Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

..."Ciertamente vengo en breve." Ap. 22:20
..."En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados." 1co. 15:52
..."Seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" 1Ts. 4:17

Alentémonos con estas palabras que nos fueron reveladas. Bienvenidos a este blog todos los que esperan el rapto de la Iglesia

viernes, 27 de junio de 2014

La codicia trae juicio

Hechos 5.1-11;  I Samuel 15:26;  Josué 7:15



¿Que sucedería si Dios juzgara a los codiciosos en la iglesia de hoy, de la misma manera que lo hizo en el caso de Ananías y  Safira?

Observaremos ejemplos bíblicos específicos de personas que cedieron a la codicia y las consecuencias que le siguieron. Recuerde que Colosenses 3:6 declara que la ira viene contra la codicia y la Biblia nos da varios ejemplos donde la ira de Dios está en contra de ciertos individuos. Como la generosidad atrae la bendición de Dios, la codicia atrae el juicio de Dios, las personas que citaremos seguidamente dan una amplia evidencia de esto.

La primer persona codiciosa que veremos será el Rey Saúl.  En 1 Samuel capítulo 15 vemos como Saúl recibe  instrucciones de Dios a través del profeta Samuel de atacar a los amalecitas y destruirlos junto a todo su ganado. Saúl logra el éxito en la batalla pero,  la codicia lo vence, y en lugar de destruir todo el ganado guarda para él lo mejor. Dios ve la codicia de Saúl y el profeta Samuel es  enviado por Dios a confrontar a Saúl por su codicia y desobediencia. 

La desobediencia de Saúl empeora, ya que comienza mintiendo y afirma haber cumplido las instrucciones de Dios ( versículo 13) y aún mucho peor, porque usa una patética excusa ‘espiritual’, diciendo que iba a sacrificar los animales a Dios.

La verdad del asunto era que, a pesar que Saúl declara que era por un propósito ‘espiritual’ por lo cual  había guardado lo mejor del ganado, él era completamente codicioso y admite esto en el versículo 24. Como resultado de su rebelión  y codicia, el juicio está sobre él y es rechazado como Rey para siempre sobre Israel. 1 Samuel 15:35 dice “ Y el Señor  se lamentaba de haber hecho Rey a Saúl sobre Israel”.  

No nos sorprende cuando los no-creyentes son codiciosos – es casi esperado de ellos, pero es malo cuando los cristianos son codiciosos y aún es intolerable cuando dan las llamadas “excusas espirituales” para justificar su codicia y egoísmo. Los pastores justifican el gasto de absurdas cantidades de dinero en torres espejadas afirmando que sus iglesias deben reflejar la gloria de Dios – claramente, para algunas personas es más importante, tener ventanas espejadas, que dar alimento a los huérfanos hambrientos.

Las iglesias gastan miles de libras en enviar sus líderes a conferencias internacionales o “lugares de avivamiento”, con el propósito de recibir un tiempo de refrigerio espiritual. Visiblemente, gastan ese  dinero para que los pastores pueden ser espectadores y  refrescarse con la ‘última experiencia de avivamiento’, y esto es más importante que gastar dinero para ver a los huérfanos refrescarse con agua limpia, con una alimentación básica y una muda de ropas limpias. 

¿No será que ninguna cantidad de excusas, puede justificar los hábitos de gasto de algunos cristianos e iglesias?  Saúl intentó y fracasó, y lo haremos también en el día del juicio cuando Jesús dé un recorte a todas esas excusas y diga “De cierto os digo, que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mi lo hicisteis” (Mateo 25:45).

La próxima persona codiciosa quien sufrió el juicio de Dios fue Acán, la historia es relatada en Josué 7. Los hijos de Israel saquearon con éxito Jericó, pero recibieron la advertencia  que debían separar  el oro y la plata  y consagrarlo a Dios y fueran traídos los tesoros al Señor. Acán desobedeció y secretamente guardó algo del oro y la plata para él, pero consideremos el resultado, la codicia de Saúl fue revelada sobrenaturalmente a Samuel y de la misma forma fue revelada a Josué – la codicia será siempre sacada a luz por los hombres y mujeres de Dios. La desobediencia de Acán resultó en que él,  junto a su familia y todas sus posesiones  fueron apedreados y quemados.  

Observemos, algo más sobre el pecado de codicia de Acán,, mientras su pecado estuvo oculto los israelitas eran derrotados por sus enemigos, el Señor le reveló a Josué que hasta que la codicia no fuese descubierta y quitada del campamento, no tendrían éxito frente a sus enemigos. 

Tristemente, en las iglesias hoy,  hay muchos Acáns, los cuales esconden el trabajo de Dios y dejan una puerta abierta al enemigo mediante su codicia y egoísmo.  ¿Es usted  un Acán de la modernidad o es un dador? ¿Es su iglesia bendecida o esconde sus asuntos financieros?  Una iglesia llena de Acáns, será devorada por nuestro enemigo el diablo, pero una iglesia llena de Josués será capaz de avanzar y tomar la tierra para Dios.

2 Reyes 5:19-27 Nos da los antecedentes de la próxima persona codiciosa que veremos en este estudio: Giezi. Luego de ser sanado de lepra, Naamán es enviado de regreso por Eliseo, pero el codicioso Giezi persigue a Naamán y utilizando mentiras y trucos le saca plata y ropa con engaño. Una vez más la codicia es revelada sobrenaturalmente por Dios a un hombre justo (Eliseo) tal como Eliseo declara, su espíritu  estaba con Giezi cuando el estaba mintiendo y engañando (versículo 26). Una vez más la codicia conduce hacia el  juicio de Dios y Giezi fue alcanzado con lepra, si este juicio fuese aplicado hoy en día  al pueblo de Dios, muchas iglesias se convertirían en leprosarios.

El Antiguo Testamento da aún más ejemplos en que la codicia atrae el juicio de Dios en 1 Samuel 25 leemos la historia de David, y de Nabal con su esposa Abigail. El versículo 3 dice que Nabal “era rudo y avaro en sus negocios”, cuando los hombres de David le piden alimento él los rechaza, como consecuencia de su  codicia y egoísmo, entonces David se prepara para atacarlo. 

Sin embargo Abigail la  esposa de Nabal, se da cuenta de la codicia de él y entrega una  provisión de comida y carne a David, evitando el  derramamiento de sangre y la pérdida de vidas, porque entendió que David  era un hombre de Dios y merecía la hospitalidad de Nabal. Abigail más tarde encuentra a Nabal, le explica lo sucedido –la historia le hace desmayar su corazón y quedo como una piedra (vers. 38) nuevamente la codicia es juzgada y Nabal, luego, es herido de muerte por Dios (vers.39).

Un ejemplo tomado del Nuevo Testamento es la horrible historia de Ananías y Safira, la cual  encontramos en Hechos  5:1-10. Previamente a la malvada acción  de este matrimonio, la iglesia  está caminando en gloria y en poder; Hechos 2:45 y Hechos 4:34 muestra que el Espíritu Santo tenía sus manos firmemente sobre la economía de la iglesia. Sin embargo Satanás buscó invadir este modelo financiero comunitario,  a través de la codicia y de un espíritu de mezquindad y Hechos 5:3 muestra que el corazón de Ananías no estaba suficientemente lleno del amor de Dios y eso permitió a Satanás llenarlo de codicia. 

Ambos mintieron, no solo a los hombres, sino que, en realidad mintieron al Espíritu Santo (vers. 3) y ambos sufrieron el terrible juicio de Dios y mueren. Nótese que nuevamente que el método que Dios usó para descubrir la codicia es revelarlo a un hombre de Dios (Pedro) y el hombre de Dios administra y llama el juicio de Dios contra Ananías y Safira.

Las historias bíblicas estudiadas en este capítulo cubren algunos de los más terribles y serios juicios de Dios que encontramos en toda la Escritura – debería ser muy urgente que cada uno que lee esto, que quite de su vida la codicia. Seguramente que a la luz de los textos en que hemos visto los contundentes juicios de Dios, debemos estar muy atentos a que la codicia no se nos deslice en nuestras vidas. 

Fuente: dci.org.uk

sábado, 21 de junio de 2014

La Lepra es tan igual al pecado

El leproso inmundo Lucas 5:12-13

Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.

El Dolor Físico y Emocional de la Lepra



Antes de abordar la historia de este hombre, permítanme explicarles un poco en qué consiste la lepra. En aquellos días, la gente sabía muy bien que había leprosos. Había muchos de ellos y la gente veía o conocían a los leprosos. Hoy por hoy, es una enfermedad que desgraciadamente algunos todavía padecen en el mundo, pero la mayoría de nosotros probablemente no lo hemos visto en nuestro entorno. La lepra era una horrible, dolorosa y debilitante enfermedad de la piel. Les mostraré algunas fotos para mostrarles como es. Comienza con llagas rojas y abiertas que se vuelven porosas, causando gran malestar y dolor. Uno no quiere ni bañarse porque las llagas abiertas, las heridas y el dolor tan intenso no lo permiten; con el tiempo esto también puede dañar los nervios a tal grado que si quemara cuando está cocinando, o si se lastimara mientras trabaja, no lo sentiría. Así que uno puede vivir muchos años con esta afección; de hecho archivos antiguos registran personas que vivieron más de veinte años sufriendo y padeciendo lepra, pero como se golpeaban las manos y los pies, o cosas así, con el trascurso del tiempo se les caían partes del cuerpo y hasta las extremidades, porque estaban entumidos y se habían insensibilizado al dolor.



Aquí les muestro otras fotos de leprosos que existen hoy en día en el mundo. Esto es lo que pasa cuando el cuerpo no puede sentir ni palpar, porque las terminales nerviosas se han dañado. Imagínese vivir en esta condición por años. Otro ejemplo. Se los muestro para que comprendan lo mucho que sufría la gente. Imagínense el horrible sufrimiento que ocasiona la lepra, esta horrible enfermedad.

Y como si fuera poco, para colmo la gente pensaba que Dios había maldecido a los leprosos por algún pecado que cometieron; así que por lo general, cuando necesitaban compasión no la recibían; de hecho, hubo personas en la Biblia, como Uzías, por ejemplo a quién Dios juzgó dándole lepra por su pecado, pero no todos los leprosos padecían porque Dios hubiera juzgado algún pecado que cometieron en su vida; sin embargo, algunos religiosos que eran más bien crueles, sentenciosos y faltos de cariño, decían que los leprosos habían sido condenados por Dios y que habían perdido toda oportunidad de misericordia, cariño y esperanza, acentuando su soledad.

Imagine que usted está así. O que fuera su pareja: usted se casa y le da lepra a su cónyuge. Qué tal que fueran sus hijos. Sus hijos están saludables y de pronto les sale un sarpullido en la piel que empieza a propagarse. A los leprosos los ponían en cuarentena por razones de salud; no les permitían vivir en la ciudad o en la comunidad; no podían disfrutar de las cosas que tomamos por sentado, como ir a la tienda, adorar con el pueblo de Dios, comer con los amigos, viajar libremente: estaban excluidos de la comunidad. Vivían ‘fuera del campamento’; así dice la Biblia: en el exilio. No podían trabajar porque no podían estar con otras personas. Era una enfermedad tan horrenda, que si un leproso estornudara en su presencia, uno podía contagiarse. Así que la gente los evitaba a toda costa, y para nada querían trabajar con un leproso. Por los leprosos lo tanto vivían en el exilio, nadie les daba trabajo, se ganaban la vida mendigando; a menudo dependían de sus familiares y amigos para encontrarles un lugar aparte, un lugar neutro donde podían dejarles dinero y provisiones para que el leproso viniera más tarde solo a recogerlos. Siempre estaban solos o venían acompañados de otros leprosos; eran personas malolientes, no se bañaban, sufrían… es una enfermedad horrenda.

La Biblia también nos habla de esto en Levítico 13:45 y 46: «Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará ¡Inmundo! ¡Inmundo! Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; [imagínese lo que es estar aislado todo el tiempo] estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento será su morada». El comentarista Godet dijo que la lepra es ‘la muerte en vida’. Es algo así como el SIDA, el Ébola, el Virus del Nilo Occidental, la Fiebre Bubónica, o la Muerte Negra de esa época. Era algo que cambiaba por completo la identidad de una persona. Al ver a otras personas, el leproso tenía que decir inmediatamente: ¡Inmundo, inmundo, inmundo! Y las mujeres y los niños gritaban y la gente salía corriendo. Algunas crónicas antiguas que leí preparando este sermón, dicen que de hecho algunos religiosos llevaban piedras en el bolsillo por si un leproso se les acercaba, para ahuyentarlos.

Quiero que se sientan emocionalmente devastados por la condición de estas personas. Es algo horrendo. Sus vidas están destruidas, no tienen esperanza y es una enfermedad incurable.

Un Hombre Lleno de Lepra

A la luz de esto, es sorprendente lo que hace Jesús. Retomamos la historia en Lucas capítulo 5, versículos 12 al 14: «Sucedió que estando él [Jesús] en una de las ciudades, [o sea que estaba en una de los lugares donde se congregaba la gente, en la zona montañosa junto al Mar de Galilea y la región de Galilea, y un leproso se le acerca en la ciudad, lo cual casi nunca sucede porque los leprosos no deben entrar a la ciudad. Así que este leproso en su desesperación quiere ver a Jesús. Así que entra en la ciudad y la gente empieza a gritar, ¡Inmundo! ¡Inmundo! La gente sale corriendo, lo insultan, le ordenan que se largue de la ciudad, que se aparte de ellos; los leprosos eran muy dejados; a veces pasaban años sin bañarse porque la piel no podía lavarse en ese estado tan horrible de heridas y llagas supurantes. Algunos ya le habrían tirado piedras; este hombre está desesperado por venir a Jesús, y por eso va a la ciudad a buscarlo.]

Entonces, «…se presentó un hombre lleno de lepra [ese es el diagnóstico clínico o médico que le da Lucas, el doctor que nos escribe el evangelio; es decir, no es un hombre que acaba de contraer la infección, él está lleno de lepra. Tiene llagas abiertas en las orejas, en la nariz, en los párpados, los labios, los dedos; su cara está repleta de llagas abiertas. Otras crónicas antiguas dicen que podía atacar las membranas mucosas y que de hecho podían caérseles los ojos. Se encuentra en ese estado.]
«…el cual, viendo a Jesús se postró con el rostro en tierra… [con una humildad total, completamente desesperado, y con una reverencia absoluta hacia Jesús. ¿No creen que le fue muy difícil postrarse de esa manera? Si su condición estaba tan avanzada como dice Lucas, tal vez le faltaban dedos en las manos y los pies; sus articulaciones estarían infectadas y afectadas. Debió haber sido muy difícil para este hombre postrarse en el suelo, y en vez de hacerlo decorosa y sencillamente, cae rostro en tierra a los pies de Jesús, ¿para qué? Para adorarlo. Para adorarlo. Está adorando a Jesús antes de que Jesús lo sane. Algunos vienen a Jesús y dicen, ‘si me sanas te adoraré’. Este hombre dice, ‘si me sanas o si no me sanas, te adoraré’, porque eres digno. Así debería ser nuestra actitud con Jesús.]

«… y le rogó [dice la Biblia. Este hombre está desesperado. Algunos de ustedes no oran, ya sea porque se sienten autosuficientes o en su vida no parece haber una crisis inmediata. Algunos de ustedes oran de vez en cuando al surgir una necesidad, y algunos de ustedes oran desesperadamente. Le ruegan a Dios porque saben con absoluta certeza que aparte de su gracia están perdidos y que su vida no tiene esperanza. Así era la condición de este hombre. Era un hombre sin esperanza, aparte de la gracia de Dios. Ora desesperadamente, no solo le pide a Jesús, sino que le ruega. Su voz trémula; las lágrimas en sus ojos… este hombre está desesperado.]

[Y esto es lo que dice,], «…Señor, [eso me encanta, porque reconoce que Jesucristo es el Señor, y veremos en un momento que los líderes religiosos no lo reconocen como tal, pero el leproso sí ve que Jesucristo es el Señor] «…si quieres, puedes limpiarme». Aquí hay humildad, porque le adora, ‘eres mi Señor; tienes poder para sanar; no tienes que hacerlo, pero te pido que lo hagas’. Es una humilde oración de fe. Es una buena manera de orar: ’te adoro; eres el Señor; puedes hacer lo que quieras. Pero como eres amoroso, te presento mi petición’.

Jesús Toca al Leproso

« Entonces, extendiendo él la mano…», [y qué… ¿qué hizo Mars Hill?] «…lo tocó…» ¡Eso es sorprendente! ¿Cuánto tiempo creen que pasó desde la última vez que alguien tocó a este hombre? Quizás años, o décadas. Estando lleno de lepra, su condición era avanzada; había estado así por mucho tiempo. Estaba acostumbrado a que la gente saliera corriendo y que no se acercaran a él. Lo que más temía la gente era tocarlo. ¿Y qué hace Jesús? ¡Lo toca! Dios viene al mundo, y al ver a este hombre no le dice simplemente ‘¡sé limpio!’, …pudo haberlo hecho. Pero no lo hace, Mars Hill, quiero que lo vean; en medio de la multitud y de los líderes religiosos y de sus seguidores, Jesús deja de enseñar por un momento, deja de contestar preguntas y le dedica tiempo a este hombre desesperado. Da un paso hacia delante… y casi podemos imaginar, o al menos me imagino, que el rostro de este hombre está en tierra, que está completamente destruido y devastado. Se siente preocupado por haberse puesto en una posición riesgosa, ya que la turba podría patearlo para matarlo y expulsarlo del pueblo; es decir, se encuentra en una situación muy vulnerable. Aquí vemos a un hombre quebrantado, desesperado, y leproso, postrado en tierra. Y le ruega a Jesús, ‘por favor sáname’.

Y lo que espera es que Jesús le diga algo, pero recibe un toque de Jesús. Jesús toca a este hombre. Siente que Jesús lo toca. Amigos, esta es una de las razones…y hay tantas… por las que amamos a Jesús. Jesús toca a los inmundos. Eso es lo que hace. Jesús le muestra afecto a este hombre y bendice a este hombre; lo anima, y lo trata con dignidad en público. ¿No es sorprendente?

En esos días los líderes religiosos tenían una regla: ‘Usted no puede tocar un leproso porque si lo hace será removido de los cultos, ritos y de la religión como persona inmunda. No era una regla sacada de la Biblia, sino una que se inventaron los líderes religiosos. Pero Jesús dice, ’no, yo lo amo; me identifico con él. Él necesita que lo toque’. El toque es un don tan asombroso. Los psicólogos de desarrollo infantil le dirán que sin el toque, los seres humanos no se desarrollan, no maduran y no pueden vivir. Si uno cría a hijos en aislamiento, se mueren. Lo mismo pasa con los seres humanos en general, si se crían en aislamiento, se mueren. No es bueno estar solo. Este hombre ha estado solo por años, y su nueva vida empieza cuando Jesús lo toca como amigo. ¡Qué asombroso es eso! Y como iglesia, somos el Cuerpo de Cristo y podemos tocar a las personas dolidas, quebrantadas, desesperadas, necesitadas, inmundas, con el amor de Jesús. ¡Es asombroso! ¡Es asombroso! Toda la semana estuve pensando en Jesús que abraza a este hombre; no puedo dejar de pensar en ello. ¡Qué cosa tan maravillosa!

El relato continúa, Jesús le dice: «… Quiero; sé limpio». Lo toca y le dice ‘sí, te sanaré, sé limpio’. Y qué sucede Mars Hill, «…al instante la lepra se fue de él». Su piel fue curada inmediatamente». No sé si recuperó los dedos de las manos y los pies, no sé qué habrá sucedido, pero fue sanado inmediatamente. «Y al instante la lepra se fue de él. Y él le mandó que no lo dijese a nadie [qué asombro, Jesús le dice a este hombre que no se lo diga a nadie; él se lo dice a todo el mundo. Jesús resucitó de los muertos y nos dijo que se lo anunciáramos a todo el mundo y no se lo decimos a nadie. Es asombroso; todo lo contrario a lo que vemos aquí.]
Levítico 14 «…sino ve, le dijo, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés, para testimonio a ellos». A lo que se refiere aquí cuando menciona a Moisés, es al Antiguo Testamento. Los primeros cinco libros fueron escritos por Moisés, y aquí Jesús vuelve a Levítico capítulo 14, sin observar los tontos reglamentos de los religiosos que no están en la Biblia, y obedece todo lo que dicen las Escrituras. Aquí le dice al hombre, ‘fuiste sanado, ahora obedece la Biblia’. Por lo tanto, si quieren estudiarlo por su cuenta, sería interesante que estudiaran los detalles minuciosos de Levítico 14 para quienes dicen haber sido sanados de la lepra.

Y lo hacían de la siguiente manera; les daré un resumen. El leproso hacía cita con el sacerdote, que era el líder y el intercesor espiritual entre Dios y la gente, se reunían en un lugar fuera de la ciudad o del campamento, y los sacerdotes venían a verificar que el leproso estaba sanado. Si era cierto que el leproso había sido sanado, hacía las veces más o menos del médico de esa comunidad, en calidad de médico, y declaraba que había sido sanado. Y lo que hacían cuando alguien era sanado de lepra, tomaban dos aves, una se sacrificaba y la otra era puesta en libertad. Todo esto se llevaba a cabo encima de una tinaja de agua limpia, demostrando que es Dios quien por su gracia nos limpia. Eso era como lo que pasa en Yom Kipur, el Día de la Expiación; el día santísimo para el pueblo de Israel en donde dos chivos eran traídos al templo, y los sacerdotes, repito, que actuaban como mediadores, intercesores, defensores y representantes del pueblo, nombraban los pecados sobre uno de los chivos y lo degollaban como sustituto, y después nombraban los pecados sobre el otro chivo y lo soltaban como chivo expiatorio. Así que había un chivo sacrificial y un chivo expiatorio en donde las personas eran perdonadas y sus pecados eran quitados.

Casi lo mismo ocurre aquí, porque en vez de dos chivos había dos aves y traían las dos aves: una era sacrificada y la otra puesta en libertad, dando a entender que por medio del derramamiento de sangre, que presagiaba la venida de Jesús y su muerte por nosotros en la cruz, que nuestros pecados serían perdonados; mientras que el otro ave era puesta en libertad demostrando que Jesús quita nuestros pecados.

Y después sucedía que la persona tenía que bañarse, porque no se habían bañado en mucho tiempo, se rasuraban ya que por lo general tenían el pelo largo y desarreglado; se afeitaban, de hecho todo el cuerpo, hasta las cejas, y les decían que ahora eran como niños recién nacidos, que habían nacido de nuevo; que Dios les había dado vida nueva. Como lo que pasa cuando uno se hace cristiano.

Y luego se les permitía reunirse con la gente nuevamente, y les hacían una fiesta que duraba una semana; ¿se imaginan que esto le pasara a este hombre? Si estaba casado cuando contrajo lepra, no ha visto a su esposa en muchos años. No la ha tomado de la mano, ni la ha abrazado; si era padre de familia, no ha visto a sus hijos crecer en años. No ha comido en casa de nadie, no ha abrazado a nadie, nadie lo ha invitado a una fiesta, no ha comido con nadie. Han pasado años, como dije, quizás décadas. Y ahora la gente se entera que ha sido sanado; Dios hizo un milagro, y está sanado. ¡Alabado sea Dios! ‘Hagámosle una gran fiesta…’, y duraba toda una semana. Celebraban, y él les contaba la historia de la gracia de Dios, y se puso al día con todos, y ‘¿qué ha hecho Dios en su vida? ¿Cómo van las cosas? ¿Qué ha pasado desde que me fui?’. Es como una persona que sale de un estado de coma después de muchos años…’ tengo tantas cosas que hacer para ponerme al día’. Y al terminar la celebración de una semana, se bañaban y se rasuraban otra vez, para demostrar que habían sido sanados, limpiados y perdonados completamente; y el sacerdote tomaba tres corderos, tres corderos, y los sacrificaba. Eran corderos sin tacha y sin mancha.

Todo esto presagiaba la venida de Jesús. Cuando Jesús comienza su ministerio, su primo Juan bautista, dijo: «He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo». En 1ra Pedro 1, leemos que Jesús es el Cordero sin mancha y sin contaminación; y si no estoy mal, un sacrificio era una ofrenda que se hacía por la culpa del pueblo; otra por los pecados del pueblo, y la tercera era una ofrenda encendida para recuperar los años de sacrificios en los que no habían participado. Y el pecado de ellos se expiaba al sacrificar este cordero sin mancha, para demostrar que al final Jesús vendría y que ‘nos iba a cuidar’. Y después, el sacerdote hacía algo muy interesante, repito, pueden leerlo en Levítico 14. Tomaba un poco de la sangre y la ponía en la oreja, en el pulgar, y en el dedo gordo del pie del hombre sanado. ¿Por qué? Ahora ustedes le pertenecen a Dios… ¡escúchenlo! Le pertenecen a Dios, ahora ¡sírvanle! Ahora le pertenecen a Dios, ¡anden en sus caminos! Ese era el significado. Exactamente así debe ser la vida. Jesús derrama su sangre para que podamos ser perdonados y limpiados, y ahora que le pertenecemos debemos escucharle, servirle, y seguirle.

Fuente: marshill.com

miércoles, 18 de junio de 2014

¿El homosexual nace o se hace?

Jacob, un adolescente nos cuenta sus luchas internas en torno a su identidad sexual.


El Dr. Joseph Nicolosi, fundador de NARTH (National Association for Research and Therapy of Homosexuality) en una entrevista comentaba:

“Uno de las razones por lo que la gente no puede creer o no creen que las personas con sentimientos homosexuales puedan cambiar es porque normalmente no conocemos sus historias, la única historia que estamos oyendo es: “soy gay, no quería ser gay, pero descubrí que era y ahora me acepto…” esto es lo que se oye en los medios de comunicación.

Necesitamos conocer otras historias, la de las personas que dicen: “tengo estos sentimientos, tengo esta atracción, me dijeron que había nacido gay, me dijeron que no tenía otra opción, pero descubrí que podía hacer otras cosas. Comprendiéndome a mí mismo, entendiendo mi niñez, observando aspectos específicos que me pasaron cuando era pequeño, empecé a comprender de qué se trataba esa atracción sexual y ahora no soy gay, no vivo una vida homosexual, aquí está mi mujer, aquí está mi familia”. Haciendo eco a estas palabras del Dr. Nicolosi, les presento a Jacob, un chico estadounidense de religión judía que nos cuenta su lucha interna y toma de decisión sobre lo que quiere hacer con su atracción hacia el mismo sexo (AMS).

La historia de Jacob nos da pistas de lo que pasa por la mente de algunos de nuestros adolescentes. 

Nuestros jóvenes viven en medio de una sociedad marcada por una “presión ambiental” que nos les deja tregua. Los adolescentes necesitan contar con herramientas y recibir un legado de valores y creencias (y no me refiero solamente espirituales). Valores por los que les merezca la pena luchar, valores que les den motivos para optar por algo más allá de “las apetencias”, de lo que “está de moda” o hacen los demás. Necesitan recibir las claves para que vayan ellos mismos forjando su propio criterio y sepan dar razón a lo que viven y por qué lo viven. En este aspecto Jacob nos da una lección.

“Durante el año que llevo en Israel he estado dándole muchas vueltas y he sacado muchas conclusiones después de leer algunas páginas web como: www.peoplecanchange.com y www.jonahweb.org. Mi conclusión es que estoy de acuerdo al 100 % con lo que estas páginas web cuentan.

Cuando le pregunté a Elaine, mi terapeuta de la organización de Jonah, cómo podía ser una persona heterosexual, ya que estaba experimentando atracción al mismo sexo (AMS) me respondió que la atracción al mismo sexo no era realmente un problema sexual, sino más bien una necesidad emocional no satisfecha, un deseo de sentirse aceptado por el sexo masculino de manera auténtica y el no sentirme seguro en mi masculinidad, entre otras posibles causas. Después de acabar con toda la lectura que me fue sugiriendo Elaine, me di cuenta de que la manera de relacionarme con personas de mi mismo sexo no era normal, yo las había “sexualizado”. Buscaba algo en los demás chicos que no encontraba en mí mismo, buscaba la aceptación y la aprobación que no recibí ni de mi padre y de otros niños durante mi infancia. 

No tuve un modelo masculino que admirar o imitar, ni amigos apropiados a mí alrededor. No me sentía digno de recibir su atención y buscaba su aprobación y su cariño a través del sexo. Me culpaba a mí mismo y pensaba que habría hecho algo mal o que yo era “menos” o inferior a los otros chicos. Cansado y harto de pensar todo esto sobre mí, empecé a escuchar esos otros mensajes que se oyen en los medios de comunicación: “yo había nacido gay y no podía cambiar”  “una persona se define por sus impulsos sexuales” – “debería estar orgulloso de mi atracción hacia otros hombres y disfrutar de la experiencia de relaciones sexuales”.

Todavía tengo dificultades para apartar de mí estos mensajes que en los medios de comunicación, los colegios y una mayoría de personas siguen repitiendo sin parar. Me siento inclinado a tomar la salida fácil y dar rienda suelta a los impulsos que experimento, en vez de trabajar sobre mí mismo y entender las causas y el origen de mi AMS. Pero he aprendido que puedo cambiar y que no tengo por qué seguir mis impulsos ciegos como solución siguiendo el planteamiento de la “afirmación gay”.Mi terapeuta me ayudó a colocar mis sentimientos confusos, como piezas en un puzzle, cada una en su lugar, en vez de reforzar el “sistema de falsa creencia”; “nací así”.

A partir de ahí, comencé a reevaluar mi vida entera. Una de las primeras cosas a las que me enfrenté, primero en mi cabeza y luego en mi corazón, fue algo que se convirtió para mí en un gran conflicto interno: ¿Debo realmente tratar de cambiarme a mí mismo o debería simplemente ceder ante mi confusión y actuar sobre los mensajes de promiscuidad que la sociedad me sigue dando? ¿Qué acciones me aportarían el máximo placer? ¿Qué acciones serían auténticas en mi sistema de creencias personales? Me di cuenta de que cediendo a mis sentimientos confusos no conseguiría vivir en paz con mis valores.

Pienso que la razón por la cual los homosexuales tienen tantas parejas diferentes es porque esperan encontrar esa masculinidad que sienten que les falta. Una pareja del mismo sexo rara vez o nunca puede satisfacer las necesidades emocionales más profundas, y por lo mismo, son relaciones que no suelen durar. El ciclo de la búsqueda de nuevas parejas se hace infinita y fácilmente se convierte en adicción, similar a muchas otras adicciones. Tenía que hacer un trabajo interior profundo para solucionar mis necesidades emocionales que constantemente buscaba satisfacer. No realizar esta tarea es la razón por la que tantas personas se quedan inmersas en la confusión y a mitad de proceso llegan a la conclusión de que son homosexuales. Todo esto por falta de valor o simplemente porque “compran” los mensajes políticamente correctos de afirmación gay. 

Nunca se involucraron en la tarea que podría haber aliviado ese daño emocional que experimentaron y que ahora está dirigiendo sus vidas. Quiero vivir un estilo de vida religiosa (como judío que soy) y parte de ese estilo de vida implica casarme con una persona del sexo opuesto y formar una familia. Con esta motivación, estoy decidido a buscar ayuda y recuperar esa masculinidad innata en mí y en el proceso lograr la reconstrucción en mí mismo como un hombre que puede ser auténtico y sentirse cómodo en ambientes masculinos. Quiero ser feliz relacionándome con otros hombres, sin sentir envidia de ellos y sin “sexualizarles”. No quiero tener pensamientos homosexuales, quiero tener relaciones sanas con otros hombres y ser capaz de relacionarse con ellos sin sexualizar la relación. Sé que esto lo lograré con esfuerzo y construiré la fortaleza que está en mi interior.

Mientras que las palabras ” naciste así ” y ” tú no puedes cambiar ” están pegados a mi coco, en el fondo sé que puedo cambiar. Poder cambiar no es un proceso que se hace de un día para otro, no ocurre tomándose una pastilla mágica, es tan difícil que a veces me desanimo con solo pensarlo, según voy adentrándome en el proceso.

Estoy convencido de la necesidad de organizaciones como Jonah (página web en EEUU para judíos) y otras, son importantes en un mundo tan desordenado y con tantas personas necesitadas de volver a su verdadero yo”.

Fuente: elenalorenzo.com

Revelación de Dios sobre el aborto. hna Noemy R

El río de sangre.



Me encontré en un lugar de la tierra en una zona sin vegetación ni viviendas, era un día claro con sol. De repente mientras caminaba por aquel lugar vi como una agua que corría cerca de mí, sentí el deseo de saber que sería aquello y observé con mas atención. Entonces me di cuenta que efectivamente era un agua teñida de rojo, pero lo mas impresionante  fue cuando al mirar bien supe que no era realmente agua sino que era sangre. Era sangre verdadera y sangre humana, iba corriendo por sobre la tierra. 
En ese momento me preguntaba ¿quien estaría haciendo eso? ¡de donde provenía esa sangre?
Y en medio de la incertidumbre escuché la voz de Dios que desde lo alto me dijo: 

"ESE RIO DE SANGRE QUE VES CORRER SOBRE LA TIERRA; ES LA SANGRE DE TODOS LOS ABORTOS QUE SE HACEN EN LA TIERRA” .

Quedé totalmente impactada al saber la verdad de Dios.  ¡Que horrenda realidad! 
y pensé ¡cuantos abortos se practicarían en todo el mundo para formar ese  fino "rio"de sangre que iba atravesando toda la tierra! 
Sentí un profundo temor, al pensar en todas aquellas personas que un día habían cometido tales actos.  Pero también sabía que Dios podía perdonar esos pecados si las almas se arrepientieran.

Las Escrituras dicen: "Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo".

Revelación de Dios del aborto.   hna Mary K. Baxter

Otra vez estaba en el espíritu con el Señor Jesús y estábamos volando bien alto en el cielo. Jesús dijo: Yo quiero enseñarte el amor y la bondad de Dios y partes del cielo.
Yo quiero que veas las maravillosas obras del Señor, que son hermosas para ver.
Delante de nosotros vi dos planetas gigantes, hermosos y gloriosos en todo su esplendor. Dios era la luz de ellos.

Un ángel nos recibió y me dijo, ves la bondad y la misericordia del Señor tu Dios, su misericordia es para siempre Yo estaba por llorar cuando un ángel, con un fuerte sentido de amor y ternura, me habló otra vez, mirad el poder, y la omnipotencia y la majestad de Dios. Déjame enseñarte el lugar que él ha creado para los niños.
De momento estaba un planeta grande y voluminoso delante de nosotros, un planeta tan grande como la tierra. Y después escuché la voz del Padre que decía, “El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son todos uno. Yo envié a mi hijo a morir en una cruz para que nadie tenga necesidad de perderse”. Pero, dijo Dios con una sonrisa, yo estoy para enseñarte el lugar que hice para mis niños.

A mi me importan mucho todos los niños. A mi me importa cuando una madre pierde un niño – aun cuando el fruto de tu vientre, mi hija, fue abortado antes de su tiempo. Tu ves, yo conozco todas las cosas y me importa.
Desde el momento que existe vida en la matriz, yo lo sé. Yo sé de los bebés que son muertos mientras están todavía en el cuerpo de su madre- las vidas abortadas que son cortadas e indeseados. Yo se de los que nacen muertos y de los niños que nacen con defectos que los dejan lisiados. Desde el momento de la concepción ya existe el alma.
Mis ángeles bajan y traen los niños a mi cuando se mueren. Yo tengo un lugar donde pueden crecer, aprende y ser amados. Yo les doy cuerpos completos y restauro cualquier parte del cuerpo que les falte, yo les doy cuerpos glorificados.

En todo el planeta había un sentido de ser amado, todo era perfecto. Aquí y allá, entre la yerba verde y los estanques de aguas claras como cristal, habían parques de niños con asientos de mármol y bancos bien pulidos para sentarse. Habían niños en todos los lugares donde quiera que miraba habían niños haciendo toda clase de actividad. Cada niño vestía con una bata blanca sin mancha y sandalias. Las túnicas blancas eran tan brillantes que se veían luminosas ante la magnifica luz del planeta. Una diversidad de colores por doquiera acentuaba lo blanco de las túnicas de los niños. Ángeles servían como los porteros de las puertas y los nombres de los niños estaban escritos en un libro.
Vi niños aprendiendo la Palabra de Dios y que les enseñaban música de un libro dorado. Me sorprendí de ver toda clase de animales acercarse a los niños o sentarse a su lado mientras estaban en esta escuela angelical. No había lágrimas ni llantos. Todo era demasiado hermoso, y había gozo y felicidad en todos los lugares.

“Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de agua de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos”.

sábado, 14 de junio de 2014

El lesbianismo se puede curar

Testimonio de Leonora



Como alguien que ha luchado personalmente con el lesbianismo, soy muy consciente de la tristeza, la confusión y la miseria que puede causar en la vida de una persona.
Hay quienes dicen que la única manera para que las personas con orientación homosexual encuentren la verdadera paz real o la felicidad en su vida, es aceptando su homosexualidad, sumergiéndose completamente en la Terapia Afirmativa Gay y “salir del armario”.

Sin embargo, mi propia experiencia demuestra que esta idea es falsa. He estado recibiendo la terapia reparativa y me he dado cuenta de lo eficaz que ha sido para mí, no solamente porque me alivia enormemente en mi lucha, sino también porque me aporta una profunda paz y felicidad que no había experimentado antes.

Las mejoras que he experimentado han sido tan enormes que voy a hacer todo lo que esté en mi mano para cambiar la opinión de las personas que se oponen enérgicamente a este tipo de terapia.
Pero, ¿por dónde empiezo a dar pasos en este esfuerzo? ¿Qué puedo hacer para tener voz y que mi experiencia sea escuchada y cómo influenciar en la manera de ver y tratar la homosexualidad?
Decidí empezar enviando una carta donde compartía mis puntos de vista y la experiencia de la terapia reparativa, con la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Hasta la fecha, no he recibido ni siquiera una notificación que indique que recibieron mi carta.

A continuación, inicié una búsqueda personal para tratar de llegar de alguna manera a Ellen DeGeneres (comediante, actriz y presentadora de televisión estadounidense), y que a través de mi propio testimonio abriese su mente a la posibilidad de ver la terapia reparativa como alternativa buena y eficaz, y consecuentemente, ésta ocupase un lugar válido.

Ellen “salió del armario” en 1997. Su gesto tuvo una implicación sustancial y una promoción implícita en la Terapia de Afirmación-Gay, como único método de tratamiento saludable y aceptable, y ha influido profundamente en la vida de muchas personas con orientación homosexual no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.
El testimonio público de Ellen dio mucha fuerza al movimiento activista gay e impulso político para que la Terapia Reparativa de Cambio se rechazara y la Terapia Afirmativa Gay fuera reconocida por la APA como la única modalidad de tratamiento saludable y aceptable.

Traté de llegar a Ellen a principios de este año escribiendo la historia sobre mi vida y mi experiencia con la homosexualidad y la terapia. Yo había sufrido mucho y ahora tenía la esperanza y posibilidad remota de que recibiese mi carta y la leyese (entre los miles de cartas que recibe). Confiaba en que podría al menos entrar en algún tipo de diálogo con ella a este respecto.
Desafortunadamente, a día de hoy sigo sin recibir respuesta a esa carta.

Entonces decidí intentar llegar a Ellen mediante la publicación de una carta breve y colgarla en los comentarios públicos de su página web. Está es una copia del comentario (post) que publiqué:

“Querida Ellen,
Creo que es usted una persona increíblemente divertida, cariñosa y con un gran talento… me encanta su humor, lo considero genuino… y porque realmente me importa mucho como persona, quiero compartir con usted algunas reflexiones acerca de algo que es muy importante para las dos, al menos eso creo.
Desde que tenía 18 años he experimentado atracción homosexual y he tenido varias relaciones con personas de mismo sexo. Sin embargo, después de un mucho trabajo de investigación y estudio sobre el tema, y también de mucha introspección sincera, he llegado a la conclusión de que la homosexualidad no es normal, natural, ni saludable.

Ya sólo desde un punto de vista biológico, para mí está muy claro. Nuestros cuerpos no fueron “naturalmente diseñados” para tener relaciones sexuales con el mismo sexo.

Quiero decir que si estuviésemos diseñados para tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo, nuestro cuerpo ya estaría diseñado así de forma natural. Tal y como es ahora solamente se obtiene artificialmente – es decir, tanto los hombres como las mujeres homosexuales tienen que utilizar “cosas” que prefiero no mencionar para tener relaciones sexuales (pone ejemplos). Siento ser tan explícita, pero tenemos que ser muy honestas, enfrentar la realidad y no pasar por alto la verdad.

El hecho es que nuestro cuerpo tiene un diseño natural que revela su verdadero propósito e intención y en los actos homosexuales obviamente no usámos nuestros cuerpos de la forma para la cual han sido diseñados. Por el contrario, los estamos utilizando de manera artificial y por lo tanto no puede ser normal ni saludable.

Todo lo que hagamos en contra de la naturaleza no puede ser ni correcto ni saludable. Al principio podemos pensar que “no pasa nada” por ir en contra de la naturaleza y que está “bien”, pero como con todo lo que tiene que ver con la naturaleza, cuando se abusa, se ignora y no se respeta siempre se pagan las consecuencias negativas.

Sé que me va a decir que si no es “natural” entonces, ¿qué hace que la persona se sienta atraída sexualmente hacia personas de su mismo sexo? Como resultado de todas mis investigaciones y de los estudios que he realizado (que han sido muchísimos), estoy ahora totalmente convencida de que en realidad la homosexualidad es un daño psicológico y emocional causado durante la primera infancia por influencias familiares y/o sociales, sumado a nuestras reacciones inconscientes (estas dependen en gran medida de nuestra personalidad inherente y del tipo de temperamento que tengamos). Todo esto puede ser tratado con eficacia o por lo menos aliviarse en personas que están dispuestas a obtener ayuda.

He estado recibiendo terapia desde hace ya algún tiempo para superar “daños” emocionales que experimenté durante mi desarrollo en la infancia y adolescencia, que creo fueron los causantes de mi AMS. Con honestidad puedo dar fe de la eficacia de la terapia. Por primera vez en mi vida estoy empezando a sentirme “viva”. Al mismo tiempo, estoy empezando a descubrir mi “verdadero yo”… por fin, y ser la persona que yo estaba destinada a ser…la que era originalmente.

En otras palabras, poco a poco me estoy convirtiendo dentro de mí en lo que mi aspecto físico reflejaba cuando nací. Dicho de otra manera, mi identidad sexual psicológica y emocional está alineándose más y más con la identidad sexual que tenía cuando nací. Las dos realidades van teniendo menos conflictos entre sí y se van haciendo una, es decir, una mujer por dentro y por fuera.
Y lo que es aún más increíble, ahora la atracción homosexual empieza a disminuir y la heterosexual empieza a desarrollarse en mí. Esto es muy liberador y me ha aportado una paz que nunca había experimentado antes.

Con esto no quiero decir que haya sido fácil. Ha habido bastante “cirugía emocional” para llegar a este punto y todavía necesito un poco más. Requiere valentía, determinación y fuerza de voluntad, pero merece la pena por lo mucho que me aporta.
Recomiendo que lo considere. Puede pensar que hasta ahora ha habido grandes momentos en su vida, pero, créame, si se abre a lo que le estoy diciendo y me hace caso lo mejor está por venir”.

Por supuesto, cuando publiqué este comentario en la web de Ellen no tenía ni idea si llegaría a leerlo, pero en cualquier caso les cuento lo que pasó a continuación.
A las 24 horas de haber sido publicado mi comentario, no solo fue retirado de la web de Ellen sino que se prohibió la publicación de comentarios en su web.

Cada vez que intentaba publicar algo, me saltaba un aviso: ¡”No tienes permiso para publicar aquí”! ¡Menuda libertad de expresión, pensé! ¿Dónde está la tolerancia y la aceptación de otros puntos de vista diferentes al suyo? ¿Cómo es que Ellen se le permite hablar abiertamente sobre su experiencia personal con respecto a la homosexualidad, pero a mí no se me permite hablar de la mía y de mis sentimientos sobre ese mismo tema?

Volví a colgar un comentario en la web de Ellen desde otro ordenador, añadiendo la pregunta de por qué habían censurado mi comentario. Volví a recibir otro aviso desde esa web. ¡Mi comentario fue retirado y me lo prohibieron desde un segundo ordenador!

Intente publicarlo cuatro veces añadiendo preguntas sobre su actitud intolerante y discriminatoria hacia mi mensaje, en cada intento mi comentario era sistemáticamente eliminado.

Una semana más tarde lo intenté nuevamente desde mi ordenador. Y he aquí que, por alguna razón, habían levantado la prohibición. Decidí publicar una versión “editada”.
Por la mañana, cuando me registré en la web, no sólo había desaparecido mi comentario sino los comentarios de ¡todas las personas!

¿Cuál fue la razón? No sé, pero aunque mis comentarios han sido silenciados mi búsqueda personal no lo será.

Me he dado cuenta de que la Terapia Reparativa es inmensamente útil y estoy decidida a encontrar de una forma u otra la manera de entrar en el debate público.
Los activistas gays no tienen la última palabra cuando se trata de decidir lo que es eficaz y aceptable en el “tratamiento” de la homosexualidad.
Los que nos hemos beneficiado de la Terapia Reparativa también necesitamos ser escuchados y considerados. La Terapia reparativa funciona para mí y nadie tiene el derecho a negármelo, ni a mí ni a nadie.

Fuente: http://elenalorenzo.com/

domingo, 8 de junio de 2014

El Fútbol no es agradable a Dios

Sueño hna Claudia  (Argentina)



Hace algunas semanas Dios me habló en sueños y me reveló el sentir de su iglesia y su tristeza causada por esto. 

En el sueño, me preparaba para ir a trabajar en la iglesia, iba a limpiarla junto con otros hermanos también. Cuando llego al lugar observo que algunos habían llegado antes y estaban terminando ya de limpiar, pude observar con asombro que los pisos brillaban, eran como de mármol pero blanco y muy resplandeciente. 

Los hermanos preparaban una mesa y algunos se sentaron junto a ella; sabía que estaban preparándose rápidamente entonces yo voy a ocupar mi lugar en la mesa y cuando miro, ¡el piso estaba sucio, embarrado con excremento!. Entonces me levanto nuevamente a buscar un trapeador para limpiar, pues resulta que había excremento en los rincones y ‘nadie se dio cuenta’. 

Así pues pasé el trapo para limpiarlo, luego me dirigí hacia afuera para lavar el trapo, pero me sorprendí al ver lo siguiente, afuera de la iglesia apareció un estadio de fútbol, y los jugadores esperando para entrar a la cancha. 
Fue raro para mí ver esa escena, no comprendí, pero de repente sentí una enorme tristeza y me puse a llorar sin saber porqué. 

Entré nuevamente a la iglesia y vi un montón de hermanos sentados a la mesa, también había gente que no conocía de Dios (mundanos) y todos sentados esperaban algo que para ellos era de suma importancia.  Al ver esto, aun sin conocer el motivo no podía contener las lágrimas y una enorme tristeza en mi corazón, entonces desperté. Le pregunté al Señor porqué y Él me reveló todo eso, y me respondió el Señor: 

“Mi pueblo espera con tantas ganas el mundial de fútbol, la esperan más que mi venida… y eso me entristece. 

De continuo llamo a mi pueblo a la limpieza y purificación para que se preparen para mi venida, pero su corazón está lejos de mí y no se distinguen con el mundo, sino que aman lo que ama el mundo. Pero lo que el mundo ama es muerte y destrucción y eso es lo que cosecharán los que no se vuelvan a Mí presencia”.

Quiero decirles hermanos de parte de Dios que viene un ay para el mundial, al Señor no le agrada la idolatría, es abominación, no te dejes engañar y si fuere posible aun niégate a ti mismo, porque lo que viene no le agradará a tu alma.  Hermanos, arrepintámonos de nuestras obras y volvamos a Su presencia, preparémonos para Su venida. 

Mateo 6:21: Porque donde esta vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Fuente: .rugeelleondelatribudejuda.com