Este blog rinde honor y alabanza al Dios de nuestra salvación a Jesucristo el Señor.

..."Ciertamente vengo en breve." Ap. 22:20
..."En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados." 1co. 15:52
..."Seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" 1Ts. 4:17

Alentémonos con estas palabras que nos fueron reveladas. Bienvenidos a este blog todos los que esperan el rapto de la Iglesia

miércoles, 24 de abril de 2013

¿Acepto o Rechazo a Dios?


¿Qué pasa si no acepto ni rechazo a Dios?

¿Qué pasa si no acepto a Dios, pero tampoco lo rechazo? ¿Y si no digo que no hay Dios, pero tampoco confirmo su existencia?



Quizás todo dependa de lo que realmente, desde el fondo de tu corazón, creas que es verdad. En otras palabras, podrías estar delante de Dios y decirle "¡pero yo nunca supe que tu existías! Y Él quizás respondería, "sí lo sabías. Me aseguré de que lo supieras. En el fondo de tu corazón, tu sabías que yo existía. Lo sé porque yo puse allí esa información. Pero tu nunca quisiste conocerme realmente, por lo que rechazaste admitir que yo existía. Tu ignoraste la información que te di, pero está ahí."

Una cosa cierta es que somos responsables de lo que sabemos. La pregunta importante es, ¿Qué sabemos realmente? ¿Cuanta información a puesto Dios en nuestros corazones? cualquiera que sea, somos llamados a responder. Y es posible que sepamos cosas que nos negamos a admitir. La Biblia dice que el corazón del hombre es sobretodo engañoso, es decir no nos podemos fiar de él (Jeremías 17.9)

Tu pregunta parece ser, ¿Qué pasa si me quedo en la puerta pero nunca tomo la decisión de cruzarla? Esto estaría bien, si tu realmente no tienes la información necesaria para cruzarla. Pero la Biblia dice que la existencia de Dios es evidente por la complejidad de el mundo que nos rodea y que por lo tanto somos responsables del conocimiento de Su existencia. "Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. Por lo tanto, no tienen excusa," (Romanos 1.20)

¿Y si esto va más allá? mucha gente ha dicho que han tenido la sensación, por años, que Dios les estaba llamando, como si quisiera hablar con ellos. Si esto es verdad para alguien (y Dios lo sabría), al no responder a esa llamada sería lo mismo que rechazarle a Él. Si Él te pide que le conozcas, pero tu dices que no, no hay termino medio.

También está la persona de Jesús. Este hombre dijo ser Dios, hizo milagros que respaldaban lo que decía, murió por nuestros pecados, resucitó de la muerte y dejo para nosotros el testimonio de su vida para que la podamos leer. Esta misma persona dijo: "el que no está conmigo, está contra mí" (Lucas 11.23) Con Jesús, no te puedes quedar en la puerta, o entras o sales. Él no nos da otra opción.

Otra cosa a considerar: La verdadera razón de esta vida podría ser la de tomar una decisión a favor o en contra de Dios. Si este es el caso, entonces quizás es imposible para nosotros no tomar una decisión. En otras palabras, si no le decimos sí a Dios, le hemos dicho entonces que no.

Fuente: cadaestudiante.com

lunes, 22 de abril de 2013

La gravedad del pecado


DIOS PERDONA LOS PECADOS PERO NO LAS CONSECUENCIAS



Todos sabemos que Dios siempre está dispuesto a perdonar hasta los pecados más grandes que se puedan cometer. En Isaías 1:16-18 leemos: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. Así que Dios promete “blanquear” nuestros más negros pecados si buscamos el juicio, y nos ponemos a cuenta con Él. ¡Gracias a Dios por este beneficio extraordinario que se nos concede! Pero, ¿podremos evitar las consecuencias por nuestros pecados? ¡Este es otro cantar!

Pero hay consecuencias que pagar por nuestros pecados

En una oportunidad escuché el caso de un señor que le fue infiel a su esposa mientras estaba de viaje en un país vecino. Fruto de esta aventura adúltera, este señor engendró a una niña que fue criada por su madre hasta que se convirtió en una señorita buenamoza y muy culta a la cual llamaremos Paula. Un día, el hijo legítimo de este señor, a quien llamaremos Jorge Jr., decidió viajar para trabajar justamente a ese país en dónde su padre tuvo su aventura 24 años antes.

En su nuevo trabajo, Jorge Jr tuvo el infortunio de conocer y de enamorarse de  Paula, quien resultó ser una de las tantas empleadas y que era su medio hermana. Por supuesto que ambos jóvenes desconocían este hecho completamente. Con el correr del tiempo el hijo le escribe a su padre para contarle de su amorío, y pasados dos años le anuncia su próximo matrimonio con Paula, por lo cual el padre le otorga su bendición sin titubear. A los pocos meses de contraer matrimonio, Paula queda embarazada de José y llenos de ilusión ambos esperan el día del parto. Cuando llegó el día del alumbramiento, Paula da a luz un hijo sin miembros superiores, lo cual, como es de suponerse, generó un profundo dolor, desesperación y un conflicto tremendo entre los padres, no sabiendo qué pudo haber ocasionado semejante malformación. Cuando el padre de Jorge se enteró de la noticia, tomó un avión y viajó a ver a su hijo y nieto, y se espantó al ver que la madre de Paula era la misma mujer con quien él tuvo su aventura hace 24 años atrás. No pudiendo soportar la carga de su conciencia, el padre fue a su hotel y se pegó un tiro en la sien. Poco tiempo después Jorge Jr se enteró que su esposa Paula era su mismísima medio hermana por parte de su padre. Toda esta desgracia se produjo por un pecado escondido y no confesado de un hombre que no supo decir no a la tentación satánica.

Y también tenemos infinidad de testimonios de mujeres que han abortado y se han hecho después cristianas devotas, pero que nunca se han perdonado ellas mismas el haber matado a su hijo no nato. Ellas siguen cargando con el peso de su culpa que las atormenta día y noche, a pesar de que admiten sentir que Dios ya las ha perdonado completamente.

Otro caso que conocí fue de un ejecutivo de un banco que le fue infiel a su esposa, y cuya esposa “perdonó” después de mucho batallar con la pena y la decepción. Si bien el matrimonio está en proceso de restauración, ella aún alberga dudas de su esposo, y constantemente controlaba sus horas de llegada a casa, su dinero, sus llamadas por teléfono, su correo y cosas por el estilo. El tiene que soportar estoicamente la conducta de su mujer, y a veces escucharle decir: “seguro llegas tarde porque te está buscando esa mujer”. Bueno, ese es el precio de su pecado…¡la falta de confianza que suscitó en su esposa!…¡es el fruto de su pecado que lo acompañará por mucho tiempo!

También conocí a un compañero de trabajo que fue despedido de una empresa industrial por robo, empleando el llamado “carrusel”. Años después, este señor se convirtió en cristiano y en un predicador eficaz. Sin embargo, tuvo la mala suerte de no ser aceptado en otra empresa pujante porque el Gerente de ventas de esa nueva empresa que recibió su Currículo Vitae fue el mismo jefe que lo había despedido algunos años atrás. ¿Se imaginan? Aquí vemos que las consecuencias de su pecado lo acompañan a este hermano, y que de hecho ya lo ha perjudicado económicamente por su mala reputación pasada.

HERMANOS MÍOS, PIENSEN CON CUIDADO ANTES DE HACER ALGO DE LO QUE MAÑANA PODRÍAN LAMENTARSE PROFUNDAMENTE. NO DEJEN QUE “DON SATUCO, EL PILLO” LOS PILLE CON LOS PANTALONES ABAJO, METAFÓRICAMENTE HABLANDO.

Fuente: apologista.wordpress.com

lunes, 15 de abril de 2013

Me estoy hundiendo y no se que hacer

El Cristiano y La Depresión

"¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío". Salmos 42:5


¿Quién no quisiera ser feliz?, pero la verdad es que la vida tiene muchos altos y bajos. Por una parte podemos experimentar de las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros. Por otra parte también están las trampas que el enemigo nos pone para no alcanzar la felicidad.  Una de esas trampas se llama DEPRESIÓN.

Pero la realidad es que la depresión no respeta genero, nacionalidad, ni creencia, siempre y cuando una persona permita que sentimientos de depresión se aniden en su vida, esta cobrara vida en ella y posiblemente la llevara al fracaso en todo sentido, incluyendo el espiritual. Es necesario que como hijos de Dios estemos al tanto de este obstáculo que se nos puede presentar en cualquier momento, ya sea que nos llegue a nosotros o alguna persona que conozcamos, para que de esta forma podamos ayudarle y hacerle entender que tenemos un Dios que es especialista en vencer la depresión en nosotros los humanos.

 ¿A QUE SE LE LLAMA DEPRESIÓN?

Para entender este tema es necesario que también tengamos claro lo que significa la palabra “Depresión”, es por eso que a continuación te cito algunos significados de esta palabra: Es una tendencia excesiva a encontrarse en un estado de ánimo bajo.
Sentimientos de impotencia, desesperanza, ineficiencia y tristeza. Es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente.

ALGUNAS CAUSAS DE LA DEPRESIÓN.

Fracaso en los estudios.  Una ruptura sentimental.. Conflictos con los padres.  Crisis financiera. Situaciones de país. Enfermedades repentinas. Pérdida de trabajo. Muerte de un ser querido. Un embarazo no deseado. Soledad. etc.

¿QUE REACCIONES PRESENTA LA DEPRESIÓN?

Quizá alguien a tenido algunas de las siguientes reacciones y no se ha dado cuenta que a caído en depresión y que poco a poco esta lo llevara a la derrota en todo ámbito. Es necesario saber que reacciones se pueden tener para saber si se esta en depresión o no. A continuación te citare algunas de los síntomas de estar en depresión:

Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en forma persistente: Una persona con depresión presentara una tristeza o vacío persistente, es decir que nada lo hará reír y se sentirá como que si le faltara algo. Disminución de energía, fatiga, agotamiento: en pocas palabras habrá un cansancio en su vida provocado por el mismo estrés de la depresión. Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo: también la culpa de su situación caerá en el o ella, según “sus propias conclusiones”, además del sentirse inútil y desamparado, definitivamente va camino a la derrota.

Pérdida de interés en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban: si antes le gustaba practicar algún deporte, salir con sus amigos, etc, ahora ya no le interesa, no querrá ni salir de su casa y ahora todo le parecerá aburrido. Sentimientos de desesperanza y pesimismo; sin duda una persona que ha caído en la depresión es una persona extremadamente pesimista, no ve nada bueno por venir y todo “según el o ella” estará mal para su persona. Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones: el mismo sentimiento de depresión no le permite concentrarse ni mucho menos ser sabio a la hora de tomar decisiones.

Otros síntomas serian:

Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso. Sensación de estar en un "hoyo" o un "callejón sin salida".
Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio: En esta parte si me quiero detener un momento y es por el motivo de que el 70% de las personas que se suicidan han pasado por periodos de depresión antes de cometer esa enorme equivocación como lo es quitarse la vida. Definitivamente el diablo como calumniador mete en la mente de las personas que su vida no merece existir y que el único camino para solucionar sus problemas o la depresión es el suicidio, MENTIRA numero uno de Satanás, puesto que el suicidio nunca será una respuesta a tus problemas, al contrario es un problema añadido para tu familia y para las personas que te aman.

¿Crees que el suicidio es la solución a la depresión? Personalmente y respetando a familiares de personas que se ha suicidado creo que el suicidio es una acción con falta de valor de parte de la persona que la comete, puesto que aquel que comete dicho acto no tuvo el valor de luchar por salir adelante, además de que no depositó su problema en las manos de Dios. Hay que darse cuenta que tenemos un Jehová Shaddai y que esta dispuesto a ayudarnos y sacarnos adelante, si tu nunca permites que Dios actué en tu vida, difícilmente saldrás adelante en tu depresión, ¿Por qué huir de los problemas, cuando Dios te ha dado el suficiente valor para afrontarlos?, ¿No te das cuenta que vales la sangre de Cristo y que tu no puedes quitarte la vida solo porque te plazca?, Entonces quiere decir que: ¿La sangre de Cristo no vale nada para ti?.

Una persona con pensamientos de suicidio es una persona que aun no se ha encontrado con mi Dios, porque mi Dios es Poderoso para sacarme de los problemas mas graves, además que mi Dios es quien me da fortaleza cada día para luchar en medio de cualquier enemigo, llámese este desanimo, problemas o depresión.
En momento de depresión la mejor decisión o mejor dicho la decisión mas valiente que puedes tomar es entregarle tu corazón a Dios y permitir que El sea quien actué a partir de ese momento en tu vida, entrégale todas tus cargas al Señor y el te sacara adelante, no por nada dice su palabra en San Mateo 11: 28 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”, si realmente tienes valor como para quitarte la vida, ¿Por qué no mejor tienes el valor para entregarle tu corazón a Dios?, te aseguro que cuando te encuentre con El, tu vida JAMÁS volverá a ser la misma

Puedes ponerte en el tratamiento que quieras, puedes tomar el medicamento que quiera, pero esas soluciones se compararan a la única y eficaz solución, esa solución que no tiene precio en oro ni plata, pues esta solución es el Dueño de todo eso, la única y eficaz solución a la depresión se llama: JESÚS.

No hay ninguna otra forma de poder salir de la depresión que permitiendo a Jesús que entre a tu corazón. A lo mejor y una persona que ya entrego su vida a Jesús este en depresión y diga: “yo, ya entregue mi vida a Dios y aun no logro salir de la depresión”. En ese caso en necesario que evalúes tu relación con Dios y te hagas un auto análisis de cómo estas viviendo la vida Cristiana, porque una cosa es decir “soy cristiano”, pero otra cosa es realmente vivir como cristiano y tener una constante comunión con Dios.

Para poder vencer la depresión es necesario:

Ir a la casa de JEHOVÁ en pocas palabras Congregarnos. ( Salmos 84: 1-7) Mantener un hábito de Oración. (Salmos 69:13) Echar sobre Dios mí depresión. ( Salmos 55: 22) Practicar la ALABANZA. ( Salmos 69: 30-35) Servir a Dios. “Cuando vivimos una vida activa en Dios esto nos ayuda a avanzar". Ejemplo: Elías ante su depresión. Descansó, se alimentó y prosiguió Esta cien por ciento comprobado que la depresión se puede vencer, depende de la disposición que tengas en tu vida que Dios actué en ella. Recuerda que Dios siempre esta dispuesto a ayudarte cuando tu se lo permites.
Hoy Dios quiere quitar toda depresión de su vida. Quiere cambiar su corazón abatido por un corazón alegre.
¿Cómo te encuentras hoy? ¿Estas deprimido(a)? Ven a Jesús y quebranta en mil pedazos la depresión.

Fuente: Enrique Monterroza

jueves, 11 de abril de 2013

¿Puedo suicidarme e ir al cielo?


La Biblia y el Suicidio
 ¿Está bien suicidarse y aún irse al cielo? 



Hoy escuchamos respuestas vagas como estas: “Bueno a mí me parece que... tal vez lo que quiere decir es...” o “Bueno... eso depende de cómo se interpreta... Es algo que cada quien debe decidir, siempre que uno sea sincero”. Este tipo de argumentos y tanta incertidumbre sólo crea mayor confusión y conduce a muchos cristianos a una vida peligrosamente comprometida con el ocultismo, sopretexto de “experiencias espirituales avanzadas”. Hoy, como el los días de la Reforma de Lutero, debemos volver nuevamente a la Biblia, leyéndola guiados por el Espíritu Santo, creyendo en sus enseñanzas y viviendo como cristianos. Le invito a que examine conmigo este intrincado tema del suicidio. Es probable que tal vez no le agrade el desarrollo de este tópico desde un ángulo puramente bíblico, pero quiero que sepa que Dios me llamó al ministerio de su Palabra, no de la mía, ni la de ningún maestro por famoso que sea este.

¿Qué es el suicidio?
No es necesario investigar mucho, pues todos sabemos que suicidio es ocasionarse uno mismo la muerte. Sea esto en forma lenta y progresiva, como por ejemplo mediante alguna droga, el alcoholismo, privarse de la comida, o bien, darse un tiro en la sien, tirarse de un décimo piso, ahorcarse, tomar veneno, etc. No importa la razón, el suicidio es siempre suicido. “Acabar con la vida” – dicen algunos, pero nada más lejos de la realidad. El suicidio no acaba con la vida, solamente le pone fin a las oportunidades que la vida nos ofrece mientras estamos en nuestro cuerpo. La persona que se suicida va a la eternidad completamente consciente de sí misma, de los demás y de lo que ha hecho con su vida.

Es completamente increíble saber hoy, que muchos “consejeros” cristianos hablan del suicidio como algo que... “acelera nuestra partida a la presencia del Señor”. Mucho me gustaría que me mostraran algún texto bíblico que diga que el suicidio es un camino aceptable (aunque no sea el mejor) delante de Dios, para que el salvo acelere su partida a la presencia del Señor. Por la Biblia conocemos la vida de gigantes espirituales como Juan el Bautista; la de profetas del Antiguo Testamento, tal como Jeremías, que sufrió tanto, lo mismo que muchos otros; también sabemos de Pablo quien estuvo prisionero por años sabiendo que le esperaba la muerte en cualquier momento, sin embargo a ninguno de ellos se les ocurrió jamás el suicidio.

El suicidio es pretender uno mismo hacer el papel de Dios y decidir cuándo debe terminar nuestra carrera terrenal. En el fondo de este problema se puede percibir la idea de que, al menos en ciertas circunstancias, uno puede hacer el papel de Dios y que esto, está perfectamente bien. Una pregunta muy frecuente es: “¿Puede un cristiano llegar a suicidarse?”. Y la respuesta de muchos hoy es: “Por supuesto que sí, y lo único que le sucede es que llega antes que los demás a la presencia de su Salvador”.
Al estudiar el suicidio más detenidamente, debemos analizar unos cuantos elementos y no llegar a conclusiones precipitadas que sólo abrirían una brecha muy peligrosa, pero sobre todo antibíblica. El hecho de que haya líderes de renombre que enseñen estas cosas, no implica necesariamente que sean aceptables.

Los suicidios en la Biblia

1. EL REY SAÚL – Usted se sorprenderá cuando lea la Biblia y descubra a los personajes que se quietaron la vida. ¡No hay uno solo, entre los hombres de Dios, que lo haya hecho! Esta es razón más que suficiente para que mantengamos alejado de la mente el sólo pensamiento de semejante intento.

El rey Saúl se había alejado de Dios, hasta el punto que fue a consultar a una adivina en Endor. Al ser rechazado por Dios buscó refugio en Satanás a través de una hechicera, costumbre pagana estrictamente prohibida para aquellos que conocen al Señor. Al pelear contra los filisteos, Dios no acudió a auxiliar a este rey apóstata y él no tuvo otra alternativa que el suicidio. La Biblia dice: “Y arreció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspázame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones” (1 S. 31:3-6).

Note que tanto Saúl como su escudero, ambos suicidas, tuvieron temor. El miedo es uno de los aliados del suicida en potencia. Si hay algo que los no salvos tienen en común, es el temor. Esto se debe a que no viven en comunión con Dios. Saben que están lejos de él, y llega un punto en que el Señor los abandona a su suerte aunque clamen su nombre, porque han colmado la copa de su ira. Así que tanto Saúl como su escudero tuvieron mucho miedo, vivían atemorizados. La Biblia repite una y otra vez que Dios se alejó de Saúl porque Saúl se alejó de él. Saúl tuvo la mejor oportunidad de ser un rey modelo para Israel, pero vivió como el peor de los paranoicos, siempre sintiéndose perseguido, violento, envidioso, profano y hechicero. Estando en esa condición era justo que Dios lo abandonara. Su reinado dejó lugar a David, un brillante hombre de Dios. El temor de Saúl lo llevó al suicidio, y el temor es el aliado de hombres y mujeres que viven en enemistad con Dios. Ningún cristiano podrá jamás llegar a tal grado que se quite la vida y alegue que con ello acelera su encuentro con Jesús.

La Biblia dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Jn. 4:18). El que no teme a Dios tendrá que temer a los hombres, a sus enemigos, a la muerte y aun a la misma vida. Miserable de aquel o aquella que no teme a Dios para confiar en él en el momento difícil , en el instante de peligro o al acercarse la muerte. ¿Cómo es posible que un cristiano recurra a la violencia del suicidio, el arma de Lucifer, quitándose la vida? Pero Saúl y su escudero no fueron los únicos suicidas en la Biblia, sino que tenemos más.

2. AHITOFEL – Este hombre llamado Ahitofel, cuyo nombre significa “Hermano de la Locura”, fue un traidor. Este extraño personaje era amigo íntimo de David y seguramente su mejor consejero, solamente Dios conocía su falso corazón. Es obvio que David lo consideraba un gran consejero, basta leer lo que dice la Escritura: “Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si consultase la palabra de Dios. Así era todo consejo de Ahitofel, tanto con David como con Absalón” (2 S. 16:23). Pero, ¿realmente era tan malo este “Hermano de la Locura” llamado Ahitofel? No sé si recuerda que uno de los episodios más horribles en la sublevación en contra de David fue la actitud del orgulloso Absalón cuando violó públicamente, a la vista de todo el pueblo, a las concubinas de su padre. ¿Y quién cree que le dio este brillante consejo? “Entonces dijo Absalón a Ahitofel: Dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. Y Ahitofel dijo Absalón: Llégate a las concubinas de tu padre, que él te dejó para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible a tu padre, y así se fortalecerán las manos de todos los que están contigo. Entonces pusieron para Absalón una tienda sobre el terrado, y se llegó Absalón a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel” (2 S. 16:20-22).
Lo que hizo Ahitofel fue de tan mal gusto, tan bajo, tan inmoral, tan asqueroso, tan pecaminoso, que es difícil pensar cómo un consejero como Ahitofel, cuyos consejos eran tan respetados por David pudo haberlo dado. Dios desde luego intervino y frustró los sabios consejos de este perverso, quien a no dudar se cobijaba o amparaba bajo la sombra de las bendiciones de David, a quien el Señor protegía. Obviamente a su lado, Ahitofel también recibía protección divina. Pero es evidente que Ahitofel despreciaba esas bendiciones, las tomaba como algo que merecía. Su vida, era una vida falsa. Su lealtad, su piedad, fe, devoción y conducta intachable, todo era una pantalla. Detrás de esa pantalla se escondía el verdadero Ahitofel, quien se dejó ver apenas tuvo la oportunidad.

Lo que Ahitofel no había calculado era que sus consejos serían frustrados, porque vino otro hombre de nombre Husai, a quien Absalón también le preguntó porque quería estar seguro de que el consejo de Ahitofel era correcto. “Entonces Husai dijo a Absalón: El consejo que ha dado esta vez Ahitofel no es bueno. Y añadió Husai: Tú sabes que tu padre y los suyos son hombre valientes, y que están con amargura de ánimo, como la osa en el campo cuando le han quietado sus cachorros. Además, tu padre es hombre de guerra, y no pasará la noche con el pueblo(...) Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para que Jehová hiciese venir mal sobre Absalón(...) Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, enalbardó su asno, y se levantó y se fue a su casa a su ciudad; y después de poner su casa en orden, se ahorcó, y así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre” (2 S. 17:7,8,14,23).

El cuadro muestra al desnudo la calidad de hombre que era Ahitofel, y ciertamente es fácil comprender su fin. Pretender que este hombre, por haber sido tan buen consejero de David, se fue al cielo al suicidarse, es antibíblico y completamente fuera de la realidad. Pero, ¿por qué se suicidó Ahitofel? Porque no se aceptó su consejo, porque descubrió lo que se le venía encima, por su hipocresía y traición, porque siempre fue un falso, porque su conciencia comenzó ha hacer su trabajo en él y descubrió el daño que le había hecho a uno de los más grandes hombres de Dios – a David, y tal vez porque ya no tenía otra alternativa, ni siquiera le habría ayudado el arrepentimiento aunque lo hubiera procurado.

La Biblia nos dice que el hombre puede llegar a esta situación si desprecia tan abiertamente y por tanto tiempo el amor de Dios. Ahitofel era, lo que diríamos hoy, un falso cristiano, un falso intérprete de las Escrituras, un siervo disfrazado del Señor. Otro caso paralelo lo tenemos en Esaú de quien dice la Biblia: “No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque lo procuró con lágrimas” (He. 12:16,17).

Nadie puede afirmar hoy, que Ahitofel se fue al cielo porque era un gran consejero de David y sus consejos eran vistos casi como si se tratara de una directa revelación divina. Cuando alguien vive un cristianismo falso, oculta sus verdaderas convicciones y pretende ser hijo de Dios y hasta es predicador y maestro, cuando alguien vive en inmoralidad, estafa a sus clientes y dice ser cristiano, está asociado con algún tipo de brujería o tal vez con una organización de tipo ocultista, aunque ese individuo en la superficie parezca muy bueno, llegará el momento en que se tornará tan desesperado, tan intranquilo, tan abandonado, frustrado y confundido, que optará por el suicidio, ¡aunque sea miembro de la mejor iglesia cristiana!

Hoy en día los “consejeros” y a veces los “psicólogos” son tan autoritarios como lo fuera el perverso Ahitofel, y no me extrañaría que estos expertos en comportamiento humano, aconsejen aun a los cristianos a suicidarse, para “acortar el camino a la presencia de Jesús”. Es muy fácil comprobar que los candidatos para el suicidio no son candidatos para el cielo. No tenemos un solo caso de un auténtico hijo de Dios que la Biblia nos diga que se fue al cielo suicidándose. El suicidio es el camino al infierno, podemos estar completamente seguros. Harían bien nuestros consejeros en presentarle a Cristo como Salvador a todos aquellos que dicen tener obsesiones suicidas. Decirle a un suicida potencial que con ello acelerará su encuentro con Jesús, es lo mismo que decirle que en el infierno hay rincones para encontrarse con Jesús.

3. ZIMRI – El tercer suicida que menciona la Biblia es Zimri, y el diccionario bíblico, dice de este personaje: “Quinto rey de Israel, cerca del año 876 AC... Zimri asesinó a su señor durante una borrachera en casa de Arsá, su mayordomo, en Tirsa; exterminó toda la casa de basa y se apoderó del trono, pero no pudo sostenerse, pues, después de siete días de reinado, fue reemplazado por Omri; entonces Zimri, encerrándose en el palacio real, le prendió fuego estando él mismo dentro, y así murió”. Y dice la Biblia: “Mas viendo Zimri tomada la ciudad, se metió en el palacio de la casa real, y prendió fuego a la casa consigo; y así murió” (1 R. 16:18).
Pero, ¿por qué se suicidó Zimri? El versículo siguiente nos lo aclara: “Por los pecados que había cometido, haciendo lo malo ante los ojos de Jehová, y andando en los caminos de Jeroboam, y en su pecado que cometió, haciendo pecar a Israel” (1 R. 16:19).

Los pecados que usted y yo hemos cometido tienen solución, pero si rechazamos esa única solución que Dios nos ofrece, Satanás muy pronto ofrecerá la suya – el suicidio. Dios promete personarnos y restaurarnos, pero Satanás trata de convencer a sus víctimas que para ellos es mucho mejor la muerte que la vida. Por más que busque en la Biblia a un suicida aliado de los hijos de Dios, no lo hallará. Todos cuantos se suicidaron entre lo personajes bíblicos, conocieron a Dios, tuvieron la oportunidad de servirle, arrepentirse y corregirse, pero no lo hicieron. Por el contrario, algunos fueron criminales y mataron gente a sangre fría. Hay una gran diferencia entre un pecador que tiene la oportunidad de reconciliarse con Dios, y un pecador que cierra todas las puertas. La única que le queda ampliamente abierta es la “garganta del diablo” que se llama suicidio.

Satanás convence a su víctima de que dejará de sufrir, o tal vez valiéndose de algún consejero, le persuade de que irá al cielo, le da valor suficiente para suicidarse, porque los valientes de Satanás a menudo remachan su valor con el suicidio.

El suicidio es la manifestación más elocuente de la cobardía. Y la Biblia habla así de los cobardes: “pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Ap. 21:8). Esta lista infernal está encabezada por los “cobardes”.

4. JUDAS ISCARIOTE – Vamos a citar dos pasajes bíblicos que detallan el final de este individuo que también acabó su carrera suicidándose: “Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de planta a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó? (Mt. 27:3-5). “Éste, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron” (Hch. 1:18).
Judas conocía muy bien al Señor, tuvo todas las oportunidades para ser salvo, pero de manera deliberada optó por la traición sin creer nunca que su carrera terminaría en el suicidio y el infierno. Es necesario que recordemos también que Judas asistió a la mejor escuela teológica del mundo. Jamás ha habido un grupo de estudiantes tan afortunados como ese puñado de 12 hombres que estudiaron a los pies del Señor Jesucristo. Judas se suicidó cuando recapacitó y se dio cuenta de lo que le había hecho al Señor. Creo que si Judas viviera hoy, mas de un psicólogo y consejero en alguna de nuestras iglesias le animaría a que olvidara el pasado, a que saliera de esa depresión, a que evitara esa recurrencia cíclica.

El cristiano y su cuerpo
"Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él" I Cor 3: 17
Antes de optar por el suicidio, cada hombre y cada mujer deberían detenerse por un momento y reconocer que el cuerpo que tiene no es de su propiedad, sino que es sólo la habitación, el lugar en que viven. El cristiano debe recordar siempre que su cuerpo es morada del Espíritu Santo. Jesús habló de esto cuando dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Jn. 14:15-17). Jesús le dijo esto a los suyos, mucho antes que el cuerpo del redimido se convirtiera en morada del Espíritu Santo. Todo cristiano debe reconocer la presencia tan sublime del Espíritu Santo en su cuerpo.

Pero, ¿será posible que el Espíritu Santo que habita en el cuerpo del cristiano no pueda evitar que éste lo destruya por medio del suicidio? A este respecto dice la Biblia: “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Jn. 4:4). Ese “mayor... que está en vosotros”, que habita en nuestro cuerpo, es simplemente el Espíritu Santo y él jamás permitirá que un redimido termine su carrera suicidándose. El Espíritu Santo consuela, fortalece, ilumina, acompaña, protege y nos ayuda en los momentos de desesperación o carga. Creo que el pasaje más severo contra el suicidio, es este de 1 Corintios 6:19,20: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.

Este pasaje destaca dos cosas: (1) Que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo; (2) Que no nos pertenece porque fue comprado con el alto precio de la sangre de Cristo. En el Nuevo Testamento no se habla de ningún templo que la iglesia de entonces hubiera construido, excepto del templo en el cuerpo del cristiano. No era tan importante que la iglesia contara con un templo, pero era extremadamente importante que el Espíritu Santo tuviera su templo en el cuerpo del cristiano. Si alguien se atreviera a quemar, a destruir o hacer lo que fuera para acabar con un templo, lo llamaríamos sacrílego, porque diríamos que ha tocado la propiedad de Dios. Sin embargo, el verdadero templo del Señor, su verdadera propiedad, es nuestro cuerpo. De ahí que quien se suicida es peor que un sacrílego, porque destruye la habitación potencial del Espíritu Santo. Digo “potencial” porque estoy convencido que el hombre o la mujer regenerados nunca llegan a ese extremo, simplemente porque el Espíritu Santo que habita en ellos no se lo permite.

Pero si el asunto del suicidio es tan serio, ¿qué debemos hacer entonces cuando se tiene esta inclinación? Es posible que Satanás tiente al hombre o a la mujer salvos para que acaban con su vida, él siempre tienta a todos valiéndose de todos los medios. Es completamente cierto también que Dios jamás permitirá que una persona redimida se suicide. Quien está deprimido, acongojado, preocupado o frustrado, aun siendo cristiano, debe conocer los recursos que Dios tiene para tales casos. La oración es uno de ellos, es necesario platicar con el Señor. La lectura de la Biblia, especialmente los Salmos, proporcionan gran ayuda. Asimismo ayuda, el conversar con alguna persona amiga de reconocido testimonio cristiano, sensible al dolor ajeno y dispuesta a socorrer.

Si usted no es cristiano, su recurso es arrepentirse de sus pecados y depositar su fe en Cristo Jesús. Mientras siga visitando a las hechiceras o concurra a los círculos satanistas, sólo está acercándose cada vez más al extremo de la soga que le llevará a la horca. Una cosa que debe recordar, es que todo el mundo sufre de dolor, frustraciones o temor ocasional. De modo que usted no es el único cristiano que lo padece. Así ha sido siempre, por eso dice la Biblia: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfecciones, fortalezca y establezca” (1 P. 5:6-10).

Note bien que Pedro nos dice que debemos humillarnos delante de Dios. No tenemos que elevar nuestra autoestima, sino humillarnos voluntariamente. Debemos tener presente que Dios tiene cuidado de nosotros y que el diablo anda como león hambriento buscando a los cristianos débiles para destruirlos. También nos dice que en lugar de buscar consejeros, magos, adivinos o a profesionales encargados de nuestra condición emocional, le resistamos firmes en la fe, porque nadie jamás nos ayudará tanto en esta lucha, como la fe depositada en nuestro Salvador. Nos dice que debemos recordar siempre que nuestros hermanos también sufren padecimientos en todo el mundo. Tal vez usted piense que es un mal cristiano y por eso sufre, pero otros cristiano en el mundo también pasan por experiencias muy parecidas a la suya. El apóstol también nos dice que sólo debemos acudir al “Dios de toda gracia”, porque él tiene la virtud de perfeccionarnos, afirmarnos, establecernos y fortalecernos.

Podemos muy bien decir con el Salmista: “Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre. No serán avergonzados en el mal tiempo, y en los días de hambre serán saciados(...) Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano” (Sal. 37:18,19,23,24).

El cristiano camina seguro tomado de la mano de Dios, no tomado de una pistola, de un veneno, una soga o arrojándose desde un décimo piso. “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza” (Sal. 46:1-3).

Fuente: nosotros.cl

sábado, 6 de abril de 2013

¿Cuánto me amará Dios?


¿Alguna vez se le ocurrió grabar sus iniciales junto con las de la persona que amaba en algún árbol? 


Si es así, probablemente su mensaje de amor todavía está allí, a pesar del transcurso de los años.
Hace mucho tiempo, Dios grabó su mensaje de amor sobre un árbol, en una cruz romana, instrumento de tortura, levantada sobre una colina llamada Calvario. Este es el hecho más asombroso de todos.
El gran Dios, gobernante del universo, nos ama, a pesar de que somos pobres hombres, mujeres y niños pecadores. Se dio a sí mismo en la persona de Cristo Jesús, el Dios a quien llamamos el Hijo. Probablemente usted ha oído esto antes, ¿pero entiende todo lo que ello implica? ¿Qué significa para usted personalmente el mayor regalo de amor de Dios? 

 ¿Cómo ha demostrado Dios su amor por nosotros?

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (S. Juan 3:16). “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 4:10).
Respuesta: Debido a que él lo amó a usted tan profundamente, estuvo dispuesto a ver a su Hijo único sufrir y morir, más bien que verse separado de usted por toda la eternidad. Aunque no alcance a comprenderlo, éllo hizo, precisamente por usted.Nunca ha existido una demostración de amor tan grande como la cruz.

 ¿Se interesa Dios en mí?

Esto es lo que él dice: “A mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable y yo te amé” (Isaías 43:4). “Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31:3).
Respuesta: El amor infinito de Dios por usted es mucho mayor de lo que puede imaginarse. El lo ama como si usted fuera la única persona perdida en todo el universo. El hubiera dado su vida por usted solo si no hubiera habido otros pecadores para redimir. Trate de no olvidar nunca ese hecho. Usted es valioso para él, por eso lo ama.
Dios se preocupa por usted personalmente. ¡Qué razón fantástica para alegrarnos!

 ¿Cómo podría él amar a alguien como yo?

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). 
Respuesta: Ciertamente no porque yo lo mereciera. Ninguno de nosotros tiene derecho a nada sino a la retribución por el pecado,que es la muerte (Romanos 6:23). El amor de Dios es incondicional. El ama a los ladrones, a los adúlteros y a los asesinos. El también ama a los egoístas, los hipócritas y los blasfemadores profanos. ¡Pero lo más grandioso de todo, es que él me ama a mí, y porque él sabe que mis pecados me conducirán sólo a la miseria y a la muerte, él quiere salvarme de mis pecados.
Por eso él murió. No ha vivido una persona a la cual Jesús no haya amado.

¿Qué hace su muerte por mí?

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos deDios” (1 Juan 3:1). “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (S. Juan 1:12).
Respuesta: Cristo murió en mi lugar para satisfacer la pena de muerte que pesaba sobre mí. El nació como nace cualquier ser humano para poder sufrir la clase de muerte que yo merezco.
Entonces ofreció darme el crédito de lo que él hizo. En otras palabras, su vida impecable es acreditada a mi cuenta, de manera que yo soy contado como justo. Su muerte es aceptada por Dios como pago total por todos mis pecados pasados y malas acciones. Al aceptar yo lo que él hizo como un regalo, quedo incorporado a la familia de Dios como un hijo suyo. ¡Esto abruma lamente!
La muerte de Jesús fue el pago completo por cada pecado que usted pudiera alguna vez cometer.
Cuando usted acepta este don fabuloso, llega a ser parte de la familia personal de Jesús.

Fuente: hayundios.com

martes, 2 de abril de 2013

¿Que piensas de tu salvación?

¿ Estás Preparado para Encontrarte con Dios?

¿Has pensado alguna vez en lo frágil que eres? ¿en lo insegura que es tu vida? Haces planes para mañana. Pero, ¿viviras mañana? Observa a tu alrededor. ¡Cuántas vidas cortadas en plena juventud! ¡Cuántos proyectos sin realizar, cuántas ilusiones rotas por el golpe de la muerte! Y, ¿tú vives como si nunca te fuese a pasar a ti, cerrando los ojos a la realidad?

La Biblia quiere abrirte los ojos con estas palabras: "Está establecido a los hombres que mueran...". Y, ¿despues? ¿Hay algo tras la muerte? La Biblia acaba con la especulación, con las dudas sobre el más allá, con esta afirmación rotunda: "...Y DESPUES DE ESTO EL JUICIO" (Hebreos 9:27). Si ¡hay un juicio tras la muerte! "porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" (2 Corintios 5:10). No importa que no creas que Cristo es el Salvador del mundo. Tanto si niegas que resucitó de entre los muertos como si le desprecias, algún día le verás cara a cara. Ahora eres tú quien le juzgas; aquel día será El quien te juzgue a ti. Y entonces, dice la Biblia, tendrás que doblar tu rodilla delante de El y confesar con tus propios labios que El es el Señor (Filipenses 2:10-11).

Sin embargo, antes que Juez, quiere ser tu Salvador. Pues El "no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Mateo 20:28). Tus pecados te hacen culpable ante Dios. Pero Cristo, en su inmenso amor por ti, pagó tu rescate en la cruz y consiguió el perdón de todos tus pecados. Desde el instante mismo en que pongas toda tu confianza en su Palabra, y le obedezcas, El te dará una vida nueva, eterna y llena de esperanza.

UNAS PALABRAS PARA LOS QUE SE BURLAN

Un muchacho escribió a un predicador burlándose de las cosas de Dios y citándole una sátira de Heinrich Heine. El joven conocía ese poema de la primera parte de la vida del poeta. Pero ignoraba que antes de morir, en señal de arrepentimiento, escribió otro que terminaba diciendo: "Señor, Señor, me arrodillo. ¡Perdón!, perdón por mis canciones!" Tambien el genial Papini, arrepentido de su incredulidad, escribió una historia de Cristo donde expresaba adoración al que antes habia perseguido. Sin embargo, otros persistierón en su necedad hasta la muerte. Y ¿qué obtuvieron? Lo mismo que sembraron: burlas y condenación.

Voltaire, ateo francés universalmente conocido por sus burlas del cristianismo, dijo en 1778 que él derribaría con una mano la fe cristiana y que pronto nadie leería la Biblia. Con ese fin publicó con su imprenta escritos blasfemos. Cuando murió en terrible agonía gritó : "¡Ahora se me echará en el infierno!", en efecto, expresando una fe en Dios y la doctrina del castigo para los pecadores. Luego, en su imprenta se imprimieron ¡Biblias! También sus contemporáneos Gibbon y Hume lucharon por exterminar el cristianismo. Gibbon ganó con sus libros mucho dinero y con él compró una hacienda. Al morir en 1794, se vendió y el dinero obtenido se dedicó a... ¡la difusión del evangelio! Cuando Hume murió en Edinburgo (1776) se fundó una sociedad para propagar la Biblia y la primera conferencia con ese propósito se dio... ¡en la habitación donde Hume murió!

Ya lo dice la Biblia: "Ciertamente El escarnecerá a los escarnecedores" (Proverbios 3:34), y: "El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos" (Salmo 2:4). Ninguno de los incrédulos más tercos consiguió burlarse de Dios. "No os engañéis; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gálatas 6:7). Si tú andas por el mismo camino, no agotes la paciencia de Dios. Su amor te invita al arrepentimiento. "Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras" (Romanos 2:5-6).

UNAS PALABRAS PARA LOS ATEOS

Si te consideras ateo, también tengo algo que decirte. ¿A qué clase de ateos perteneces? No te ofendas, por favor. Pero, ¿eres de los que , por simple orgullo y vanidad, se sienten mas "hombres" negando a Dios? O, ¿eres de los que, como papagayos, sin ideas propias, repiten  lo que está más de moda? ¿Serás, tal vez, de los que llevan una vida corrompida y desean que no exista un Dios santo y justo para seguir disculpando sus pecados? Espero, sinceramente, que no seas así pues dice la Biblia que los que así actúan "no tienen excusa" delante de Dios (Romanos 1:18-32).

Pudiera ser que tú llames ateísmo a lo que no es sino confusión o falta de luz. Tal vez haces preguntas y no hallas respuestas que te llenen. ¿Has buscado dónde debes? La Biblia es el libro de Dios que contiene las respuestas a las preguntas del ser humano. Desde sus páginas te dice Dios: "Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces" (Jeremias 33.3). Veamos, por ejemplo, la respuesta de las Escrituras a dos preguntas muy frecuentes.

1- Dios existe, ¿donde está? Yo no lo veo".

Estarás de acuerdo conmigo en que si busco elefantes en las nubes y, no viéndolos, anuncio públicamente que no existen haré el ridículo más espantoso. Pues eso es lo que hacen muchos con Dios. Le buscan donde no puede ser hallado. Como el astronauta ruso que subió al espacio en su nave cósmica y, al bajar, dijo: "Yo no he visto a Dios allá arriba...".Por supuesto. Dice la Biblia que Dios "habitá en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver" (1 Timoteo 6:16). Si esperas ver a Dios con tus ojos físicos o donde a ti te parezca bien, pierdes el tiempo. Dios sólo se da a conocer por las Escrituras, en Cristo. Está escrito: "A Dios nadie le vio jamás", pero añade a continuación que "el unigénito Hijo que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer" (Juan 1:18). por eso, Jesucristo, el Hijo de Dios que nació y vivió como hombre, señaló: "Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, ni tenéis su palabra morando en vosotros, porque a quien él envió vosotros no creéis. Escudriñad las Escrituras... " (Juan 5:37-39). No hay otro camino para conocer a dios.

2- "Si Dios existe, ¿por qué permite tantos sufrimientos e injusticias"?

Quienes con estas palabras se quejan contra Dios ignoran que cuando El hizo el mundo y, al ser humano, todo "era bueno en gran manera" (Génesis 1:31). Pero, el hombre, hecho por Dios "a su imagen y semejanza", es decir, libre, usó su libertad para despreciar a Dios y su Palabra. Así introdujo en el mundo el pecado y sus consecuencias: la angustia (Génesis 3:10), las enemistades (Génesis 3:12,15), el dolor (Génesis 3:16), la maldición de la tierra (Génesis 3:17) y la muerte (Génesis 3:19). ¿Culpable? El ser humano, no Dios.

Pero Dios sufre por el dolor humano y no consentirá esta situación para siempre. En su gran amor, ha prometido a los que le obedecen "cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia"...: (2 Pedro 3:13). Allí enjuagará Dios toda lágrima ...: y ya no habrá muerte, ni habra más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron" (Apocalipsis 21:4). Si Dios no ha actuado ya es porque espera que todos cambien de proceder, dejando el pecado, para que nadie se pierda. "El Señor no retarda su promesa. según algunos la tienen por tardanza. sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9). Habrá un mundo nuevo, pero, ¿serás digno de él?

UNAS PALABRAS PARA LOS INDIFERENTES

Es posible que ni seas un burlón ni un ateo. Crees que existe "una mano poderosa", pero no te interesa hablar de ello. Otras cosas, que tú consideras más importantes, ocupan tu atención. Pero, ¿hay algo más importante que tu felicidad y salvación eterna? Escucha, por favor:

¿Estás tan ocupado en tu trabajo. en tus diversiones, etc. que no te queda tiempo para meditar en tu relación con Dios? Cristo dijo para quién sólo piensa en comer, beber y prosperar: "Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has acumulado, ¿de quién será...? (Lucas 12:15-20).

¿Tienes miedo de buscar la Verdad por lo que digan los demás? Pues no olvides que "los cobardes" no entrarán a la presencia de Dios (Apocalipsis 21:8). Piensa un poco: "¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?" (Mateo 16:26).

¿Te consideras una persona buena, que nunca hizo mal a nadie y que no tienes de qué arrepentirte? Dios dice que, entonces, vives completamente engañado porque "no sabes que tú eres un desaventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo" (Apocalipsis 3:17). Jesucristo dijo que sólo hay uno bueno: Dios (Mateo 19:17).

¿Practicas alguna religión y piensas que ese es el camino que te llevará a Dios? El apóstol Pablo, predicando en Atenas, dijo: "En todo observo que sois muy religiosos"; pero les demostró que su religión era producto de la "imaginación de hombres" (Hechos 17). Podemos ser muy sinceros en lo que creemos, pero estar equivocados. "Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte" (Proverbios 14:12). Pablo lo sabía por propia experiencia. El persiguio con celo a la iglesia de Cristo porque la consideraba una secta, una herejía hasta que, tocado por el amor de Cristo, se hizo la luz en su corazón y fue transformado en ferviente cristiano. Y eso, en sus propias palabras, "habiendo yo sido antes blasfemo; perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad" (! Timoteo 1:18).

Acepta, tú también, el amor y el perdón que Cristo te ofrece. Lee la Biblia; especialmente el Nuevo Testamento, donde encontrarás lo que debes hacer para salvarte (Hechos 2:37-47). Cuando hayas obedecido los mandamientos de creer, arrepentirte y sumergirte en las aguas "para el perdón" de sus pecados, Cristo te añadirá a Su iglesia (no una secta sino a la iglesia que El fundó) y serás la persona más feliz de la tierra. y estarás preparado para encontrarte con Dios en el cielo.

Fuente: iglesia-de-cristo.org