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viernes, 5 de febrero de 2016

La verdad sobre los demonios y su expulsión

La expulsión de demonios.

¿Cuales son los patrones bíblicos para la expulsión de demonios? 
¿Bajo qué condiciones y quién puede expulsarlos? ¿Qué mitos y fábulas existen hoy día sobre esta practica? 

La falta de conocimiento es la razón principal de que hoy día haya rituales y conceptos no bíblicos en muchas iglesias, llevada a cabo por ciertos ministros cristianos que han convertido lo que es un sencillo ejercicio de autoridad delegada por Cristo en un acto sensacionalista, lleno de emociones, gritos, saltos y espectáculo.   
El pensamiento general de mucho pueblo cristiano es creer de que si no hay ese tipo de show y espectáculos, Dios no está, con la idea errada de que la evidencia del Espíritu Santo son los gritos, ruidos ensordecedores y movimientos fogosos de un ministro. Este modo de pensar, ha causado gran desavenencia en muchas iglesias, donde los dones y ministerios necesarios como el de enseñanza entre otros, se han visto menospreciados y tenidos en pocos como si no hicieran falta, ya que la atención de muchos pueblo está solamente en donde hay lo que ellos entienden es unción.  

Origen de los demonios.

Comencemos diciendo que la palabra "demonio" del griego daémon o daimo Enion, lo que en palabras simples designa a los seres espirituales hostiles a Dios y a los hombres. En la Escritura se describe como "espíritus de demonios" (Lucas.4:33), y "espíritus inmundos" (Marcos.6:7). Los demonios son comandados por su príncipe (Beel-zebú) Satanás, nombre que tanto en el hebreo como en el griego significa el adversario, el acusador. Todos estos seres fueron creados, y señala a todos los ángeles caídos expulsados del Reino de los cielos. Las Escrituras indican que hay dos grupos de ángeles caídos. 

Un grupo son los demonios que están libres y activos en el mundo (Efesios.6:12), y otro grupo son los demonios que están en confinamiento, 2 Pedro 2:4,9: “Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio”. El mismo Hijo de Dios revelo a sus discípulos aquel hecho donde Satanás fue expulsado del cielo, diciendo: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo (Lucas. 10:18). Jesús describe como Satanás cayó, es decir como descendió del cielo, del lugar que ostentaba, cayó del cielo de Dios tan rápido como un rayo cae a tierra. Esto prueba más allá de cualquier duda que Satanás y sus demonios no son una idea o cuento de ficción, sino seres reales y peligrosos. 

¿Pueden los demonios entrar en animales? 

Lo cierto es que si pueden, pero hay que aclarar unos detalles sobre ese hecho. En Mateo 8:31-32, dice: “Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos. El les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas”. Este relato es un hecho aislado, lo que significa que no es una regla general, sino una excepción. Aquí los demonios dejan ver que no buscan entrar en los animales, lo que ellos hacen como practica y deseo es entrar en los cuerpos humanos para atormentarlos. 

Lo que sucede en este caso es que los demonios no querían ir al abismo (Lucas.8:31), cuando el Señor les ordenaba salir del cuerpo del individuo, entonces ellos pidieron permiso al Señor para entrar en un hato de cerdos como una opción de librarse de ir al abismo. De manera que, no es que ellos querían entrar en los cerdos por gusto, deseo o antojo, sino que se vieron obligados a hacerlo como ultima opción. Hoy algunas personas afirman la teoría de que hay animales posesionados por demonios, como si los espíritus inmundos gustaran habitar en ellos, como por ejemplo en gatos negros, cuervo etc., ect., tales argumentos son falsos, y no hay sustento bíblico alguno para ello. 

Algunos fenómenos de una posesión demoníaca aparecen descritos en los evangelios:  

         Cambios en la personalidad y en el carácter moral de forma brusca. 
         Cambios físicos, como fuerzas más allá de lo natural.  
         Convulsiones epilépticas espumando por la boca.   
         Cambios mentales como perdida del conocimiento y falta de juicio.  
         Insensibilidad en el cuerpo, capaz de no sentir dolor. 
         Aislamiento total, de no socializar e incapaz de expresar emociones.  

Autoridad de Jesucristo ante los demonios.

El ministerio terrenal del Señor Jesucristo provocó la mayor oposición satánica que se haya visto en la historia, actuando Jesús en su propia autoridad para expulsar a los demonios de Satanás de los cuerpos humanos (Lucas.13:10-17). Su poder sobre los demonios confirmó que Él es el "más fuerte", y quien entró en la casa del "fuerte" (Satanás), lo ató, y ahora "saquea sus bienes" (los demonios y los cuerpos poseídos por ellos) Marcos 3: 22-27 "Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa". 
     
La palabra atar, del griego "desmeuo", que significa "sujetar", "encadenar", "envolver".  Aquí el Señor Jesús declara un punto doctrinal importante, y es que solo Él es capaz de neutralizar el poder del diablo para luego saquear sus bienes, por ende, nadie sino en el nombre del Señor puede expulsar espíritus inmundos de los cuerpos. Jesucristo es depositario de la autoridad de Dios, tanto en el cielo como en la tierra, implica que toda potencia espiritual debe someterse a las exigencias de la voluntad divina en el nombre del Señor: "Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra (Mateo.28:18).  

Demonios y las enfermedades. 

Lo cierto es que hay enfermedades provocadas directamente por demonios; pero no todas, pues hay también causas naturales y patológicas. Así que, es un grave error atribuir a los demonios todas las enfermedades habidas y por haber. Jesús sano un caso de ceguera en Mateo 12:22, causado por un espíritu de demonio, el cual una vez expulsado del muchacho, éste recobro la vista. Y en otro caso, Jesús sano también la ceguera de una persona, pero esta vez era por causas naturales (Juan.9:1). La Escritura claramente distingue entre la posesión demoníaca y las enfermedades naturales. Pero no se puede generalizar diciendo que todos los ciegos, mudos, sordos ect., son por causa de actividad demoníaca; pues hay otras causas que también nos presenta la Escritura.   

El pecado y los demonios.

La Biblia presenta a los demonios como el "tentador" (Mateo.4:10), que buscan incansablemente tentar, seducir al ser humano al pecado (1 Ts.3:5) incluso a inducir a una practica del pecado, como por ejemplo la adivinación y la hechicería: "Hechos 16:16-18  "Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora".  

Ahora bien, la Biblia también nos muestra que el ser humano además de ser tentado por el diablo, también es tentado de sus propias concupiscencia  de la carne "naturaleza caída y pecaminosa" (Santiago.1.14-15). Quiere decir, que no todo el peca o practica un pecado particular es porque está endemoniado, sino que de su propia concupiscencia carnal humana es tentado y sucedido; son el resultado de los malos deseos o pensamientos de una persona, y no por una posesión demoníaca. 

Note, que aquí  Jesús no le dice "hijo, tus demonios te son sacados", sino que le dice "tus pecados te son perdonados". Indica que el que comete pecados no es debido a que tiene demonios adentro, menos aun que tenga un tipo de demonio por cada pecado particular, eso no lo enseña la Escritura. 

Autoridad de los creyentes ante los demonios.  

La verdad bíblica nos dice que los creyentes en el evangelio han recibido y les ha sido otorgada la autoridad de Cristo. Esto, según declara el apóstol  Pablo, sucedió cuando Cristo resucito de entre los muertos para sentarse en los lugares celestiales, por encima de todas las demás autoridades:  "Efesios 1:3 "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo..."  

Erradamente algunos hoy día han creído que la expulsión de demonios es un "don particular". Esto es falso, pues no es un "don" como los que aparecen descritos en 1 Corintios.12, como si solo algunas personas tuvieran la facultad especial para ello. Muchos creyentes han pensado que es "don particular", por ende, creen ellos que no son aptos, y que solo es algo de un grupo seleccionado de personas. Definitivamente, no. La expulsión de espíritus inmundos no es un "don particular", es una "autoridad" delegada por Cristo a su iglesia en general, a todos los que han creído. El Señor así mismo lo define, diciendo a sus discípulos en Lucas. 10:19 "He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.  

Fe y los creyentes. 

Hoy día muchos cristianos no ejercen la autoridad de Cristo en sus vidas ante los desafíos y ataques del maligno, siendo presas fáciles del miedo.
Esto contrasta con lo que Dios les ha dado en Cristo: "2 Timoteo. 1:7 "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios...". Jesús atribuyó a la poca fe y la falta de oración el problema en los discípulos en un momento dado en que debían ejercer la autoridad sobre las fuerzas del mal. Dice así en Mateo. 7:20:21, "¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe. Pero este genero no sale sino con oración". El Señor declara que era la poca fe de ellos que los imposibilito a echar fuera a ese espíritu inmundo... y añade que hay géneros de espíritus que no salen sino es con oración. La palabra "ayuno" no aparece en la mayoría de los manuscritos originales más fieles; al parecer fue incorporada tempranamente por los copistas del relato paralelo en Marcos 9:29, donde se incluye en el texto original, y donde eventualmente fue adoptada por la traducción Reina Valera y otras versiones.

Creyentes y el diablo. 

¿Puede un verdadero cristiano ser posesionado por demonios? La respuesta es un rotundo no. Ahora bien ¿Pueden ser influenciados? Si. La diferencia entre posesionar e influenciar radica en que la posesión opera desde adentro del individuo, y la influencia opera desde afuera del individuo. Por ejemplo, la Escritura hace mención de como la influencia maligna es sobre un creyente, Mateo 16:22-23 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres". 

Aquí vemos un caso típico de un creyente y seguidor de Jesucristo siendo influenciado por el maligno. Pedro no estaba poseído por el diablo, es decir, Pedro no tenia demonios adentro de si, sino que Pedro estaba siendo influenciado desde afuera por el maligno y no pudo discernir que estaba dando lugar a pensamientos errados, Satanás había logrado introducir un pensamiento  equivocado en la mente del apóstol Pedro. Es probable que el apóstol Pablo se refería a esto cuando hablo sobre los "dardos del maligno" que buscan propiciar la incredulidad hacia Dios y sus propósitos, lo único que logra apagar los "dardos de fuego del diablo", es la fe, la cual sirve de protección (escudo) contra tales pensamientos errados: Efesios. 6:16 "Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno". El diablo asecha a los creyentes, lo cuales fueron llamados a resistir tomando la armadura de Dios (Efesios. 6:10-13).   

Los verdaderos creyentes pudieran ser influenciados en determinados momentos por pensamientos infiltrados en sus mentes por el maligno. Pero no pueden ser posesionados, por la razón de que los verdaderos cristianos tienen la deidad dentro de ellos por el Espíritu Santo que les fue dado (2 Corintios.6:16), y el diablo no puede tocarlos (destruirles) pues son propiedad de Dios quien les guarda del maligno 1 Juan 5:18 "Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca". De manera, que si alguno dice ser cristianos y ha sido posesionado por demonios, eso lo único que demuestra que los tales nunca fueron verdaderos creyentes, 1 Juan 2:18 

Echar fuera demonios.

En la Biblia, la expulsión de demonios nunca se realizó mediante exorcismo, lo cual significa hacer juramentos o formulas para expulsar demonios. El Señor Jesucristo y sus apóstoles nunca hicieron un ritual o pronunciaron  formulas para expulsar a los demonios de las personas. Hoy día vemos muchas practicas erradas, de echar presuntamente demonios mediante "cruces", "agua bendita", "vino" ect., ect., esto no tiene base ni sustento bíblico y entra más en la superstición y la hechicería. El único exorcismo registrado en la Biblia fue realizado por unos hombre no creyentes, que intentaron imitar a Pablo pero con sus propio rituales, lo cual salio mal y con graves consecuencias, "Hch 19:13  Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo.

Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos. Esta practica fue condenada por los apóstoles del Señor. Hoy día hay gente como estos exorcistas judíos que por dinero  hacen cosas como estas en lugares donde está mas arraigada la ignorancia y la superstición.

La Biblia demuestra que los demonios salen  

Por obra del Espíritu Santo (Mateo 12:28). No es una obra humana sino de Dios.
Con la Palabra, (Mateo 8:16). Sin rituales ni métodos de por medio.  
En la misma hora que se ejerce la autoridad (Mateo 15:22,28).

Algunas expresiones usadas por el Señor
Cállate y sal (Marcos 1:24). No dio lugar a conversar con el demonio. sal de este hombre, espíritu inmundo (Marcos 5:8). Una orden directa e inmediata. espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él” (Marcos 9:25). ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión (Lucas. 8:30). Solo le preguntó su nombre.

Los apóstoles del Señor dieron ejemplo de lo que es la verdadera expulsión de espíritus inmundos mediante la expresión: "Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Hechos 16:18. Ni Jesús ni sus apóstoles usaron rituales para liberar a una persona poseída. No tuvieron que vestirse de una manera particular, ni hacer movimientos corporales fogosos, ni gritar en alta voz para ello, ni mostrar objetos religiosos a los demonios. Tampoco tuvieron que hacer ayunos de por medio para sacarlos, ni establecieron conversaciones con demonios, es decir, nunca platicaron con ellos. 

Fuente: .facebook.com/notes/michael-garcia-del-valle

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