Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

..."Ciertamente vengo en breve." Ap. 22:20
..."En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados." 1co. 15:52
..."Seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" 1Ts. 4:17

Alentémonos con estas palabras que nos fueron reveladas. Bienvenidos a este blog todos los que esperan el rapto de la Iglesia

lunes, 27 de enero de 2014

¿Cómo es tu testimonio?

¿Cristianos sin testimonio? Esa es la pregunta.



Todo lugar que se constituya altar de Dios merece reverencia. Y todo el que se diga cristiano debe proceder como tal. Pero ahora tenemos cantidad de gente en "iglesias" que proceden con mal ejemplo y sin testimonio de haber nacido de nuevo queriendo predicar el santo evangelio por aquí y por allá. 

La pregunta obligatoria es ¿Qué autoridad espiritual pueden tener personas que dan mal ejemplo con su conducta? ¿O cómo podrán predicar la moral y de valores cristianos gente inmoral, desordenada y mundana? ¿Podrá alguien que no tiene moral predicar la moral? Definitivamente, NO. Este tipo de creyente cuando es confrontado por otros hermanos respecto a sus malas obras y mal testimonio, se molestan y dicen que sufren persecución; se hacen las victimas siendo en realidad culpables de sus propias negligencias. Una cosa es padecer persecución por causa de la verdad de Cristo; y otra cosa muy distinta es padecer como consecuencia de una negligencia y descuido nuestro. 

Posiblemente muchos cristianos nunca maduran en Dios porque ignoran que en el evangelio hay una clara diferencia entre lo que es una persecución por causa de Cristo y lo que es un problema causado por una irresponsabilidad misma del creyente. El apóstol Pedro marcó esa diferencia, dejando claro que padecer haciendo lo bueno es aprobado por Dios, en tanto que sufrir a causa de pecados y negligencias nada tiene que ver con padecer por causa del evangelio: "Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. Pues, ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno, sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado por Dios" (1 Pedro.2:19-20) 

Los apóstoles del Señor nos dieron ejemplos claro de lo que no es persecución sino negligencia: "Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo (1 Timoteo.5:7-8). Y también 1 Pedro.3:15-17, dice: "teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal".

EJEMPLOS DE LO QUE NO ES PERSECUCIÓN SINO NEGLIGENCIA: 

Cristianos que por pereza no trabajan como debiera y cuando escasean los recursos, tienen el descaro de decir: "ay que prueba estoy pasando, que diablo malo" (2 Ts.3:10-11). 
Cristianos que no le dan mantenimiento a sus cosas, como por ejemplo al automóvil y cuando se les desinfla un neumático del auto o se quedan sin combustible, dicen: "que diablo este" (1 Tim.5:8). 

Cristianos que no pagan a tiempo los servicios de luz y agua por mala administración del dinero, y cuando le cortan los servicios, dicen: "fue el diablo" (Ro.13:7). 

Cristianos que mal utilizan los bienes y se lo atribuyen a pruebas de Dios" (Lc.16).

Cristianos que descuidan y maltratan su cuerpo, y cuando se enferma se lo atribuyen al diablo, cuando en realidad es castigo permitido por Dios (1 Co.11:30). 

Cuando Adan y Eva pecaron, Dios automáticamente responsabilizó a ambos por desobedecer su palabra... Amados, el diablo nos puede tentar; pero no puede obligarnos a hacer nada que nosotros no queramos. Entienda bien, satanás no puede destruir al creyente, salvo que el mismo creyente le de lugar cediendo voluntariamente al pecado. Por eso el apóstol Pablo dijo: "No deis lugar al diablo" 
¡CRISTO SE ACERCA!

Fuente: Michael García del Valle

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