prestigio percibido que viene con un trabajo bien pagado. No quieren la vergüenza de la pérdida del trabajo o la posible pérdida resultante de la casa y o el coche si fallan en sus pagos.

Es fácil para Dios resolver los problemas que usted pueda enfrentar. ¡Sus recursos son ilimitados! Sin embargo, es difícil para los pecadores desarrollar fe en él. Jesús nunca le obligará a ejercitar fe en sus promesas. Como un amante de la libertad, él le deja esa elección a usted. "En verdad, hay suficiente luz para aquellos que quieren creer y suficientes sombras para cegar a aquellos que no quieren creer".7 

Hagan una elección intencional de confiar en su Creador y su Redentor. La vida eterna vale la pena, aun si le cuesta todo. Regocíjese siempre, en todo dé gracias, vea en todas las cosas una invitación para la oración. No hay montaña demasiado grande que ÉL no pueda mover; Ninguna distancia demasiado distante que ÉL no pueda cruzar. Él oirá sus oraciones y él ordenará los acontecimientos que serán, al fin, sus más grandes bendiciones.

Fuente: www.worldslastchance.com

lunes, 9 de enero de 2017

Calvino y su falsa doctrina de la Predestinación

La predestinación Calvinista es falsa  ¿Que es la predestinación Calvinista?


Pero la biblia dice: "El cual quiere que todos los hombres sean salvos" I Timoteo 2:4

El calvinismo (la enseñanza de Juan Calvino, fundador de la Iglesia Presbiteriana) presenta al mundo "otro evangelio" aparte del evangelio predicado por los apóstoles (Gál. 1:8,9). Enseña que antes de la fundación del mundo Dios eligió o predestinó a cierto número de hombres para vida eterna y cierto número de hombres para condenación. 

Esta lla­mada "elección" se hace incondicionalmente (es decir, sin tomar en cuenta la obediencia o desobediencia, la sujeción o rebeldía de los hombres).

La Biblia habla de la presciencia de Dios. Creo de todo corazón que Dios sabe todo, su conocimiento no es limitado en ninguna forma. El habla del futuro como si fuera historia. Pero la predesti­nación calvinista no se refiere a la pre­sciencia de Dios, sino a que Dios predes­tinó o predeterminó la salvación o la perdición de cada individuo. Hay gran diferencia entre la presciencia de Dios, y la teoría de que Dios haya predetermi­nado y prefijado el destino final de cada individuo que jamás haya nacido o que nacerá en el futuro. Dios sí ha predestinado o predeterminado algunas cosas, y es importante estudiar los textos que lo afirman (véanse sermones sobre el propósito de Dios, Romanos 8:28-30; Efes. 1:4-11), pero no ha predestinado la salvación o perdición de ciertos individuos sin tomar en cuenta la voluntad y el carácter de ellos. En este estudio vamos a observar varias obje­ciones a la predestinación calvinista.

La Predestinación Calvinista cambia la base de nuestra salvación.

Somos salvos por la sangre de Cristo. Sin la expiación hecha por Cristo en la cruz nadie podría ser salvo. La sal­vación depende de Cristo Pero según la doctrina calvinista la salvación depende de la elección arbitraria de Dios antes de la fundación del mundo; es decir, mucho antes de que nacieramos nosotros Dios ya había decidido cuáles in­dividuos serían salvos y cuáles serían con­denados. Esta decisión fue hecha antes de que Cristo muriera, y según el calvinismo, Cristo solamente murió por los "elegidos" (aquellos individuos que fueron escogidos por él para la salvación).

Según esta teología la muerte de Cristo fue simplemente el drama que se llevó a cabo de acuerdo con la doctrina calvinista de la elección.

Siento repugnancia hacia la pre­destinación Calvinista al contemplar la naturaleza de Dios. Dios es omnisciente, posee toda sabiduría, es sumamente bueno y justo. Pero según los calvinistas Dios decretó algo que nunca se puede llamar bueno, porque afirman que Dios creó la mayoría de los hombres para conde­nación eterna; que algunos hombres y án­geles fueron creados y predestinados al infierno -- para la alabanza de su gloria. Según esta teoría Dios demostró su gloria haciendo lo que es completamente contrario a su amor, misericordia y justi­cia. Es totalmente contrario a su justi­cia porque afirma que Dios salva y condena a los hombres sin tomar en cuenta cómo viven, y si obedecen o no. Contradice su amor y su bondad porque enseña que Dios ha predetermi­nado hacer el más grande mal, al dejar en la condenación eterna y en el infierno  al mayor número de sus criaturas vivientes. Por lo tanto, puedo afirmar que esta teología es totalmente contraria a la naturaleza de Dios y a la revelación de la Biblia.

La Predestinación Calvinista es con­traria a la naturaleza del hombre.

El hombre es presentado en las Escrituras con la capacidad de escoger (libre albedrío) entre la vida y la muerte (Josué 24:15). Sin embargo, según el calvinismo el hombre no puede, de su propia voluntad, escoger su salvación, porque Dios ya hizo esa decisión por él antes de la fundación del mundo. Según la teoría calvinista Adán y Eva tuvieron que pecar (afirman que así fueron creados), porque Dios ya había decretado que iban a pecar. Entonces, cuando cumplieron con este decreto de Dios, El les castigó, expulsándolos del huerto de Edén, y les quitó su libre albedrío. Dicen que el hombre tiene que pecar, que no puede dejar de pecar, y que Dios no les da a los reprobados la gracia necesaria (como la da a los elegidos) para que sean movidos a aceptar el evangelio; y luego como broche de oro condena a los reprobados al infierno por ser pecadores no arrepentidos.

Compárese esta teología falsa con lo que la Biblia dice acerca del hombre: que puede aceptar (Sal. 119:30; Mat. 11:28-30; Apoc. 22:17), o rechazar (Luc. 7:30; 2 Tes. 1:7-9). Cualquier teoría que enseñe que lo que el hombre hace no afectará su salvación es una doctrina contraria a la naturaleza del hombre como se revela en las Escrituras.

La Predestinación Calvinista es con­traria a la naturaleza de la vida eterna.

La vida eterna se presenta en la Biblia como la "herencia de los hijos de Dios" (Tito 3:7). Es el "galardón" de los que sufren por Cristo (Mat. 5:12). Es la recompensa de los que pe­lean la buena batalla (1 Tim 6:12). Es la corona de los que son fieles hasta el fin (Apoc. 2:10; 2 Tim 4:7). Pero según la doctrina calvinista la vida eterna se da a un grupo de individuos que Dios escogió arbitrariamente antes de la fundación del mundo, y no se basa en la aceptación del evangelio, ni en la fideli­dad, ni en luchar por la fe, etc., sino sola­mente en la elección de Dios.

La Predestinación Calvinista es injuriosa a la salvación del hombre. Cuando se predica esta doctrina falsa, se le dice al hombre que él no puede hacer nada que afecte su salvación, para bien ni para mal. Entonces ¿con qué motivo hará algo bueno? Si hace bien, si trata de obedecer la voluntad de Dios, esta obe­diencia no le ayudará en absoluto si él fue enviado a la condenación. Además, el hacer mal y el desobedecer a Dios no le hará daño si es de los elegidos para sal­vación. Entonces, ¿por qué preocuparse por su alma? ¿Por qué orar, estudiar la Biblia, ayudar a los necesitados, predicar a otros? No tiene ningun sentido hacerlo.

La Predestinación Calvinista sig­nifica que Dios sí hace acepción de personas.

Las Escrituras enseñan claramente que Dios no hace acepción de personas (Hech. 10:34,35; Rom. 2:11; Gál. 2:6; Efes. 6:9). Pero el calvinismo choca con estos textos, los contradice, porqueafirma que Dios favoreció a algunos y reprobó a otros. La Predestinación Calvinista des­truye el consuelo del Evangelio. El evangelio ofrece gran consuelo al pecador (Mat. 11:28-30). Pero ¿qué consuelo hay en la doc­trina de que Cristo murió sólo por los "elegidos" y que no murió por todos los pecadores en el mundo? ¿Cómo hallará consuelo el pecador cuando sabe que muy posiblemente él no es uno de los elegidos, sino que mas bien puede ser uno de los reprobados? ¿Qué consuelo para el pecador que no puede estar seguro que Cristo en verdad murió por él?  A lo mejor no murió por él. ¿Cuál consuelo hay en saber que la obediencia y los sacrificios por Cristo no cuentan para nada?

Pero la biblia dice: "El Señor es paciente, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" 2 Pedro 3:9

Fuente: facebook Roberto Gonzalo Gonzalez Yañez

domingo, 25 de diciembre de 2016

Sueño de advertencia hna Noemy

Sueño de Dios

En esta mañana 25 de diciembre estando en oración y en ayuno el Señor me entregó una advertencia para su pueblo.


Apocalipsis 3:10  Por cuanto haz guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

Estaba yo al borde de un camino inclinada hacia la tierra, llorando con gran dolor y agonía de mi alma. Sabía que algo muy grande y terrible se acercaba a la tierra, y que a millares les sorprendería pues no estaban preparados para resistir. De pronto me viene mas conocimiento de lo que iba a suceder. Un país importante  obligaría por ley a colocarse un chips en el cuerpo a cada persona para poder desarrollar y continuar su vida (al parecer era EE.UU)

Después que esa nación llevara a cabo esa ley todo el resto de los países también empezarían a obligar a la gente a colocarse ese chips. En ese momento me acordaba de nosotros los cristianos, y pensaba que sería de tantos hermanos que en todo el mundo existían, mi voz comenzó a elevarse y hablaba casi gritando unas palabras que repetía junto a otras voces que se unían a mi diciendo: 

"Vamos a hacer rastreados, vamos a hacer rastreados".

Sabía que desde un punto del mundo una máquina nos iba a observar y a seguir en todo momento, y que los cristianos seríamos perseguidos y maltratados atrosmente. En mi angustia yo pensaba, y adonde se esconderían los cristianos en aquellos días, tal vez decía en las cuevas de la tierra o en los campos, pero al mismo tiempo entendía que sería muy dificil esconderse y escapar de ese ojo mundial. 

Mis amados hermanos está llegando la hora final, tenemos que estar apercibidos y preparados mas que nunca, pues lo que se viene será de improviso y a millares les afectará, pero a nosotros los hijos de Dios no, pues estaremos en oración y velando sin cesar en todo tiempo.

Estén listos mis hermanos que el fin se acerca. Amen.

viernes, 9 de diciembre de 2016

¿Cuántos perseveran en la oración?

Los cristianos no tienen tiempo para orar.


Cuando la iglesia primitiva comenzó a experimentar un rápido crecimiento numérico, se multiplicaron también los problemas por resolver y las necesidades por atender. Entonces, los doce apóstoles, para no ser absorbidos por esta vorágine del éxito ministerial, decidieron nombrar a siete diáconos para ocuparse del trabajo de servir mesas.  “Y nosotros persistiremos en la oración y a servir la palabra“.  (Hechos 6:4)

Es interesante, al menos para mí, ver como hoy en día en esta pretendida nueva Reforma, se hace tanto énfasis en servir la palabra (o ministrar la palabra), pero no se hace igual énfasis en perseverar en la oración, siendo que los apóstoles se entregaron en igual medida a las dos. Otras traducciones dicen: Y nosotros nos entregaremos a la oración (LBLA); Así nosotros nos dedicaremos de lleno a la oración (NVI); Mientras, nosotros nos dedicaremos asiduamente a la oración (EUNSA) Pero nosotros daremos completa atención a la oración (Jünemann).
Si la Sola Scriptura (Sólo Escritura) no va acompañada en igual medida de la Solus Oratio (Sólo Oración) se quedará en eso, en solamente escritura.

“No podemos predicar fervientemente a nuestro pueblo a menos que oremos fervientemente por ellos.”  (Richard Baxter – libro: El Pastor Reformado)
El Señor Jesús dijo: “las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”. (Juan 6:63 b) Puedes leer las palabras de Cristo, puedes aprenderlas de memoria, puedes enseñar y predicar con exactitud las palabras de Él, pero puedes también no tener la vida de Cristo, y esto hará que tu enseñanza y predicación sean muertas, sin impacto espiritual.

Tu púlpito sin unción será como un león embalsamado, podrá ser contemplado y admirado por muchos, pero a nadie hará temblar, solo un león vivo puede hacerlo; solo un predicador lleno de vida puede estremecer los corazones de sus oyentes.

“Y Satanás tiembla, cuando ve al santo más débil de rodillas” (William Cowper -1731-1800)

Si preguntásemos ¿qué es orar? obtendríamos algunas respuestas como: “orar es hablar con Dios“, “la oración es el arma más poderosa del creyente“, “la oración es la llave que abre todas las puertas“, “orar es acercarse al trono de Dios“, “orar es apropiarse de las promesas divinas“…Sin mencionar las nuevas definiciones de oración dadas por los predicadores de la prosperidad, que por poco enseñan que orar es darle directivas a Dios, darle permiso o hasta darle órdenes de lo que debe hacer.

Para mí la oración es sencillamente “comunión”, el deseo imperioso de estar a solas con quien amamos. ¿A quién irás? ¿con quien deseas más estar? ¿donde está tu tesoro?  Mateo 6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

“¿Cómo podemos orar a Dios sin estar con Él? ¿Cómo podemos estar con Él si no pensamos en Él continuamente? ¿Y cómo podemos pensar continuamente si no hemos formado el santo hábito de hacerlo? Me dirás que siempre estoy diciendo lo mismo. Es verdad, porque éste es el mejor y más sencillo método que conozco, y no uso ningún otro. Amonesto a todos acerca de esto. Debemos saber antes de poder amar. A fin de conocer a Dios, debemos pensar frecuentemente en Él, y cuando lleguemos a amarle, entonces pensaremos en Él frecuentemente, porque nuestro corazón estará con nuestro tesoro.” (Hermano Lorenzo – libro: La Práctica de la Presencia de Dios)

¿Al estar con tus amigos, las horas se te pasan volando pero el tiempo de oración se te hace pesado?, ¿puedes conversar por horas con las personas pero ni siquiera puedes conversar una hora con Dios?, ¿tienes más entusiasmo para realizar actividades en tu iglesia que para encerrarte en tu cuarto a orar?, ¿es más fácil para ti escuchar música cristiana, participar en cultos y congresos, leer libros cristianos, tener reuniones y estudios que apartarte para estar a solas con Cristo?… si es así, déjame decirte que tienes un serio problema.

“La vida de oración es mucho más necesaria aún que edificios u organizaciones. Muchas veces se utilizan estas últimas para remplazar aquella. Las almas nacen al reino solo por medio de la oración”(libro: Azusa Street, pag.69) Si estuvieses de rodillas delante de Cristo la misma cantidad de tiempo que dedicas a debatir las doctrinas de Cristo, serías el Spurgeon o el Wesley que necesita esta generación, pero si no eres capaz de doblar tus rodillas delante de Cristo nunca podrás hacer que los demás hombres las doblen delante de Él. Si tus convicciones no te llevan a postrarte asiduamente delante del Señor ¿como pretendes convencer a otros? No puedes saber más de Cristo que lo que has aprendido estando con Él.

“la oración tomaba mucho del tiempo y fuerza de Jesús. Quien no pasa la mayoría de su tiempo orando, no puede llamarse seguidor de Jesucristo.” (R. A. Torrey – del libro: Cómo Orar)

Predicar sin orar te convertirá en un charlatán, pero una vida de oración hará que tu vida sea la predicación a la cual los hombres no puedan resistirse. 

«No vayas al estudio para preparar un sermón. Eso es pura tontería. Entra a tu estudio para ir a Dios y volverte tan ardiente que tu lengua sea como un carbón encendido que te obliga a hablar»    (C. T. Studd – misionero en China, India y Africa)

Increíblemente, somos capaces de estar todo el día hablando de Cristo, pero no somos capaces de hablar una hora con Él. Llenamos nuestra agenda con invitaciones para predicar de Cristo, y luego ponemos esa agenda como pretexto de no tener tiempo para estar a solas con Él. Si, lo admito, predicar es importante, pero orar es indispensable. ¿Te atreves a estar delante de los hombres predicando sin haber estado delante de Dios orando? 

“¿Cómo puede un hombre predicar si no ha conseguido su mensaje fresco de Dios en la cámara secreta? ¿Cómo puede predicar si no tiene su fe avivada, su visión lúcida y su corazón caldeado por su estrecha unión con Dios? ¡Ay del púlpito cuyos labios no son tocados por esta llama de la cámara secreta! Árido y sin unción será siempre y las verdades divinas nunca vendrían con poder de semejantes labios. Hasta donde los intereses verdaderos de la religión atañen, un púlpito sin una cámara secreta siempre será una cosa estéril.”   ( libro: El Predicador y la Oración – E. M. Bounds)

La oración, entonces, es la comunión íntima con nuestro Padre celestial, la impostergable necesidad de estar a solas con nuestro Amado,  el deseo presuroso de alejarnos de todo y de todos para estar con quien es nuestro Todo. A veces es hablar, a veces es callar, a veces es reír, a veces es llorar, muchas veces es caer exhausto a los pies del Señor sin poder ni hablar, ni sentir otra cosa que no sea dolor, pero es desear no estar en otra parte más que allí, a sus pies, aunque allí muramos. “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré”  (Job 13:15). La oración es morir al yo, renunciar a mi voluntad para que se haga la suya “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”  (Mateo 6:10)

Si, son palabras duras de oír y de aceptar, porque comer y beber de Cristo es participar de su sacrificio, es tomar nuestra cruz y seguirle; es renunciar a ser vistos por los hombres para ser escudriñados por Dios. Es preferir estar de rodillas humillados ante el Padre que ve en lo secreto, que de pié en un púlpito admirados por los hombres que solo ven lo exterior. Orar es ¿a quién iremos?, iremos a Jesús, aunque eso signifique la Cruz. 

“Todos los obstáculos a la oración proceden de la ignorancia de las enseñanzas de Dios en su Santa Palabra respecto a la vida de santidad que ha planeado para todos sus hijos, o bien de la resistencia a consagrarnos totalmente a El. Cuando podemos decir verdaderamente a nuestro Padre: «Todo lo que soy y tengo es tuyo», entonces, y sólo entonces, Él puede decirnos: «Todo lo que es mio es tuyo».” (libro: El cristiano de rodillas, anónimo)

Oh! Señor Jesús, que para mí la oración sea buscar tu comunión, y buscar tu comunión no consista en buscar un toque de ti, sino buscarte a ti para permanecer en ti. Aunque al encontrarte a ti pierda lo mío, y al confesarte a ti me niegue al yo. Sea la respuesta sí, o a mi petición digas no, o en el difícil silencio tenga que esperar yo; ayúdame a perseverar en la oración, que aunque esperando en ti yo muera, en la resurrección  gloriosa verán mis ojos tu galardón.

Fuente: diariosdeavivamientos.wordpress.com

sábado, 26 de noviembre de 2016

Amor a los deleites del mundo.

Muchos hoy en día se extravían del camino de Dios o se olvidan del Señor por amar mas los deleites que ofrece el mundo. La diversión, los placeres carnales, las cosas sentimentales, los pasatiempos… etc.


Todo lo cual ya estaba escrito que habría de suceder a gran escala.

La gente estaría llena de egoísmo y avaricia; serían jactanciosos, arrogantes, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, insensibles, implacables, calumniadores, libertinos, despiadados, enemigos de todo lo bueno, traicioneros, impetuosos, vanidosos y más amigos del placer que de Dios. (2Timoteo 3:2-4)

Hay personas que fingen ser “amantes de Dios” y llevan una doble vida como cristianos, dentro de la iglesia actúan como el Señor manda y afuera se deleitan en las cosas del mundo. Dios es un Dios lleno de amor, pero hay un tipo de amor que a el le desagrada y es el AMOR A LAS COSAS DEL MUNDO. No amen al mundo ni nada de lo que hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre. Porque nada de lo que hay en el mundo los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida proviene del Padre sino del mismo mundo. El mundo se acabará con sus malos deseos, pero el que haga la voluntad de Dios permanecerá para siempre. (1Juan 2:15-17)

El Mundo en la Biblia es todo lo “Anti-Dios”. Son los deseos y placeres humanos que no le agradan a Dios y por lo tanto vendrían siendo pecados. El Apóstol Juan nos hace ver tres cosas. No debemos amar al mundo (deseos pecaminosos) ni lo que hay en el. Un cristiano que ama al mundo no conoce al Padre realmente. El verdadero hijo de Dios se aparta lo mas que puede del mundo. Muchos hacen ver a Dios y a Cristo como una “Religión” no una “Relación”. Hay personas que aman mas lo que tienen y lo ponen por encima de Dios.

1. El mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico.

Me dije entonces: Vamos, pues, haré la prueba con los placeres y me daré la  gran vida. ¡Pero aun esto resultó un absurdo! A la risa la considero una locura; en cuanto a los placeres, ¿para qué sirven?   (Eclesiastés 2:1-2) Todo lo que no le agrada a Dios alimenta nuestra carne como por ejemplo: Las inmoralidades sexuales, la comida en exceso, la mala diversión, las fiestas mundanas, los bailes sensuales, la música que ofende a Dios y la vanagloria a los hombres etc.
Muchas personas solo ven a Dios como su “Pañuelo de Lagrimas” y solo lo buscan cuando tienen problemas o como el “Genio de la Lámpara” solo para que conceda sus deseos y no lo complacen.

¿Estaremos amando mas a los deleites que a Dios?

2. El mundo solo ofrece un deseo insaciable de todo lo material que se ve.

Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas sino sólo el pan de cada día. Porque teniendo mucho, podría desconocerte y decir: "¿Y quién es el Señor?" Y teniendo poco, podría llegar a robar y deshonrar así el nombre de mi Dios. (Proverbios 30:8-9) Algunos aman mas a las cosas materiales antes que a Dios, por ejemplo: El dinero, su casa, el celular, el televisor, algún objeto de valor etc. Dios nos manda a estar agradecidos con lo que tengamos, ya que hay otros en peores condiciones que anhelarían tener lo que nosotros tenemos. Como dice el verso: Si llego a tener mucho podría olvidarme de Dios y si tengo poco podría llegar a pecar por conseguir lo material.

¿Amas las cosas materiales antes que a Dios?

3. Los deleites del mundo me alejan y me hacen dejar de amar a Dios.

(Los hombres son) traicioneros, impetuosos, vanidosos y más amigos del placer que de Dios. (2Timoteo 3:4) Los deleites del mundo estorban en mi crecimiento espiritual. La (semilla) que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. (Lucas 8:14) Los deleites del mundo cuando los amas te esclavizan. En otro tiempo también nosotros éramos necios y desobedientes. Estábamos descarriados y éramos esclavos de todo género de pasiones y placeres. Vivíamos en la malicia y en la envidia. Éramos detestables y nos odiábamos unos a otros. (Tito 3:3) Los deleites del mundo son pecaminosos y temporales. (Moisés) Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los efímeros placeres del pecado. (Hebreos 11:25) Los deleites causan conflictos y motivaciones incorrectas.

¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? 

¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones. (Santiago 4:1-4) El orgullo de nuestros logros y posesiones nos hace creernos grandes. El sabio tiene presente la muerte; el necio sólo piensa en la diversión. (Eclesiastés 7:4) Debido a su vanagloria (Atribuirse sus propios meritos) muchos se creen grandes e importantes debido a su popularidad o a las posesiones que tienen alimentando cada vez mas su ego y su orgullo.

¿Te crees mas que los demás? ¿No le atribuyes tus logros al Señor?

Humíllate. dejémonos de creer que valemos mucho y que somos lo máximo y arrodillémonos ante Dios. Deléitate en su presencia. Amalo y búscalo, pon a Dios como lo primero en tu vida. Deléitate en su Palabra. A Dios no le basta solo que creas en El, quiere que le obedezcas. Refúgiate en su Palabra y tus caminos serán prosperados. Quitemos de nuestras vidas el placer físico, el deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones y amemos a Dios con todo. Ningún placer debe quitarnos a Dios como prioridad. Dios te bendiga.

Fuente: http://www.blogdecristo.com