Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

..."Ciertamente vengo en breve." Ap. 22:20
..."En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados." 1co. 15:52
..."Seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" 1Ts. 4:17

Alentémonos con estas palabras que nos fueron reveladas. Bienvenidos a este blog todos los que esperan el rapto de la Iglesia

lunes, 31 de marzo de 2014

David Owuor declara el grave pecado de la iglesia de Brasil

BRASIL, PAIS NUMERO UNO EN EL PECADO - Profeta David Owuor 28/03/2014
Fuertes declaraciones sobre el pecado de los cristianos de Brasil



"...Faldas cortas y gays..." - "¿Por qué todavía tenemos muchachas en la adoración con las faldas cortas y los pantalones ajustados,.... ¿qué,... vienen a mostrar la silueta?", afirmó en medio de los aplausos y gritos de "Aleluya" de la audiencia.
"He venido a barrer con las minifaldas, pantalones ajustados, las mentiras, el engaño, la prosperidad, el fumar y beber. Esfuércense por vivir en paz con todos los hombres y para ser santos", concluyó la audiencia que escuchó con atención en el Parque de las Naciones Indígenas.

El Pastor / Profeta David Owuor de Kenia dijo que Brasil "es el numero uno en el mundo en el pecado".

En alusión a las costumbres y tradiciones donde cita las ropas usadas por las creyentes, así como la homosexualidad y el "pecado sexual", llamadas por el predicador como "manchas de la Iglesia." -Ora con metáforas, ora a veces sin ninguna sutileza, el pastor keniano habló abiertamente de cuestiones polémicas en su paso por la capital de Mato Grosso do Sul - y no dudo en afirmar que Brasil "es el número uno en el mundo en el pecado."Estas cuestiones, llamadas por el predicador como "manchas de la Iglesia" serían la razón de la falta de preparación del cristiano para el regreso de Jesús. "Elegí Campo Grande porque Jesús me habló. Ahora, con mi llegada, ustedes estarán listos para recibir al Mesías. Deben salir del pecado y arrepentirse para recibirlo", inició en inglés, siempre seguido por la traducción de un intérprete. Según el profeta, la Iglesia y sus fieles "se detuvieron en el tiempo", mientras que el regreso de Jesús está cerca. "¿Cómo es posible que la Iglesia se alegre con el mundo, mientras que el reloj ya cambió?" 

Los líderes de la iglesia fueron los más criticados.

"Las ovejas son ovejas, y siempre tienen que obedecer". ¿Como quieren reprender el pecado, si ustedes están en pecado?", exclamó."...Faldas cortas y gays..." - "¿Por qué todavía tenemos muchachas en la adoración con las faldas cortas y los pantalones ajustados,.... ¿qué,... vienen a mostrar la silueta?", afirmó en medio de los aplausos y gritos de "Aleluya" de la audiencia. Según David, el "pecado sexual" en el vestir, es la primera mancha de la Iglesia brasileña. "Cuando llegué a Brasil y me metí en el coche y yo quería cerrar los ojos para no ver. Si nos fijamos en el vestir de las mujeres, veremos que el Brasil se fue al infierno" dijo David. Aseguró que en el reino de Dios, no habrán cristianos 'modernos' es por eso que los homosexuales y bisexuales no pueden ser aceptados en la iglesia".

Evangelio de la Prosperidad 

"No existe un contrato con el Señor Jesucristo, que garantice la seguridad y la prosperidad. No es 'dé' y recibirá el doble", haciendo alusión a los falsos apóstoles que predican la necesidad de enriquecimiento. "Se trata de aquellos que predican desde el púlpito y luego beber y fumar." "He venido a barrer con las minifaldas, pantalones ajustados, las mentiras, el engaño, la prosperidad, el fumar y beber. Esfuércense por vivir en paz con todos los hombres y para ser santos", concluyó la audiencia que escuchó con atención en el Parque de las Naciones Indígenas.

Fuente: .rugeelleondelatribudejuda.com

sábado, 29 de marzo de 2014

Servir a Dios y también al pecado

Muchos sirven a Dios en la carne


Hay quienes están altamente involucrados Sirviendo a Dios y al pecado en el servicio a Dios. Pero simultáneamente están experimentando caídas repetitivas en pecados secretos, vicios mundanos o distintos tipos de hábitos pecaminosos.

Algunos siguen adelante en el servicio pues lo ven como un deber y una gran responsabilidad que no pueden dejar sin ofender a Dios, pero muchas veces sus conciencias resultan cargadas y manchadas por la ausencia de santificación. En el peor de los casos estamos describiendo a alguien que no ha sido regenerado. Quizás tenga años en la iglesia, cante o toque algún instrumento, sea líder de jóvenes o de grupo, tal vez diácono o incluso pastor; todo va muy bien mientras se está en público, donde se puede demostrar el compromiso, la seriedad y el amor al “Señor” con el servicio; sin embargo, ninguna de esas actividades o posiciones garantizan que tal persona sea un verdadero hijo de Dios ni que el servicio que está brindando sea aceptado por Él.

Hoy en día con tantas iglesias “evangélicas” alejadas de la sana doctrina y con la gran ausencia del evangelio verdadero en los púlpitos ésto no es de extrañarse. De hecho, quienes trabajamos en aconsejamiento lo sabemos bien porque muy seguido vemos casos así. Líderes y siervos en distintas áreas, cayendo regularmente en pecados habituales pero no dispuestos a dejar o suspender el servicio hasta cumplir un tiempo de restauración. También en iglesias que tradicionalmente fueron fundamentales y bíblicas hoy en día se encuentran personas involucradas al servicio sin un testimonio público de transformación por el evangelio. ¡Cuánto más habrá con un testimonio que es sólo apariencia! Sin embargo, en este último tiempo hemos visto también venir a Cristo a varios que después de “años de iglesia y liderazgo” son salvados por la gracia de Dios y desde entonces son transformados por la maravillosa obra de santificación que hace el Espíritu Santo en cada uno de los redimidos.

El servicio al Señor que vale es solamente aquel que realizan los salvos, es decir, los que han nacido de nuevo. Los falsos creyentes; tanto los que son sinceros consigo mismo y que son conscientes de que no son salvos, como aquellos autoengañados que piensan que tienen salvación pero en realidad no la tienen ni dan fruto de ella; todos ellos, pueden dedicar tiempo, esfuerzo y dinero para servir a Dios, pero su fin será perdición y castigo eterno. En las palabras mismas de Jesucristo fue descrito de esta forma:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Mateo 7:21-23

¿Cuál es la voluntad del Padre?

…pues la voluntad de Dios es vuestra santificación. 1 Tesalonicenses 1:3

Ahora bien, también los verdaderos creyentes tienen luchas con el pecado y muchas veces caen, tropiezan, y deshonran a Dios que los salvó. ¿Cuál es la diferencia entonces? La diferencia central que encontramos en las Escrituras es que el verdadero creyente está en el proceso de santificación y el falso creyente no puede comprobar esta obra de Dios en su vida o por lo menos, no puede desearla como algo definitivo para el resto de su vida (quizás el anhelo de santidad sea solo temporal y por motivos egoístas).

La santificación comienza en todos los hijos de Dios en el mismo momento de la salvación:

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. 1 Corintios 6:9-11

Algo que describe a los que son santificados es que pueden hablar sobre lo que eran (verbo en pasado) al comprobar el efecto del evangelio en sus vidas. Si alguien pretende servir al Señor y no puede decir que “era …. (agregar la cualidad pecaminosa que lo describía)” seguramente todavía está sirviendo al pecado y por lo tanto no hay evidencia de que haya sido santificado ni lo esté siendo. Es verdad que hay un período de inmadurez en el recién convertido donde suele confundirse la identidad de salvación por la dureza de la lucha contra el pecado (aunque no creo en el cristiano carnal); sin embargo, si es edificado en la sana doctrina no debería pasar mucho tiempo para que compruebe y diga con total firmeza: “yo era tal o cual pecador” pero “ya he sido lavado, santificado, justificado”.

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él. Colosenses 1:21-22

¿Puedes decir de ti mismo que has tenido un cambio radical por el evangelio de modo que te describes como una nueva persona que ya no vive en las prácticas que antes tenías, que rechazas el pecado que antes te dominaba y que luchas contra él y ves avances de modo que cada vez te ves a ti mismo más lejos de quien eras y más moldeado a tu nueva identidad en Cristo Jesús? ¿Puedes decir con limpia conciencia que no eres esclavo de algún pecado en particular y que al recordar los pecados en los que antes estabas sientes vergüenza o por el contrario sigues esclavizado y deleitándote en ellos?

Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. Romanos 6:20-21

Quiera Dios utilizar este artículo para llamar a la reflexión a quienes involucrados en el servicio se engañan a sí mismos pretendiendo agradar a Dios sin haber sido transformados por él y asimismo, que sea esta meditación un estímulo al verdadero creyente para avanzar en pos de la santidad:

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Romanos 6:22

Se puede servir sin ser santificado pero no se puede estar siendo santificado y no servir.

Fuente: verdadenamor.wordpress.

sábado, 22 de marzo de 2014

Visión del Arrebatamiento

Entregada al hermano Hanson

Dios les bendiga grandemente, estoy publicando este sueño para la gloria y honra de nuestro señor Jesucristo, y para que todos los hermanos afirmen sus pasos ya que la venida del Señor esta muy cerca.



Sueño Visión (Como serán formados los cuerpos de los cristianos muertos)

En el sueño veía una congregación que no conozco, pero eran cristianos alabando al Dios verdadero.
De pronto aparezco debajo del mar y veía los peces, en ese momento se aparece un ángel muy grande; y obra, como polvo cuando se bate la arena debajo del agua se formaron los cuerpos de los cristianos muertos en el mar.
Luego aparezco en el aire y otro ángel también muy grande, hace formar del polvo los cuerpos de los cristianos que fueron quemados y sus cenizas esparcidas en el aire.
También vi como los que estaban enterrados subían a la superficie de la tierra.

De nuevo vuelvo a ver la congregación alabando a Dios y veía como un hombre que estaba en pecado dentro de la iglesia pedía perdón a Dios. Segundos después ocurrió el arrebatamiento de la iglesia tal como lo dice 1 tesalonicenses 4:16-17. Ese hombre se fue con los salvos, pero quedaron muchos de esa congregación; se quedaba la mayoría de los que allí estaban.
Luego veo la tierra desde afuera y vi la ciudad santa (La Nueva Jerusalén) que estaba encima de la tierra cuadrada como lo dice apocalipsis 21:16 que dice, la ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y el midió la ciudad con la caña, doce mil estadios; la longitud, la altura y la anchura de ella son iguales.

El Señor me mostró esa ciudad. La vi decender y parar muy cerca de la tierra, era muy brillante y todos los salvos fueron llevados hacia esa ciudad. Creo que por esa razón los científicos que vigilan el espacio dirán que fueron los extraterrestres que raptaron a los cristianos porque a simple vista no se ve lo que hay fuera de la tierra; pero ellos tienen los equipos de observación, ademas esa ciudad estaba muy cerca de la tierra, o sea que no era difícil verla.

Después del arrebatamiento, la ciudad se alejo de la tierra y ahi desperté.

Fuente: simplementealaba.blog

miércoles, 19 de marzo de 2014

Tentación sexual

¿Cómo pueden los trabajadores cristianos ganar la batalla? 
Por Randy C. Alcorn 


“Algo terrible acaba de suceder.” La voz llena de tensión era la de mi amigo, que me llamaba desde el otro lado del país. “Ayer, nuestro pastor abandonó a su esposa y se fue con otra mujer.”

Me puse triste, pero no asombrado, ni siquiera sorprendido. Ya he oído la misma historia demasiadas veces para que ahora me llegue a sorprender. Hace unos pocos años, hablé acerca de la pureza sexual en un Instituto Bíblico. Muchos de los estudiantes vinieron a verme para que los aconsejara, incluyendo tres muchachas a las que llamaré Raquel, Barb y Pam. Raquel fue directamente al punto y me dijo: “Mis padres me enviaron con uno de nuestros pastores para que me aconsejara y terminé por acostarme con él.” Mas tarde, ese mismo día, Barb, la hija de un diácono me dijo entre lágrimas: “Mi papá ha tenido relaciones sexuales conmigo desde hace años, y ahora está empezando a hacerlo con mis hermanas menores.” Al día siguiente me encontré a Pam. ¿Cuál fue su historia? “Yo vine al Instituto Bíblico para alejarme de un amorío con mi pastor.”

En otra escuela, Toni, una muchacha de 18 años, se encontraba llena de culpabilidad porque había tenido relaciones sexuales con su anterior pastor de jóvenes. “¿Se lo has confesado al Señor, y terminado la relación?” le pregunté.“Sí,” me contestó. “Su esposa se dio cuenta, y se cambiaron a otra iglesia. “Pero eso no es todo.”Dijo después de una pausa. “¡No lo puedo creer! Pero cuando la iglesia le dio empleo a un nuevo pastor para los jóvenes, nuevamente ¡acabé teniendo relaciones sexuales con él también!”Toni me dijo que podía hablar de su situación con el decano de los estudiantes.
“¿Qué es lo que está pasando con los líderes cristianos?” Me preguntó.“El año pasado nuestro ministro de música fue despedido por adulterio. Después, nos dimos cuenta de que había hecho lo mismo en la iglesia anterior.Y acabo de oír que un profesor del seminario fue despedido por inmoralidad.”

Parece que por cada una de las personalidades de la televisión que tienen programas cristianos o lideres evangélicos muy populares o bien conocidos que “terminan mal”, hay un número indeterminado de pastores locales, maestros de la Biblia, o trabajadores de la iglesia poco conocidos, que calladamente renuncian o son despedidos por inmoralidad sexual. La mayoría de nosotros podemos mencionar a varios, algunos quizá a docenas, y otros aún muchos más. (Tres líderes cristianos se reunieron y lograron juntar una lista de 250 nombres.) Además, hay un número increíble de hombres y mujeres laicos cuyo servicio ha sido corroído como líderes y trabajadores cristianos o ese servicio ha llegado a un alto abrupto, exactamente por la misma razón. Tanto como nos disgusta tener que admitirlo, en el campo evangelístico se encuentran regados los esqueletos de las vidas y de los ministerios, que han sido diezmados por el pecado sexual. La conclusión es imponente y las implicaciones de largo alcance: Hay entre cristianos, incluyendo cristianos en el ministerio, una epidemia moral de enormes y aterradoras proporciones. 

Enfrentándonos Directamente al Problema 

Al estar investigando y escribiendo el libro “Cristianos en el Despertar de la Revolución Sexual”, descubrí que una característica prominente de la primera iglesia, fue la de la pureza sexual. Si no reclamamos el terreno que hemos perdido, la iglesia de hoy y su liderazgo están destinados a la impotencia espiritual. ¿Por qué? Pues porque un mundo impío y malvado, jamás podrá ser ganado para Cristo por una iglesia impía o profana. ¿Qué tanto ha sufrido nuestra reputación como siervos de Cristo? ¿Cuánta credibilidad hemos perdido como resultado de las hazañas y proezas inmorales de los que están en el ministerio y que se han  publicado extensamente? Después de oír que aún otro líder cristiano había caído, una mujer cristiana cuyo compromiso con Cristo era real y profundo, me dijo entre lágrimas; “Ahora, cada vez que escucho a un líder cristiano, no puedo dejar de pensar que pudiera ser posible que él, esté viviendo en la inmoralidad.” 

A pesar de las pérdidas que esto ha causado, hay algunos aspectos positivos que se han desarrollado de estos repugnantes lapsos morales de los líderes cristianos. El más significante, es el que parece como si nos hubieran lanzado una cubeta de agua fría en la cara. Ya no podemos negar la realidad de las debilidades morales entre aquellos que sirven a Cristo. Tanto líderes como laicos, han llegado ha estar consientes de la crisis moral que se ha extendido por todos lados, de las graves consecuencias de nuestras concesiones sexuales y de la desesperada necesidad de apuntalar o acorralar nuestra moralidad que se encuentra a la deriva. En los últimos años se ha dicho mucho acerca de la necesidad que hay de cuidar y rehabilitar a 
aquellos que han caído en el pecado sexual. Mientras que se debe hacer nota de esto, el énfasis debe ser el de corregir. Lo que nos falta, y lo que necesitamos desesperadamente, son medidas claras de naturaleza preventiva. 

Hay dos formas de responder cuando se está en la orilla peligrosa de un acantilado, por donde las personas caen 50 pies hasta el fondo. Una, es la de poner ambulancias y para-médicos en el fondo. La otra es la de poner señales de aviso y construir una barrera, en la parte de arriba del acantilado. La intención de este pequeño folleto, es la de poner avisos de peligro y de construir barreras, y orando por que menos ambulancias se necesiten en el fondo del acantilado. 
Para prevenir que este folleto se convierta en libro, debo de asumir que los lectores saben lo que las Santas Escrituras dicen acerca de la moralidad sexual. Me enfocaré primero en los tres datos críticos que debemos comprender. Después exploraremos las razones por las que los cristianos cometen pecados sexuales. La mayor porción de este folleto, está centrada en un número de guías prácticas que nos pueden ayudar a luchar y a ganar la batalla de la pureza sexual. 

Tres Puntos Críticos 

1: Somos el objetivo de la inmoralidad sexual. 

Hace algunos años hubo bastantes rumores acerca de una “lista de marcados” un plan calculado para que asesinos pagados mataran a ciertos líderes mundiales estratégicos. Un pensamiento aterrador ¿verdad? Sin embargo yo estoy convencido de que el enemigo, satanás, ha mantenido una lista como esa a través de los milenios. Y hay muchas razones para creer que todos los cristianos, estamos a la cabeza de esa lista. Si usted es un pastor, un misionero, un evangelista, un trabajador de jóvenes, un anciano de la iglesia,diácono, líder de estudios Bíblicos, trabajador de la iglesia; si es Maestro o estudiante de un Instituto Bíblico, si es escritor o músico cristiano, si tiene un ministerio de cualquier cosa; entonces, ponga atención porque usted es un hombre o una mujer marcada por Satanás. Las fuerzas del mal han hecho  un contrato para terminar con usted. Le han puesto precio a su cu cabeza y el precio es lo suficientemente jugoso, como para que a las huestes de satanás se les haga agua la boca. Satanás lo quiere a toda costa. 

¿Por qué? Pues simplemente porque quiere anular su ministerio.

Porque más que cualquier otra persona, usted lleva en sus hombros la reputación de Cristo. Si usted comete un acto inmoral, el enemigo tiene una gran victoria estratégica en su asalto a la reputación sagrada de Jesucristo.  Recuerde que nuestra batalla no es contra la carne, sino que es contra los principados y los poderes de las tinieblas, en contra de las fuerzas espirituales del mal, en un reino invisible. (Efesios 6:12. Estos seres desesperadamente malvados, tienen un interés de inversión en nuestro colapso moral. Ellos harán hasta lo imposible para atacar y vencer a Cristo y a Su iglesia. “Tened control propio y estad alerta. Su enemigo el diablo está rondando como un león rugiente, buscando a quien devorar” (1ª de Pedro 5:8.)  

 2: Somos vulnerables a la inmoralidad sexual.

Todos los cristianos, incluyendo aquellos que están activos en el ministerio, son susceptibles al pecado sexual. El mito de que somos invulnerables moralmente, se muere muy despacio, aún cuando nos enfrentamos a la evidencia sobrecogedora. Pero no hay, ni nunca ha habido un anticuerpo místico que nos haga inmunes al pecado sexual. “El orgullo está antes de la destrucción, un espíritu altanero antes de la caída” (Proverbios 16:18). ¿Cuál es el nivel de orgullo que se necesita, para creer que el pecado sexual pudiera apoderarse de Lot, de Sansón, de David (“un hombre que conoce el corazón de Dios”). Salomón, los Corintios y huestes de líderes cristianos modernos, pero ¿yo no? Las advertencias de Pablo merecen estar en un lugar prominente en el tablero de instrumentos de nuestros carros, en los escritorios y en nuestras Agendas: “Pero cuidado, o también serás tentado” (Gal. 6:1); “Si creen que estan firmes, ¡cuídense de no caer!” (1ª de Cor. 10:12). 

3: Somos completamente responsables de nuestras elecciones morales. 

Frecuentemente se dice que las personas “caen” en la inmoralidad. Esta expresión es tan reveladora como imperfecta y peligrosa. El propio término caer traiciona mentalmente a la víctima. Se oye como si estuviéramos caminando por la calle y alguien nos metiera una zancadilla, o nos aventara. Implica que el colapso moral no se ve, o no se sabe de dónde viene, que no hay nada que se pudiera haber hecho para prevenir que sucediera. Nosotros no caemos en la inmoralidad, caminamos hacia ella. Ciertamente, algunas veces corremos desesperados hacia ella. Debemos darnos cuenta desde el principio, que la inmoralidad es una opción. No es algo que le pasa a la gente. Es algo que la gente hace que le pase. 
Puede ser que hagamos todo lo posible para lograr la salud física, y prevenir que nos de cáncer, sin embargo aún así es posible que nos de cáncer. Pero esto no es la verdad acerca de la inmoralidad. Si dependemos de Nuestro Salvador y deliberadamente tomamos los pasos necesarios para cultivar la pureza y evitar la inmoralidad, podemos evitar el caer en ella. La inmoralidad no nos escoge a nosotros, nosotros la escogemos, o escogemos evitarla.

Siempre debemos aceptar la responsabilidad de lo que escogemos. Pero aquellos de nosotros que estamos en el ministerio, ya sea por medio tiempo o tiempo completo, pagado o sin paga, en la iglesia o para-iglesia debemos aceptar una responsabilidad aún mayor, acerca de lo que escogemos, especialmente en lo referente a los que conocemos por medio de consejería o de dirección espiritual. Dichas personas son particularmente vulnerables y fáciles de persuadir. Nuestro papel involucra autoridad y poder sobre sus vidas, de las cuales no se debe abusar. 
Aún en la profesión de consejería secular, se considera como el mayor rompimiento de la ética profesional, involucrarse en una relación amorosa o sexual con un cliente. Ciertamente, el involucrarse sexualmente con alguien que ha venido a buscar ayuda emocional o guía espiritual, no solamente se debe ver como fornicación o adulterio, sino que debería considerarse como abuso sexual. 

La actividad sexual que sale del contexto de un ministerio, se puede comparar con el abuso sexual de un niño, en donde supuestamente la figura adulta, madura y estable, se aprovecha de su autoridad y credibilidad para iniciar o permitir un encuentro sexual con el que es inmaduro y vulnerable. En esos casos, la persona que esta en el ministerio no es la víctima, él o ella son los victimarios. Y por lo que es todavía peor, es porque supuestamente somos personas confiables, por el hecho de ser representantes de Cristo en la vida de esa persona. 
Desgraciadamente, en la iglesia hay una tendencia inquietante de culpar a la mujer que entra en una relación adúltera con uno de los líderes. Por lo general, automáticamente se le considera como a una seductora, con tanta o más responsabilidad por lo que le pasó al hombre. Cuando en realidad es al contrario, aunque la mujer también es responsable, la persona que está en la posición de autoridad, es quien quien debe tener o a quien se debe tomar como más responsable.  

El ministerio no es solamente una tarea que se debe hacer. Es algo, que se debe considerar sagrado y que se nos ha confiado. El hacer un mal uso de esa misión y violar la confianza que se ha puesto en nosotros, para lograr una conquista sexual o aún una dependencia emocional, es un comportamiento muy deplorable. Cada vez que el pecado sexual de un líder Cristiano se pasa como; “una indiscreción desafortunada que pasó en un momento vulnerable de su vida”, y se evita o se niega la responsabilidad que tiene, estamos enseñando, diciendo a otros que nuestras propias necesidades emocionales o nuestras insuficiencias, puedan de alguna forma disculpar y justificar el enredo inmoral. 

¿Por qué los Cristianos Cometen Inmoralidades?

Estamos expuestos al pecado, porque somos pecadores. Mas allá de eso, el ministerio Cristiano activo trae en sí serios peligros, minas terrestres morales que nos pueden destruir, a nosotros, a nuestras familias y a nuestras iglesias. Entre estas minas terrestres, se encuentra la posición de poder e influencia que se vincula con todo ministro. Un maestro de Escuela Dominical o un líder de pequeños grupos de estudio, es visto como una autoridad, y la autoridad siempre trae consigo el poder y la influencia. Entre más prominente sea el ministro, mayor el poder y la influencia. Por ejemplo en el ministerio pastoral, hay una mezcla extraña de adulación del ego y de un criticismo debilitante que nos puede llenar de orgullo o de desesperación. 
Como el Señor, los pastores tienden a ser adorados o crucificados, y algunas veces ambas cosas en el mismo día. En este proceso de sube y baja, nuestra perspectiva se tuerce y nuestra resistencia a la tentación baja. 

Los que estamos en el ministerio, generalmente tenemos una personalidad que se encuentra centrada en las personas. Nos interesamos en ellas y las escuchamos, y eso, es lo que atrae a otros hacia nosotros y nosotros hacia ellos. Nos torcemos y nos enredamos en las vidas de las personas y algunas veces no en formas muy saludables. Mas de la mitad de los que tienen necesidades emocionales o luchas mentales, van primero con su ministro, pastor o rabino. La mayoría de los pastores son hombres, y sin embargo tanto como el 75 % de los que van a pedirles ayuda son mujeres. Frecuentemente, estas mujeres van precisamente porque tienen profundas necesidades emocionales o grandes vacíos en sus relaciones. Esta situación se complica porque los pastores y las personas laicas por igual, no han sido entrenados o raramente lo son, para que puedan comprender y entender la dinámica sexual involucrada con el ministerio. 

Aquellos que están en el ministerio de tiempo completo, frecuentemente hacen sus propios horarios y les falta la responsabilidad hacia otros que hay en la mayoría de los trabajos seculares, creando un aislamiento y permitiendo una gran libertad para proseguir con una relación no saludable. Los principales candidatos para el pecado sexual, son los que se mantienen largas horas fuera de casa, salen en la tarde o ya de noche y viajan frecuentemente. Ya que estas son las mismas características de un buen lider cristiano, esto es lo que los pone mas en demanda pública, y no es de sorprenderse que tantos de los más famosos o más conocidos hayan caído o estén cayendo. 

Nuestro extraordinario énfasis en la juventud, en la apariencia exterior y en el éxito logrado, se encuentran entre muchos de los factores que contribuyen al fenómeno de la desorientación durante la mediana edad, cuando creen que su tiempo ya esta pasando y que frecuentemente los llevan al interés extramarital. El hecho de que tantas personas se encuentren involucradas en amoríos, desafortunadamente nos hace pensar que la inmoralidad puede ser una elección más plausible. Las ataduras sociales se han roto, y otras fuerzas, favorables para la inmoralidad las han remplazado. No nos debemos engañar pensando que los Cristianos somos inmunes a cualquiera de estas fuerzas. 

Claro que las razones por las que las personas cometen actos de inmoralidad son más que sociales o circunstanciales. Todo pecado es el fruto de un árbol que tiene unas raíces muy profundas. La confesión y el arrepentimiento son la señal del principio de un cambio, pero frecuentemente, todavía queda un largo camino por recorrer y de tratar como se debe, con el problema de las raíces.  
Este es uno de los peligros de la filosofía que dice: “perdón por la inmoralidad necesita de un ministerio de restauración.” Muchos hombres y mujeres están siendo restaurados en el ministerio cuando no se ha tratado con el problema de las raíces que los llevó a su inmoralidad. En muchos casos no ha pasado el tiempo suficiente como para establecer una nueva línea de pensamiento y una forma correcta de vida. Estas personas son como una bomba de tiempo que está esperando explotar nuevamente. 

¿Es Inevitable la Inmoralidad? 

Una mujer me dijo; “Hay tanta inmoralidad entre cristianos ahora, que estoy viviendo con un miedo constante. Se me hace muy difícil trabajar, aún con mis asociados en el ministerio. Les ha pasado a los que yo creía más devotos que yo, por lo tanto, estoy constantemente pensando que me pudiera pasar a mi. Parece que casi es inevitable.” Dios no quiere que seamos vanidosos, pero tampoco quiere que seamos paranoicos. No tenemos que vivir cada día balanceándonos a la orilla de la inmoralidad, o paralizados por el temor de una caída repentina. En el contexto específico de buscar ser sexualmente puro y de resistir la tentación sexual, un hombre sabio le dijo esto a su hijo: 
Hijo mío, conserva un juicio justo y discernimiento claro, No permitas que se alejen de tu vista; serán de vida para ti, Un adorno de gracia para tu cuello. Entonces caminarás con seguridad Y tu pie no tropezará; Cuando te acuestes, no temerás; Cuando te duermas, tu sueño será dulce. No temas desastres repentinos, O la ruina que sobrepasa al malo, Porque el Señor será tu confianza Y mantendrá tu pie fuera del resbaladero. (Prov. 3:21-26) 

Si diariamente caminamos con Cristo, estando alerta a lo que está pasando en nuestra mente e implementando los pasos de la rectitud y de la sabiduría, entonces podremos seguir nuestro camino “con seguridad” y “sin miedo.” La siguiente sección de este folleto presenta los principios y los pasos prácticos para cultivar la pureza sexual y así poder evitar y resistir la tentación sexual. 

Fuente: http://images.acswebnetworks.com/

jueves, 13 de marzo de 2014

Los cristianos también sufren

El sufrimiento del cristiano



Nuestra meditación  la tendremos en la 2ª Carta de Tesalonicenses 1, que nos habla del sufrimiento de los seguidores de Cristo. La Iglesia atravesaba persecución (Versos 4-7) y algunos creyentes pensaban que ya estaban en el día del Señor (aquel tiempo de tribulación en el cual el mundo entero será juzgado) Es posible que alguna carta, al parecer de Pablo o de algunos de los profetas de la Iglesia había dado este mensaje falso en algunas de las reuniones públicas.

El mismo Pablo escribe para explicar el programa de Dios para este tiempo y les anima a que sufrieran permaneciendo fieles al Señor, destacando tres propósitos que existen detrás del sufrimiento.

1.- EL SUFRIMIENTO NOS AYUDA A CRECER (Versos 3-5) "Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra Fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás... tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las Iglesias de Dios; por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis. Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenido por dignos del reino de Dios, por el cual así mismo padecéis"

Aquellos cristianos estaban sufriendo tribulaciones, persecuciones y, sin embargo esto no era un impedimento para crecer en la Fe y en Amor. Decía uno de los llamado Padre de la Iglesia que "la sangre de los mártires es la semilla de la Iglesia (Tertuliano) Y la historia demuestra que es verdad. Un cristiano chino dijo: "el sufrimiento en China ha multiplicado las bendiciones, porque ha purificado a la Iglesia"

Los cristianos Tesalonicenses, tenían una reputación de una fe creciente, esperanza constante y amor abundante (1ª Tesalonicenses 1:3) y sus experiencias difíciles hacían que crecieran su Fe, esperanza y amor. Todavía más, su testimonio seguía creciendo también, porque todas las Iglesias habían oído de ellos y su fe en el Señor y su determinación de sufrir por él. Pablo podía gloriarse de ellos en todas las Iglesias. La firmeza de aquellos cristianos y su perseverancia era un estímulo para otros creyentes.

Es digno que notemos que también crecían en paciencia (Verso 4) "la tribulación produce paciencia" Queridos hermanos, en el Nuevo Testamento, Perseverancia no es simplemente esperar que pase, es firmeza en perseverar en el Señor, seguir avanzando cuando es difícil. El cristiano que ora por paciencia, debe esperar más tribulación, porque la tribulación es la herramienta espiritual que Dios usa para hacernos pacientes. Cuando viene el sufrimiento, o bien nos desarrollará o nos destrozará. Si aceptamos, nos rendimos a la voluntad de Dios y por fe continuamos fieles, entonces el sufrimiento nos hará crecer.

2.- EL SUFRIMIENTO NOS PREPARA PARA LA GLORIA (Versos 1:6-10) El apóstol Pablo no mira el sufrimiento como una carga, sino como una bendición, un privilegio. Sufrir por Cristo era para Pablo un don "Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él" (Filipenses 1:29) A Timoteo le escribe "Si sufrimos aquí, reinaremos con él" (2ª Timoteo 2:12) El sufrimiento y la Gloria no pueden separarse, y como botón de muestra tenemos a los santos profetas, apóstoles y todos los que por la Fe alcanzaron buen testimonio de haber agradado a Dios.

Pero sobre todo, ejemplo tenemos el del Hijo de Dios, a quien habiéndosele ofrecido gozo, lo menosprecio y tomo la cruz del dolor y fue debido a su sufrimiento que ha sido coronado de toda la gloria y la honra (Hebreos 2:9) La perseverancia en el sufrimiento es también un testimonio para el mundo perdido. Puede parecer que Dios no juzga los pecados del mundo, pero esto no es verdad. Si andamos en incredulidad nos desanimaremos pensando que Dios no vindica a los suyos. Pero Dios prepara juicio para el malo. Sabiendo esto, podemos descansar con confianza.

Faraón ahogo a los niños de Israel y Dios ahogo al ejercito egipcio en el mar rojo. Judas traicionó a Jesús para que le colgaran en un madero, y Judas mismo fue y se ahorco en un árbol. Saúl intento matar a David con la espada, y él mismo murió por la espada. Los pecadores cosechan lo que siembran. Cuando Cristo venga a la tierra con su Iglesia, juzgará a los malos que estén vivos en la tierra. Sufrirán el infierno eterno por dos razones (1) no conocieron a Dios y (2) No obedecieron a Dios.

Dios ordena a los pecadores que se arrepientan. Rechazar a Cristo es desobediencia, y es decir a Dios y al Espíritu Santo mentiroso, y este es el único pecado imperdonable (1ª Juan 5)

3.- EL SUFRIMIENTO GLORIFICA A CRISTO HOY (Versos 1:11-12) Jesucristo será glorificado en sus santos en ese día, pero los creyentes debemos glorificarle cada día en que vivamos aquí en la tierra ahora. Esta es la oración de Pablo por los creyentes, que Dios pueda cumplir su propósito en nuestras vidas y que el nombre de Cristo sea glorificado a través de todos los que nos llamamos de su nombre.

Los creyentes podemos tener confianza en el sufrimiento debido a que Dios nos ha escogido y nunca nos olvidará (Isaias 49:15) Y podemos estar seguros de que la buena obra que él empezó en nosotros, él mismo la completará. Si a nosotros nos parece que el mundo pecador esta ganando la batalla, podemos descansar en fe, sabiendo que mañana este mundo pecador perderá la batalla. Nuestra responsabilidad es vivir de manera digna este supremo llamamiento, y permitir que Dios obre su perfecta voluntad.

¿QUÉ DEBEMOS HACER LOS CRISTIANOS CUANDO ATRAVESAMOS PRUEBAS Y TRIBULACIONES DOLOROSAS?

1. - Agradecer a Dios por su salvación, y porque él está con nosotros siempre.
2. - Debemos someternos a la voluntad de Dios sin quejarnos.
3. - Debemos pedirle sabiduría para comprender su voluntad.
4. - Debemos buscar oportunidades para testificar y glorificar a Dios en cualquier situación.
5. - Debemos esperar con paciencia hasta que se cumplan los propósitos de Dios.

Este capítulo de Tesalonicenses es un gran estímulo para los creyentes en estos días de prueba. El mundo se precipita cuesta abajo hacia los infiernos a velocidad de vértigo. No quieren oír o prestar atención a la Palabra de Dios. Los cristianos fieles sufren mientras que los incrédulos prosperan. Parece como si Dios se hubiera olvidado de los suyos, pero no es así. 

El creyente puede descansar sabiendo que Dios está obrando en el mundo. Un día el vindicara a los suyos y ejecutará su juicio sobre los impíos. No desmayemos y aceptemos vivir en le camino estrecho al que Cristo nos ha llamado a vivir, y hemos de tener siempre presente que solo a través de muchas tribulaciones entraremos en el reino de los cielos (Hechos 14:22)

La vocación a la que hemos sido llamados pasa siempre por el camino de la cruz, pero la cruz de Cristo conduce siempre a participar con él de sus glorias venideras. Corramos pues con paciencia. 

fuente:  idcsevilla.org

sábado, 8 de marzo de 2014

Testimonio de Juanita Martínez.

Lo vil y menospreciado escogió Dios…


Mi nombre es Juanita Martínez, y nací y me crié en Hondo, TX. Desde mi niñez conté con unos padres que supieron darme una buena educación, hasta que salí de mi casa y me vine a vivir a Dallas, TX a casa de una hermana. 
Al poco tiempo conocí a un joven y nos comprometimos en matrimonio. Ya habíamos comprado muchas cosas, hasta un carro. La fecha se había escogido, los preparatorios estaban listos, pero yo no estaba lista. Cada que se acercaba la fecha de matrimonio, me agarraba un miedo y una inseguridad muy grande. Solo Dios y yo sabíamos que mi vida se estaba complicando cada vez más. La fecha de la boda la logré correr por más de tres ocasiones. Siempre me inventaba cualquier disculpa. En el trabajo no lograba concentrarme, nada me salía bien.

Hubo un joven en la compañía que trabajaba, Gustavo Martínez, que me comenzó a platicar demasiado, me aconsejaba muy bonito, me decía que fuera sincera conmigo misma, que lo demás no era tan importante. En poco tiempo este joven se volvió muy especial para mí, por el momento que estaba pasando. De pronto comencé a sentir algo por él. Algo que nunca había sentido por nadie.

Nos enamoramos poco a poco, ya no tenía ninguna clase de relación con el primer joven. Su apoyo me dio el valor suficiente para cancelar todo el compromiso que había adquirido anteriormente. Gustavo llegó a tiempo a mi vida, sentí en mi corazón que era el hombre que yo estaba esperando. Le devolví al antiguo novio todas las cosas que le pertenecían y nunca más lo volví a ver.

Con Gustavo solo duramos 4 meses de novios, pues decidimos irnos a vivir juntos. Solo llevábamos como 2 meses de felicidad, cuando mi marido comenzó a cambiar. Me regañaba por todo, nada de lo que yo hacía le parecía bien. No pasaron muchos días cuando comenzó a golpearme. Esto fue muy duro para mí, pues nunca me habían pegado, nunca me habían golpeado la cabeza tan duro, que en ocasiones tenía que esperar un buen rato para volver a darme cuenta en qué lugar estaba.

Mi vida se volvió un infierno, ya no era la señorita delicada de su hogar, ahora era la vulgar, la peleadora, la maldiciente, la que no perdonaba a nada ni a nadie. A la verdad me casé con un hombre que no conocía, y por lo tanto, tenía que pagar las consecuencias de mi decisión. Ya no podía devolver nada ahora, tenía que afrontar todas las consecuencias, por crueles que fueran.

Ya no soportaba más, y cada que me golpeaba llamaba a la policía. Sus entradas a la estación de policía fueron tantas que yo perdí la cuenta. Recibió cualquier cantidad de “probation”, y cuando salía a la calle se iba para México y no regresaba por un buen tiempo. Luego regresaba y le pagaba a un abogado, y todo seguía igual.

Lo más malo de mi vida fue que, a medida que avanzaba los años, me iba llenando de hijos. Recuerdo que ya para el cuarto hijo, rompió un probation y se fue para México por seis meses. Esta ida de él me dolió mucho porque me toco que recibir a mi bebé sola.

Para este momento ya habíamos iniciado una compañía de corte de telas, y cuando este hombre me dejaba sola, las manos no me alcanzaban para hacer tantas cosas, tales como: Atender a 4 niños, atender la compañía, y atender la casa. Pero lo peor no era eso, era que cuando aparecía Gustavo, era solo para golpearme y amenazarme.

En una ocasión huyó para México de la policía, y aproveché para hacerle todos los cargos que se merecía. Puse testigos que por fin se atrevieron a declarar ante la policía lo que este hombre me había hecho por tantos años. La policía me tomó fotos de los golpes más recientes que había recibido. Ya todo estaba preparado, solo era esperar a que apareciera para yo llamar a la policía y que le echaran mano.

A penas apareció llamé al 911 y no se demoraron en llegar, y se lo llevaron. Por fin había descansado. Ya me habían avisado de la cárcel que con este proceso no salía de la cárcel por muchos años. Sentí un alivio muy increíble, por fin dormiría en paz. Luego de unos días, la paz era tan grande que, le dije a mis padres que se vinieran a vivir en mi casa para que me atendieran a los niños mientras yo atendía el negocio.

La noticia de que Gustavo ya no saldría de la cárcel, era cada vez más fuerte. La familia de él puso varios abogados, y estos salían con la misma conclusión, que ya no había nada qué hacer. Los cargos eran tan graves, que ya no había posibilidades de apelación alguna. La hora de pagar todo había llegado para Gustavo.

Parecía que toda la tormenta de mi vida había terminado. Me dediqué más al negocio. Mis padres eran los mejores para cuidar a mis niños, pues habían criado a 6 de mis hermanos.

Una noche mi madre estaba preparando una cena muy deliciosa, y yo acababa de llegar de la compañía y estaba descansando en la sala, cuando alguien tocó a la puerta. Al abrirla, quedé paralizada, todo mi cuerpo se congeló. No sabía ni siquiera si era un sueño o una realidad. Era nada menos que Gustavo Martínez, en vivo y en directo. Con mucho miedo lo hice pasar, no me salió ni una palabra. Gustavo caminó hacia la cocina. Cuando mi padre lo vio, se levantó como un resorte y se le atoró en la garganta la cerveza que estaba bebiendo en su sillón preferido, y también quedó sin hablar.

Mi madre que venía al comedor bien contenta con la cena, y cuando lo vio, por poco se le cae todo lo que traía en la bandeja. Al segundo reaccionó y corrió a dejar la cena en la cocina y se fue hacer al lado de mi papá. Todos estábamos en silencio esperando lo peor. Pero Gustavo nos invitó a que nos sentáramos tranquilos en la sala. Comenzó a llorar como un niño y a pedirle perdón a cada uno de los que estábamos en la sala. Nos pidió que le perdonáramos por todo lo que nos había hecho sufrir.

Mi madre y yo solo llorábamos, porque no podíamos creer lo que estábamos viendo y oyendo. Gustavo se dio cuenta que no podíamos creer lo que estábamos viendo, y entonces nos contó lo que le sucedió en la cárcel:

“Estaba muy desesperado porque no sabía cuanto tiempo me tendrían encerrado. Al principio, creí que estaría por 2 o 3 días, pero pasaba el tiempo y no me avisaban nada. Cuando ya pasaron 8 días, ahí si me desesperé. La policía no me decía nada. Fue hasta los 15 días, siendo las 3:30 de la madrugada, cuando un policía me despertó y me esposó las manos, la cintura y me puso cadenas en los pies para poder sacarme a corte. Ya me habían puesto en la celda de los de alto riesgo.

Me llevaron a corte y el juez comenzó a leerme los cargos que estaban en mi contra. Era un libro como de 300 hojas. El Juez me mostró también las firmas de los que habían elaborado todo el informe, y reconocí a muchas personas que hasta familia mía eran. Me dijo después de leer todo los cargos, que la sentencia para mí era de 20 años, sin derecho a fianza, ni a libertad condicional. Era mi fin. Todo se terminó a mis 33 años. Me corrió un calor y luego un frío por todo mi cuerpo, que parecía la misma muerte. Toda mi valentía, todo mi orgullo se habían terminado. El mero macho había acabado de desaparecer.

Mientras el juez me leía todos los cargos, me dio ganas de acabar con mi vida. Ya todo había terminado. Luego pensé: “Apenas me den oportunidad me ahorco, y no les doy el gusto de verme encerrado por 20 años”. De pronto el Juez paró su discurso, y le dijo a un policía: “Quiero que le quiten todas las esposas a este hombre”. Pero los policías le dijeron que no podían hacer eso. El Juez les dijo que él respondía por lo que pasara. Luego me tomó del brazo y me llevó a su oficina que estaba detrás de la sala de corte.

Recuerdo que era un anciano bien coloradito, y tenía un cabello bien blanco, tenía la figura como de un padre. Nos sentamos y me dijo: “Hijo, yo conozco tu corazón. Yo sé los pensamientos que tienes ahora. Pero quiero decirte que este no es tu fin, tú tienes un propósito grande que cumplir. Yo te puedo ayudar. Yo te puedo dar la libertad ahora mismo si yo quisiera. Pero para hacer esto, lo que tienes que cumplir es, que nunca más vuelvas hacer todas estas cosas, tienes que ir y pedirle perdón a todos los que hiciste sufrir. Arranca hoy de tu corazón que siempre ha estado en ti, y entonces te cancelaré todos estos cargos. Pero, si me prometes que cambias y te dejo ir, y llegas pisar de nuevo la corte, irás derecho a prisión para cumplir los 20 años de cárcel que te he puesto sin necesidad de juicio.

Yo Gustavo Martínez, no lo podía creer, pero Dios me estaba dando la última oportunidad de mi vida. Le prometí al Juez que nunca volvería a ser el mismo, si me dejaba salir. Y el Juez agarró todo el archivo mío, y lo rompió integro. Es más, se acercó al computador y borró todo el file con mi nombre. Finalmente me dijo: “A las 9:00 a.m. ya vas a estar afuera”. Así fue.

Por este motivo familia mía, es que estoy aquí en este lugar, pidiéndoles perdón por todas mis culpas”.

Gustavo Martínez cumplió todo lo que prometió. Su vida desde ese momento cambió radicalmente. Junto a su esposa Juanita, buscaron una iglesia donde pudieran darle gracias al Creador por la última oportunidad que les había dado de volver a ser una familia normal. Y encontraron a la iglesia Jesucristo Es Mi Refugio, en Oak Cliff, de la ciudad de Dallas, TX.

Esta pareja encontró en la palabra de Dios, que el perdón era fundamental para iniciar de nuevo su matrimonio, también aprendieron a olvidar todo el pasado, comprendieron que Dios sí tenía un nuevo día para ellos. Hoy la familia Martínez son ujieres de la congregación, Y Dios les dio la oportunidad de crear una compañía JOHANNAS BRIDAL, y en la actualidad se están preparando para predicar la palabra de Dios, contando por el mundo entero de dónde los sacó el Señor.

Amiga, si tu matrimonio esta destruido, si ya no encuentras qué hacer, quiero que sepas que solo hay un ser que puede cambiar todo tu destino. Se llama Jesús, se llama el Salvador del mundo. En 1 de Corintios 1:28 dice que: Lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es. Esto quiere decir que Dios escogió a nuestros matrimonios que estaban destruidos, para reconstruirlos y así mostrar su misericordia al mundo.

Fuente. mujertuvalesmucho.org

jueves, 6 de marzo de 2014

Dentista rescatado de la perdición del mundo

“El alcohol y las mujeres eran mi adicción” Luis Estrada Rospigliosi  (Perú)



Vivió en el pecado cerca de 20 años. Sus días transcurrieron entre el alcohol, las mujeres, las fiestas y el adulterio. Toda una vida de pecados en la que los excesos siempre estuvieron a la orden del día. Una cadena de errores que lo colocaron al borde del divorcio. Sin embargo, a este hombre, de gran éxito profesional, que sentía una debilidad extrema por las jovencitas, el Todopoderoso lo recuperó de esa existencia oscura y lo restauró cuando conoció la Obra Señor.

Antes de que Dios cambiara su vida, Luis Estrada, un cirujano dentista muy respetado en la ciudad de Arequipa, la segunda urbe más poblada del Perú,  tenía un sinfín de características mundanas y terrenales. Ahora desde el departamento de Puno, donde trabaja en la actualidad a favor del Señor como Pastor del Movimiento Misionero Mundial, se transporta en el tiempo y esboza su pasado: “yo era pecador, un gran pecador. Me gustaba el alcohol, las mujeres y salir a bailar siempre. Las borracheras y escapadas nocturnas eran muy comunes en mi vida. Por lo menos dos veces por semana tenía que salir a divertirme. Así puse en peligro mi matrimonio y condené a mis hijos y a mi esposa a una vida de sufrimientos y dolores”.

Estrada Rospigliosi nació en la localidad de Juli, un poblado del altiplano de Puno, hace 60 años y hace 16 que entregó su vida a Dios. Durante mucho tiempo creyó que era un hombre común y corriente más, uno de tantos seres humanos que van rodando por el mundo, con una existencia normal y al amparo de una sociedad donde la diversión y el hedonismo son tan usuales como respirar o dormir. Al respecto, Estrada sin vergüenza cuenta que: “estudie para ser cirujano dentista en la Universidad San Agustín de Arequipa y desde que comencé a trabajar me gustó la vida disipada”.

El pecado puede ser rastreado, con sencillez, a lo largo de la biografía adulta de este ciervo de Jesucristo quien revela que: “previamente a conocer la Obra del Movimiento Misionero Mundial yo tenía un matrimonio destrozado. Andaba con una y otra mujer, a las que conocía en mi consultorio, y debido a ello los problemas conyugales no me dejaban tranquilo y eran constantes, con gritos e insultos, y así fue por espacio de 20 años. Miraba una mujer y me entraban ganas de estar con ella y no paraba hasta conseguirlo. Cometí mucho adulterio porque desconocía el pecado y la fe en Jesús. Era una especie de adicción”.

En la actualidad, entregado en cuerpo y alma a Cristo, Luis Estrada mira con pena y tristeza esas andanzas, esas debilidades que casi destruyeron su hogar, y un gesto de disconformidad se esboza en su rostro antes de afirmar que: “cuando comencé a trabajar llegué al pueblo de Acarí, un poblado de costumbres paganas y mundanas, y allí estuve solo, sin mi mujer, por un tiempo. Fue en ese lugar que me metí, como jugando, en el alcohol y las fiestas y me fui desbordando cada vez más. Conocí muchas mujeres, chicas que llegaban a practicar odontología, y me divertía hasta el extremo. Para mí era normal. Pensaba que si todos los hombres lo hacían porque yo no podía”.

Siete años después, luego que su mujer descubrió sus pecados, y de retorno a Arequipa, trató de recomponer su relación conyugal, sin embargo, todo continuó igual. “Pensé que al llegar a Arequipa iba a encontrar la tranquilidad que tanto ansiaba. Pero todo no fue más que una ilusión. Empecé a trabajar en un centro de salud y a conocer a muchas mujeres y volví a lo mismo. Fue muy triste porque nunca me faltó nada en lo económico. Tenía buena posición. Mis tres hijos iban a los mejores colegios. No nos faltaba nada, pero la felicidad no existía. Perdí el respeto por los míos y la cosa se fue haciendo cada vez más grave y complicada”.

Así pasaron 13 años, en medio de una existencia caótica, en la que a la combinación poderosa de mujeres y alcohol se le sumó la “pasión” del fútbol, y según refiere el Pastor Estrada Rospigliosi llegó un momento en el que estuvo a un paso del divorcio. Sobre el tema cuenta: “llegó un momento en que la situación fue insostenible. Éramos dos personas que vivíamos en la misma casa, pero ya no compartíamos nada por culpa de mis pecados. Entonces fue que buscamos alguna solución para nuestro problema. Recurrimos primero a un psicólogo, luego a un sacerdote, y al final llegamos hasta donde un abogado que nos recomendó separarnos”.

Entonces en 1995, mientras pensaba abandonar a su familia y marcharse a la Argentina con una mujer con la que salía, ocurrió algo impensado en su vida y Dios llegó a su camino de la forma menos esperada. Luis Estrada apunta que: “el Señor utilizó a una joven que conocía para llevarme su Palabra. Ella, una muchacha simpática, había sido mundana y se había convertido al evangelio. Llegó a mi consultorio y me habló de Cristo. Así estuvo esa muchachita, llamada Lourdes, durante un mes invitándome a la Iglesia del Movimiento hasta que le di una fecha por decir y para salir del paso y sin ningún ánimo de querer ir”.

Luego, todavía viviendo en el pecado, para el hermano Estrada llegaría la fecha pactada y se vería obligado a honrar su palabra empeñada. Con lujos de detalles y como si el acontecimiento hubiera sido ayer, relata: “fue un viernes que para mí era sagrado y lo destinaba a salir a tomar con mis amigos. Sin embargo, mi secretaria me recordó que había quedado con la hermanita en conocer el Templo y debía ir. Allí fue que mi corazón me dijo que tenía que ir. No lo pensé dos veces y me fui con todos mis amigos y escuché la prédica del Pastor Josué Ascarruz, que habló de los adúlteros y Dios me tocó y me entregué a él”.

Tras su conversión la transformación llegaría de inmediato a la vida de Estrada Rospigliosi. Así refiere que: “desde ese momento ya no asistí a fiestas, no tomaba con amigos. Sentía que no podía probar alcohol. El olor de la cerveza y cigarros me hacían daño. Empecé a ir con frecuencia a la Iglesia, leer la biblia y llegar sobrio a mi casa todos los días. Hasta que un día mi mujer, después de que hablé con uno de mis hijos sobre mis cambios y el poder de la Palabra de Dios, me recriminó y me dijo que no metiera a Jesús en mis cochinadas, pero yo le dije mi verdad y le conté que el Señor me había transformado en un hombre nuevo y diferente”.

Los días del Pastor Estrada, quien pastorea en Puno, se sellaron con la marca imborrable del Altísimo. Repasa esos recuerdos: “nunca más dejé de hablar de Dios. A todo aquel que se me cruzaba le hablaba de su poder inmenso. Les contaba mi testimonio y de cómo Cristo, con su poder infinito, me cambió y me hizo un hombre nuevo. Al año y medio de entrar a la Iglesia me bauticé y después me hice cargo de un anexo llamado Ciudad de mi Trabajo, de la ciudad de Arequipa que, gracias a la oración de todos sus miembros, fue el escenario de un sinnúmero de milagros y sanaciones”.

Si bien Estrada Rospigliosi era feliz en Ciudad de mi Trabajo, gracias a su fe y entrega a Dios, con el correr del tiempo pasó a otro anexo del Porvenir Miraflores de Arequipa, que estaba a punto de ser cerrado y con su labor paciente y la dirección de Jesús se volvió en uno muy concurrido, donde afianzó su obediencia a Cristo. De esa experiencia el Pastor rescata que: “fue muy sacrificada. Cuando llegué al lugar, junto a mi esposa,  apenas eran dos hermanos los que asistían al anexo. Sin embargo, ambos clamamos muchísimo a nuestro Señor y le pedimos que su amor se manifestara a través de la recuperación de su casa. Y así fue que el anexo se recuperó en poco tiempo”.

Ahora, luego de diez años de ministerio pastoral en la Iglesia de Puno, el Reverendo sale a la palestra para brindar un testimonio de fe y conversión en pos de que más almas pecadoras sean rescatadas de las garras del maligno por el Movimiento Misionero Mundial. Con mucho orgullo, y esperanzado en que a través de esta prueba real del poder de Dios los que aún no se entregan a Cristo lo hagan, refiere a los lectores de Impacto Evangelístico que: “Dios lo puede todo. A mí me cambio. Y con Él grandes cosas se pueden. Tengo fe que gracias a mi testimonio los que todavía viven de espaldas al Señor lo busquen y comprueben que él es el único que los puede salvar”.

Fuente: Impacto evangelístico

lunes, 3 de marzo de 2014

La mentira de los abortistas el feto no es humano

Noah murió en un aborto, pero su vida no será inútil gracias a la foto que su madre puso en Facebook
Noah murió por aborto natural, y ahora su imagen puede salvar miles de vidas.



"No matarás" Exodo 20: 13 los homicidas serán echados en el lago de fuego Apoc 21: 8

La vida de Noé (Noah) se truncó pronto: sólo vivió 12 semanas y 5 días en el seno de su madre. Murió el 20 de febrero a consecuencia de un aborto natural, pero su madre, Lara Price, no ha querido que su desaparición fuese inútil y colgó su foto en Facebook. Le puso ese nombre porque significa "descanso, paz", y le hizo una fotografía que está circulando por blogs, tuits y murales con el mensaje evidente que transmite: era un ser humano.

Perfectamente formado a una edad en la que es legal matarlo por unas razones u otras (o sin razón alguna, como en España ahora), la imagen de Noah es el argumento más contundente contra el supuesto "derecho a decidir sobre el propio cuerpo" que alegan los abortistas.

Esto es, sin embargo, lo que piensa la madre de Noah: "Aunque sólo vivió doce semanas, Noah era especial padra mí. Agradezco haber podido tenerle en mis manos, ver que era real. Como para cualquier otra madre, esta primera foto de mi pequeño será siempre especial para mí. Estoy destrozada por haber perdido a Noah, pero sé que sus doce semanas de vida tenían una finalidad. Su cuerpo desvela el milagro de la vida humana. Si pudiese mostrar a una sola mujer que esté pensando abortar la belleza de su hijo, entonces nuestra pérdida habría valido la pena".

Fuente: Religión en lbertad